Índice: Los Primeros Años - Volumen 2
(Haz clic para desplegar)
- Prólogo
- 2.01 Conviértete en el Maestro del Tiempo (primera parte)
- 2.01 Conviértete en el Maestro del Tiempo (segunda parte)
- 2.02 Sanación a través del Amor Propio
- 2.03 Enseñar solo Amor
- 2.04 Decidir ser Cristo
- 2.05 La Gracia cómo Realidad (primera parte)
- 2.05 La Gracia cómo Realidad (segunda parte)
- 2.06 El Cielo en la Tierra
- 2.07 La ignorancia es una Bendición
- 2.08 Elegir para Ver
- 2.09 La Maestría de la Comunicación
- 2.10 El significado de la Ascensión
- 2.11 El Divino Femenino
Prólogo
Este libro es una transcripción de las canalizaciones dadas por Jeshua a grupos públicos durante los primeros años de mi trabajo con Él. Estas enseñanzas son una amplia colección de la sabiduría de Jeshua y una parte vital de La Vía de la Maestría.
Tal y como se relata en Las cartas de Jeshua, después de mi comunión inicial más personal con Jeshua, mi etapa estudiantil y mi trabajo con Él pasaron a un escenario más público.
Durante este período, desde 1988 hasta el momento en que Él comenzó el curso de tres años de La Vía de la Maestría: La Trilogía de la Mente Crística, en 1994, me pidió que permaneciera rendido a Él. Esto incluía asumir el papel más público de canalizar para grupos, algo con lo que me sentía muy incómodo al principio. Sin embargo, a pesar de mi incomodidad, a medida que se corría la voz, cada vez más grupos se reunían en mi casa de Tacoma, Washington, y también llegaban invitaciones que me llevaban cada vez más lejos. ¡Todo ello requería que me entregara cada vez más a un proceso que no comprendía en absoluto!
La fase pública de mi trabajo con Jeshua comenzó con la primera reunión grupal en la que Él me sacó de mi cuerpo (o lo que he llegado a ver como el cuerpo), y luego entró en él para comunicarse a través de él con los asistentes. Me refiero a esta etapa como el comienzo de la fase de canalización de mi trabajo con Él, aunque es importante que el lector entienda lo que significa la palabra "canalización".
Esto es lo que siempre sucedía: Yo cerraba los ojos e iniciaba una sencilla oración que Él me había dado, y me sentía caer en un espacio profundamente meditativo. Entonces, comenzaba una vibración peculiar y, a medida que aumentaba, me transportaba fuera y por encima del cuerpo; podía verlo abajo, junto con el público reunido, así como a seres de luz rodeando completamente al grupo.
Las cosas se aceleraban y yo experimentaba un rápido movimiento a través de una luz multicolor. Podía observar al público, y después la casa en la que la audiencia se sentaba; y luego más lejos, más amplio, "telescópicamente" hacia fuera, podía ver el mismo planeta tierra; y luego, rápidamente, el universo físico mismo se desvanecía, incluso a medida que la luz de color pulsante y vibrante aumentaba.
Entonces, se detenía, y yo era consciente de estar con Jeshua, ahora junto a Él en un campo de Luz. Él me enseñaba mientras yo estaba allí con Él, y sin embargo... mientras todo esto estaba ocurriendo, Él también se estaba moviendo hacia, y enseñando a través de "mi" cuerpo al grupo reunido en mi sala en Tacoma.
En algún momento, Él me decía: "Ya ha terminado". Entonces empezaba a sentir un cambio vibracional, y se producía el viaje inverso hasta que "se enfocaba" hacia abajo y aterrizaba (con una sacudida) en el cuerpo. A menudo tardaba hasta 30 minutos en poder mover un dedo o empezar a emitir algún sonido mientras me adaptaba lentamente al cuerpo. Después, estaba tan cargado de energía que a menudo permanecía despierto durante horas, pero en un estado alterado.
Todo resplandecía de luz, y objetos como edificios, árboles y postes de teléfono eran transparentes: ¡podía ver a través de ellos!
Una noche, estaba muy enfermo con fiebre y faringitis estreptocócica y estaba seguro de que la velada debía cancelarse. Me aseguró que no habría ningún problema y, para sorpresa de todos, cuando "salí" y entró Jeshua, me dijeron más tarde que, de repente, ¡no quedaba ni rastro de mi enfermedad! En efecto, tras regresar, experimenté que el cuerpo irradiaba claridad y perfecta salud, para luego sentir que se "sumergía" gradualmente al regresar la faringitis estreptocócica. Cuando le pregunté qué había sucedido, me respondió: "Yo sugeriría que ésa sería una muy buena pregunta para que te detengas en ella. ¿Por qué ha vuelto lo que tú llamas 'enfermedad'?".
Este es el tipo de preguntas que Él hace amorosamente, en este caso, para llamar la atención y contrastar por qué uno podría usar el cuerpo para algo como la enfermedad, que, aparentemente, ¡Su uso del cuerpo no incluía!
La Vía de la Maestría: Los Primeros Años son transcripciones de estos mensajes, originalmente grabados en directo, que capturan lo que Jeshua nos enseñó durante estas hermosas reuniones. La sabiduría, guía y pura brillantez de estas enseñanzas son asombrosas; hay tanto en estas páginas, querido lector, que te ayudará a crecer en comprensión y te apoyará para sanar verdaderamente hacia la paz.
Puede que también te guste saber esto: Jeshua compartió que mientras esta alquimia mística que yo estaba experimentando era parte de mi aprendizaje, también era Su curva de aprendizaje para aclimatarse a "mi" cuerpo y aprender a utilizar la estructura del lenguaje de su "mente-cerebro". Poco a poco, con el tiempo, pudo animarla, ¡y parecía disfrutar utilizando modismos americanos a los que también había accedido a través de este proceso!
Nuestras interacciones eran variadas y divertidas. A menudo sentía su presencia mientras, por ejemplo, veía un poco la televisión, y él hacía comentarios sobre los programas y los anuncios. Decía que se estaba enterando de mi mundo a través de la parte de mi alma que estaba fijada y operaba a través del cuerpo, esa pequeña cosa que yo seguía considerando erróneamente como "yo".
Los Primeros Años están llenos de sabiduría antigua, Amor eterno, e incluso profecía. Mientras te abres a este maravilloso tesoro de material de Jeshua, disfruta de estas joyas que Él nos ha dado a todos.
¡Bendiciones para ti!
Jayem
Julio, 2021
2.01 Conviértete en el Maestro del Tiempo
Ahora comenzamos.
1. En efecto, saludos a ti una vez más, santo y unigénito Hijo de Dios, engendrado, no hecho, y eternamente de una sola sustancia con todo lo que es el Padre, engendrado antes de existir el tiempo y de una sola sustancia con todo lo que es el Padre. ¿Hace falta decir algo más?
2. Engendrado, no nacido, sino engendrado antes de que exista el tiempo. Mmm. Y a todos vosotros se os ha hecho creer que el cuerpo en el que creéis vivir surgió hace tan solo unos pocos años, y vosotros con él. Eso es una ilusión.
3. Nacido antes del tiempo. Tu hogar es la eternidad. Tu ser es el Amor de Dios. Nada ha cambiado nunca esto; nada lo ha manchado nunca; nada lo ha limitado jamás, excepto tu elección de usar tu infinita sabiduría y poder y creatividad para crear la ilusión de limitación. Y con ello llegó el nacimiento del tiempo.
4. Engendrado antes de que exista el tiempo. ¿Te has preguntado alguna vez lo que eso debe ciertamente significar? Porque si esas palabras se usan como una descripción para mí, Jeshua, el Cristo, no pueden significar nada en relación conmigo si no significan ya lo mismo en relación a ti. Ahora bien, ¿cómo puede ser eso? Pues bien te han enseñado que Yo soy algo especial y tú una simple criatura. Y sin embargo, en realidad (no en una ilusión sino en realidad) tú y yo somos Uno, y todo lo que se ha dicho sobre mí se refiere a ti. Cada palabra adornada escrita en tu Sagrada Escritura es sobre ti. Cada palabra que te denigre y diga que eres una simple criatura no se refiere a ti en absoluto; se refiere a las ilusiones de otra persona.
5. Porque bien os he hablado que sois amados enteramente y de que nunca habéis pecado. Vosotros sois la Luz y la Vida de la humanidad, y dondequiera que estéis, la plenitud de Dios viene a expresarse y extenderse a aquel que está frente a vosotros, y lo único que puede crear una barrera entre vosotros y vuestro hermano es vuestra elección de creer que sois diferentes de lo que Dios os creó para ser. Por lo tanto, ese velo que crearíais es sólo vuestra elección de, usar el poder infinito extendido hacia vosotros para crear una pantalla muy frágil llamada separación. En ella no hay poder. En ella no hay realidad. En ella no hay nada de Verdad.
6. Desde mi perspectiva, (que es la que estás eligiendo reconocer y despertar en ella) esa ilusión no existe. Y cuando elijas ver a tu hermano a través de los mismos ojos que yo te veo, mirarás con los ojos de Cristo y sabrás y comprenderás que naciste en este mundo para ser el salvador de este mundo.
7. Por lo tanto, el nacimiento sólo puede tener lugar en el tiempo. El nacimiento es tomar aquello que es cuando es eterno e inamovible y expresarlo de forma que el mundo pueda entenderlo: el nacimiento de un salvador. La historia de Navidad es tuya, la historia de Pascua es tuya, siempre que elijas reclamar la única Verdad que se te dio antes de que el tiempo fuera:
Yo y mi Padre somos uno. Yo soy el Cristo eterno. Yo vivo; pero no yo, sino que Cristo vive en mí y a través de mí. Aunque por mí mismo no puedo hacer nada, mi Padre lo hace todo a través de mí, porque Él es la Luz y la Vida y el Camino y la Verdad, y yo soy uno con Él eternamente.
El mundo no puede darme nada y el mundo no puede quitarme nada. Por eso, no vivo con miedo. No vivo en la carencia y no vivo en la necesidad. Vivo para extender y compartir con mis santos hermanos y hermanas la plenitud de mi ser, y cuando hago eso, despierto en ellos la posibilidad de reclamar esa realidad como propia.
Y siempre que elijo reunirme con mi hermano y mi hermana y no tolerar ni un rastro de error en mí o en ellos, y ellos eligen verme a través de esa misma Luz, nos volvemos nuevamente uno. Se realiza la intimidad sagrada y se completa la Expiación en la Tierra como ya se hace en el Cielo.
8. Ese es el poder que se te ha dado. Es el poder que se me ha sido dado. Es por ese poder que vengo y me mezclo con esta carcasa que crees que pertenece a mi amado hermano. Y aparezco y utilizo este vehículo para nada más que manifestar quién eres, y vendré una y otra vez para servirte de espejo hasta que cuando mires incluso esta carcasa y escuches estas palabras, reconozcas que no estás mirando a nadie más que a ti mismo, y que estás escuchando tu propia voz, esa Voz que fue dada por nuestro Padre antes de que existiera el tiempo.
9. Cuando reivindicas esas palabras como tuyas, entonces todo el poder se desata en la Tierra, en este templo físico, como ya está en el Cielo. Crees que estás separado de esta carcasa y yo te digo que no lo estás. Si rompieras tu percepción y dejaras de mirar el color de tu cabello y la anchura y grosor de las formas físicas, y comenzaras a mirar lo que tus científicos llaman moléculas, átomos, quarks, electrones y pequeños fotones de luz, descubrirías que no hay ni un solo vestigio de diferencia entre el cuerpo que crees que es tuyo y esta carcasa que crees que pertenece a mi amado hermano, (ni un solo indicio de diferencia).
10. En última instancia, la percepción de que los cuerpos habitan en el espacio y el tiempo y están separados unos de otros es en sí misma una ilusión. Y sin embargo, tienes el poder de ver con ojos cristalinos, habiendo soltado todo rastro de ilusión de separación, de no ver con los ojos del cuerpo sino con los ojos del Cristo resucitado, de no ver un cuerpo frente a ti, sino ver el pensamiento del Amor Perfecto en la forma que es tu hermano y tu hermana. ¿Y qué poder, qué sanación podrías extender al otro si no vieras el cuerpo separado, sino si ver la presencia eterna de Cristo en el que tienes ante ti? Ahora bien, realmente no importa si lo has olvidado. Lo que importa es que lo recuerdes.
11. Mmm. Por eso, cuando has despertado en la Verdad y has elegido nunca más tolerar el error en tu propia percepción, cuando te paras en forma corporal frente a otro y lo miras a los ojos con la Luz de Cristo, tu simple sonrisa puede sanar vidas. Y en la medida que estéis dispuestos a recibir esa Luz del Cristo que sois vosotros, incluso ante vuestros ojos podrán ocurrir milagros.
12. ¿Puedes llegar a comprender entonces que si no estás viendo milagros en tu vida, es porque todavía estás eligiendo permanecer en un pequeño rastro de oscuridad que dice: "Creo en Dios. Creo en Cristo, pero no soy realmente esa Luz. Si trabajo un poco más duro y lo perfecciono, lo seré la próxima vez."
13. El más arrogante de los actos es insistir en que eres diferente de Cristo. Tu mundo te podría enseñar justo lo contrario, ¿no es verdad? Porque, en efecto, decir: "Yo soy el Cristo resucitado" se considera el acto supremo de arrogancia.
14. Yo lo intenté y trataron de crucificarme. ¿Tenéis miedo de la crucifixión? Muchos de vosotros sabéis que lo que acabo de decir se dirige directamente a vuestro corazón, porque lucháis en este mundo y os topáis con vuestro miedo y no comprendéis su origen. "¿Por qué sigo viviendo en la carencia? ¿Por qué no manifiesto el poder de Cristo?"
15. Y os digo: es porque aún arrastráis ese atisbo de miedo por lo que el mundo os crucificará si verdaderamente vivís en vuestro poder. ¿Y qué es el poder sino la elección de descansar en la suavidad de permitir que tu única realidad sea vivida con cada aliento que respiras?
¿Me crucificará el mundo si suelto todo atisbo de creencia de que alguna vez he estado separado de Dios, si salto del acantilado y confío en el poder de Dios para vivir a través de mí, para deshacerme de mis ataduras de carencia y necesidad y miedo? ¿Y dejar que Cristo vive en mí para poder gritar con uno de mis antiguos hermanos? ¡vivo, pero no yo, sino Cristo vive en mí!
16. En verdad, si el mundo te mirara y dijera: "Ahí va otro loco", ¿puedes comprender que lo que oyes proviene de la voz de una ilusión en la que no reside ningún poder? Y si eso es cierto (y os aseguro que lo es), ¿a quién le importan las opiniones de otra mente que insistiría en las ilusiones por encima de la realidad?
17. Muchos de vosotros sabéis lo que significa querer despertarse cada mañana y ver el mundo en paz, ver la complejidad del mundo sanada, ver el caos terminado, la locura disuelta. Y sin embargo, te levantas por la mañana y sales y te conformas con esas mismas opiniones porque todavía crees que el mundo puede mantenerte a salvo y, al adaptarte a él, puedes escapar de la crucifixión.
18. Y sin embargo os digo: conformarse a las percepciones de vuestro mundo es elegir la crucifixión. Y como vine una vez antes, vengo ahora de nuevo a este mundo y de muchas formas. E incluso en esta hora de esta tarde me estoy comunicando a través de formas similares en más de cien lugares de vuestro planeta para hacer una cosa: suplicaros que os unáis a mí, no en la Crucifixión sino en la Resurrección. Hay una Luz y un poder que va a nacer en este plano que está surgiendo de los mismos cimientos de esta, tu Santa Madre, y el tiempo es corto en esta Tierra… Y os pido que os levantéis conmigo para ser la Resurrección.
19. Sabes cómo ser la crucifixión. Lo has interpretado muy bien, y todos los dioses y todos los niveles de este universo te aplauden por tu habilidad para montar semejante drama. Mmm. Pero ahora se está levantando el telón. Muchos en esta sala son sensibles al levantamiento de ese telón. Lo sienten como una aceleración que comienza a mover energía hacia arriba y hacia abajo por la columna. A veces crea un sentimiento: “Dios mío, ¿qué va a pasar después?” Ábrete y deja que suceda, porque el levantamiento de ese telón no es más que la muerte de la ilusión: pues la Luz está naciendo porque está siendo recordada.
20. Por lo tanto, ¿quieres unirte a mí y formar parte de la solución en lugar de ser parte del mantenimiento del problema?
21. Entiéndelo bien, el cansancio no tiene nada que ver con el cuerpo. Tiene todo que ver con la mente. Tiene todo que ver con la mente. Y cuando la mente se despierta y elige sólo la Luz y no tolera nunca más el error en sus propias percepciones y entrega cada momento al Espíritu Santo, entonces, efectivamente, esa mente se ilumina porque el corazón se despierta, y el cuerpo saltará como un grupo de soldaditos que han estado durmiendo haciendo guardia y dicen: “Dios mío, ha habido un cambio aquí” y las células se activan. Y empiezan a darse cuenta de que les vas a enviar la Luz infinita de Dios y por eso tienen que reaprender su trabajo. Ya no podrán tolerar que le extiendas la enfermedad porque les has estado enviando pensamientos enfermos. ¿Entiendes lo que digo? El cuerpo es tu perfecto servidor y si conoces la depresión o la enfermedad, es porque durante un largo período de tiempo has entrenado las células de tu cuerpo para que se ajusten a la percepción enferma que hay en la mente. Y cuando hayas sanado esa percepción, el cuerpo debe hacer lo mismo.
22. Y es muy posible, (y lo veréis suceder en este plano; muchos de vosotros viviréis para ver que esto suceda en estos cuerpos) que cuando haya un momento de enfermedad o dolencia en el cuerpo, esa misma mente simplemente elegirá la Luz. Y así transferirá la Luz desde la infinitud del Cielo y la expresará en la Tierra, y las mismas células del cuerpo serán sanadas instantáneamente. Eso es lo que un amo puede hacer, y vosotros no habéis venido para ser esclavos del mundo sino para demostrar dominio en todos los aspectos. Y la maestría requiere la mayor de las responsabilidades: la capacidad de responder y mirar la totalidad de este mundo y decir: "Dios mío, soy yo quien hizo esto y ahora voy a deshacerlo. ¿Por dónde voy a empezar? Justo donde estoy."
23. Si todas las mentes están unidas (y te aseguro que lo están) justo donde tú estás, incluso en este momento, si abrieras de par en par los grilletes del corazón y de la mente, para abrir las células del cuerpo y decir: "Soy el Santo Hijo de Dios y reclamo mi Reino. Que la Luz descienda a la Tierra ahora, en mí." . . . hacer eso es haber elevado ya toda la creación.
24. Imaginaos que en la casa de mi Padre hay muchas mansiones. Cada habitación es un corazón y una mente, y esta mansión tiene un número infinito de habitaciones. Y vives en un pequeño armario en el primer piso. Y sabes que encima de ti hay miles y miles de pisos, y cuando abres la puerta de tu diminuto armario y miras por el laaargo pasillo, sabes que hay miles y miles de habitaciones en el mismo piso en el que estás, y vuestro Padre acaba de deciros: “Quiero que barráis el polvo de los rincones de cada habitación”. Mmm. "Dios mío, qué tarea. ¡Uf! ¿Cómo lo lograré alguna vez?"
25. El secreto para el renacimiento del Reino de los Cielos en la Tierra es que te des cuenta de que cuando barres el polvo de los rincones de tu pequeño armario, lo has hecho en cada habitación de la mansión de mi Padre, porque todas las mentes y corazones están unidos. Por lo tanto, recibe esa sanación para ti mismo y serás el conserje que habrá limpiado cada habitación de la mansión. Esto lo hace mucho más fácil.
26. ¿Tiene eso sentido para ti?
27. Participante: Sí.
28. Mientras el tiempo continúa todavía un poco más, te es dado hacer esa elección con cada respiración. A esto me refiero con capacidad de respuesta: la capacidad de responder en cada momento: "¿Qué pensamiento estoy eligiendo mantener? ¿Me estoy conformando con la limitación, la carencia y el miedo? O, ¿estoy eligiendo ser la plenitud del Reino ahora? ¡porque fui engendrado antes de todos los mundos y soy de una sola sustancia eternamente con todo lo que es mi Padre!"
29. Ésa es la elección que hay que hacer. Ésa es la elección que es tan importante en este plano en este tiempo.
30. En esta sala esta noche hay muchos, muchos, muchos seres que en este momento no se asocian con cuerpos físicos como lo hacéis vosotros. Están a vuestro alrededor. Algunos de vosotros ya lo habéis sentido. Algunos de vosotros lo habéis notado y os han venido pensamientos incluso mientras os arremolinabais hablando y comiendo: "Hay algo en esta habitación esta noche. ¿Qué es?"
31. Se podría decir que otros invitados han estado llegando desde hace un tiempo, para ayudar a hacer algunas cosas con la energía aquí. Os he dicho que a mí me gusta tener muchos amigos, y este no es el único plano en el que me gusta tener amigos; y este no es el único plano que está disponible para vosotros. Cada uno de vosotros tiene lo que conocéis como guías, maestros y amigos en planos que no se ven con los ojos físicos, y están ahí para vosotros porque os aman. Saben que sois el Cristo eterno y harán todo lo posible para ayudaros a recordar, para ayudaros a desbloquear ese poder para traer la plenitud del Reino y expresarlo en este mundo.
32. No temáis la crucifixión. Todos vosotros habéis probado la ilusión de la muerte. Ninguno de vosotros ha escapado de ser perseguido por otros en este drama, y todos tenéis ese miedo a la crucifixión. Llamadlo rechazo. Llamadlo abuso. Llamadlo ser ejecutado. Cualquiera que sea la forma que se presente, hay un miedo que mantiene vuestro corazón contraído. Y sin embargo, el miedo en sí mismo es una ilusión.
33. Esa ilusión es tan delgada como el papel, tan delgada que solo se necesita una elección para atravesarla. Y os pido que os unáis a mí, preciosos, santos y viejos amigos, engendrados antes de todos los mundos, vosotros que sois de una sola sustancia con todo lo que yo soy, os pido que atraveséis ese velo dentro de vosotros mismos y que nunca más os conforméis con nada que no sea el Poder y la Sabiduría y la Verdad del Reino para ser pronunciados por vuestros labios, para ser extendidos por los movimientos de vuestro cuerpo, que sólo la Luz habite en vosotros y como vosotros (y seréis la Luz que sane este mundo).
34. El cuerpo no es más que una herramienta de comunicación. ¡Y ni siquiera es vuestro! Entonces, ¿de qué os preocupáis? Esta vez nadie lo va a clavar en una cruz; e incluso si lo hicieran, no importaría. Del polvo se creó el cuerpo y al polvo volverá. Es el regalo de vuestra Santa Madre, entregado al Cristo eterno para que se convierta en un vehículo de comunicación del Amor incondicional de Dios.
35. Si tan solo pudieras entender lo que realmente está ocurriendo en esta Tierra. La realidad no está fuera de vosotros. No está en las complejidades que han sido traídas a este mundo. La realidad está en vosotros, y todo lo que habéis visto y todos los dramas que se han desarrollado en este mundo no han sido más que vosotros entrando a cierta sala de cine y mirar cierta película. Y ahora el momento en este plano es que os levantéis de ese asiento, que regreséis al centro de la sala de cine que tiene muchas salas pequeñas, que volváis al centro de vuestro corazón y recordéis quiénes sois. Y entonces entréis en una sala diferente en la que está a punto de comenzar una nueva película: una película de Luz, de abundancia, de alegría, de paz, de milagros extraordinarios. La película ya comenzó y vengo a ser tu acomodador para decirte: “Rápido, rápido, ven conmigo. No te demores más. La vieja película ya terminó”. Estás sentado en la butaca repasando en tu mente todas las escenas horribles y, sin embargo, la película ya se ha terminado.
36. Participante: Esperadme. Tengo que conseguir las palomitas. ...Para esto, detendremos todas las cosas. Efectivamente. ¿Cómo estás, hermano mío?
37. Participante: Muy bien, gracias.
38. ¿Has pasado por algunos cambios en las últimas semanas?
39. Participante: Ajá.
40. ¡No te contengas! El río está empezando a fluir de una manera que no habrías podido entender ni siquiera hace unos meses. Ábrete por completo todos los días y dile al Espíritu Santo que estás listo. Reta a tu Padre a dejar que la plenitud de la unión del Padre y el Hijo explote a través de ti. Atrévete a ver si Él es capaz de desbordarte. Hazlo cada día cuando te levantes. Es muy importante ahora porque los hábitos que has conocido querrán deslizarse de nuevo para construir pequeñas represas. Elige el poder de esa Luz. Elígelo con todo lo que tienes cada mañana al levantarte y dale gracias cada noche antes de dormir.
41. ¿Es justo?
42. Participante: Bastante.
43. Un precio pequeño a pagar por la Gracia que sana cien mil ilusiones.
44. Participante: Pensé que era solo uno.
45. Uno y cien mil son simplemente dos formas de decir lo mismo. Bueno entonces ¿cómo estamos todos? Fue un saludo un poco largo. Lo siento. [Risa]
46. Participante: Valió la pena. Fue agradable. Maravilloso.
47. Respondiste a mis preguntas.
48. Ah. ¿Qué vas a hacer con las respuestas?
49. Participante: Oh. Ésa es una pregunta con trampa. Bueno, acabas de decir que los viejos hábitos quieren saltar de sus rincones y agarrarnos de nuevo. Eso realmente es cierto, y lo ha sido para mí en la última semana y espero que sea el último hurra.
50. ¿Tienes esperanzas?
51. Participante: Ah, está bien. Me has pillado.
52. No, solo te corregí con delicadeza.
53. Participante: De acuerdo.
54. Querido hermano, eres tú quien me tiene, y yo habito en tu corazón como la plenitud de tu ser. Y la plenitud de ese ser crea la experiencia de Jeshua para que puedas hablar con tu verdadero Ser. Entiende bien lo que te estoy diciendo, porque esto se aplica a todos vosotros: en la medida en que habéis sido como una sola mente como ego, o la sensación de yo separado que ha creado todos los mundos, ya sois de una sola Mente y un solo Corazón al crear la salvación de la Filiación. Así como habéis creado los dramas de las ilusiones de separación, también creáis el drama de la salvación.
55. Por lo tanto, todo lo que yo soy (y os he dicho esto antes) como Jeshua ben Joseph, quien vino y caminó y habló, quien sudaba, tenía hambre, orinaba en el bosque (lamento que no pusieran esa parte en la Biblia), todo lo que alguna vez habéis hecho y por lo que os habéis sentido tentados, yo también lo he probado. Y sin embargo, comprended que mi vida es enteramente vuestra. Vosotros sois los que trajisteis a la vida a Jeshua ben Joseph, para ser el salvador del mundo, un espejo en el que pudierais miraros y recordar la Verdad de vosotros mismos. Podríais decir que decidisteis dormir y tener un drama muy agradable; y que escribisteis el guión de que habría un ser en este plano que cuando lo mirarais, se desencadenaría un recuerdo como: "Ah, ha sonado la campana. Es hora de que despierte de mi drama. Ha sido bonito, pero aún queda algo mucho más grande por vivir."
56. Eres todo lo que yo soy y entre nosotros no hay nada llamado separación. Por lo tanto, amado hermano, no esperes que sea tu último hurra, sino decreta que eso es cierto. ¡Mmm!
57. Te daría una pequeña tarea. ¿Estás listo?
58. Participante: Estoy listo.
59. Ya veremos. ¿No os he dicho que en cada uno de vuestros días hagáis algo un poco escandaloso? ¿Alguien escuchó eso antes?
60. Participante: Sí. Sí.
61. ¿Cuánto tiempo ha pasado desde que lo pusiste en práctica?
62. Participante: Bueno, creo que la semana pasada finalmente tuve tiempo de hacer algo escandaloso.
63. Querido amigo, ve a uno de tus centros comerciales, ponte de pie en uno de los asientos de allí. Normalmente los ponen alrededor de esas flores de plástico. No hay nada como el aroma de las flores de plástico. [Risa]
64. Párate en el escalón o en el asiento y decreta a todo pulmón: "Soy el Santo Hijo de Dios y en este momento decreto que todas mis ilusiones acaban de tener su último hurra."
65. Y mira a tu alrededor a los que te miran con la barbilla en el suelo y dicen: "¿No es fantástico que seamos Uno?" Y luego simplemente sigue con tus asuntos. [Risa]
66. Ahora [respira profundamente]... Santo Padre, permíteles que estén en mí como yo estoy en Ti. Déjales ver la Verdad de su ser, porque les he servido desde antes del principio de los tiempos y ese tiempo está cerca. Padre, entra en sus corazones para que puedan escuchar este sencillo Evangelio y ver que el tiempo está cerca. Durante mucho tiempo he trabajado para Ti. Por mucho tiempo he servido a la Expiación de Tu Hijo unigénito. Y Te suplico, Padre, que entres en ellos como Tú has entrado en mí, con la plenitud de Tu Luz, y Tu Gloria, y Tu Sabiduría, y Tu Poder, y Tu Amor. Que estén en mí como yo estoy en Ti, para que juntos, el Hijo vuelva a ser uno con el Padre, para expresar la alegría de esa unión perfecta, para fundirse con las energías de esta, nuestra Santa Madre, y para expresar a través de estos cuerpos la única Verdad de Vida eterna. Padre, te lo ruego, deja que el momento sea ahora y que despierten a la Verdad de nuestra unión. Que las ilusiones lleguen a su fin. Padre, deja que las Ilusiones se acaben.
67. ¿No recibiríais mi plegaria? ¿No abriríais de par en par las puertas de vuestro corazón? Pues me paro y llamo; y os suplico, preciados a quienes amo profundamente; el tiempo está cerca para dejar atrás las ilusiones y uniros a mí en la Resurrección.
68. Ya casi es Pascua. ¿Qué va a significar para vosotros este año? ¿Significará lo que el mundo quiere que creáis? ¿Que alguien en vuestra larga historia pasada finalmente entendió el mensaje? O peor aún, que fue enviado por Dios, que no tenía pecado y que, de todos modos, era perfecto. Eso me sitúa en un pedestal tan por encima de vosotros que mi vida pierde todo sentido. Porque si no vine a habitar entre vosotros como hombre, tentado a vivir la Crucifixión, entonces mi Resurrección carece totalmente de sentido. No me miréis entonces con los ojos que el mundo os ha dado. Sino, por favor, mirad con los ojos que yo busco daros: para que veáis que soy vuestro hermano y vuestro amigo. Y si Jeshua puede despertar a la Verdad de su ser, entonces, Dios sabe que vosotros también podéis, porque ya sois mis iguales.
69. Entonces, ¿os gustaría acompañarme en un pequeño ejercicio, mejor dicho, en una pequeña celebración? Aquellos de vosotros que en este momento sintáis que tenéis los hombros un poco encorvados, echadlos hacia atrás. ¡Por el amor de Dios!, ¿de qué estáis tratando de protegeros? ¿Qué cargas insistís en llevar?
70. Participante: Me siento culpable. [Risa]
71. Así que liberad la culpa y echad los hombros hacia atrás. Sentid una ligereza que llega a la propia columna vertebral. Es el árbol de la vida. Dejad que sus ramas lleguen hasta la Luz del Padre. En lo profundo de vuestro ser, ahora podéis abrir la puerta a todas y a cada una de las células del cuerpo, vuestras perfectas servidoras.
72. No bloqueéis al ángel del aire, sino sentidlo ascendiendo y descendiendo por del árbol de la vida. Respirad no solo al ángel del aire, sino dejad que cada respiración sea un soplo de Luz y de poder, y de sabiduría y de alegría. En vuestro interior, decidle a vuestro Padre en vuestro interior: "Sí, Te recibo."
73. Abre tu corazón. Recíbelo. Reta a tu Padre a enviarte tanta Luz que sientas que el cuerpo podría explotar. Ábrete. Llega a donde Yo estoy.
74. Deja que esa pequeña vibración comience. Siente la aceleración dentro de ti. Con cada inhalación di: "Sí, acepto mi Verdad. Soy el Hijo de Dios. Soy la luz del mundo. Yo y mi Padre somos Uno. Yo y mi Padre somos Uno. ¡Yo y mi Padre somos Uno!"
75. Algunos de vosotros estáis empezando a ver ciertos colores. Dejad que se muestren más brillantes, más vibrantes. Recibirlos. Sentir cómo se abren las células hasta las puntas de vuestros dedos de las manos y los pies. Si empiezas a sentarte un poco mareado, mucho mejor. La seriedad no tiene lugar en el Reino. "Sí, soy la Luz del mundo. Soy el nacimiento de la Nueva Era que está sobre esta tierra. Soy todo poder y soy todo Luz y soy todo alegría. Yo vivo; sin embargo, no yo sino Cristo vive en mí, porque yo soy esa Mente y ese Corazón."
76. Y si eres ese poder, (y te aseguro que lo eres) no dejes que la timidez vuelva a apoderarse de ti. Y ahora, todos juntos, vamos a tomar una respiración muy profunda, y vamos a inhalar la Luz y el poder de Dios, y al exhalar, vamos a abrir nuestras bocas y dejar que salga el sonido. Toma una agradable y profunda inhalación y con todo el poder del Cristo vamos a…
77. [Tono fuerte, continúa por un rato] No está mal. ¿Cómo te sientes?
78. Participante: Bien. Excelente. Muy bien. Energizado. Vibración de mis células.
Jeshua: Vibración de tus células.
Participante: Sí.
79. ¿Por qué te conformas con menos en cualquier momento de tu día?
80. Entonces, ya lo veis, la próxima vez que estés en una de tus reuniones de consejo y sientas que la energía del mundo quiere contraerte para que te conformes con la ilusión de carencia y sufrimiento de todos, ahora sabes qué hacer para cambiarlo. [Risa]
81. Participante: Sí. Está bien. La gestión corporativa se vendrá abajo.
82. Ya era hora de que se cayera.
83. ¿No entiendes de qué se trata? Ser la Luz del mundo, no rezar para que venga la Luz. Has estado haciendo eso durante miles de vidas. Recibir la sencillez del Evangelio. Si la Luz ha de llegar, tú eres el que tiene que traerla. Atrás quedó la época de la timidez. Se acabó el tiempo de debilidad, carencia y fragilidad. ¿Cómo puedes permanecer en esos estados y aún esperar que nazca el nuevo mundo? ¿Cómo puedes traducir el infeliz sueño del caos de este mundo en la felicidad del renacimiento del Reino, a menos que elijas ser eso? No para buscarlo, no para rezar por ello, sino para decretar que el momento está cerca porque estás eligiendo que ahora es el momento.
84. ¿Qué opinas, sembrador de semillas?
85. Participante: Estoy de acuerdo. Es el momento. Se siente bien.
86. Tienes cierta canción: "Los tiempos están cambiando." ¿Vas a cambiar con ellos? Porque, de hecho, ahora llega bastante rápido el momento en que si no eliges, digamos, elevar la frecuencia de tu Ser declarando que nunca más tolerarás el error de la percepción errónea de que eres, otra cosa que la encarnación de la alegría, si eliges no hacer eso, simplemente ya no podrás estar más en tu amada Tierra, porque el mismo calor de alegría que surgirá de la misma tierra, el cuerpo de tu Santa Madre, será algo que no podéis tolerar porque estáis eligiendo una vibración pesada que ya no puede permanecer en esta Tierra.
87. Habrá algunos que tomarán esa decisión, para insistir en la pesadez. ¿Y qué pasará cuando la energía de la Tierra se vuelva tan transparente que las cosas sólidas no puedan permanecer sobre ella y simplemente se hundan a través de ella? Ahora, eso es una metáfora, por supuesto, pero significa que si realmente amas a tu Santa Madre, será mejor que lo pongas en marcha y te pongas al día con los cambios que se están produciendo en Sus propias frecuencias.
88. No dejes que el corazón se contraiga de miedo; no puedes experimentar la muerte. Todo lo que puedes experimentar es la consecuencia de tu elección. Todos vosotros comprendéis bien que lo que experimentáis en vuestra vida es el efecto de vuestra elección. Y está naciendo una nueva elección en este plano, una elección que tolerará sólo Luz, sólo paz, sólo alegría, sólo abundancia, sólo servicio de unos a otros. Llegará el momento en este plano en el que las mentes y los cuerpos no podrán quedarse quietos porque estarán corriendo de un lado a otro todo el tiempo, encontrando una manera de extender servicio y amor a sus hermanos y hermanas, y nada más que servicio. Se habrá ido la energía de tomar y será reemplazada por la energía de dar, porque renacer es la simple Verdad de que a medida que das, recibes.
89. Entrega tu amor y nunca estarás sin él. Entrega tu visión de Un Corazón y Una Mente y la experimentarás creciendo dentro de ti a pasos agigantados, y atraerás hacia ti otras mentes y corazones que han estado esperando que les des la señal para vivir como la visión ilimitada. Porque es a través de la visión que vuestro Padre extiende Su Amor y Creatividad a este mundo. Y donde no hay visión, ¿qué le sucede a la gente? Perecen.
90. Todos vosotros sabéis lo que significa perecer. Algunos de vosotros todavía insistís en ello. Algunos de vosotros todavía estáis insistiendo en que la carencia debe ser vuestra experiencia. Es sólo un hábito crónico. Déjalo. Insistid en la abundancia. Vivid en abundancia. Vivid desde la Verdad de que sabéis que no existe la carencia. Estás aquí para Servir, expresando el Amor incondicional de Dios, ¿y crees que si tu Padre te va a pedir que vayáis y enseñéis a todas las naciones, os dejará en la pobreza? Dile que salga de su lata y asegúrate de que tenga todo lo necesario para el cumplimiento de la misión.
91. Participante: Jeshua, ¿por qué dices eso? ¿Porque hay una razón detrás de eso?
92. ¿Qué? ¿Una razón detrás de lo que digo? ¡Oh! Ahora tengo que pensar en una.
93. Participante: Bueno, esas palabras… ya sabes, que fueron dichas de esa manera.
94. Caminante del fuego, observa las sutilezas de tu propio pensamiento. Estás empezando a captar algo del fuego sobre el que has estado caminando. Cuando dices: “Rezo para que se manifieste un nuevo orden mundial en esta Tierra”, pero tú, tú mismo eliges vivir en el empobrecimiento de la falta de energía, de la falta de monedas de oro, en la creencia de que no hay nada que puedas hacer para cambiar tu propio estatus, básicamente has agotado la fuerza vital que se requiere para el nacimiento de ese nuevo orden mundial. Tú tienes que ser un ejemplo de ese nuevo orden mundial.
95. Por tanto, cuando oréis a vuestro Padre: "Ayúdame, Padre, a hacer tu voluntad, sea cual sea." Vienes de un lugar de debilidad y carencia. Por eso he dicho que el tiempo de la falsa piedad ha terminado. Es hora de que os levantéis y os pongáis de pie en los pequeños asientos de vuestros centros comerciales y digáis: "Padre, he venido aquí para servir en la expiación de Tu Hijo. Ahora, deja tu lata y no olvides lo que estamos haciendo aquí." [Risas] "Dame la abundancia del Reino porque la necesito para hacer Tu obra. Tráemela. Y por cierto, me gusta la ropa bonita y no voy a conducir una ratonera para hacer Tu trabajo."
96. La realidad que experimentas no es más que la expresión de la frecuencia y la vibración a la que insistes en aferrarte. Actualiza diariamente tus vibraciones y frecuencia y el mundo que te rodea tendrá que cambiar de forma.
97. Os convoco a no ser más mansos, sino mansos en el verdadero sentido. Tan mansos y tan puros que no haya ni rastro de ilusión en vosotros. Permitid que la muerte del mundo se produzca en vuestra propia consciencia, para que en el Reino pueda renacer en ella.
98. Algunos de vosotros creéis que lograr una gran abundancia requerirá toda una vida de esfuerzo, planificación y trabajo duro porque es un mundo difícil. "Voy a tener que competir. Y si tengo mucha suerte, dentro de veinte años podré jubilarme y pagar mis cuentas."
99. Ese pensamiento no existe en el Reino. El único pensamiento que existe en el Reino es que: "Soy el Santo Hijo de Dios y toda la abundancia de mi Padre me es dada ahora. Y vivo de ello, lo extiendo y lo doy libre y gustosamente a cualquiera que me lo pida. Y si mi hermano vive en la carencia, yo le enseñaré a vivir en la abundancia porque ya no puedo tolerar esto. Yo Soy el Santo Hijo de Dios y voy a traer conmigo a toda la creación, y no voy a parar hasta llegar a donde Soy. Y Soy Cristo eterno. Y así como manifesté a Jeshua ben Joseph y demostré la Verdad del Reino, elijo ahora ser la plenitud de quien soy, y no voy a manifestar nada más que milagros hasta que todos mis hermanos y hermanas despierten conmigo." Mmm. ¿Ves la diferencia?
100. Participante: Jeshua, cuando hablas de abundancia, mencionas principalmente cosas materiales. La abundancia de amor... He sentido mucha resistencia en esta comunidad a implementar eso. Me pregunto si podrías hablar con la visión superior de cómo podemos crear confianza y seguridad para que podamos lograrlo.
101. Amado amigo, todo lo que te he hablado esta noche aborda esa misma pregunta. Ponlo en práctica. Si hay alguien con quien sientes alguna discrepancia, entonces habla por teléfono, llámalo y dile: "Tenemos que reunirnos. Ya ves, el momento está cerca. Asegurémonos de que todas las hachas estén enterradas. Unámonos y mirémonos a los ojos y declaremos que somos el Santo Hijo de Dios, y vamos a seguir adelante y manifestar esa abundancia para hacer realidad esta comunidad porque ya no podemos tolerar más el error. No podemos tolerar esperar en el Señor, porque somos el Señor."
102. ¿Cómo puedes manifestar esa comunidad de confianza y seguridad? Declarando a todos los que se sienten atraídos por esa comunidad que tú se la estás dando y que esperas totalmente que te la den a ti porque ya no se puede tolerar nada menos. Ahora no te olvides de cantar, bailar y jugar mientras lo haces.
103. El momento está cerca, querido amigo. De hecho, el Padre provee de todas las cosas, y si miras a tu alrededor, Él te está extendiendo muchos vehículos y muchas maneras en las que puedes promulgar la Verdad de quiénes eres y traer la abundancia hacia ti. Pero nunca sucederá hasta que estés listo para declarar por ti mismo la Verdad de quién eres y vivirla con cada respiración y no conformarte con nada menos. Deja de esperar a que la persona a tu derecha o a tu izquierda lo haga realidad por ti.
104. Amado amigo, así es. ¿Cómo se puede crear esa seguridad? Declarando y demostrando y siendo esa seguridad. Siendo ese Amor que abraza todas las cosas. Limpiando tu propia vida de las telarañas en tu armario, dejando que el Padre manifieste todo poder, la sabiduría y la abundancia a través de ti para que puedas mostrar a tu hermano y a tu hermana cómo hacerlo también. Esto no es divertido si lo haces solo…
105. El momento está cerca, incluso cuando muchos de vosotros habéis sentido un cambio en la forma en que uso mi energía a través de esta carcasa temporal y, de hecho, un cambio en lo que os digo, no tanto en lo que os digo, sino en la forma en que lo digo. Comprended que de ha producido un cambio de frecuencia en vuestra Santa Madre, esta Tierra. Algunos de vosotros lo habéis sentido. Algunos de vosotros no lo han notado en absoluto porque estáis demasiado ocupados manteniéndoos limitados por las constricciones de vuestras muy estrechas percepciones. En otras palabras, estáis demasiado absortos en el drama del ego como para daros cuenta de lo que está sucediendo. Y aquellos de vosotros que persistan en eso se despertarán un día y se darán cuenta de que ya ni siquiera están en la Tierra. Estáis en otro lugar. "¿Qué pasó? ¿La Nueva Era me ha rodeado..?" Sí…
106. Participante: Pero puedes volver, ¿no? ¿Elegir de nuevo para volver? [Risa]
107. Participante: Bueno, lo haces. Nunca te quedas fuera. Es sólo una cuestión de cuándo. No sé si estoy usando eso como excusa o algo así, pero solo quiero decir que todos nos vamos a casa. Todos lo vamos a lograr. No estoy tratando de negar nada de lo que estás diciendo.
108. Caminante del fuego, estás tratando de negar algo que surgió de un impulso de tu propio pensamiento que todavía quiere tener una trampilla por la que escapar. Si todos estamos volviendo a casa, eso significa que para ti (esto no es en la mente consciente, sino en un nivel ligeramente más profundo) esperas tener todavía tiempo para compensarlo si no lo eliges ahora. De ahí vienen esas afirmaciones.
109. La mente y el corazón que elige la Verdad del Reino ni siquiera contemplan el pensamiento de que tal vez más adelante la elección pueda hacerse de nuevo. Está demasiado ocupada eligiendo ahora. Contempla eso bien dentro de tu interior. Porque aunque mires a tu alrededor y quieras que muchos se entusiasmen y den un salto hacia adelante, todavía hay una parte de ti que tiene la cuerda atada al final del muelle, y tu propio barco aún no navega libremente.
110. Participante: Eso es cierto.
Jeshua: Lo sé.
111. Tengo noticias para ti. Nada de esto sucederá hasta que lo elijas por ti mismo. Toda la creación está en espera, esperándote. ¡Eso sí que es responsabilidad! ¿Pero adivina qué? Toda la creación está en espera esperando a todos y cada uno de vosotros. Esa es vuestra responsabilidad: ser la Luz del mundo con cada aliento que respiréis. No tienes tiempo para el drama de la separación. No tenéis tiempo para el drama de dejaros llevar los lloriqueos del ego. Todo eso es una ilusión. No tienes tiempo para ello.
112. ¿No te unirás a mí y realmente llegarás a donde estoy? Venid a esa frecuencia o esa vibración que ya no puede tolerar más el error en tus propias percepciones, para ver que no hay más que Una Mente y Un Corazón, llamados Cristo, y que todos estos pequeños cuerpos no son más que vehículos a través de los cuales esa Mente y eso Corazón Únicos puede expresar el Amor de Dios.
113. Dondequiera que estés, ya sea que estés en una tienda de comestibles, y alguien más en esta sala esta noche esté en una oficina, o en un jardín plantando semillas, ¿puedes recordar plenamente que sois Uno y estáis unidos y que estáis juntos todo el tiempo? Nunca estáis solos. No puedes estar solo.
114. Y si todo lo que hicieras fuera pensar en la energía en esta sala y en el pequeño ejercicio que hicimos y permitieras que ese poder surgiera a través de ti, dondequiera que estés sabrías que el poder de la Mente única de Cristo se está moviendo a través de ti. Y cuando extiendas el amor a cualquiera en este plano, una vez hecho, podrías así de rápido, [chasqueando los dedos] moverte a ese plano de realidad en el que todos en esta sala permanecen como si estuvieras sentado alrededor de una mesa mirando una película, y podrías entrar en esa frecuencia y decir: "Ah, acabo de extender un poco más de Amor al mundo ¿Cómo te fue allí?"
115. Todo está a vuestra disposición. Nunca habéis estado separados unos de otros, y aquellos de vosotros que os sentís atraídos por la expresión de comunidad, necesitáis empezar a poner esa Verdad en práctica. Puedes unirte a la mente de cualquier hermano y hermana en cualquier momento que quieras, aunque sólo sea para extenderles energía y amor.
116. Ya no tienes tiempo para quedarte contemplando tus telenovelas. No tienes tiempo para sentarte en tu sillón, lamentándote de lo dura que es tu vida, porque tu vida y tu mundo se transformarán cuando aprendas a no hacer nada más que extender el Amor de Dios con cada aliento que respiras. Siempre que la mente sienta pesadez, duda o soledad, piensa en tu hermano y hermana que han venido contigo para extender el Amor de Cristo en este mundo, y empodéralos.
117. ¿Adivina qué ocurre cuando haces eso? Como das, recibes. A medida que empoderas a tu hermano o hermana, sentirás ese poder corriendo a través de ti y te preguntarás qué pasó con tu depresión, tus dudas, tu miedo y tu soledad. De todos modos, todo no es más que una ilusión.
118. ¿Entiendes lo que te digo?
119. Has aprendido a contraerte, a separarte del poder de Cristo. ¿Cómo entonces, lo encuentras? Entregándolo.
120. La salvación sólo se puede conocer compartiéndola. Así que cuando pienses que estás aburrido, que has lavado todos tus platos, que has limpiado las telarañas de tu armario, que has lavado la suciedad de tus automóviles, has puesto la comida en el estomago del cuerpo, que has pagado todas tus cuentas al César y pienses que no tienes nada que hacer (el sábado por la noche y ningún lugar adonde ir), piensa en tus hermanos y hermanas y no hagas otra cosa que jugar a empoderarlos. Juega a ello y ámalo. Haz como si fueras el controlador del universo. Envía el poder de Cristo a tu hermano y a tu hermana. ¡Mmm! Mmm.
121. Participante: Jeshua, estoy respondiendo a tu llamado tan alegre. Apareciste en una sesión que estaba dando esta tarde y estaba bastante claro que movería mucho mi día y mi noche para poder venir a estar contigo esta noche. Así que estoy aquí y abierto a tu reflexión. [Pausa breve]
122. Yo estoy siempre contigo. Únete a mí hasta que me veas y me escuches tan fácilmente como escuchas la voz que ahora estás escuchando. Únete a mí tan plenamente que ya no quede rastro de distancia entre nosotros. Es hora de mejorar, digamos, la frecuencia o potencia del trabajo que haces. ¡Pero va a ser a pasos agigantados! Mmm.
123. Participante: Bueno, he estado sintiendo eso. Mi conciencia diaria es soltar, liberar, permitir. Permitir realmente que llegue la ligereza, que el movimiento se mueva. A veces se siente tan grande que sigo queriendo amortiguarlo o contraerlo o tomar aire, y básicamente lo que hago a diario es simplemente respirar y expandirme.
124. Una idea bastante buena.
125. Querido amigo, ¿no has llevado contigo, incluso en el hermoso trabajo que haces, no has llevado un pensamiento constante: "¿Soy verdaderamente digno de una unión total con Cristo?"
126. ¿Conoces ese sentimiento?
127. Participante: Sí.
128. Que desaparezca. Bien sabes que llevo mucho tiempo llamando a la puerta de tu corazón.
129. Participante: Efectivamente.
130. A veces me dejas entrar y tomar una tacita de té. Pero luego dices: "Oh, tienes que irte ahora".
131. Amado amigo, a partir de este día, con más fuerza que nunca en el pasado, cuando hagas el trabajo que haces en lo que llamas iniciación, vas a sentarme a tu lado. Y cuando hagas tu pequeño ritual, llegará un día en el que literalmente me verás justo al otro lado de aquel con quien estás haciendo tu ritual, y me uniré a ti.
132. En otras palabras, vamos a trabajar juntos a un nuevo nivel para aumentar el poder y la transformación de esa iniciación.
133. ¿Qué opinas?
134. Participante: Oh, lo agradezco. De hecho, te he estado invitando claramente a cada círculo.
135. Me has estado invitando pero ha habido esta pequeña sombra en el rincón de la mente: "¿realmente podría soportarlo si él realmente apareciera?"
137. ¿Conoces la huella de ese sentimiento?
138. Participante: Oh, sí.
139. Sí. [Risas]
140. Gracias por recibir mi invitación para venir a esta reunión.
141. Participante: De hecho, es un honor para mí. Mi alegría.
142. Sí, como para mi. Te conozco desde hace mucho tiempo y lo sabes.
143. Participante: Sí.
144. Y sabes que estás en Verdad involucrado en el propósito de tu vida y la función en el trabajo que haces. Si quieres llamarlo trabajo. Y vas a ver cómo comienza a acelerarse.
145. Participante: La sala está muy llena esta noche.
146. Sólo hay sitio para estar de pie.
147. Participante: Solo sala flotante.
148. En efecto.
149. Participante: Jeshua, noto que cuando has estado usando la palabra “tiempo”, tienes un tono diferente. Me pregunto sobre eso. Se siente diferente cuando usas eso. Estás haciendo algo con tu frecuencia. Tenía curiosidad.
150. ¿Alguien más lo ha notado?
151. Participante: Sí.
152. Precioso amigo, has percibido bien. Hay un cambio de lo que percibes como frecuencia cuando utilizo esa palabra esta noche porque es una forma de entonar cierta energía que puede comenzar a romper la percepción o las limitaciones del tiempo que parecen envolver la mente y el corazón.
153. Participante: Estás haciendo eso con más que solo esa palabra.
154. Sí.
155. Participante: ¿Especialmente ese, más que otros?
156. Esta noche, especialmente esa palabra. Se podría decir que es la lección de hoy.
157. El tiempo es una barrera muy importante que se ha creado en la mente y que es inherente a la ilusión de separación. El tiempo es precisamente lo que necesita ser trascendido. Convertiros en maestros del tiempo y recordaréis que habitáis en la eternidad. Va a ser muy, muy importante dentro de poco tiempo. ¿Realmente estáis eligiendo dominar la ilusión del tiempo? ¿O estás dejando que siga dominándoos?
158. Recuerda siempre que el tiempo se te da por una razón y sólo una razón. ¿Alguien recuerda qué es?
159. Participante: Para extender el Amor.
160. Lo cual es hacer algo que te he dicho probablemente treinta y cinco veces o más: usarlo de manera constructiva. Construir, dejar que el pensamiento creativo de Dios fluya a través de ti, para que lo que se crea en la ilusión del tiempo envíe un mensaje a tu hermano y hermana de que el tiempo es una ilusión y que sólo la eternidad es real; el tiempo no puede ser una barrera ni limitarte de ninguna manera en la comunicación con todos los dioses y diosas por los que has orado para tener la oportunidad de comunicarte. El tiempo es una ilusión que se ha convertido de una limitación a una oportunidad de expresar lo ilimitado. Aprópiate de él. Úsalo de manera constructiva, y tu uso constructivo lo traducirá en un vehículo a través del cual se convertirá en la Luz del mundo.
161. ¿Eso ayuda un poco? Ya es hora.
162. Participante: Es bastante paradójico lo que nos has dado.
163. Sí.
164. Participante: Gracias.
165. Lo que experimentas es una paradoja. No intentes encontrarle sentido a nada de lo que vengo a enseñarte. Simplemente hazlo. Y al hacerlo, serás testigo de milagros extendidos a través de ti. Y cuando hayas visto cómo se extienden a través de ti hacia a la vida de tus hermanos y hermanas, finalmente tendrás que admitir finalmente que ya se han hecho a ti.
166. Por favor, nunca, nunca, nunca, nunca en ningún momento de tu día, nunca elijas limitar lo que puedo hacer a través de ti. Si pudieras darme un solo regalo, dámelo. Dame tu promesa solemne de que nunca limitarás lo que puedo hacer a través de ti.
167. Participante: Lo prometo.
168. Y vas a ver el fruto de esa promesa.
169. Participante: Sí.
170. Sí. ¿Estás listo para que se expanda exponencialmente?
171. Participante: Sí.
172. ¡Gracias, padre! ¿Cómo estamos todos?
173. Participante: Está bien. Creo que es hora de estirarse un poco.
174. Entonces, hazlo. Nadie te detiene.
175. Participante: Sí, lo hago.
176. ¿Qué hay del resto de ustedes?
177. Participante: Tiempo de estiramiento.
178. Entonces, adelante y tomad un pequeño descanso si lo deseáis. No voy a hacer lo que percibiríais como apartarse de esta fusión con mi amado hermano. Más bien, voy a acelerarlo un poco. Si alguna vez quieres saber qué tienes que estar dispuesto a soltar, dispuesto a liberar para unirte a mí, charla un poco con mi amado hermano. Muchos de vosotros no tenéis idea de lo que se necesita para fusionarse conmigo de esta manera, aunque rezaríais por ello, y algunos de vosotros habéis conocido los celos. ¿Estáis dispuestos a dejar morir todo lo que es falso en vosotros? ¿Estáis dispuestos a experimentar el dolor de mil pequeñas muertes dentro de vosotros mientras el ego se convierte en cenizas? ¿Por qué no darle una oportunidad? Mmm. Claro que sí.
179. ¿Estás realmente dispuesto a darte cuenta de que a lo largo de miles de vidas no has sabido qué diablos está pasando? Pero habéis juzgado al mundo como si lo hubierais hecho, porque os habéis juzgado a vosotros mismos como separados de Dios. Esa ilusión es la piedra angular del yo separado. ¿Estás dispuesto a soltar tus dedos de él y dejar que se convierta en polvo de la tierra? Eso es la muerte. Pero de esa muerte puede nacer la plenitud de la vida y te convertirás en el perfecto siervo de la Expiación. La forma puede diferir, pero el poder de los milagros realizados a través de ti es el mismo. Conviértete en aquel que sólo permite milagros.
180. Recuerda siempre que el propósito del milagro, como ves, es acortar la necesidad de tiempo. Por lo tanto, usa el tiempo de manera constructiva para permitir milagros, y los milagros acortarán la necesidad de tiempo. ¿Ves cómo funciona todo?
181. Entonces tómate tu pequeño descanso. Si quieres irte hazlo, y con mi amor y mi bendición. Si deseas quedarte un rato más, por favor, hazlo y veremos qué pasa.
182. Te amo y te doy mi paz, y hasta que vuestra fuerza sea igual que la mía, por favor usad la mía. No podéis agotarla y se otorga gratuitamente. Por lo tanto, nunca os permitáis sentiros débiles, frágiles o temerosos. Todo lo que tenéis que hacer es llegar a vuestro corazón y sacar un puñado de mi fuerza y mi certeza hasta que hayas aprendido que esa fuerza y esa certeza son vuestras y no os las pueden quitar.
183. Os amo, porque sois la Luz del mundo.
184. Paz al unigénito Hijo de Dios, y nos veremos muy pronto. Amén.
2.01 Conviértete en el Maestro del Tiempo (segunda parte)
1. Participante: Jeshua tengo un par de preguntas. Soy nueva y he estado disfrutando mucho esta velada, y agradezco las reflexiones que nos brindas sobre cómo ser, cómo percibir para alcanzar la maestría de uno mismo y la paz en el corazón y la tranquilidad en la mente. Puedo ver todas las formas en que no hago eso, lo cual es maravilloso.
2. Tengo una pregunta sobre una referencia que sí haces y yo... ¿cómo digo esto? Tú nos habías dicho a todos nosotros que... Cuando no nos sintamos fuertes, recurramos a ti para obtener nuestra fuerza. ¿Sí? Bueno. Y tengo una pregunta a mi vez porque uso una terminología diferente. La fuerza de la que estás hablando es la fuerza, por supuesto, que viene de Dios, ¿verdad?
3. Sí.
4. Participante: Está bien. Mi pregunta es, supongo, por qué es necesario pasar a través de ti, para obtener tu fuerza, porque veo tu fuerza como la fuerza de Dios Todopoderoso moviéndose a través de ti, moviéndose a través de cada uno de nosotros, y tengo una pregunta al respecto. ¿Entiendes lo que digo? Estoy seguro que sí.
5. Yo sí, pero ¿tú?
6. Participante: Sí. Creo que lo hago. Sí. Sólo quería dejarlo claro. ¿Necesitamos recurrir a ti o podemos... ya sabes... Siento que la Fuente es la misma. ¿Hay alguna razón por la que tal vez aquellos que necesitan apoyarse en ti estén de esa manera debido a cualquier relación que puedan tener... porque están conectados contigo... te ven estos fines de semana y obtienen una conexión más profunda? ¿Es eso como un trampolín o qué estás diciendo cuando dices eso? Ahora lo tengo claro.
7. Realmente estás dando la respuesta.
8. Ahora bien, antes que nada, diría esto: Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida y nadie viene al Padre sino por mí. Entonces, si aún no lo has hecho, aprende a pronunciar el nombre “Jeshua”, ¡porque ningún otro nombre bajo el cielo puede traerte salvación!
9. [Risas] Participante: ¡Me voy!
10. Ahora bien, ¿qué significa todo eso?
11. Bien has dicho que hay algunos que vienen no sólo a estas reuniones de los viernes por la noche y, por lo tanto, me ven como el vehículo a través del cual recuerdan la santa unión del Padre y el Hijo, sino que de hecho, muchos de los que vienen a estas reuniones, me han conocido a lo largo de lo que percibirías como vidas.
12. Hay algo llamado linaje sagrado que es extremadamente importante. Imaginemos que un niño duerme en un prado y comienza a soñar con muchos viajes y olvida que duerme en los brazos de su Padre. Y comienza a creer que las pesadillas que está usando su propio poder creativo para crear tienen un poder en sí mismas, y aprende complejidad tras complejidad y mundo tras mundo, y llega a creer realmente que ha sido separado del Santo Reino de su Padre.
13. Ahora, en algún momento, podría ser un zapatero; podría ser un soldado romano; podría ser miembro del Sanedrín; podría estar trabajando en una corte en Egipto; en algún lugar de uno de esos viajes escucha un mensaje. Ve a alguien a quien otros llaman "Maestro". Y aunque no lo sabe, ha oído este mensaje antes y está viendo a quienes son sus amos caminando con él sobre la Tierra. Sin embargo, por alguna razón en este momento algo es diferente. Y al escuchar las palabras de ese maestro, algo comienza a vibrar en el corazón y una puertecita se abre y por un momento ve la unión del Padre y el Hijo. Ese es el comienzo de un linaje santo, y aunque cierre esa puerta y diga: "Ah, todavía no", y vuelva a ser zapatero o lo que sea, y aunque elija viajar a través de otros cien mil mundos, cuando llegue el momento de que el alma emprenda su viaje final a casa, esa alma se asegurará de volver a estar en contacto con ese linaje porque será la puerta de entrada a casa.
14. Yo soy el linaje de muchos y por eso, especialmente en este trabajo que hago con mi amado hermano porque soy su linaje, salgo y uso cierto lenguaje que me identifica como aquel que caminó y habló como Jeshua ben Joseph. Hablo de Abba, hablo de la Santa Madre, hablo de la unión del Padre y del Hijo, porque este es un lenguaje que los que me han sido confiados por mi Padre han conocido muy, muy bien. La mayoría de ellos han conocido muchas encarnaciones dentro de lo que llamaríamos la tradición judeocristiana. Es un lenguaje que vibra dentro de su alma, por eso vengo y lo uso una vez más. No es, como sabéis, el único que podría utilizarse.
15. Pero aquellos que vienen y resuenan con lo que les digo, hay muchos en esta sala que asentarían con la cabeza y dirían: "Oh, sí, sé que Jeshua es mi linaje".
16. Tu linaje es un poco diferente pero aprecias la universalidad del Evangelio que se expresa en estas palabras, ¿no es así?
17. Participante: Sí, mucho.
18. Por lo tanto, no lo veas tanto como un trampolín sino como la realización del despertar de la Filiación. Este mismo Evangelio se puede dar de muchas formas. Como sabes, el tuyo es un poco diferente. Y sin embargo, cuando digo que yo soy el Camino, la Verdad y la Vida y que nadie viene al Padre sino por mí, estoy hablando de un Evangelio que ha sido dado en muchas formas a cualquier corazón y mente que deba venir a él. Date cuenta de que eres Cristo eterno. Eres Jeshua. Eres el poder de la Luz que es descendiente de la Luz Divina. Eres la Hija de la Diosa y, por lo tanto, cuando llegas a identificarte plenamente en el centro de tu propio ser con ese mismo Amor, Poder y Sabiduría que tomó forma como Jeshua, entonces ciertamente te has convertido en el Camino, la Verdad y la Vida.
19. ¿Tiene eso sentido?
20. Participante: Eso está maravillosamente claro para mí, y realmente aprecio el reconocimiento, porque estaba consciente de que tenía un linaje diferente y solo quería aclararme y entender lo que realmente estaba sucediendo aquí, y a que te referías, para poder seguir honrando y amando tus palabras y obras, que han sido tan ampliamente escritas, comentadas y predicadas. Así que, te agradezco ese mensaje tan especial.
21. Tengo una pregunta que es personal. ¿Está bien preguntar?
22. Oh, por supuesto que no. [Risa]
23. Participante: No. Este año decidí que soy... lo que mencionabas antes sobre la carencia. De verdad quiero acabar con eso. Es decir, acabar con eso por completo y confiar de verdad. Y como he estado declarando que quería confiar más en Dios para permitir que ese flujo se dé sin tanto miedo, claro, el miedo me golpea la cara, y me enfermé y tuve que pasar por todo ese proceso de soltar a otro nivel de vibración para poder recibir más, comprender más. Y hay una parte de mí que reconoce que estoy bloqueando mi abundancia de alguna manera. Y de verdad quiero poder... Sé que podré apartarla. Sin embargo, no tengo muy claro qué es lo que necesito eliminar, a menos que se trate del gran problema de confiar plenamente y tener fe en cada instante de cada respiración que tomo, en que todo está bien. Mi mente me estorba. ¿Podrías compartir alguna idea al respecto?
24. Ninguna. No tengo la menor idea de qué estás hablando. [Risa]
25. Participante: Está bien, lo reformularé.
26. No, no es necesario.
27. Participante: ¡Sé que lo sabe y me gustaría que me ayudaras con esto! Gracias.
28. Amada amiga, tú misma ya te has dado la respuesta pero no la has entendido. De hecho, tu mente se interpone en el camino y el obstáculo que la bloquea es la creencia de que hay un obstáculo que debes eliminar antes de poder recibir la abundancia.
29. Participante: Oh. Bueno.
30. Amada amiga, haz lo que voy a sugerirte. Hazlo diariamente durante un período de veintiún días. ¿Te parece bien?
31. Participante: Ajá, es justo.
32. Ahora, esto requerirá que hagas esto las veinticuatro horas del día y que no comas ni bebas mientras tanto. [Risa]
33. Es broma.
34. Ahora, al levantarte por la mañana, siéntate, echa los hombros hacia atrás, siente cómo se estira la columna, no bloquees al ángel del aire, y dile a Aquel que es el Maestro que enseña sin error (a Aquel a quien he llamado Espíritu Santo) y pídele que corrija el único obstáculo en ti: pídele que corrija la percepción de que existe un obstáculo. Al respirar el ángel del aire, deja que tu cuerpo se ablande. Siente como si las células se convirtieran en la Luz misma. Sentirás esa suavidad, y a lo largo de estos veintiún días sentirás ese estado y lo conocerás muy bien. Y cuando esa suavidad llegue, simplemente di: "Gracias, Santo Padre, porque estoy curada."
35. Participante: Sí.
36. Luego continúa con tu día. Pero a medida que avanza el día, en tu mente pide que nazca a través de ti una visión más elevada. Eso es todo lo que necesitas hacer. Hazlo con inocencia, sin intentar dejar que la mente quede atrapada preguntándose cuál podría ser la visión. Sólo pide que nazca a través de ti. En veintiún días sabrás que se ha producido una curación y un cambio profundos. Una cierta percepción ya no surgirá y ni siquiera te habrás dado cuenta al principio de que ya no está en ti. Y alrededor del día veintidós o veintitrés, de repente te sorprenderás al darte cuenta de que notarás que cierto peso no está contigo y ni siquiera sabrás adónde se fue.
37. ¿Es justo?
38. Participante: Eso es genial, sí. Gracias.
39. Tienes mucho que hacer en este plano, y para avanzar hacia el cumplimiento de parte de tu propósito, será necesario que te conviertas en una demostración de alguien que es un maestro de Dios y alguien que vive en abundancia ilimitada.
40. Alguien tiene que hacerlo. ¿Qué opinas?
41. Participante: Eso es bastante asombroso.
42. No temáis la abundancia de ningún tipo, ni incluso de monedas de oro. Pero cuando lleguen a vosotros, recordad para qué sirven realmente: para regalar el Amor de Dios. Mantenerlo en mente.
43. Participante: Está bien. Y mi segunda pregunta es personal. Recién hoy tomé una decisión y siento que está clara. Sólo quiero pedirles que no me vaya a eludir por parte de. . . No me voy a escapar. Bueno. Avanza y hazlo. ¿Es eso lo que estás diciendo? Bueno. Gracias. Eso es todo y agradezco tu amabilidad.
44. Aprecio la Luz, la claridad, el poder, el amor y la demostración que estás a punto de traer y dar a este mundo.
45. Participante: Eso hace que me suden las palmas.
46. Participante: Jeshua, esta mujer comenzó su pregunta con una proclamación que fue bastante profunda, pensé. Ella dijo: “Jeshua, soy nueva”. Fue lo primero que dijo y me gustó bastante. Entonces, ¿puedo decir que yo también soy nuevo?
47. ¿Estás listo para ser nuevo?
48. Participante: Creo que sí. . . Bien, estoy listo.
49. Ahí. Todo ese “espero” y “creo que sí”.
50. Participante: Genial.
51. En verdad, amado hermano, ¿no es cierto que todas las cosas se hacen nuevas para ti? ¿No es cierto que las percepciones han ido disminuyendo casi constantemente, y que incluso a mitad del día a veces te detienes y te das cuenta de que estás viendo las cosas de una manera totalmente nueva? ¿No es eso cierto?
52. Participante: Sí, las energías están cambiando.
53. Sí. Permitir, permitir, permitir. No te esfuerces. No hagas. Permite. ¿Sabes a qué me refiero con eso?
54. Participante: Sí.
55. ¿Tuviste alguna conversación agradable con entidades fallecidas últimamente?
56. Participante: Empecé a hacerlo. Lo intenté, pero no estaban muy dispuestos a escuchar.
57. Eso no importa. Habla con ellos de todos modos.
58. Participante: Está bien.
59. Lo que percibes como su falta de voluntad significa que simplemente estás quedando atrapado en la superficialidad de su drama. Habla con la parte más profunda.
60. Participante: Tu dijiste... que hay un maestro que me ayudaría... ¿puedes ser un poco más específico al respecto?
61. Podría, pero te amo demasiado como para hacer algo que no te haga ningún favor.
62. Participante: Correcto.
63. Permitir, permitir, permitir.
64. Parece un mensaje tan simple y, sin embargo, en este año te has dado cuenta, a través de revelación tras revelación, de la profundidad del significado de esa enseñanza: permitir. ¿No es eso cierto?
65. Participante: Sí.
66. Continúas aprendiéndolo, ¿no?
67. Participante: Ajá.
68. Es la más importante de las Llaves del Reino, y debido a que has comenzado a dominar el uso de esa llave, necesariamente debe suceder que rápidamente llegarás a la conclusión de tu viaje y residirás donde Yo estoy. . El final es seguro ahora. Déjalo ser.
69. ¡Sorpresa!
70. Participante: Tengo que abrazar a los árboles, ¿eh?
71. No tienes que abrazarlos. Puedes abrazarlos. Ellos están esperando.
72. Llegará el día en que comprenderás el poder y la importancia de hacer precisamente eso. Llegarás a comprender lo que realmente significa en y para lo más profundo de tu alma.
73. Ah, nada como disfrutar el viaje que otro está realizando en su elección de despertar de los sueños a la realidad. Me produce gran alegría observar cada uno de vuestros viajes, viajes que ya no giran en pequeños círculos sino que son viajes para despertar del suelo de la separación y estallar como la fragancia y el florecimiento del recuerdo divino. Porque sé bien lo que sucederá en este plano cuando la Filiación elija ser el florecimiento del despertar. Es algo por lo que vale la pena trabajar, durante todo el tiempo.
74. Sois todas muy hermosas. En ti hay tanta Luz, tanto amor y tanto resplandor, tanta sabiduría y tanta belleza que no puedes contenerla en el recipiente del cuerpo humano. Y cuando eliges dejar que brille plenamente, cuando decides simplemente dejar de lado la precaución, que es lo que yo llamaría dejar de lado la creencia en la limitación, tanta Luz irradiará a través de ti que seguramente llegará el momento en que la elección de manifestar cuerpos físicos habrá cumplido su propósito y habrás ido más allá de él. E incluso lo que llamáis vuestro mundo se disolverá en la Luz. ¿Es ese el fin de la creación? Difícilmente. Pero es la trascendencia de una forma del mismo. Dejad que vuestra Luz brille ante los hombres de tal manera que sea inconfundible, y vosotros sois la Luz del mundo.
75. Muchos de vosotros haríais bien en llamar a vuestras madres, a vuestros padres, a vuestros hermanos, a vuestras hermanas y a vuestros hijos, y decirles: "¿Adivina qué? Soy el Cristo resucitado. ¿Cómo estás hoy?" [Risa]
76. Porque, verás, cuando llega el pensamiento: "Bueno, no pude hacer eso", significa que simplemente te identificaste con la ilusión que es el mundo. Así de cerca estás en cada momento.
77. Participante: Prefiero decirlo en persona que por teléfono.
78. Muy bien.
79. Participante: ¿Qué haríamos con las respuestas horrorizadas que recibiríamos?
80. Me encanta. Porque verás que dirán: “Por supuesto que no puedes ser eso. ¿Qué pasa contigo?" Y te sientas ahí y le devuelves la sonrisa, sin dar nada más que amor porque, como ves, un maestro devuelve todas las respuestas con amor.
81. Un maestro recibe el ataque y devuelve el amor. Un maestro acepta la condena y devuelve el amor. Un maestro toma la incredulidad y devuelve el amor. Y tarde o temprano se detendrán y dirán: "Dios mío, hablas en serio". Y luego puedes sonreír y decir: "Oh, sí, lo digo muy en serio."
82. Participante: ¿Y hacerles saber que son iguales?
83. Exacto. Diles que no vas a dejar de amarlos con la Luz de Cristo hasta que recuerden que ellos también son esa Luz. Hazles saber que estarás con ellos durante las próximas cien mil encarnaciones si así lo deciden, y serás tú quien estará con ellos siempre, tal como dijo el maestro Jeshua: “Yo estoy contigo siempre." Toma el amor que te doy y dáselo a tu hermano y a tu hermana. “Porque el que bebe de mi boca se vuelve como yo y yo seré él o ella”. A eso me refiero cuando digo: “Toma mi fuerza y úsala hasta que la tuya sea tan segura como la mía”.
84. ¿Es necesario que tome mucho tiempo? El tiempo es una ilusión. Puedes elegirlo ahora. Cuando salgas de este edificio esta noche, podrás decir: "Oh, Jeshua es mi hermano. Venimos del mismo linaje. Tenemos el mismo Padre divino. Lo que hay en él también está en mí. Por tanto, voy a amar a todos los demás como él me ama."
85. Si crees y sientes que a través de mi presencia en tu vida, no solo en esta vida, que la gracia de nuestro Padre ha abierto las contraventanas de tu corazón, entonces simplemente sé como yo soy. Conviértete en el perfecto siervo de la Gracia de Dios. Deja el sueño del soñador y despierta como el salvador del mundo. Entonces mi vida no habrá sido vivida en vano. Mi muerte, mi sepultura y mi resurrección verdaderamente habrán estado llenas de significado, porque hasta que tomes tu cruz, que está hecha de Luz, y me sigas, todo lo que te he dado permanece en vano.
86. Si, por lo tanto, quieres amarme, si, por lo tanto, me extiendes tu aprecio y gratitud, no me hables con palabras, sino ve y haz lo mismo con tu hermano y tu hermana. Porque sólo honrando al Hijo dentro de vuestro propio corazón podéis honrarme en Verdad. Y cuando hayas extendido ese amor a tu hermano y a tu hermana, ciertamente sentirás que me regocijo y sabrás que, en Verdad, estoy contigo siempre. Y caminaremos de la mano como iguales en el Reino de nuestro bendito Padre, sin hacer nada más que servir a la Expiación porque no hay nada más que hacer. Únete a mí siendo lo que soy. Por mí mismo no hago nada, es mi Padre, él lo hace todo. Y mi Padre es sólo Amor.
87. Sed, pues, lo que sois y sois el Amor que mi Padre ha dado al mundo por mí. Sed, pues, lo que Yo soy y vosotros sois la Luz del mundo. Grande es mi amor por ti. Grande, grande es mi amor por ti porque sé quién eres incluso cuando eliges no creerlo.
88. No encuentro palabras en tu idioma para expresar el amor que siento. Aunque muchos de vosotros se olvidan de mí durante el transcurso del día, yo no os olvido. Y te miro en esta ilusión y no veo nada más que a mí mismo. ¿No he tratado de enseñarte que lo único que necesitas aprender es que no hay nada fuera de ti? Toda la creación está contenida dentro de tu Corazón porque eres el unigénito del Padre, engendrado antes de todos los mundos y de una sola sustancia eternamente con todo lo que es nuestro Padre.
89. Oh, ¿cómo no voy a amarte? ¿Cómo no amar la Luz del mundo? ¿Cómo no amar la única creación de mi Padre, la que es eterna e inmutable?
90. Puro es tu corazón. Puro es tu corazón. Nunca has pecado. Eres Amor en la forma. Dáselo al mundo así como yo he dado a ti ese amor. Dáselo con cada aliento que respires y desaparecerá tu depresión y desaparecerán tus dudas. Atrás quedará tu falta. No hay limitaciones en ti. Vosotros podéis hacerlo todo, porque por vosotros mismos no hacéis nada, pero vuestro Padre por medio de vosotros puede hacerlo todo.
91. El cuerpo que has pensado que eres es sólo un vehículo de comunicación.
92. Deja de identificarte con ello e identifícate con la Verdad de tu ser. Eres Espíritu y eres Divino. Nunca has conocido el nacimiento y nunca probarás la muerte. Esta ilusión es un juego. Tócalo con el gozo infinito de Cristo. Estés donde estés, sólo estás ahí para ser una demostración de lo que trasciende el mundo.
93. Corto es el tiempo que me es dado para estar con vosotros de esta manera y sin embargo, eterno es el tiempo que estoy con vosotros. Y aunque este mundo surge y desaparece en un abrir y cerrar de ojos, estamos juntos por toda la eternidad. Entra conmigo; juega conmigo.
94. Ya eres un maestro. Reclámalo. Y cuando estés en el supermercado comprando los alimentos que introducirías en el cuerpo, haz una pausa y recuerda: "Ah, esta masa de carne que parece estar entregando monedas de oro a aquel que parece estar separado de mí y que parece tener el ceño fruncido y la depresión en el rostro porque hace algo que odia, este cuerpecito no es nada más que un vehículo para extender la Paz y el Amor de Dios."
95. Envía ese rayo de Luz a través del corazón de tu propio cuerpo y únete al corazón de aquel que está al otro lado de ese pequeño soporte. Míralos a los ojos y di: "Gracias desde el fondo de mi corazón por el servicio que me brindas. Te amo por tu disposición para hacer el trabajo que haces."
96. Cuando hayan levantado su barbilla, sentirás que su semblante cambia. Y aunque es posible que nunca los vuelvas a ver, siempre te recordarán. Y no tienes idea de las semillas que habrás plantado, porque ellas, a su vez, empezarán a ser vivificadas por tu amor. Y puede que sea el día siguiente, puede que sea la semana que viene, ellos también recordarán que pueden extender el amor de Cristo a otros. Habrás iniciado una cadena de milagros, y no hay absolutamente nada que valga la pena hacer más que ser el iniciador de la cadena de milagros que despierta al Hijo de Dios.
97. ¿Harías eso conmigo? ¿Elegirías jugar cada día como aquel que puede traer un milagro y dárselo a otro? Os necesito tanto como algunos de vosotros han creído que me necesitan a mí. Puedo trabajar sin ser visto, y sólo puedo unirme a un número limitado de cuerpos para hacer este tipo de trabajo. Pero estés donde estés, puedes unirte a mí y decir: "Jeshua, voy a extender el amor de Cristo. ¿Estás listo? Aquí va."
98. Y confía en esto: cuando me invoques para extender ese milagro, ten la seguridad de que estoy contigo. Algunos de vosotros ya han comenzado a verme, aunque tengan los ojos abiertos, en medio de otras experiencias porque están comenzando a captar el mensaje.
99. No estoy limitado por el espacio y el tiempo. Tú tampoco. Únete conmigo y juega. Jugar en el Espíritu de Luz siendo los salvadores del mundo.
100. ¿Podrías hacer eso por mí? ¿Podrías prometerte unirte a mí? ¿Podrías por favor en este momento dejar que tus hermanos y hermanas escuchen tu decreto con solo decir: "Sí, me uniré a vosotros en la salvación del mundo."?
101. Los participantes repiten: “Sí, me uniré a vosotros en la salvación del mundo”.
102. ¡Ah, nada como tener ayuda! [Risa]
103. Ahora, eso significa que mañana, cuando levantes la cabeza de la almohada, deja tu pasado atrás porque no existe. Levanta tu cabeza y tu cuerpo y di: "Oh, muchacho, qué gran día va a ser este porque voy a dar el amor de Cristo a este mundo. Voy a estar atento en todo momento. ¿A quién se lo puedo dar? ¿Qué opinas, Jeshua? ¿Es ese un buen candidato?"
104. Y yo diré: “Oh, sí, de hecho. Ve y hazlo”.
105. Empieza a jugar con el mundo. Deja ir la seriedad. No tiene lugar en el Reino. ¡Juega conmigo! ¡Baila conmigo! ¡Canta Conmigo! ¡Regocíjate conmigo! Empieza a divertirte pulsando botones y quitando telarañas. Entonces la gente pensará que estás un poco loco. ¿Si, y qué? Si el mundo está loco (y te aseguro que lo está), lo que se percibirá como tu locura es en realidad una demostración de cordura. Ajá.
106. Contempla bien esto esta noche: “En tus manos encomiendo mi Espíritu”. Trátalo bien y regálalo con amor. En vuestras manos, hermanos y hermanas míos, encomiendo mi Espíritu, y será consumado, siempre que decidáis ser la Luz del mundo. Y ciertamente estoy con vosotros siempre.
107. Ve en paz. Recuerda este día para santificarlo. Recuerda este día para santificarlo. Recuerda este día en cada momento, y sabe que tú eres la Luz del mundo.
108. Vosotros sois mis hermanos y mis hermanas y sois mis amigos. Nunca os abandonaré y nunca os desampararé; e incluso si no sois de mi linaje, sentaros y tomar una taza de té conmigo de vez en cuando.
109. Sucede que en esta hora y en este día no saldréis más del lugar santo de nuestro Padre. Y, de hecho, confía tu corazón a la Verdad de tu única realidad.
110. Pide ahora y recibe la plenitud de esa boda perfecta entre nuestro Padre Celestial y nuestra Madre Terrenal para que puedas extenderla desde Oriente hasta Occidente. Sé la Luz del mundo. Id en paz y llevadme siempre con vosotros, porque no tengo otro deseo que estar donde está el Hijo de Dios despierto. La paz sea con vosotros. Amén.
2.02 Sanación a través del Amor Propio
Ahora comenzamos.
1. Y en verdad, una vez más, saludos a vosotros, amados y santos amigos. Como siempre, vengo para morar con vosotros, no desde un lugar separado de vosotros, sino en Verdad desde ese lugar que por siempre compartimos como Uno. Porque la Mente de Cristo es Una, y sólo esa Mente está perfectamente cuerda; sólo esa Mente está perfectamente despierta.
2. Entended, entonces, que no vengo a vosotros desde muy lejos. Vengo para morar con vosotros porque ya somos Uno. Vengo porque os amo, porque en verdad sois el primogénito del Padre; en verdad eres el primogénito del Padre. Vosotros sois, como yo, Cristo Eterno. Entonces, la única diferencia que parece permanecer es que, ocasionalmente, usáis el mismo poder de la Mente Única que compartimos para soñar que sois algo distinto de lo que soy, de lo que eres.
3. He entrenado mi parte de la Filiación, mi parte de la Mente, para permanecer firme y vigilante por el Reino. He entrenado mi mente, lo que podríais considerar como el alma, esa chispa de luz que brilla como un gran Rayo de Luz en la Mente de Dios, he entrenado esa parte de la mente para permanecer firme en y como la cordura que Cristo es. No tengo más remedio que venir a ti en cualquier forma que me permitas. No tengo elección, porque donde el Amor verdaderamente ha sido despertado como la esencia de todo lo que es el Ser, esa mente ya no reside en autoridad sobre sí misma, sino que sirve primero a la Voluntad del Padre, eso que he llamado Abba. Esa Voluntad es que el Hijo de Dios regrese a la perfecta vigilia en la Mente de Dios. Vengo, entonces, no “libremente” como vosotros percibiríais la libertad, vengo como una elección sin elección, que es la única libertad. Y nuevamente, cuando cualquier mente ha elegido verdaderamente despertar y abrazar la verdad de su única Realidad, no queda nada más que la extensión del Amor. Y el Amor sana todas las cosas, el Amor abraza todas las cosas, el Amor trasciende para siempre todas las cosas y devuelve todas las cosas a las manos de un Dios perfectamente amoroso.
4. Cuando te miro y, ten por seguro, puedo hacerlo en cualquier momento. . . [Risa]
5. Hmm, no tiene sentido cerrar las persianas. [Risa]
6. . . . Cuando te miro desde el lugar en el que habito y desde el lugar del que nunca salgo (ese lugar que es tan íntimo como tu alma que puedo escuchar tus pensamientos, que puedo sentir tus sentimientos), cuando te miro desde ese lugar, reconozco el Amor. Porque el reconocimiento del Amor llega cuando miras a otro y ves la única Creación de Dios. Y cuando te miro, independientemente de cómo elijas mirarte a ti mismo, veo al primogénito de mi Padre, veo el resplandor de Luz que es Cristo, morando siempre perfecto dentro de ti. Sí, veo las ilusiones temporales con las que estás eligiendo permanecer identificado por un tiempo. No puedo quitarte esas ilusiones, porque la curación verdaderamente brota de lo más profundo del alma, porque si no fuera así, entonces la perfecta libertad dada del Padre al Hijo sería mentira. No puedo darte la curación que buscas, pero puedo amarte hasta que la elijas por ti mismo. Puedo expresártelo y lo haré de cualquier manera que pueda encontrar, de cualquier manera que pueda idear para cerrar la brecha entre dónde estás como Cristo y dónde crees que habitas como un yo separado, debido a un antiguo pensamiento de culpa.
7. De hecho, sólo soy tu hermano y tu amigo. No conozco ninguna limitación. En verdad, tú tampoco. Son sólo los pensamientos con los que eliges identificarte los que crean la percepción que da forma a lo que llamas mundo, las experiencias que tienes, que parecen reflejarte que aún no eres uno con Dios. Todo lo que hay que hacer es reentrenar la mente, hasta que la mente piensa perfectamente con Dios, y Dios no es más que Amor.
8. El amor no castiga y el amor no condena. El amor permite todas las cosas. El amor confía en todas las cosas. El amor descansa en perfecta quietud. Imagínate entonces, si lo deseas, en un prado lejano en un hermoso día de primavera. Allí, una pequeña flor diminuta se abre a los rayos del sol. No hay nadie alrededor para darse cuenta y no se ha emitido ningún sonido. Los pétalos de la flor se abren y reciben gustosamente la luz que está ahí para nutrirla. Así es el Amor, así es el amor del alma que libera sus ilusiones y abre sus pétalos para simplemente recibir la luz que siempre está ahí. E incluso en medio de tu mundo, donde aún pareces estar identificado con el cuerpo que pasa por muchos, muchos cambios y parece expresar la encarnación misma de la limitación, incluso allí, incluso allí, puedes ser como los pétalos del Flor en el prado, invisible e inaudible. Tú eres aquel con el poder de abrir tus pétalos, de dejar que el corazón se abra, de ser el que elija ser la presencia del Amor. Tienes ese poder para abrirte a los rayos de Luz que vienen, fluyendo eternamente sin medida desde la Mente de Aquel que te ha enviado a Su imagen, a Su imagen, como el pensamiento del Amor en la forma. Tú eres aquel que puede abrir los pétalos del corazón y decir: "Padre, ¿cuál es Tu Voluntad en este momento? ¿De qué se necesita que hable? ¿Qué plan de acción querrías que tomara para que Tú, a través de mí, despiertes la Filiación?"
9. Tú eres esa suave flor que vive en el más hermoso de los prados. Has sido colocada allí por el Amor Mismo. Tú eres quien tiene todo el poder bajo el Cielo y la Tierra para abrir los pétalos de tu propio corazón, para recibir los rayos de Luz que brillan sobre ti desde Aquel que te ama y así permitir que el Amor guíe tus palabras, tus gestos, los movimientos de tu cuerpo, el lugar donde vivirás, el trabajo que realizarás. Todo está ofrecido para aquel, (todo está previsto para el único) que abrirá los pétalos de su corazón y se nutrirá de la luz de un Amor perfecto.
10. De hecho, no existe ningún poder creado a partir de la ilusión de separación que pueda ni siquiera por un instante, comenzar a arrebatarte ese poder. No hay nadie que hayas conocido que haya tenido el poder de hacer que los pétalos de tu corazón se contraigan y se marchiten. Porque, de hecho, es en la elección misma del Amor donde se restablece la sanación.
11. No os diría estas cosas si no supiera que son ciertas. Aprendí que estas cosas son ciertas cuando, como hombre, caminé sobre vuestra tierra e escogí creer en la palabra de mi Padre: “Yo soy su Hijo amado y en Él habito”. Y mi vida se convirtió en mi camino de regreso a casa, incluso a lo que se llamó la Crucifixión. Una vez más, y aunque os lo he dicho muchas veces, tened la seguridad que no he ido a ninguna parte. ¡Y aquellos que alguna vez intentaron deshacerse de mí solo descubrieron que en el mismo intento simplemente crearon una resonancia entre ellos y yo y me convertí en el invitado que vino a cenar y nunca se fue! [Risa]
12. ¿Qué me enseñó entonces mi vida, sino que Dios es Amor? Dios no es juicio; Dios no es rencor; Dios no es castigo. Dios es amor. Y cada vez que habitas en un pensamiento de amor perfecto, eres la presencia de Dios: eres la presencia del Amor. Ese mismo pensamiento es enviado como una bendición que brilla desde el corazón de tu flor cuando los pétalos se han abierto y reciben la luz de la Verdad, esa verdad irradia y toca las estrellas más lejanas. Y cada vez que amas, toda la creación ha sido elevada a los brazos abiertos de Dios, toda la creación ha viajado hacia el recuerdo de lo que es verdad.
13. ¿Eres entonces poderoso? ¡Oh, sí, sin medida! Porque de ti surge lo que sea que elijas. Nada puede surgir por accidente. Cada evento que experimentas puede llegar a ti sólo porque lo has invocado. De hecho, es una respuesta a tu misma oración por un despertar perfecto y consumado. Es la respuesta que buscas al hacer la transición de alguien que está viajando hacia el Reino a uno que viaja dentro de él. Por favor escuchar atentamente: la mente egoica os haría creer verdaderamente que el único propósito es viajar hacia el Reino, pero tened la seguridad, amados amigos, de que ese viaje es una ilusión. Ese viaje al Reino ya ha sido atendido por la Gracia del Amor que os restauró a la unión perfecta en el mismo [chasquea los dedos] momento en que te atreviste a soñar el sueño de la separación. ¡Ya se terminó! Sólo existe el proceso mediante el cual te das permiso para recibir la Verdad que siempre es verdadera.
14. Pero el viaje hacia el Reino, el recuerdo de que el viaje ha terminado, no es el final, es un regreso a un antiguo comienzo. Porque naciste para crear: no para hacer, no para hacer, para crear. ¡Porque naciste a imagen de Dios, entrarás en el Reino desde el cual crearás sin fin lo bueno, lo santo y lo bello! Y cada vez que sonríes a tu hermano o hermana, cada vez que en el templo de tu corazón extiendes el perdón, cada vez que descansas en el perfecto agradecimiento de que tu hermano o hermana te ha traído un regalo, aunque sea un recuerdo de hace tres mil años… Cuando permaneces en un pensamiento amoroso, estás creando, estás extendiendo tu tesoro perfecto y, en su extensión, estás recordando cada vez más profundamente la Verdad que es verdadera siempre.
15. El viaje dentro del Reino es un viaje sin fin. El viaje hacia el Reino tiene un final y ese final es perfectamente seguro. Dentro de tu Santa Mente tienes el poder de retrasar la finalización de tu viaje al Reino, pero no tienes el poder para renunciar a él. No tienes el poder de usurpar la Voluntad de tu Padre; fracasó en un remoto pasado y falla ahora.
16. En el viaje dentro del Reino hay una creación incesante y, sin embargo, esa mente que permanece despierta dentro del Reino simplemente va y viene de ese modo. Esa mente es como el viento, de hecho. Y cuando el pasado se ha ido no se lleva adelante, y el futuro no ha llegado y no es motivo de preocupación, porque ese Uno habita en el santo y perfecto eterno Ahora, descansando en unión con todo lo que Dios es. Ya no importa donde te encuentres, porque sólo puedes encontrarte en el Reino, y el Reino es alegría, es creación y creatividad. El Reino es compasión, el Reino es Amor, en el Reino tratas sobre esta gran buena disposición [lo ilustra con el índice y el pulgar], eso es todo. Una pizca de voluntad puede hacer milagros. Y en verdad, os digo: Habéis oído y respondido al llamado, y aunque algunos de vosotros todavía no lo habéis recibido totalmente, vuestro viaje en verdad ha terminado, y desde lo más profundo de vuestro propio ser, desde lo más profundo de vuestra propia unión perfecta con Dios, estáis invocando precisamente los eventos, los momentos y las experiencias que están haciendo crecer el alma de Cristo dentro de vosotros.
17. Por lo tanto tú eres la Luz que ilumina este mundo. Nunca (de hecho, te pediría que hicieras una promesa) nunca a partir de este momento permitas que la mente compare tu viaje con el de otro. Porque sólo la parte egoica de la mente compara y contrasta. ¿Tiene sentido para ti? ¿Cuántas veces has sufrido y no te has dado cuenta de que la única razón por la que estás sufriendo es porque has usado el poder de la mente para compararte con otro, para poder tener la experiencia de creer que eres “inferior”? [Acuerdo de audiencia]
18. ¡Muy bien hecho! Mmm. ¿Cortar eso de raíz, mm? Nunca compares tu viaje con el de otra persona. Tu viaje es en Dios, tu viaje es con Dios, tu única relación es con tu Creador: esa es la que importa. Y a medida que cultives eso como si fuera tu exclusivo, tu principal, tu único valor, descubrirás que tu copa rebosará y descubrirás muchos hermanos y hermanas con los que puedes tener las relaciones más amorosas, más santas y más puras que la mente posiblemente podría comprender. Surge no porque lo busques, no porque trates de atraer a otro y traerlo a tu esfera, sino porque amas a Dios por encima de todas las cosas creadas.
19. No hay mejor calidad de relación que una relación santa. Y una relación santa es aquella en la que dos mentes, dos almas, dos seres realmente han mirado en su interior (verdaderamente han mirado hacia adentro) y han reconocido que no hay carencia. Entonces, ambos eligen libremente unirse con un solo propósito: crear, extendiendo lo bueno, lo santo y lo bello. Y si en algún momento tienes miedo de que alguien en tu esfera te abandone, ten la seguridad de que todavía hay una pequeña semilla de especialismo esperando ser sanado en tu interior. ¿Cómo se sana? ¡Con amor! Con Amor Propio, simplemente estando atento al Reino y comprometerte renovando el compromiso de tu relación con tu Creador.
20. ¡Qué libertad, entonces, te espera, qué alegría te espera, qué poder, luz y verdad te esperan para brotar de los pétalos de tu flor! Pues todo lo verdadero que proviene de Dios, las buenas, las santas y las hermosas, no viene de la mente que analiza, planifica, compara y contrasta, sino del Corazón Despierto que descansa en perfecta mansedumbre y sabe de su perfecta unión, que en verdad es nutrido en cada momento por los rayos de luz dorada que descienden sobre él desde la Mente de Dios Mismo. Es del corazón de donde brota todo lo bueno (del corazón purificado del miedo y la contracción) a través de la cual el Padre se extiende.
21. ¡Qué libertad entonces, te espera! Está más cerca que la palma de tu mano, esperando tu bienvenida, para que cierres tus pétalos alrededor de este gran regalo de perfecta libertad en la que el miedo no tiene poder. Una libertad perfecta en la que miras a tus hermanos y hermanas y tu amor por el Cristo en ellos es tan grande, tan abrumadoramente grande, que sabes que no hay ningún lugar al que puedan ir y lograr separarse de ti… Que tu amor, la perfección de tu deseo de amar como te ama tu Creador, se ha vuelto tan grandioso y tan grande que se extiende para abrazarlo todo (¡toda la creación, cada ilusión, cada dolor, cada miedo, cada planeta, cada universo, cada dimensión!) Tu amor es tan grande que abarca todas las cosas, y sabe, sabe, que la separación no es posible, que la muerte es irreal y que sólo lo que Dios crea es verdadero.
22. Eres libre. ¡Eres libre ahora! Eres libre de vivir incluso esta vida que pareces tener en tu planeta en tal estado de conocimiento. Y eso es los que es el conocimiento. No tiene nada que ver con la creencia, no tiene nada que ver con la esperanza, no tiene nada que ver con la teología, no tiene nada que ver con la espiritualidad; esas son palabras, esas son ideas. Y las ideas más grandiosas sólo hacen una cosa: apuntan a ese conocimiento que trasciende todas las ideas. La palabra más grandiosa que jamás se le haya ocurrido a la humanidad y que de alguna manera puede significar ese Misterio, esa Verdad, ese Conocimiento, es Amor. Dios es una palabra de cuatro letras.
23. Amor: la simplicidad de tomar la decisión de querer Amor y aprender que no hay ningún lugar donde ir a buscarlo. No hay absolutamente nada que puedas hacer para traer Amor a ti. ¡Nada! Ninguna cantidad de logros devuelve al Hijo al Padre. Ninguna manipulación o seducción con el cuerpo te trae Amor. En verdad, el cuerpo nunca puede usarse para conseguirlo. Fracasa miserablemente. Se puede usar para dar. Y cuando das, recibes. Y cuando das Amor perfecto, el recuerdo del Amor perfecto que eres se restaura en tu alma. Da, pues, sin medida, sin cesar, y recibirás incesantemente lo que verdaderamente deseas.
24. Una vez tomé una decisión como hombre, y ten la seguridad de que esa es la única razón por la que vengo a comunicarme contigo, porque si no he experimentado todo lo que tú has experimentado, nada de lo que te diga tiene ningún valor o significado. No hay sustancia en las palabras de quien habla sin haberlo experimentado. Mmm. Pero como yo también asumí “los pecados del mundo” (las percepciones erróneas del mundo), aprendí todo lo que pude aprender de esta dimensión, que es meramente un pensamiento temporal, y lo aprendí porque amaba a mi Padre y quería descubrir la manera de llevar la Verdad de la Presencia de mi Padre a los abismos más profundos y oscuros del infierno. Esta podría ser una manera de describirlo: llevar Luz a la oscuridad. No hay tarea más grande para Cristo que llevar Luz a las tinieblas. Para eso fuiste creado, para traer Luz a la oscuridad, para extender al Padre en las ilusiones, transformándolas así y devolviendo la energía que constituye las ilusiones, a la cordura del resplandor de la unión entre el Padre y el Hijo: la Luz Crística.
25. Nada, pues, os impide en ningún momento elegir por el Amor. Nada es indigno de tu amor, y mientras digo eso, observo que muchas mentes inmediatamente comienzan a pensar en cosas que parecen ajenas a ellas mismas, pero ten por seguro que nada está fuera de ti. Cada recuerdo que tienes, cada elección que has hecho alguna vez por la cual aún te sientes avergonzado o culpable, es digna de tu amor, y eso es lo único que sanará la carga que tal vez todavía pesa sobre ti. Busca, por tanto, aquello que nace de las ilusiones, del miedo. Busca tu propia mente, busca tu propio ser, descubre los rincones del sótano, por así decirlo, y trae el resplandor de tu amor a él. Observa cada una de las experiencias que alguna vez has tenido que parece crear los pétalos que se contraen en su corazón. Trae la Luz de ese corazón y di dentro de la mente: "¡No! No negaré el Amor aquí."
26. Sacar a relucir ese recuerdo, envolverlo en los pétalos de vuestro Amor Propio. Considerarlos como que ha sido absolutamente perfecto, porque os digo esto: cada experiencia que habéis atraído para vosotros, la habéis hecho desde vuestra grandeza. Lo habéis hecho porque vosotros, como alma, has venido a esta dimensión para descubrir qué es lo que se volvió tan loco. Tú eres el que ha dado un paso adelante por compasión, para comprender y conocer los pecados del mundo para traer la Luz y el Amor de Cristo, para que las ilusiones puedan ser sanadas.
27. Por lo tanto, no mires fuera de ti mismo, porque el viaje hacia el Reino te lleva eternamente hacia adentro, cada vez más y más profundo. No reprimas nada, no retengas ni una ilusión de la grandeza del Amor que habita dentro de ti como el Corazón y el Alma de tu verdadero Ser. Porque Dios, que no es más que Amor, es la esencia de tu Ser. Y si piensas por un momento que hay algo demasiado grandioso en tu experiencia para que Aquél no sane, elige de nuevo.
28. El tiempo puede ser realmente desperdiciado, y todos vosotros habéis conocido la experiencia de cuánto tiempo se puede perder. Y sin embargo, se os ha dado tiempo para que podáis usarlo de manera constructiva, y no hay uso más grande y más constructivo del tiempo que mirar dentro y traer Luz y Amor a cualquier cosa que, aún mora dentro de vosotros y que ha estado desprovista de él.
29. Nada en tus ilusiones es verdadero. Nunca has pecado y nunca has fallado. ¡Nunca has fallado! En verdad, no has hecho daño a nadie en ningún momento, porque nada puede llegar a un alma que no se invoque a sí misma por su creencia acerca de lo que vale la pena, o por su deseo de aprender. Aunque eres Cristo, por favor escucha bien esto: no tienes poder para usurpar el poder y la libertad de otro. Y cualquier drama en el que hayas estado, ten por seguro, fue por acuerdo.
30. “Tú interpretas a Romeo, yo interpreto a Julieta”. Mmm. “¡De acuerdo! Disculpad: al comenzar esta encarnación, ¿necesito ser lo que llamáis en vuestro idioma el “malote/rudo”? ¿Mmm? [Risa] “Tuve ese papel la última vez. ¿Debo repetirlo?"
31. A lo que tu amigo dice: “Bueno sí, todavía no he aprendido la lección que quiero aprender. ¡Simplemente no puedo entenderlo! Realmente quiero aprender lo que significa sentirme una víctima." [Risa]
32. Y el Amor permite todas las cosas. El amor es la voluntad de mostrarse de la manera que mejor pueda servir al crecimiento de otra alma; y el maestro sabio aprende el idioma del estudiante. ¿Cuál es el lenguaje? No las palabras. Son las predilecciones ¿eh? Los patrones del alma, la cualidad vibratoria, por así decirlo, (y el Amor se adapta infinita e incesantemente, a través de vosotros y como vosotros, para servirse mutuamente) Ese servicio puede no ser más que ayudar finalmente a que tu hermano o hermana llegue al punto en que esté harto y cansado de lo que ha estado tratando de crear, de hacer. Es posible que estés cumpliendo una función al ser tan “malo” que obligue al otro a renunciar al conrol del alma y clamar a Dios: "¡Seguramente debe haber otra manera y estoy decidido a encontrarla!"
33. ¿Alguna vez has notado que cuando realmente liberas tus ilusiones, los otros actores de tu drama parecen cambiar? ¿Has notado eso? [murmullos de acuerdo]
34. De repente parecen mucho más suaves que antes. No ha habido comunicación en la forma tridimensional, pero es porque la comunicación es continua y nunca cesa a nivel del alma, y cada uno de tus momentos (todos y cada uno de tus momentos) no esta previsto por ti. Mmm. Y lo has oído decir, y es una analogía sencilla pero muy cierta: eres el director de la obra, los actores de la obra, eres el guionista, el coreógrafo, y eres el crítico que escribe la reseña. [Risa]
35. ¡Mmm! Oh, ya conoces ese papel. Mmm. Ah. Así que la próxima vez que seas crítico contigo mismo, adelante, sé crítico y luego agradécete por hacerlo tan bien. ¡Ámate por juzgarte y odiarte! Sólo el Amor es lo que sana. ¿Cómo salir del horrible sentimiento que trae el autocrítico? Amándote a ti mismo por ser capaz de hacerlo tan bien. [Risa]
36. Mmmm. De hecho, queridos amigos, es vuestro mismo Amor propio el que os sana. Es vuestro mismo Amor propio el que os sana. Nadie puede hacerlo por vosotros, porque nadie ha tenido jamás el poder de quitaros vuestro Amor Propio. Has atraído a ciertos actores para entregárselo, y ellos han sido tus salvadores, ¿verdad?
37. El amor propio, es entonces ciertamente, la puerta de entrada a la Sabiduría Divina. Trae amor entonces, a cada momento. Aprender a cultivar tu capacidad mientras permaneces en este plano, para sentir el Amor Propio antes de cada respiración y con cada paso. Mientras preparas tu té por la mañana, ámate a ti mismo por la experiencia misma que estás creando. Cuando irritas a un hermano o a una hermana, ámate a ti mismo por ello, porque simplemente han aceptado desempeñar un papel que tú les has pedido, porque tu deseo más profundo (comprende bien esto) es la raíz de todas las cosas. Sin deseo no existirías, porque el Amor que Dios Es, desea extenderse eternamente y ¿cuál es tu término? el “¡Voilà! ¡Ahí tienes!"
38. ¡Amor! No hay otro mensaje, no hay otra Verdad, ninguna magia por la que puedas hacerlo bien. Sólo existe la decisión de amar y sin embargo la mente ha sido entrenada: "Oh, si voy a amar, será mejor que salga corriendo al mundo y encuentre a alguien a quien amar".
39. ¡Eso no depende de ti! El único al que se te requiere dar tu amor es a ti mismo y cuando eliges hacerlo, tu copa comienza a rebosar, y ten la seguridad, de que Aquel que te creó, que te ve eligiendo nuevamente recibir la Luz que toca el corazón de la flor que eres, te mira y se complace y luego te dice: “Por cierto, me vendría bien un poco de ayuda. ¿Te gustaría ese de ahí? Ah, muy bien. Ahora, ¿qué tal si giramos a la derecha? Hay otro al final de la siguiente calle”.
40. Y te presentas, dondequiera que estés en las dimensiones de la Creación, para ser la extensión del Amor, (pero sólo, sólo, sólo en la medida en que te hayas permitido amarte a ti mismo. Ninguna sacrificio, ninguna acción, ninguna cantidad de nada restaura al Hijo al Padre excepto el Amor Propio.
41. Yo y mi Padre somos Uno es una expresión extremadamente poderosa de Amor Propio. Y vuestro mundo os enseñaría que ese amor es una blasfemia contra Dios. Tu mundo te enseñaría y trataría de hacerte creer que ese amor es arrogante y egoísta. (pero así es como Dios te ama) Y no puedes conocer al Padre sin amar Su Creación. Ningún intento ha funcionado jamás para restaurar tu unión con Dios mientras mantienes una pequeña parte de ti mismo alejada de tu propio amor. Eso es como atar pesas alrededor de los tobillos y luego intentar saltar a la luna. Incluso si logras levantar los pies y las pesas del suelo para tener un pequeño momento de libertad [aplaude], ¿conoces la sensación de estrellarse? Si te estás estrellando en cualquier momento, detente y hazte sólo esta pregunta: "¿Qué dentro de mí me estoy negando a amar en este momento?"
42. Deja lo que estás haciendo, descubre qué es y dale Amor. Sentirás que el dolor de cabeza desaparece, los ojos se aclaran y la congestión nasal se sana, por así decirlo. Sentirás que la energía de tu campo áurico se restablece en perfecto equilibrio, los colores de los árboles serán más brillantes. Regresarás a la paz, porque el Amor cura.
43. Amor propio. Tú eres Cristo, el único ser que algunos de vosotros habéis rechazado amar, a través de todas vuestras prácticas de perdón, a través de todo vuestro gran servicio comunitario y todo lo demás… Estas son cosas buenas, por cierto, cuando fluyen de la perfección del Amor Propio, porque nadie puede traer paz al planeta si no está en paz dentro de sí mismo. Y nadie puede traer ese Amor que sana todas las cosas al planeta, a menos que primero se haya amado a sí mismo.
44. Me consideraban un hacedor de milagros. Todavía me consideran un gran maestro. Y sin embargo, os digo: todo lo que ha fluido y seguirá fluyendo, sin cesar y sin fin, lo hace porque elegí amar al Hijo de mi Padre, a mi Ser, Jeshua ben Joseph. Eso es todo. Me atreví a recibir la Verdad y regalármela. Fue el colmo del egoísmo perfecto, pero eso ha marcado la diferencia.
45. Si así lo deseas, (y digo esas palabras con cuidado, para que tengas la seguridad de que nadie puede desear por ti…) tú eres quien debe decidir qué desearás por encima de todas las cosas, qué valorarás por encima de todas las cosas… y si lo deseas (y muchos de vosotros tenéis esta experiencia de todos modos; no os digo nada nuevo), si lo deseas, ciertamente estoy disponible como tu amigo y como tu hermano. No como tu salvador, no como el primogénito del Padre enviado desde las nubes para salvarlos a todos, tontos miserables que de alguna manera nacisteis en un universo sin amor; no. Pero eres libre de invitarme a entrar en la mente, en lo profundo de tu propia alma para ayudar a traer suavemente de vuelta a tu mente consciente lo que todavía está clamando por el Amor Propio. ¿Lo veis? No lo menciono para poder alcanzar y deshacerme de esa terrible espina en vuestro costado, simplemente la traigo de regreso a vuestra conciencia donde eres libre de elegir nuevamente, con Amor. Esto significa que tu perfecta Cristicidad nunca está fuera de tu alcance: el Amor espera tu bienvenida.
46. ¡Ahh, amor! Dios es Amor y cuando abres los pétalos de tu corazón para recibir el Amor Propio, le has dicho a tu Padre: "Ven y vuelve a entrar en mi alma. Haz de mi ser tu morada."
47. Y te conviertes en el Altísimo y eres libre y estás despierto y eres Uno con Dios. Y ciertamente has completado el viaje hacia el Reino y ahora estás viviendo el viaje dentro de él. Eres libre como resultado de tu decisión de recibir y amar a tu Ser. Nada más funciona, (nada más funciona). Todo lo demás que pueda ser usado por el Espíritu Santo será usado para moverte suavemente en la dirección de descubrir que la puerta al Reino es el Amor Propio. Y entonces, y sólo entonces, amarás a toda la Creación como tu Padre te ama. Y a menudo el gran dolor, la gran soledad que aún sientes en el corazón, de hecho, siempre que la sientes, es el anhelo del alma de amar como ama Dios. ¡Eso es lo que quieres! De eso ha tratado toda tu búsqueda: de amar como Dios ama. Porque tal Amor es perfectamente libre. Nunca sucederá (pues tienes el poder de retrasarlo indefinidamente), nunca ocurrirá hasta que te hayas vuelto a amar a tu Ser. Sé tu prioridad. Aprende, pues, bien a amar al santo Hijo de Dios que se encuentra justo donde tú estás. Mmm.
48. Pues ahí, una vez más os he dicho algo que no es nuevo. ¿Qué puede ser nuevo? Las ilusiones pueden parecer nuevas, pero son simplemente lo mismo de siempre representándose de una forma temporal diferente. ¿Verdad? Y el Amor no es nuevo, el Amor simplemente lo es.
49. Te amo porque estoy eternamente enamorado de mi Ser y sé que soy el primogénito del Padre, y sé que tú también eres Aquel. Y en nuestra relación, sólo puede haber alguien que no lo sepa ¡y no soy yo! [Risa]
50. Entonces, en cualquier momento que pienses que te falta, en cualquier momento en el que realmente creas que Dios no te apoya, en cualquier momento en el que creas que estás solo, en cualquier momento en el que creas que estás confundido, simplemente pregunta: "¿Qué es lo que estoy pensando de mí que Jeshua nunca piensa?... ¡Oh! ¡Ahora recuerdo!" y elige de nuevo. Deja lo que estás haciendo; no trates solucionar el problema. Lo que piensas que es el problema es simplemente una falta de amor propio, eso es todo. Trae tu al Ser, envuélvete en los pétalos de tu propio Amor, pues han sido calentados por los rayos de Luz que descienden de la Mente de Dios. La calidez de esos pétalos, traídos y envueltos en ti mismo, te brindará el toque reconfortante que tan desesperadamente deseas y que con tanta frecuencia buscas en el contacto con otro. Realmente sólo el que se ama a si mismo puede disfrutar amando a otro, incluso en tu dimensión física con lo que vosotros llamáis el tanteo de los cuerpos, ¿verdad? [Risa]
51. ¿Quién puede disfrutar de eso, salvo aquel que se ama a sí mismo? Y ¿dónde puede esa comunicación encontrar su perfección, salvo en la unión dentro de la Relación Santa, donde no hay ningún intento de obtener, porque no hay carencia? Sólo existe la celebración del Amado de Dios. Y luego simplemente podéis retozar por un rato, intentando superaros mutuamente en amor al Amado de Dios, sin pensar en la necesidad de obtener. Esto puede parecer un sacrilegio, pero yo diría que lo pruebes alguna vez. O tal vez un abrazo santo será suficiente para ti.
52. Entonces, no ha sido más que un simple mensaje de esta hora. Es un mensaje que nunca me canso de dar, y seguiré dándolo de cualquier manera que pueda, y a través de cualquier mente que se abra a mí, de cualquier manera creativa que pueda salvar la brecha que parece existir en otra mente entre ella misma y yo, entre ella y Dios. . . Porque mi deseo es que la Filiación sea restaurada y no cesaré hasta que llegue ese momento.
53. Mi ofrecimiento para ti es simplemente este: ¿Elegirías, por lo tanto, unirte a mí en la sanación de la Filiación aceptando esa sanación completamente para ti mismo?
54. Y en ese momento, regresas a un antiguo comienzo y te liberas para extender tu tesoro. Tu copa rebosará de maneras que no puedes comprender y el apoyo de muchos hermanos, hermanas y amigos, invisibles a los ojos físicos, estará allí para rodearte, para elevarte y para sostenerte. Y nada quedará en tu camino. Así de poderoso es el Amor. Puedes estar avanzando a toda maquina justo contra una pared de ladrillos, y donde descansas sabiendo que Dios no es más que Amor, que tienes una función que cumplir, [chasquea los dedos] ese muro desaparecerá justo antes de que la alcances, y no te quedará un solo obstáculo con el que tropezar, con el que caer. No puedes dejar de lograr lo que el Padre te da para hacer, y lo único que vale la pena hacer es lo que Él te da. Y lo que Aquel te da es Amor, para que a través de ti se extienda lo bueno, lo santo y lo bello. ¿Y qué es eso sino un reflejo de ti mismo? Tú eres lo bueno, tú eres lo santo y tú eres lo bello.
55. ¡Entonces! Mmm. Tengo que coger un avión. [Risa]
56. A veces, he hecho lo que se percibe como estar sentado en el ala y miraba por las ventanas para ver qué estaba haciendo todo el mundo allí. ¡Mmm! ¿Por qué te comes esa comida? [Fuertes risas y aplausos]
57. Pide unos higos o dátales, te irá bien. Mmm.
58. Eres en verdad, ilimitado para siempre. El mayor uso de tu perfecta libertad es abrazar el lugar en el que estás y bendecirlo con el Amor de Cristo. Ten la seguridad de que, si necesitas estar en otro lugar próximamente, el Espíritu Santo te lo hará saber. Se te entregarán los billetes, se harán las maletas, llegará la limusina y no dejarás de ser llevado al lugar donde el Padre te pide que vayas, y todo será proporcionado, porque eres amado sobre todas las cosas. Y el gran gozo del Padre es extender al Hijo la totalidad de Su Reino. ¿Por qué conformarte con una migaja cuando puedes tener el pastel entero?
59. ¿Cuándo tomarás la decisión (cuándo tomarás la decisión) de amarte a ti mismo para que Todo llegue a ti. Para que a través de ti pueda derramarse y fluir abrazando toda la Creación, restaurándola así a la unión perfecta con Dios?… ¡Ahora es un muy buen momento!
60. Así que, esta noche no recibiremos preguntas, porque las preguntas son únicamente entretenimiento… [Risa]
61. Y anhelo ese momento en que, por tu decisión, nos unamos (y no hablo sólo de esta forma temporal de unirnos; esto no es más que una pequeña onda en la ola). No hay nada que impida que yo llegue a ti o que tú llegues a mí con perfecta inmediatez [chasquea los dedos] cuando lo elijas… Anhelo el día en que vengas a mí y me digas: "No tengo preguntas, sólo conocimiento."
62. Entonces, amados amigos, amaos los unos a otros como primero amáis a vuestro Ser. Cerrad la brecha entre unos y otros amando el espacio entre vosotros y vuestro Ser. Ciertamente.
63. Estad, pues, en paz hoy y siempre.
64. Tened en perfecto conocimiento que el Amor ilumina tu camino.
65. Tened por seguro que no soy más que vuestro hermano y vuestro amigo y de hecho, estoy con vosotros siempre, porque os amo, ¡y no hay brecha!
La paz, pues, esté siempre con vosotros. Amén.
2.03 Enseñar solo Amor
Ahora comenzamos.
1. Y una vez más, y como siempre: saludos a vosotros, Amados y Santos Hijos de Dios. De hecho os saludo, mis hermanos y hermanas, porque en verdad os miro y no veo distancia entre nosotros. Os miro solo con Amor, os miro y recibo la bendición de vuestro semblante, vuestra perfección, vuestro resplandor, los regalos únicos de vuestros viajes propios y particulares.
2. Puedes, pues, aceptar también que yo venga a permanecer contigo como amigo, y como hermano tuyo y, mientras lo desees, como guía y como maestro. Pero mi enseñanza nunca está diseñada para que te apoyes en mí. No está pensada para que dependas de mí. Más bien, busco, de la manera que puedo, enseñarte aquello que está más allá de la enseñanza misma; enseñarte que tú eres aquel a quien buscas, que eres aquello que ya es igual a todo lo que yo soy o que podría jamás ser, pues también dentro de ti está el poder de ser la Verdad que libera al mundo.
3. No necesitas escalar una montaña alta para bendecir este mundo. No necesitas lograr nada que el mundo pueda ver. Más bien, aquel que ha despertado a la Realidad de que solo el Amor es real, aquel que ha despertado a la Verdad de que "Yo y mi Padre somos Uno", no busca ascender a la cima más alta, sino descender, ocupar un lugar legítimo al lado de aquellos que aún viajan por los laberintos de la ilusión (pues la ilusión es la causa de todo dolor); la ilusión, la fuente de todo sufrimiento. Y porque tu hermano y hermana son tú mismo, aquel que verdaderamente ama a Dios no busca ascender a las nubes, como una vez dijeron de mí, sino más bien descubrir una manera de impartir la sencillez de la lección de Amor y busca la manera de ser visto, de ser notado, de ser escuchado de tal manera que aquellos que claman por Amor puedan recibirlo. Enseñar, entonces, es un arte, y no una ciencia, y a medida que enseñas, debes aprender. Es la Ley de la Consciencia, la Ley del Espíritu. Lo que enseñas, lo aprendes instantáneamente, y lo que enseñas consistentemente, lo aprendes repetidamente, hasta que lo que has aprendido impregna el campo de tu conciencia tan completamente que ninguna sombra puede cruzarse a través de la vasta extensión de aquello que eres.
4. Aquí, entonces, está la gran gloria y el regalo de tu mundo mientras el tiempo parece permanecer para ti (y, de hecho, permanecerá, hasta que hayas perdonado el pasado y liberado el futuro y hayas elegido aprender a morar donde Dios está). Ahora, mientras moras en ese lugar y te das cuenta de que el tiempo, la experiencia de este mundo y todas y cada una de las formas de relación que surgen en el campo de tu consciencia son un regalo perfecto y divino que se te ha dado para que tú, el Santo Hijo de Dios (no siendo ni hombre ni mujer) aprendas cada vez más profundamente a enseñar solo Amor. Ese es el único propósito que el tiempo tiene. Para cuando elijas ser aquel que enseña sólo Amor y abraza cada situación (no como el mundo te enseñaría a abrazarla, sino como la Verdad te enseña a abrazarla; no como algo que estás haciendo para sobrevivir hasta mañana, sino como una oportunidad para aprovechar con la plenitud de tu espíritu y tu conciencia para aprender a ser la encarnación del Amor) para darte cuenta de que tú, tú eres aquel por quien las estrellas se han puesto en los cielos, tú eres aquel por quien tu planeta gira, tú eres aquel por quien este universo ha existido durante mucho tiempo, tú eres aquel por quien todas las imágenes han sido dadas para crear la oportunidad de que tú aceptes el regalo que Dios te ha dado (tu existencia como Cristo) y elijas poner esa realidad en práctica: aprender en el campo del tiempo aquello que te dirige a lo que es intemporal y, de hecho, lo que procede de lo que es intemporal. Porque aquí está la gran culminación de lo que algunos han llamado la ascensión mística del alma; aquí, la culminación de todo el despliegue espiritual; aquí está la culminación y el secreto de lo que en vuestro mundo denominaríais “ascensión”, porque la ascensión no es más que el recuerdo de lo que ya ha ocurrido por la Gracia. Tú no puedes lograrlo; se ha hecho para ti por el Amor y la Gracia de Dios.
5. La Ascensión entonces, se completa cuando permites que la profundidad de tu identidad como individuo único se asiente en el Corazón (con C mayúscula), ese Corazón a través del cual habla el Espíritu Santo, a través del cual se extiende el Amor, a través del cual florece la Bondad, irradia la Libertad y se da la Paz al mundo. Cuando de verdad llegues a descansar en ese Corazón, la mente se convertirá en tu sirviente perfecta y nunca más se llenará de conflicto, punto, en ningún momento. Y cuando permanezcas en ese Corazón, sabrás que la gran culminación de este notable proceso, este viaje desde el sueño de la separación al sueño del despertar a la Realidad de lo que siempre ha sido, no es el final del tiempo, sino la transformación del tiempo, porque la Creación nunca morirá. La Creación es extensión, y la extensión requiere cierta calidad de tiempo.
6. Más que una huida entonces, más que una terminación de algún tipo, a medida que llegas a descansar en ese Corazón, a vivir pacíficamente y sin miedo, entero y completo en tu perfecta unión con Dios, la mente sin conflicto te servirá de forma perfecta. Siempre sabrás a dónde ir, qué hacer, qué decir; sin grandes problemas, sin esfuerzo. Entonces, te habrás convertido en la Cruz de la Luz. El eje vertical significa simplemente aquello que conecta las cosas del Tiempo con las cosas de la Eternidad; eje vertical. Y porque tú moras en el Corazón, extiendes ese reconocimiento tan lejos como del Este al Oeste en el campo del mismo Tiempo, y eres liberado. Tú eres liberado justo donde estás, aunque parezca que te encuentras en un cuerpo sobre el planeta Tierra. Pues el cuerpo no es una barrera para la Verdad y el mundo no puede aprisionarte. Esto sería dar realidad a la ilusión.
7. Comprende, pues, que lo que he buscado enseñar (not necessarily con mis palabras, sino con mi vida, mis experiencias, incluida mi muerte, y mi voluntad de permanecer siempre contigo) es enseñar solo Amor. Y el Amor abraza todas las cosas, confía en todas las cosas, envuelve todas las cosas en sabiduría, y por lo tanto trasciende todas las cosas sin cesar. Cuando despiertes completamente para darte cuenta de que no tienes a dónde ir y nada que lograr, y este momento, tal como lo encuentras, es la perfección del Cielo, conocerás la libertad a la que he tratado de guiarte. Habrás llegado completamente a donde Yo estoy y reconocerás que estás en perfecta comunicación conmigo en todo momento. No busques viajar a alguna parte, busca abrazar el lugar en el que te encuentras en cada momento. Por ser el cuerpo lo que es, por ser la dimensión física lo que es, estarás en un fluir y fluirás constantemente. Intenta sentarte en una silla y comprueba si puedes permanecer ahí durante tres días. "No hay problema, puedo hacer eso, lo único que tengo que hacer es ignorar mi vejiga... o el hambre."
8. Así que entiende que mientras dure este cuerpo, estarás en un movimiento constante, no puedes estar de otra forma. Pero la libertad llega cuando estás dispuesto a abrazar al cuerpo como el cuerpo, a no negarlo, a no odiarlo, a no sentirte aprisionado por él, a no supeditar tu felicidad a que pierda cinco kilos, o a que cambie el color del cabello, sino que el cuerpo se convierte exactamente en lo que es: un acontecimiento temporal neutro, que puedes elegir utilizar como medio para enseñar solo Amor de un modo que pueda ser visto por el mundo. ¿Y qué es el mundo sino la percepción de que el cuerpo es real? Y si existe algo llamado Espíritu, aún no hemos sido capaces de encontrarlo.
9. Cuando llegues a descansar en ese Corazón y habites como esa Cruz de Luz, completamente alineado y en unión con la Mente de Dios, el Corazón de Dios, y liberado de tu resistencia al tiempo, a la encarnación, de modo que estés constantemente extendiendo tus creaciones en el plano horizontal del tiempo (cuando habites en ese lugar), sabrás lo que es la Eternidad. Serás la Eternidad encarnada. Y aunque otros te miren y piensen: “Bueno, aquella es solo Mary, aquella es solo Jane, aquél es solo Fred. Mmm, los conozco de toda la vida”, ten por seguro que lo mismo dijeron de mí: “¿No es ese el hijo de José el carpintero? ¿Qué sabiduría puede salir de él?”. La misma sabiduría que puede fluir a través de ti, el mismo Amor dado de mi Padre a cada uno de nosotros por igual, la misma sabiduría que fluye del Espíritu Santo, el Confortador, y hablará a través de cualquier mente que simplemente se libere del engaño de creer que este mundo significa algo, y todas las apariencias, todas las relaciones, todos los momentos han sido entregados enteramente con el propósito de la sanación del Hijo de Dios. Por favor, recuerda: “hijo” simplemente significa “descendencia”, “de dónde se proviene”.
10. El tiempo, entonces, deja de ser una prisión y el Cielo pasa a percibirse como extendido sobre la faz de la Tierra. Y cada paso que das, sabes que caminas en el Reino; cada aliento que respiras está santificado por tu santidad porque lo has recibido sin ofrecer resistencia. Y cada relación, cada momento de cada relación, ha sido santificado por la santidad de tu compromiso de enseñar solo Amor. Y quizás sobre todo, cada momento de relación contigo mismo se ha santificado para que en cada momento de relación contigo mismo te estés enseñando solo Amor. Has engendrado muchos mundos, has engendrado muchos universos, y en verdad te digo: cada vez que piensas un pensamiento, has puesto en movimiento una red de energía, una red de relaciones que es la Creación Misma.
11. ¿Qué importancia tiene entonces tu pensamiento? Basta con que mires a tu alrededor. Porque todo lo que tus ojos físicos te muestran, ya sea que estés sentado en tu sala de estar, en tu automóvil, en esta habitación con estos amigos, todo lo que ves es el resultado directo de los pensamientos a los que has estado dispuesto a dar permiso para morar en tu mente. Todo lo que has experimentado ha llegado, no porque te lo hayan impuesto, sino porque tú lo has llamado, igual que has llamado a este momento. Al estar en esta habitación en esta hora, has colapsado todas las redes de relaciones que podrían haber tenido un final diferente, una conclusión o un efecto diferente. Tú lo has hecho. Tu nacimiento en este mundo fue el efecto de tu libre elección, de tu libre decisión de atraer, de confluir a tu alrededor, un cierto campo de energía: lo llamas tus padres, tu cultura, tu marco temporal, tu planeta, tu universo, tu dimensión. Sigues siendo para siempre un Espíritu perfectamente libre, hecho a imagen de Dios, dotado del mismo poder para crear. Y nunca, ni una sola vez, has podido dejar de crear (no es ni remotamente posible); ¡ni siquiera puedes tomarte un descanso! Siempre estás creando y siempre lo harás.
12. La única decisión entonces es: ¿Qué quiero?
13. Eso suena bastante egoísta, lo sé, en tu mundo, se supone que no debes hablar así. "¿Qué es lo que quiero?" No hablo de la mente egoica que reacciona desde el miedo y que después busca relaciones para consolarse: relaciones con personas, relaciones con sustancias y todo lo demás. Mmm. Todo es relación. Sino que hablo de ese “Yo” que es el centro de atención, la esencia de tu conciencia, la esencia de tu ser, esa chispa de Divinidad, ese rayo de luz que es como un rayo de sol para el sol, que no puede ser destruido, que está hecho de la misma sustancia de aquello que te alumbró (aquello a lo que he llamado "Abba").
14. ¿Cómo elegirás acostumbrarte a relacionarte con ese rayo de luz que es el poder de tu propia conciencia? ¿Cómo lo utilizarás en cada momento? Porque en cada momento estás literalmente alumbrando tu experiencia. Y todo está bien. Cualquier experiencia que hayas tenido está perfectamente bien. Al instante y en ningún momento has fracasado. Has creado, has añadido a la Creación que es el universo. ¡Nunca has fracasado! ¿Puedes oírlo? ¿Puedes realmente, honestamente, sinceramente escuchar con tu Alma que nunca has fallado? ¡Es imposible! Ahora bien, no es imposible que otra persona te juzgue como si hubieras fracasado. Ese es su libre uso de la conciencia y en ese momento ellos son como alguien que ha sujetado la guillotina sobre su propia cabeza y te ha juzgado y la ha dejado caer sobre ellos mismos. Eso es lo que hace el juicio. Tú nunca has fallado y nunca fallarás. Lo único que es sabio considerar es esto: ¿Deseo continuar con esta creación? ¿O deseo elegir de nuevo?
15. ¿Ves cuán diferente es eso de aquellos que te enseñarían sobre el pecado, la culpa, el fracaso, la miseria, la indignidad, la falta de merecimiento? Mmm... ¿La impotencia? ¿Quién puede quitarte tu poder? ¡Nadie! Solo puedes elegir cómo utilizarlo. Por lo tanto, en tus horas más desgraciadas, tú has sido un creador totalmente poderoso. Y eres libre de continuar esa línea de creación tanto como quieras, de extenderla en el plano horizontal del tiempo durante vidas, si así lo deseas. Podrías estar lo que en tu mundo llamáis (¿cómo se dice aquí?) "llorando en tu vaso de cerveza" durante diez mil vidas, y no salir nunca del bar. Mmm... Sabes que hay muchos seres, chispas de Divinidad, lo que tú llamas almas, que no están actualmente en la forma encarnada que tú conoces, que están viviendo exactamente esa experiencia, que han estado atrapados en alguna percepción y han estado ahí durante eones. A veces incluso aparecen en vuestra dimensión física: se les llama fantasmas. Encerrados en algún pequeño lugar de la creación y han estado allí mucho tiempo, pero el Amor puede liberarlos.
16. Recientemente, le sugerí a mi amado hermano, y de hecho a su compañero y amigo, que sería prudente viajar a cierto estado que llaman Kansas, y les sugerí que sería bueno conducir, aunque no se dieron cuenta de que era yo quien mencionaba esto. Quería que experimentaran algo. . .
17. Recientemente tuvisteis lo que se llama una pequeña explosión en tu Oklahoma que destruyó un gran edificio y fallecieron muchos seres. La gran mayoría de ellos todavía están allí, porque nadie se ha tomado el tiempo para ir a ese lugar, para contactar con esas almas, para hablarles como si estuvieran justo delante de ellos, para hacerles saber que ha ocurrido una transición, y que está bien que si tan sólo miran por encima de sí mismos, verán una luz y que es seguro viajar a esa luz, que es seguro liberarse y confiar a su familia, sus hijos, sus amigos, sus compañeros de trabajo, sus mascotas, al cuidado de aquellos que aún están encarnados. Que están a salvo y libres para liberarse de esta dimensión. Y que los envié allí porque querían que sintieran palpablemente la realidad de eso. Que un alma puede quedar encerrada en una experiencia en el momento de la muerte y permanecer así durante mucho tiempo, hasta que ocurre lo que ocurre, que alguien que ha despertado a una comprensión más profunda, que quiere enseñar sólo amor para que puedan aprenderlo, se remonta, metafóricamente, y se permite convertirse en un canal para esa sabiduría que sabe cómo liberar al alma de su cautiverio. Y por eso quiero sugeriros a todos vosotros que esta noche, antes de apoyar la cabeza en la almohada, digáis una cosa en vuestra mente: "No soy solo esto. Es solo el cuerpo lo que descansa en esta cama. ¡Surge de mi Ser, de mi Divinidad! ¡Soy libre de ir a cualquier parte en cualquier momento [chasquea los dedos] así de rápido!"
18. ¿Cuánto tiempo se tarda en pensar un pensamiento? Y deseo mucho que tengáis la experiencia de poneros en lo que llamáis el Oklahoma y vayáis a ese lugar (y sabréis que estáis ahí, creedme, sentiréis el dolor y la pena, la depresión, la tristeza, el miedo, la angustia) y simplemente digáis dentro de vosotros: "Padre, ¿a quién quieres que ayude en este momento?"
19. Y luego observa lo que entra en el campo de tu conciencia: puede ser un adulto, puede ser un hombre, puede ser un mujer, puede ser un niño. [Chasquea los dedos] ¡Vaya allí! Es fácil. Es así de rápido. Y mientras permaneces con ellos, deja que esa imagen de quienquiera que sea esté allí. No dejes que la mente diga: "Bueno, esto es una tontería, debe ser imaginación."
20. No existe la imaginación; sólo existe la conciencia de lo que estáis creando y experimentando, ya sea en esta dimensión o en otra. Por lo tanto, estad allí y simplemente mirad a esa persona, rodeadla de Luz y habladla como si estuviera físicamente delante de vosotros. Podéis incluso abrir la boca física si lo deseáis, para ayudar a aterrizarlo. Hacedles saber que son Espíritu puro. Hacedles saber que es seguro soltar el mundo que conocían y que si simplemente dirigen su mirada hacia el cielo, por así decirlo, comenzarán a ver a través de un “pinchazo” de Luz por encima de ellos. Si se dan permiso para liberarse (porque no han fallado) pueden empezar a moverse hacia esa Luz y habrá alguien para recibirles, para ayudarles a entender lo que ha ocurrido, y llevarles a una dimensión más profunda de conocimiento. Por cierto, hay algunos de vosotros en esta sala de los que, se podría decir, este es vuestro trabajo nocturno de todos modos. Lo hacéis en lo que llamáis vuestro estado de sueño. A veces os despertáis y sabéis quiénes sois, y os dais cuenta de que habéis soñado con alguien, pero no podéis imaginar de dónde viene esa conexión. ¡Mmm! ¡Ya lo estáis haciendo! Es sólo el proceso de hacerlo deliberadamente.
21. Por favor, ayúdame a liberar a mi hermanos y hermanas que aún están de pie sobre suelos que ya no existen, de un edificio que fue destrozado por un pensamiento demente. Para eso estáis aquí: para enseñar sólo Amor, para participar en la sanación del Hijo. Y si por un momento pensáis que vuestra vida es demasiado ordinaria, ¡dejad de engañaros! Podéis ser un barrendero y, en medio de vuestra cita de las once para barrer los papeles frente al palacio de justicia, podéis estar sanando la mente de eso que vuestro mundo llamaría los criminales y los jueces que están reunidos en el décimo piso del edificio, simplemente permitiéndoos estar con ellos, justo de la manera que he descrito.
22. ¡El cuerpo nunca os encarcela! Solo vosotros podéis encarcelaros, eligiendo pensar que eres menos de lo que habéis sido creados para ser. ¿El cuerpo? Es un dispositivo temporal de enseñanza y aprendizaje. Surge en un pequeño rincón de un número infinito de dimensiones, en las que ya estáis teniendo una experiencia completa ahora. ¿Cuántos de vosotros habéis pensado “bueno, sería realmente agradable viajar a Tahití de vacaciones y también estar en París al mismo tiempo”? Podéis hacerlo; ya lo estáis haciendo multidimensionalmente, así que por qué no abrazar este pequeño, pequeño, minúsculo rincón de vuestra creación, ver lo totalmente inofensivo que es, y sin embargo ver lo rico que es en potencia para que profundicéis en vuestro conocimiento de lo que es el Amor. Dejad de creer en las tonterías del mundo y comenzad a utilizar vuestro tiempo para extender y enseñar Amor.
23. Tenéis una palabra interesante en vuestro idioma: aburrimiento. El aburrimiento no puede ser más que la negación de la verdad de lo que eres, y tú puedes sanar a una multitud sin levantar nunca las posaderas de la silla. Tú no eres ordinario, y ninguna vida es ordinaria, o menospreciable. Y ¿por qué? Porque sólo hay Una Vida: una vida vivida en la Luz de la Verdad. ¡Eso es todo lo que hay! ¿Por qué no seguir adelante? Así que, la próxima vez que veas que la mente trata de seducirte haciéndote creer que hay algo que debes hacer para acercarte a Dios, déjalo inmediatamente y pregunta: "¿Cómo puedo servir, ahora mismo, a la extensión del Amor? ¿Quién necesita ser bendecido? ¿Quién necesita que piensen en él? ¿Quién necesita ser abrazado? ¿A quién hay que llamar?"
24. Si empiezas a entregarte a la extensión del Amor, tus días estarán tan completos que ni siquiera notarás el tiempo. No estarás agobiado ni estresado; te sentirás realizado sin medida. Y a la inversa, o paradójicamente, lo que ocurrirá en tu conciencia, en tu experiencia del tiempo, es que estarás viviendo en la intemporalidad. ¿Por qué? Porque estás tan comprometido a enseñar sólo Amor que sabes que estás en el lugar correcto en el momento correcto y este es el momento en el que puedo relajarme en la Verdad de quien soy y recordar mi propósito: "Soy la extensión del Amor de Dios, el pensamiento del Amor en la forma. No tengo necesidades, no tengo carencias, no tengo pasado ni futuro. Ahora soy para siempre uno con Dios. ¿A quién puedo amar?… ¿A quién puedo amar?... ¿A quién puedo amar?"
25. No te diría estas cosas si no fuera así. No os diría estas cosas si no vinieran de la profundidad de mi propia experiencia, aprendida mientras aún vivía en y como un cuerpo. Fue ese aprendizaje el que me llevó a través de la dimensión de la muerte a un conocimiento deliberado y consciente de mi absoluta ilimitación, para que pudiera experimentar el gran deleite de bendecir a toda la Creación en cada momento y estando en una relación amorosa con todas las dimensiones a la vez. Por tanto, lo único que te impide conocerlo es que todavía te permites utilizar el poder de la conciencia para perder el tiempo percibiéndote a ti mismo como indigno, carente, sin el conocimiento suficiente, sin las conexiones adecuadas, ¿lo ves? Cada vez que dejas que tu mente se regodee en ello, tienes tu recompensa. Que te guste o no es otra cuestión.
26. ¡Aprovecha el tiempo! ¡Cada momento! "¿Cómo puedo enseñar el Amor ahora mismo? Bueno, estoy en medio del desierto y no hay nadie en kilómetros..."
27. Mmm. Tal vez sería prudente ir a una dimensión diferente, y simplemente cambiar tu pensamiento. ¿Por qué buscar a alguien que esté vinculado a un cuerpo? ¿Es esa la única manera de enseñar Amor? Aquellos grandes hermanos y hermanas, cuyos cuerpos fueron destruidos como resultado de un pensamiento loco en tu Oklahoma, apreciarían profundamente que miraras más allá de los cuerpos para encontrar a alguien a quien bendecir y amar. Hay seres a vuestro alrededor ahora mismo en esta sala, alrededor de lo que llamáis cuerpo; hay un número infinito de dimensiones. Y esta habitación está llena, no queda espacio: llena de almas, de conciencias, de chispas de Divinidad, de inteligencia. No es solamente que nunca estás solo, sino que nunca tienes algo llamado privacidad. [Risas]
28. Mmm. ¿Qué intentas hacer en tus "momentos privados"? Mmm... Es cómico, a veces: "Estoy taaaan solo. Nadie me quiereeee, nunca podría bendecir al mundo como lo hace Jeshua". [Risas]
29. En verdad os digo que tenéis vuestra recompensa; la habéis creado en ese momento. Y podéis vivir en lo que el mundo llama miseria, podéis vivir en lo que algunos llamarían aquí vuestras casitas de cartón en los callejones de vuestras grandes ciudades, y allí, con la lluvia golpeando la parte superior de ese cartón y filtrándose a través de las paredes hacia el hormigón y haciendo que vuestro trasero se sienta un poco frío y húmedo, podéis conocer la paz perfecta y estar totalmente absortos en extender Amor a la plenitud de la Creación. Y eso significa que no hay excusa para esperar hasta mañana, cuando aparezca un trabajo mejor, o (oh, aquí hay uno bueno en tu mundo) ¡si tan sólo apareciera mi alma gemela! [Risas]
30. ¿Quieres encontrar a tu alma gemela? ¡Abre los ojos y mira a tu alrededor! Mmm... O quizás con un nuevo vestuario sería suficiente. ¿Cuántas ingeniosas formas has creado para retrasar la puesta en práctica de la Verdad de lo que eres? Bastantes, ¿verdad? Y en cualquier momento, cuando crees que estás aburrido, cuando tienes lo que llamas ociosidad (no existe tal cosa como la ociosidad): estás totalmente involucrado de forma constante en la creatividad, en la creación. Eres un trabajador no sindicado que no tiene descansos. [Risas]
31. Mmm, mmm... Y eres remunerado inmediatamente por cada creación. ¡Inmediatamente! El único paso que queda es simplemente este: "¿Qué quiero? ¿Para qué será este momento? Lo decreto, lo creo, lo hago realidad y recojo la cosecha."
32. Porque tú eres un ser totalmente libre, que habita en la Mente libre de Dios, Quien no te exige nada en absoluto, aunque la Mente de Dios te pediría que consideraras ser feliz. ¡Eso es todo!!! Que consideres ser feliz. Y que guardes tu tesoro, no donde la polilla y el polvo corroen y los ladrones irrumpen para robar, sino que guardes tus tesoros que son del Cielo. ¿Y qué es el Cielo? La Conciencia, la creatividad, la extensión del Amor, la decisión de sanar, de disolverse en la paz. Ese es el gran regalo del tiempo, la perfecta libertad en la que moras. No existe tal cosa como la prisión; no existe tal cosa como la separación. Y como mi hermana te dijo antes hoy: ¿Cuándo creerás? Mmm...
33. Te amo porque sé quién eres. Te amo porque (y escucha bien) te amo porque aprendí a amarme a mí mismo, incondicionalmente (lo que sólo puede llevarte a lo ilimitado). Tú eres aquel para quien todas las cosas han sido creadas, puestas en su lugar. Tú eres aquel apoyado por tu hermosa y preciosa Madre Tierra, que te da el cuerpo mismo que utilizas, y esperemos que lo utilices bien. Tú eres aquel para quien el pájaro canta cada mañana, tú eres aquel para quien las nubes danzan en multicolores en tus atardeceres. Tú eres por quien la conocida como mi Madre sigue enseñando sólo Amor a quien quiera escucharla. Tú eres aquel por quien cada brizna de hierba crece de la tierra para recordarte la belleza de la Vida, para recordarte que esa misma belleza está en ti, ¡ahora! Reclámala y aduéñate de ella, nútrela, atesórala.
34. Aprended en verdad, amados amigos, a amaros como vuestro Padre os ha amado primero y os ama siempre. Ved vuestra inocencia en vuestra perfección. Ved la totalidad de vuestra increíble creatividad en cada momento y con cada respiración. Y cuando os hayáis amado verdaderamente a vosotros mismos total e incondicionalmente, tan total e incondicionalmente que no toleraréis aferraros a nada que no sea Amor en vuestra conciencia en absoluto. Y hagáis lo que sea necesario para disolverlo (y os divertiréis haciéndolo)... Cuando hayáis llegado a amaros totalmente, estaréis donde yo estoy, en el acto. Puede que el cuerpo no vibre hacia la Luz y que las sesenta mil personas que viven en vuestra Santa Fe no digan: "Ooh, aahh". No tendréis a la prensa; no se hará ninguna película sobre vosotros para televisión. Simplemente seréis libres. Y caminaréis en el mundo pero no seréis de él, y solo los perfectamente iluminados conocerán la verdad de quienes sois. Pero lo sabréis, y nunca os quedaréis sin la dicha de saber que: "Yo y mi Padre somos uno y todo lo que hago es la Voluntad de mi Padre. ...Que donde acaba mi mente, empieza la Suya, y lo creado y el Creador están tan íntimamente ligados que no se puede decir dónde empieza uno y acaba el otro. Y sin embargo, siempre conocerás la humildad de saber que eres el creado por algo tan infinito y vasto que sólo se me ocurrió llamarlo Abba."
35. Sé, pues, lo que eres y comienza ahora tu ministerio. Bendice este mundo con tu santidad, haz brillar la Luz de tu verdad sobre él, sé el que está dispuesto a liderar el camino, en tus relaciones, en tu vida, justo donde estás (y puedes estar seguro de que si algo necesita ser cambiado, cuando estés morando en ese lugar no serás capaz de evitarlo). Vendrá como un milagro llevado en las alas de una paloma, caído en tu regazo, sin esfuerzo. El esfuerzo es de tu mundo y no tiene cabida en el Reino. Y si estás luchando por dejar algo que no te gusta, tal vez esa misma lucha te esté encadenando a ello. Vuélvete de nuevo y abrázalo con la abundancia de Amor que puedas traer en cada momento, y puede que descubras que lo que parecía ser tu prisión ha sido el camino que te ha liberado. Y a dónde irás, no puedes saberlo, pero hay muchas, muchas, muchas, muchas mansiones en el Reino de mi Padre, mundos sin fin (y ya, digámoslo así, has sido asignado) y hay una multitud de seres que están esperando que los guíes, y a medida que reclames la Expiación para ti mismo, te encontrarán. Así como tú me has encontrado a mí, tal vez a través de este mi amado hermano. No tuve que buscarte; porque he despertado y crecido en la plenitud del Amor de mi Padre, me has encontrado. Y justo de esta forma hay muchos que ya están asignados a ti, esperando que recibas al Amor en y como la Verdad de tu Ser.
36. ¿Cuál es tu trabajo en el mundo? Despertar. Aceptar la Expiación. Rendirte a la ilusión de que no hay ningún lugar donde ir. Aceptar que no tú, sino del Amor del Padre puede hacer todas las cosas, y tu camino será puesto delante de ti.
37. Vengo a traer a mi amigos hacia mí para que conozcan la verdad de lo que son y extiendan sus brazos y su corazón de par en par para acoger a esos amigos que esperan que les guíe. ¿Dónde entonces, puedes enseñar Amor? Abre los ojos al lugar en el que te encuentras y simplemente hazlo. ¡Mmm! [Risas]
38. Así que, para concluir, comprende bien que yo cumplo mi palabra. Una vez dije: "Siempre estoy contigo".
39. No hay lugar para conjeturas, dudas o discusiones. Simplemente es así. Y eso que has llamado el Shanti Christo conocerá el tacto de mi mano (y no solo el mío). Porque venimos a servir y a apoyar y a unirnos a cualquier esfuerzo por extender lo Sagrado, lo Bueno y lo Bello, para que los milagros puedan ser vistos por aquellos que no creen en ellos y, al verlos, sus corazones puedan ser tocados, y sus mentes despertadas, sus almas elevadas y su viaje a casa pueda comenzar. Así que ten por seguro que verás milagros a través de este gesto. No porque yo te lo haya exigido, sino porque se recibió una visión; y porque se recibió y se plantó en buena tierra, he venido a jugar contigo. Y jugaré sin cesar, hasta que el Cielo se extienda por la faz de este precioso, preciosísimo planeta, este planeta que una vez me enseñaron a llamar mi Madre.
40. Por tanto, sabed que estoy con vosotros siempre. Reíd, cantad, bailad, jugad, celebrad, amad, abrazad, acariciad, besad, tocad, recordad, decid la Verdad y apoyaos los unos a los otros, porque sin relación no hay Reino.
41. Gracias, pues, por vuestro tiempo. Gracias por estar dispuestos a sanar al Hijo de Dios. Estad seguros, no voy a ninguna parte porque vosotros estáis donde quiero estar, porque sois la Creación de mi Padre y os amo. Estad, pues, siempre en paz; abrazar a este mundo y sanadlo así. Amén.
2.04 Decidir ser Cristo
Ahora comenzamos.
1. Y ciertamente saludos a vosotros, Amados y Santos Hijos de Dios. En verdad, saludos a vosotros, amados hermanos y hermanas. De hecho, saludos a ti, la encarnación de todo lo que es el Amor, la encarnación de todo lo que es la Sabiduría, la encarnación de todo lo que es la Simplicidad. En verdad, saludos a ti, Santo Hijo de Dios.
2. Porque no vengo de una dimensión separada de ti, sino que vengo de un lugar que hemos compartido juntos como Uno, desde antes del principio de los tiempos. Vengo entonces para permanecer con vosotros porque os amo. Porque os contemplo y voy más allá de vuestras ilusiones de sufrimiento y conflicto. Miro más allá de las ilusiones temporales que a veces parecen nublar vuestras percepciones, y sólo veo el resplandor de aquello que mi Padre ha engendrado y sostenido por siempre. Porque en vosotros veo el reflejo de la Verdad que Yo Soy, y al ver a Cristo en vosotros, reconozco a Cristo en mí.
3. Y la única diferencia entre tú y yo podría ser que hay algunos momentos en los que decides verte a ti mismo de otra manera que no sea Cristo, y por lo tanto no logras ver a Cristo en tu hermano y hermana. Y de igual manera, puede haber un momento en el que elijas no ver al Cristo que mora dentro de tu hermano o hermana, convenciéndote así de que Cristo no puede morar dentro de ti. Porque recuerda siempre que se necesita Uno para conocer a Uno. Y si ves a Cristo en mí, solo puede ser porque tú has reconocido desde un lugar en ti mismo que tú eres Aquel que has estado buscando. Sólo Cristo puede recibir a Cristo, como sólo el Amor puede recibir al Amor. Puesto que tú eres ese Amor, todo el poder bajo el Cielo y la Tierra te es dado, sin medida, constantemente (no hay un momento en que te sea arrebatado), y de ese poder eliges crear lo que tú has elegido percibir.
4. Por lo tanto, el único viaje es un viaje sin distancia hacia una meta que nunca ha cambiado. Es un viaje desde la decisión de verse a uno mismo separado de Dios hasta la decisión de verse como Uno con Dios, y de estar completamente vigilante por el Reino. Y el Reino es simplemente la unión eterna de Dios y Su Santo Hijo, del Creador y del creado. Eres como un rayo de sol al sol, y nada de lo que alguna vez has soñado sobre ti mismo ha cambiado ni por un momento la Verdad que siempre es verdadera.
5. Por tanto, amados amigos, nunca vengo a instruiros, porque ¿qué podría enseñaros que no sepáis ya? Y en cualquier momento, si en vuestros sueños, en vuestras oraciones, en vuestras meditaciones, si temporalmente a través del dominio de la mente de este mi amado hermano, se dicen palabras (causadas, por así decirlo, por un impulso de mi Amor por ti) que os parecen ciertas, que tocan vuestro corazón, que sanan la mente, que os despiertan, que restauran vuestra paz … tened la seguridad de que no he hecho nada. Porque por mí mismo nada puedo hacer nada, pero el Padre a través de mí puede hacerlo todo. Porque es el Padre en vosotros el que ha activado vuestra conciencia. Esa Verdad ha sido escuchada. Por lo tanto, cuando la sanación llega a vuestra mente es porque vosotros la habéis sanado.
6. Y vosotros habéis elegido el contexto, tal vez, así como algunos de vosotros en esta misma hora elegiréis este contexto en el que sanar una antigua herida, en el que despertar cada vez más profundamente en la Verdad que siempre es cierta.
7. Algunos de vosotros insistiréis en que os he hecho algo. Pero tened por seguro que no tengo ningún poder sobre el Santo Niño de Dios: vosotros. Puedo amaros, y de hecho lo hago. Puedo unirme a vosotros en el espacio entre vuestros pensamientos, y lo hago, no porque haya algo malo en vosotros, sino porque veo en vosotros todo lo bueno, todo lo santo, todo lo bello, todo lo que es digno del Amor de Cristo; lo que es cierto acerca de vosotros. Por eso entro en vuestros sueños y en vuestras meditaciones y en vuestras oraciones, entro en dondequiera que creéis un espacio para mí porque amo al Hijo de Dios que irradia la verdad de la Presencia de mi Padre y me recuerda quién soy.
8. A vosotros, a cada uno de vosotros, os veo como mi salvador. Así como cuando caminé por vuestro planeta como hombre, aprendí a ver a todos como mi salvador, a ver en ellos la Luz de Cristo más allá de toda ilusión, y fue al ver esa Luz cuando finalmente aprendí que ha de ser en mí. Por eso la relación es el medio de vuestra salvación. Nadie puede despertar solo, porque no hay verdad tras la ilusión de la separación. Solo hay Una Mente que danza en una infinidad de formas, dimensiones, capas de consciencia, capas de potencialidad, pero detrás de todo esto vosotros sois el Resplandeciente enviado desde la Santa Mente de Dios, siempre en armonía con esa Mente. Y en Verdad, sólo esa Mente es Real, pues Cristo es la única creación de Dios.
9. Por eso, amados amigos, en esta hora os pediré que hagáis algo que en realidad es muy importante para todos nosotros. Si realmente quieres honrar al Hijo, al Cristo, que mora en mí, entonces elegir desde este momento usar el poder de elección que se os ha dado para decidir ser Cristo. Si quisieras honrarme, entonces en esta hora decidid verdaderamente honraros a vosotros mismos; mirar más allá de las ilusiones que tal vez parezcan todavía gobernar la mente; volverse tan arrogante que aceptes la palabra de Dios y simplemente comiences a considerar el pensamiento:
Yo soy Ese. Siempre he sido Ese. Nunca podría lograr ser otro que Ese. Soy Yo quien ha venido a bendecir este mundo con el Amor de Cristo. Soy yo quien me encuentro temporalmente encarnado en cierto planeta, en cierto sistema solar, en cierta dimensión, entre infinitas dimensiones. Aquí y ahora bendigo este mundo. Ahora, en este momento, el Amor restaura todas las cosas, porque Yo soy el Redentor del mundo. Y así, al bendecir al mundo, me bendigo a mí mismo. Y al amar al mundo, me he amado a mí mismo. Y al ver a Cristo en mi hermano o hermana, simplemente reafirmo la realidad de que Ése es quien Yo Soy.
10. Así de cerca está el Reino en todo momento. Eso, cuán cerca está el Reino, ahora. ¿Cuál es la anchura o la distancia de un pensamiento? ¡Mmm! Y, sin embargo, os digo, que todo lo que contemplan desde vuestra percepción, incluso el cuerpo mismo, los árboles que bendicen este planeta, el pájaro que canta al amanecer, el viento que susurra suavemente a través del lecho de flores, la fragancia de esa flor... todas las cosas que se pueden percibir no existen en ninguna parte excepto en la distancia entre el comienzo y el final de un pensamiento. Así de poderoso eres.
11. Por lo tanto, atrévete a pensar en la Verdad: Yo y mi Padre somos Uno, aquí y ahora; No puedo cambiarlo. Puedo retrasar mi reconocimiento de ello, pues se me ha dado infinita libertad para hacerlo, y tal vez he estado realizando un excelente trabajo, pero nada de lo que me he atrevido a creer acerca de mí mismo ha sido verdad, excepto la Verdad que es cierto siempre: Yo soy Aquél. Yo soy Aquel que brilla más allá de todas las estrellas. Yo soy Aquel a través de quien ha fluido la Creación. Yo soy Quien bendice la Creación con el Amor de Cristo.
12. Puede que todavía haya algunos de vosotros que penséis que eso es arrogante, pero yo os digo: lo único que es arrogante es insistir en que sois menos de lo que fuisteis creados para ser y luego tratar de reclutar a otros para que lo crean con vosotros. ¿Mmm? ¡Mmm! Mmm. ¿Conoces ese Mmm? ¿Cuánto tiempo y energía habéis invertido? (y tened la seguridad de que el tiempo puede perderse y también desperdiciarse) ¿Cuánto tiempo y energía habéis invertido tratando de convencer a los demás de que no sois dignos de ser amados? ¿Cuánto tiempo y energía habéis gastado en conseguir que otros crean con vosotros que sois indignos, que sois débiles, que no podéis encontrar la paz? ¿Cuánto tiempo y energía habéis dedicado manifestando mundos en los que la separación parecía ser un éxito? ¿Cuántas pruebas habéis acumulado para demostrarlo? Y sin embargo os digo que todo es vuestra creación. No existe en ningún lugar excepto entre el principio y el final de una elección, de un pensamiento. Y sin embargo, el Padre espera en silencio que su Santo Hijo despierte de un antiguo sueño y elija de nuevo. El mismo poder que habéis estado usando e invirtiendo en demostraros a vosotros mismos que aún estáis separados de Dios es el mismo poder que debe ser utilizado para reconocer la Verdad que es siempre cierta. Y esto es estar atentos al Reino.
13. No es necesario, entonces, buscar el Amor, porque el Amor es la Verdad de vuestro Ser. Sin embargo, es muy necesario descubrir las formas en las que has invertido tiempo y energía en el nacimiento de percepciones y creencias que parecen ser diferentes a la Verdad, y después elegir de nuevo. Toda purificación, entonces, es de la mente. Y no me refiero aquí a lo que algunos llamarían la mente inferior que se ocupa de las actividades del cuerpo. Hablo de la profundidad de la Mente, o lo que a menudo llamo el Corazón: el Corazón, el Santuario en el que Cristo todavía reside dentro de ti: invariable, inmutable, inalterable para siempre.
14. Por favor, no pierdas ni un momento más, porque mereces la Paz. Por favor, no pierdas ni un momento más, sino levántate ahora en la Santidad de tu Ser simplemente albergando este pensamiento ahora mismo en tu Ser:
Yo y mi Padre somos Uno. Soy como he sido creado para ser. Elijo aceptar la Verdad y vivirla, no por mi poder, porque no tengo ninguno, sino por ese poder que me ha engendrado en este momento. Yo Soy el Salvador del mundo.
15. Entonces, ¿qué os parece?
16. Mmmm. ¿Os parece bien? Porque, como veréis, aquí ésta la pregunta que debéis llegar a responder por vosotros mismos. Debéis ser capaces de responder a esta pregunta: ¿Está bien que yo sea el Santo Niño de Dios?
17. ¡Mmm! La única razón por la que habéis alumbrado ideas de separación es que habéis respondido esa pregunta en el pasado diciendo: Bueno todavía no. Está bien para Jeshua ben Joseph, y quizás para algunos otros; Los seleccionaré y les daré permiso para estar despiertos.
18. Pero si queréis honrar al Hijo que mora en mí, por favor honrad al Hijo, la Luz Crística, que mora en vosotros.
19. ¿Se siente, cómo dijiste, bastante bien? ¡Mmm! Créeme, amado amigo, a medida que vivas esa decisión experimentarás una expansión infinita de la profundidad de esa bondad y descubrirás que el Reino de tu Padre no tiene fin y se extiende sin fin en ti y a través de ti. Y así como puedes llegar a ser el amo del ámbito de tu cuerpo-mente y de tu mundo, llegará entonces un día y un momento en el que jugarás como el amo de los universos, así como ahora estás comenzando a jugar con el dominio sobre tu mente, que parece estar limitada a un cuerpo.
20. En la casa de mi Padre hay muchas mansiones, muchas dimensiones, mundos sin fin, y tú, porque eres el Santo Hijo de Dios, eres libre de abrir y recibir todo lo que se ha dispuesto para ti; y si bien lo quieres recibir, toda la Creación en su infinita gloria y su interminable extensión sin fin te es dada. Este es el deleite de Dios. Así como un niño se vuelve hacia el padre o la madre, y el padre y la madre sienten tal amor por el niño que le darían todas las cosas, del mismo modo tu Padre prepara todas las cosas para ti; y por eso el Amor siempre espera tu bienvenida.
21. Padre, quiero recibir el Reino que Tú has preparado para mí desde antes del principio de los tiempos. He soñado mucho y he descubierto que en la separación y la limitación falta algo: Tú y yo en nuestra perfecta y santa Unión. Por eso ahora elijo abrirme y recibir todo lo que Tú quieras darme, con gusto. Concédemelo sin medida (deja que llueva como los aguaceros desde los infinitos, infinitos cielos celestiales) y nunca dejaré de recibirlo, porque sé que soy el nacido de Tu Santa Mente a quien Tú amas por encima de todo.
22. Esa es la Verdad y, francamente, aunque lo he intentado de millones de maneras, no hay mejor forma de decirlo que esa. Esa Verdad es cierta acerca de mí (por favor escucha atentamente) porque y sólo porque es cierta para ti. ¿Mmm? Si fuera cierto para mí y no para ti, entonces Dios no podría ser Dios, porque algo habría sido creado en desigualdad, y algo dado también se hubiera negado, y Dios no oculta nada. Por eso, lo que Dios es, se derrama sobre ti como una suave lluvia primaveral, sin cesar y con perfecta igualdad, para ti y para mí, para cada santo y para cada pecador. Y la lluvia que cae es el poder de elegir. Eso es todo, eso es el Reino: el poder de elegir de qué serás consciente, cómo usarás el poder de la mente para crear los pensamientos que piensas y así, crear universos de experiencia.
23. Ahora bien, aquí tienes una pregunta sencilla que puedes hacer si quieres saber si esto es cierto. ¿Te encuentras existiendo viviendo este momento? ¿Te encuentras existiendo ahora mismo? ¿Cuál es la respuesta? ¿Mmm? Participante: Sí. Sí.
24. Lo estás usando. Estás utilizando el poder del Amor de Dios que está cayendo sobre ti para ser consciente de tu existencia literal como ser sensible. ¿Mmm? Y eres igual de libre para decidir qué cualidades vas a experimentar, aquí y ahora.
25. Así que tómate un momento y haz lo que llamas contacto visual (los ojos son la ventana al alma), haz contacto visual con alguien en la habitación, un perfecto extraño, que existe en un espacio infinitamente lejano, encerrado en otro cuerpo, dolorosamente aprisionado como tú [risas] y simplemente decides que eres Cristo y que no harías nada más en este momento que bendecirle. Transmite ahora el Amor de Dios. [Pausa breve]
26. No es necesario apretar la mandíbula ni fruncir el ceño, el Reino no requiere esfuerzo. Mmm. Allí tenéis, creo que algunos de vosotros estáis sintiendo ese cambio en la habitación. ¿Quién lo está haciendo sino vosotros?
27. Ahora, mentalmente, decid suavemente, mientras mantenéis el contacto visual:
Contemplo a mi amado Ser, en quien me complazco. Al bendecir, soy bendecido. Al amar, recibo Amor. Por tanto, en mi dar encuentro lo que quiero recibir. Por tanto, mi dar será incesante, para darlo todo y recibirlo todo.
28. Bien. ¿Fue bastante bueno? ¿Mmmm? [Risa]
29. ¿Cómo se sintió? ¿Fue difícil? ¿Pasasteis por algún apuro al hacerlo? El Reino es lo más sencillo de lo sencillo. Literalmente no requiere ningún esfuerzo, porque el esfuerzo es del mundo, no del Reino. El amor está eternamente presente, esperando sólo tu decisión de velar por tu Reino, que es tu poder de elegir. Nada fuera de ti ha causado nada en ningún momento, pues todo lo que experimentas fluye desde tu interior. Y nadie tiene el poder de dictar tu elección, pues nadie puede usurpar el libre albedrío del Santo Hijo de Dios.
30. Hay un paso necesario en el viaje espiritual de cualquier persona y ese paso acaba de ser descrito para ti. El viaje hacia el Reino realmente comienza cuando decides asumir la responsabilidad total de exactamente lo que estás experimentando en cada momento, sin excepción, sin justificación, sin explicación. Porque hasta que no elijas reclamar tal poder, no podrás tomar verdaderamente la decisión (excepto por vislumbres momentáneos), no podrás tomar la decisión constante de ser la encarnación de Cristo. ¿Por qué? Porque constantemente estás entregando tu poder a una ilusión fuera de ti. ¿Tiene eso sentido para ti?
31. Así que toda la espiritualidad, después de todo lo dicho y hecho, descansa sólo en esto: El Reino está cerca. Está esparcido por la faz de la Tierra y la humanidad lo ve, no porque no pueda mirar dentro de su propia conciencia, su propia Mente, y reclamar el poder que está sucediendo todo el tiempo: el poder por el cual esa Mente crea y experimenta su creaciones.
32. Así que ya lo tenemos resuelto. ¿Mmm? Bien.
33. Ahora, recuerda que en cualquier momento que notes que estás albergando una idea descabellada y, ¿qué es una idea demente?, sino la idea de que: Algo ahí afuera realmente está causando mi experiencia. Realmente no soy el Hijo de Dios despierto. Esas son ideas locas. Cuando las tengas, date cuenta de que acabas de utilizar libremente el poder de tu cordura para simplemente albergar una idea loca. Sin más motivo que el de tener la experiencia. Eso es todo lo que sucede. ¡Eso es todo! Y eres igual de libre para volver a elegir.
34. La culpa es una ilusión muy astuta. Con ella, has decidido que, dado que alguna vez tuviste una loca idea, te has quitado a ti mismo el mérito de pensar con cordura: Y ahora debo esforzarme y trabajar. Debo demostrar que soy digno y esperar que Dios en Su Gracia finalmente tenga misericordia de mí, un pobre y miserable pecador, y me quite mis cargas y me permita ser sanado. Oh Padre, ¿no escuchas mis oraciones?
35. Francamente, ¡tu Padre ni siquiera es consciente de tus ilusiones! Está demasiado ocupado amándote tal como eres y dándote el poder mismo de elegir la ilusión.
36. Así que comprende la gran tentación de la culpa y cómo la has usado como un manto para evitar ser lo que no puedes evitar ser. Entonces estás tratando de quitarte la mano de la muñeca y puedes usar el mismo poder para usar esa mano y bendecir la Creación. Encendido o apagado, Amor o miedo, no hay zona gris. Sólo existe el poder de la Mente que te ha sido otorgado libremente. Sólo existe la oportunidad de elegir una y otra vez, y otra, y otra, y otra vez, hasta que la dicha de elegir por el Reino finalmente supere cualquier otra posibilidad, y la mente quede anclada consistentemente en el rayo de sol que ha surgido del Sol de Dios fluyendo sólo en Amor. Ten la seguridad que, a medida que cultivas eso en cada momento presente, el poder de tu propio ser te llevará mucho, mucho, mucho más allá de la necesidad de un cuerpo, de la necesidad de tiempo, definitivamente mucho más allá de la necesidad, digamos, de algo dramático; experiencias de aprendizaje.
37. ¿Es entonces posible, despertar verdaderamente mientras aún se está en el mundo de la ilusión? ¡Por supuesto! El despertar sólo puede ocurrir ahora y debido a que el Amor es real, debido a que eres quien eres siempre, nada en ningún momento tiene el poder de impedirte estar despierto (excepto el poder de tu decisión). Eso es todo. Eso es lo único que en esta hora desearía expresarte. Si puedes conseguir esto, lo has comprendido: Nada tiene poder sobre ti y nada crea tu experiencia excepto la decisión, la elección, que has usado dentro del poder de la Mente.
38. Eso es todo lo que está sucediendo, en todas las dimensiones. Es lo que está sucediendo en la dimensión en la que estoy, lo cual, por cierto, no es del todo exacto, ya que estoy en todas las dimensiones, y tú también. La única diferencia es que yo soy perfectamente consciente de ello, mientras que algunos de vosotros intentan no serlo. Donde vivo, con una multitud de amigos, es muy cierto que no hay valoración del cuerpo, por lo tanto no hay necesidad de manifestarla. Hay comunión y comunicación. Es inmediato, es más como una frecuencia que pasa sin obstáculos a través de una pared sólida, estando inmersos en una creatividad continua sin cesar, porque ¿qué puede ser la Creación, cuál puede ser el propósito mismo de la existencia, si no es extender o crear lo bueno, lo santo y lo bello como forma de celebrar la Unión Divina con todo lo que Dios Es? Por eso una vez te imploré: Recuerda sólo tus pensamientos amorosos, porque sólo ellos son verdaderos.
39. Y cada vez que consideras lo que alguna vez fue una elección loca, en realidad estás diciendo: Yo, por el poder que me ha dado mi Padre, elijo aprisionarme en una ilusión y sufrir la culpa que conlleva. Ahora déjame hacerlo muy bien.
40. Cuando recuerdas sólo tus pensamientos amorosos, estás pensando con Dios. Esa es la Mente de Dios porque sólo el Amor es real. El Reino es inmediato y está al alcance de la mano. Nada puede obstruirlo, nada puede limitarlo. La percepción se puede corregir para que veas el mundo real aquí mismo, justo donde estás. Donde aparentemente hay sillas y cuerpos y habitaciones y bombillas y todo lo demás, y pequeños y curiosos cables que van a pequeñas curiosas teclas para que el maestro pueda hacer que salga una hermosa música de ellas, aquí mismo, el mundo real habita y es lo que se percibe cuando se elige ver sólo a través de los ojos del Amor.
41. Elegí una forma muy dramática de aprender mi última lección. Te invito a que aprendas tu lección final con facilidad, naturalidad y dulzura. Cuando dije: “Toma tu cruz y sígueme”, no te invité a un reino de sufrimiento, lucha y sacrificio. Más bien, la cruz en la que te crucificaste tantas veces es simplemente la ilusión de la culpa, la insistencia de que realmente has logrado separarte de Dios. Tomar tu cruz es como empacar tu tienda de campaña cuando llega el momento de regresar a casa: no caminas con ella a la espalda, la metes en el maletero, ¿eh? Te subes a tu automóvil, pisas el acelerador y tomas un buen vaso de agua mientras aceleras por la carretera, diciendo: "Fue un lindo viaje de campamento, pero se acabó".
42. Por tanto, toma tu cruz y sígueme por favor, por favor, por favor, porque el mundo clama por ver nuevamente la encarnación de Cristo. Y así como una vez, como hombre, elegí confiar en la palabra de mi Padre, elegir encarnar a Cristo, para poder aprender qué es Cristo, así también a ti se te da la oportunidad, en cada momento, en cada situación, de ser las manos de Cristo, ser los pies de Cristo, ser la voz de Cristo, ser la dulzura en los ojos, la risa, el abrazo, la lágrima. Tú eres a quien tu hermano y tu hermana pueden ver porque todavía creen que sólo el cuerpo es real. Y puedo estar caminando (o mejor dicho deslizándome) por la calle junto a ellos, gritándoles al oído: “Amado amigo, estoy aquí, estoy aquí, estoy aquí”, y ellos pueden tener mil imágenes en su mente: Acabo de tener un pensamiento de Cristo, acabo de tener un pensamiento de Cristo, pero eso no puede ser real, porque sólo los cuerpos son reales.
43. He estado gritando hasta ponerme azul en mi cara no física, pero a ti no se te puede negar, tú que todavía tienes un poquito de experiencia en la encarnación, eres el que puede presentarse ante un hermano o hermana como la encarnación de la Verdad y enseñar sólo el Amor.
44. Nada se puede recibir hasta que se ofrece y ese es tu único propósito. No eres responsable de recibir Amor sino de extenderlo, y al extenderlo lo guardáis para ti. Y crece, y crece, y crece, y crece, y lleva la chispa misma de la Divinidad que eres, más allá de todos los mundos, más allá de todas las dimensiones (que son, por cierto, infinitas, así que espero que escuches lo que estoy diciendo), tu propio Amor te llevará más allá de lo que es infinito y es infinitamente creado, eso te hace realmente bueno... ¿Hm?
45. Y no vengo solo, porque hay uno que habéis conocido que también viene conmigo siempre que me uno a hacer esta obra a través de este mi amado Hermano, que viene conmigo dondequiera que vaya, en cualquier trabajo creativo que busque disipar las ilusiones de las mentes de mis hermanos y hermanas. Aquel a quien has conocido como “Saint” Germain (yo no le doy tal honor, él es solo mi amigo Germain), ¡ten la seguridad de que somos lo que tú llamas amigos íntimos, uña y carne, aunque no tengamos ni uñas ni carne! [Risa]
46. Por lo tanto, nada se interpone en el camino. Y él está aquí ahora. Bueno, después de todo, la frivolidad es buena en el Reino. Está hecho de luz, entonces, ¿cómo podría ser serio? De hecho, esto es sólo para hacerle saber que ese es mi hermano y amigo. Lo conocí una vez hace mucho tiempo, mientras él estaba en cuerpo y yo estaba en cuerpo y de eso he hablado en otro tiempo y lugar, pero ten la seguridad, digamos solo por ahora que él estuvo presente en lo que tu llamas mi Crucifixión, aunque ya deberías poder darte cuenta de que el mundo fracasó en su intento de deshacerse de mí. Él estaba presente y no estaba en lo que llamarías el “lado bueno”, hasta que en un momento hicimos contacto visual y él aprovechó ese contexto para despertar. Y desde ese momento pasó a crear varias encarnaciones para aprender a dominar muchas cosas y, de hecho, es mi igual en todo. Y desde ese momento, en una tierra antigua, muy, muy lejana y en un pasado lejano, nos hemos unido como hermanos amorosos y ese vínculo jamás se romperá.
47. El motivo de compartir esa historia contigo es este: donde al Amor se le ha permitido unir dos mentes o almas, la separación ya no es posible, porque el Amor ha sanado la ilusión. Los cuerpos van y vienen pero el Amor te une a la persona amada. Debido a que esto es cierto, aquellos de vosotros que anhelan unirse a sus hermanos y hermanas, no perdáis ni un momento. Amad en cada momento y habréis sanado la distancia y restaurado el recuerdo perfecto de lo que siempre es verdad. Y trascenderéis el gran horror y sufrimiento que es la ilusión de la separación, y sabréis que cuando habéis amado, donde quiera que vaya ese ser a través de dimensiones infinitas, vosotros estáis con ellos y ellos con vosotros y no existe ninguna brecha. Y después de todo, ¿no es eso lo que intentáis hacer con vuestros cuerpos? ¿Acercaros tanto que no hay distancia y lo llamáis “hacer el amor”? Mmm. ¿Elegiríais cerrar la brecha entre vosotros y toda la Creación, de modo que en vuestra conciencia solo haya constantemente la revelación de la Unidad? Creedme: vale la pena. ¡Pues nada puede elevar el corazón y el alma a tal celebración como la experiencia de vivir la Unidad! Y la unidad llega cuando cierras la brecha bendiciendo al que está frente a ti con el Amor de Cristo. ¡Se quedan con vosotros para siempre!
48. Por eso cuando dije: “Yo estoy con vosotros siempre”… !ya os hacéis una idea! [Risa] Algunos de vosotros en ocasiones habéis deseado que no lo fuera. [Risa]
49. Y algunos de vosotros habéis discutido conmigo y me habéis dicho: "¿Adónde fuiste? ¿Adónde has ido?" Queridos amigos, yo no he ido a ninguna parte, sois vosotros los que os habéis ido: al miedo, a la contracción, al drama. Está bien, si eso es lo que, digamos (¿cómo lo llamáis?), enciende vuestra pasión. Pero tened por seguro que no me aparto de nadie que haya preparado alguna vez un lugar para mí, lo que significa sencillamente: Yo los amé y ellos me recibieron [Chasqueo de dedos]. La separación se ha ido, la unidad se ha restablecido, para nunca más romperse.
50. Si se pudiera decir que aún puede haber algo en mí que anhelo (no es del todo exacto, sin embargo lo utilizaremos), lo que anhelo es que te os deis permiso para experimentaros a vosotros mismos como yo os experimento. Eso es todo. Entonces, oh queridos amigos, lo que podamos crear juntos no conocerá fronteras ni limitaciones. Lo que podamos experimentar juntos en los campos de la creatividad, en las dimensiones de la Creación, es pura dicha sin limites, ilimitada, continua y cada vez más profunda. Podemos crear juntos lo bueno, lo santo y lo bello para siempre jamas, por los siglos de los siglos y los siglos de los siglos. Ese es el significado de "cantar las alabanzas de Dios en el cielo".
51. Y si os unís a mí reconociendo que sois Cristo, si te os unís a mí bendiciéndome, amándome, siendo quien mira a Jeshua ben Joseph y dice: Más allá de tus absurdas ideas de crucifixión (no sé por qué hiciste eso), pero sé que eres Cristo y te amo de todos modos.
52. Cuando vosotros toméis la decisión de cambiar las tornas y seáis el salvador que viene a sanar a vuestro hermano Jeshua ben Joseph, cuando vosotros lleguéis a contemplarme a mi y os deis cuenta de que sois el Cristo mirando a un hermano que anhela conocer a Cristo, oh Amigos míos, ¡entonces podremos unirnos!
53. Cuando yo sea tu Amado, como vosotros sois el mío, la danza sagrada de la unidad nos llevará mucho más allá de todos los mundos imaginados y juntos crearemos aquello que extiende lo bueno, lo santo y lo bello, de manera tan brillante y creativa, tan magníficamente, tan simplemente, que la hora y el día ciertamente habrán de llegar cuando cada mente en cada dimensión haya despertado perfectamente.
54. Tú estás, entonces, a cargo de la Expiación. Y, francamente, creo que Dios le ha encomendado la tarea a alguien perfectamente capacitado para ello: a ti, a todos vosotros. ¿Cómo es posible? ¿Cómo es posible que estés aquí ahora si no conocieras ya la Verdad que todo lo libera? ¿Qué podría tener el poder de hacerte estar en esta sala, pasando el rato con un hermano mayor que no tiene cuerpo, a menos que ya lo supieras? ¿Cómo podrías reconocer que soy quien digo ser a menos que ya hubieras despertado a la Verdad que es siempre cierta/verdad/verdadera: Yo soy Aquel Resplandeciente.
55. Si no hubieras sido despertado para esto, ten por seguro que estarías en otro lugar de este planeta, simplemente porque nada sucede por casualidad. Bien podría ser que en algún nivel del alma ya te hayas comunicado conmigo y hayas dicho: Sabes, me gustaría pasar un rato contigo y voy a utilizar este contexto para elegir estar despierto. ¿Por qué no? Ya lo he intentado todo.
56. Entonces. Por cierto, como comentario aparte, no hay nadie en esta sala que no me haya conocido también en esa encarnación que se ha vuelto tan famosa. No estoy diciendo que estuvieras encarnado en ese momento. Tendrás que descubrirlo por ti mismo. Pero no hay nadie en esta sala que no me haya conocido en ese período de tiempo en el que estuve encarnado, aprendí algunas lecciones y me hice famoso. [Risa]
57. Participante: ¿Estás diciendo que eres...? [después, ininteligible] En efecto. También estoy diciendo que dentro de la gran corriente del sueño de la Creación, todos en esta sala, digamos, al menos tenían la atención puesta en los acontecimientos que se estaban desarrollando, eran muy conscientes de lo que estaba sucediendo, tanto si estabais en cuerpo como si no. Algunos de vosotros mirabais por la ventana, pero todos vosotros me conocíais de antes. No sólo como esta alma o esta chispa de Divinidad, sino que me habéis conocido cuando encarné y me convertí en el hombre conocido como Jeshua ben Joseph. Así que aquí estamos de nuevo, reunidos en familia.
58. Y todos vosotros moráis dentro de lo que describiré aquí como una corriente de energía que me gusta llamar «el Linaje», un determinado tipo de hebra, por así decirlo, que porta una cierta vibración, ciertas características, ciertos seres que la conforman, que en realidad la han creado. Ese linaje se remonta a mucho tiempo atrás. Me involucra a mí, te involucra a ti, involucra (¡no, no lo haré!) a Germain... [Risa] Involucra a la que era conocida como María, a muchos otros incontables, todos han despertado a la vibración de la Consciencia Crística en su interior y se han dado cuenta de que no hay nada más que hacer que extender el Amor a cualquier mente que lo reciba, invitándoles así a entrar en el recuerdo de que son Cristo. No hay nada más allá de la Consciencia Crística; ya lo envuelve todo, y tú eres Eso. Mmm. Listo… Bien.
59. Queridos amigos, apartaos entonces con cuidado del rugido y el bullicio del mundo que creéis haber creado por error, y sabed que nunca habéis sido capaces de errar, sino que vosotros, desde vuestra grandeza Divina, habéis elegido asumir los pecados del mundo. Es decir, habéis elegido experimentar lo que es percibirse en la separación para comprender las dimensiones de la ilusión, las dimensiones del sufrimiento; para acoger en vuestro ser todas las posibilidades. ¿Por qué? Porque vuestra compasión es infinita e ilimitada.
60. Y no has sufrido porque hayas fracasado. Has sufrido porque contemplaste un pequeño planeta, flotando en cierta dimensión, en el que se estaba representando la separación, y tu compasión te trajo aquí, para aprender de este mundo, para dominar este mundo, para acogerlo y saber cómo es, de modo que cuando mires a un hermano o a una hermana a los ojos y les digas: «Te amo», sepan que sabes de lo que estás hablando. Nadie puede engañarte, ¿verdad? Cuando otro dice: «Estoy sufriendo», tú puedes decir: Lo sé. Yo mismo lo afronté una vez. Conozco esa dimensión y he ascendido, y como la ascensión se ha completado en mí, el mismo poder se encuentra en ti.
61. Sólo asumiendo «los pecados del mundo» (percepciones de separación) te conviertes en el recipiente, el vehículo, lo suficientemente grande como para abrazar cualquier sufrimiento que se presente. Y a nivel del alma, cuando miras a los ojos de otro y le dices: "Sí, sé que estás sufriendo, y te amo. Sé que Cristo vive en ti", …a nivel del alma ellos saben que no estás lo que se dice «hablando por hablar». Saben que tú lo sabes porque has estado allí; y por eso hice lo que hice. Cualquiera puede pasar el rato en diecisiete dimensiones más allá de este planeta y hablar de Amor. Y aquellos que han caído en la ilusión dicen: «Pues sí, bueno, ven aquí y pruébalo» ¿Mmm?
62. Descendí aquí por la misma razón que tú: por la infinita compasión de Cristo, para poder abrazar a todos mis hermanos o hermanas y ayudarles a elevarse de nuevo al lugar del que nunca han caído. Tú lo estás haciendo, ahora mismo: ¡tú, en la vida misma que estás viviendo! Tú, por tu condición de Cristo, por tu compasión, te has abierto y has llamado a todo tipo de experiencias para que tú pudieras rodear esta dimensión y envolverla en tu amor. Eso es todo lo que estás haciendo aquí. Así que reconócete el mérito. ¡No albergues nunca más el pensamiento de que has fracasado! Tú eres aquel que miró con lágrimas esta dimensión y dijo: «Iré». Es decir, ¡después de todo, ni siquiera estoy dispuesto a volver a hacerlo! ¡Eres tú! ¡Tú eres ese! ¡Tú eres la encarnación del Salvador! Tú eres aquel enviado de la Mente de Dios, ¡tú eres aquel que ha estado dispuesto a sentirlo todo, a experimentar cada dimensión del sufrimiento sólo para que pudieras sanarlo! Y así demostrar que la Verdad es siempre cierta y que sólo el Amor es real.
63. ¡Así que ahí lo tienes, ahora sabes lo que has estado haciendo! Reconócete el mérito, porque aunque a través de los ojos del cuerpo parezca que las cosas no tienen solución, ten por seguro que todos vosotros habéis subido la temperatura y ha llegado un punto en el que el agua ya no tiene más remedio que hervir y convertirse en vapor. ¿Mmm? El tren está llegando a la estación porque tú has estado dispuesto a envolver este mundo en tu propio ser y sanarlo con Amor (tú, tal y como eres, justo donde estás). Todos en esta sala están cumpliendo activamente su función.
64. Así que antes de irte a dormir esta noche, acércate a un amigo y simplemente dile: Qué buen chico soy (o chica). Estoy haciendo un trabajo maravilloso, y ahora voy a dormirme y sólo voy a entrar en mi sueño para ver quién necesita un toque de Gracia. No voy a dormirme para intentar soñar y resolver mis problemas (¡no tengo ninguno!). Voy a dormirme y deliberadamente elegiré, con intención, dejar que este cuerpo duerma y que mi espíritu encuentre un corazón que necesite ser bendecido.
65. Hazlo y puede que te encuentres con alguna conversación interesante durante el desayuno.
66. Así. Por tanto, de hecho, ya os hemos parloteado bastante. El mensaje ha sido dado. ¿Ha sido recibido? Entonces, vamos a hacer algo que nunca hemos hecho antes. Puesto que ahora sabéis que vosotros sois Cristo y yo soy sólo vuestro hermano, ponedlo en práctica y tomaos un momento para pensar en aquel a quien os atrevéis a llamar vuestro amigo, Jeshua ben Joseph, y en vuestra mente, y en vuestro ser, decidme simplemente: Jeshua, te bendigo con el Amor de Cristo que soy. (Breve pausa)
67. Bastante divertido, ¿verdad? ¿No os sentís más ligeros al instante? ¿Más expandidos? ¿No hay una parte de vosotros que sabe que esa es la Verdad? Así que la próxima vez que preparéis un altar, ya sea individualmente o la próxima vez que algunos de vosotros decidáis reuniros en grupo, aseguraos de traer también una fotografía vuestra. Y si realmente queréis pasarlo bien, cubrid mi fotografía con la vuestra. Y comenzad vuestras meditaciones matutinas honrando esas imágenes. En serio.
68. Y si podéis convencer a aquellos que dirigen los grandes edificios de piedra y ladrillo por todo el planeta que tienen esa graciosa imagen demacrada de mí colgando en una cruz, ¿podríais por favor decirles que las retiren? Me parecen bastante vergonzosas. Por eso fue una experiencia de aprendizaje que quizás no fuera necesaria, ¡fue mi elección/decisión! ¡No hay que darle tanta importancia! Supongo que todo Cristo debe tener un defecto. [Risa]
69. Así que anhelo el día en que los seres se reúnan en esos edificios de ladrillo y piedra, y se sienten allí y digan: ¿Por qué estamos aquí? Bueno, ya que no podemos recordarlo, podríamos echarnos un buen baile. [Risa] Entonces sabré que lo he logrado. ¡Ya lo creo!
70. Entonces ¿cómo os va? ¿Ha valido la pena vuestro tiempo? El mío no ha merecido la pena; no tengo ningún tiempo. [Risa]
71. Pero tened por seguro que tengo la oportunidad, la oportunidad de idear una manera creativa de unirme a vosotros, de ser recibido por vosotros, de tener la oportunidad de amaros activando el pensamiento que hace vibrar las cuerdas vocales, que os transmite algo que permite que nuestros corazones se unan como lo han hecho incontables veces, de innumerables formas... En efecto, queridos amigos, ¡oh, sí! Ha valido la pena, pues sois mi tesoro, sois mi alegría, sois mi bendición y mis amados. Sois aquellos que me muestran a mi Padre, y ¿qué menos puedo hacer que amaros para siempre por lo que me dais? Y, en efecto, siempre estoy con vosotros.
72. Así que, hay algunos de vosotros que sentís una pregunta candente en lo profundo de vuestra alma. Esto es lo que haremos: No voy a abordarlas ahora mismo. Quiero que vosotros, lo creáis o no, aceptéis que sois Cristo. Por tanto, justo antes de que reclinéis la cabeza sobre la almohada, comenzad reconociendo: Yo y mi Padre somos uno, no hay barreras para la profundidad de la sabiduría dentro de mí. Así que ahora, en este momento, hago esta pregunta y recibo la respuesta. Que así sea.
73. A ver qué pasa. Mañana entonces, dedicaremos un rato, y me encantaría, digamos, volver a estar en vuestra presencia y veremos si realmente queda alguna pregunta que todavía requiera que la respuesta se dé a través de algo y alguien que parezca estar fuera de vosotros mismos. ¿Os parece bien? [Acuerdo de audiencia] Bien.
74. Amaos, pues, los unos a los otros, como el Padre nos amó primero. Mirad con gracia y dulzura. Contemplad con aprecio el misterio del momento en que os encontráis los unos con los otros, porque es el poder de vuestro Amor el que os lleva los unos a los otros. Amaos los unos a los otros y seréis la Luz que ilumina este mundo y lo redime de toda ilusión.
75. Estad, pues, en paz hoy; estad, pues, en paz eternamente, preciosos y santos y antiguos amigos. Amén.
2.05 La Gracia como Realidad (primera parte)
Ahora comenzamos.
1. Y saludos a vosotros, queridos y santos Hijos de la Luz Divina. En verdad, es con gran alegría que vengo a morar con vosotros en esta hora, así como vosotros habéis elegido venir y morar conmigo. Sabed pues, que siempre vengo con gran alegría y vengo desde ese lugar que es de Luz y de Verdad y Alegría, un lugar de Amor incondicional más allá de toda frontera, más allá de toda limitación. Vengo del lugar que ya está preparado para todos nosotros, entregado amorosamente por Aquel que nos ha enviado, y a Aquel que he llamado Abba, o Padre, y Aquel (y sólo Aquel) os conoce y os sostiene, os abraza y siente gratitud por vosotros, porque en verdad sois la Creación de Dios.
2. Sois la descendencia de la Luz Divina, y si sois esa descendencia, y os aseguro que lo sois, la realidad de la esencia de lo que sois no es sino Amor. Porque si estáis hechos a imagen de nuestro Padre, Que no es más que Amor, entonces sin duda vosotros también sois esa Luz, y sois esa Verdad y sois esa Presencia; y por lo tanto sois el Verbo hecho Carne, que ha venido a morar entre la humanidad, no para juzgar a la humanidad, sino para contemplar amorosamente todas las ilusiones y, tomando de la mano a vuestro hermano y hermana, conducirlos suavemente de la oscuridad a la Luz. No porque sepáis dónde está la Luz, sino porque os habéis dispuesto a permitir que la vida sea vivida a través vuestro con cada palabra y cada respiración, con cada acción; para que la vida se convierta en algo distinto de una lucha por sobrevivir, de un intento de trabajar vuestra salvación, o lo que algunos llamarían vuestro karma (creo que esa es la palabra), y para que empecéis a aceptar que la vida se os da libre, completa y totalmente, y que si no se os diera así, en este momento dejaríais de existir.
3. Por lo tanto, si os encontráis escuchando y oyendo las palabras pronunciadas ahora, estad seguros de que es porque la vida se os es dada (no ganada, sino dada), dada con perfecta libertad por un Amor más allá de toda comprensión; un Amor que no conoce fronteras, un Amor que estaba ahí antes de que comenzara el tiempo y que estará ahí con vosotros mucho después de que éste haya dejado de existir. Aquí y ahora, al reunirnos en este momento, se nos da la misma oportunidad que se le da a la creación de Dios (Sus Hijos, Su Hijo), en cada instante. En cada momento de experiencia, se os da la misma oportunidad que se me dio a mí entonces, cuando una vez caminé sobre esta Tierra, y continuamente me es dada.
4. ¿Cuál es esa oportunidad? ¿No es dejar a un lado las percepciones nacidas de las ilusiones de este mundo, nacidas del miedo y la duda, y la culpa y el juicio, y abrazar con gran sencillez la única Verdad y la única Realidad que jamás hayan existido? Y lo que es Real no puede ser amenazado, y lo que es irreal no existe. Y lo único Real es el Amor que Dios Es, y el Amor que os hace surgir como un gran Rayo de Luz que brillaría en lo que podría llamarse oscuridad, que no es más que un olvido temporal de la Verdad. Por lo tanto, entended bien que mientras nos reunimos en este pequeño edificio, en esta pequeña ciudad, en esta mota de tierra, que no es más que una pequeña esfera giratoria en un gran universo (y este gran universo no es más que uno de muchos, muchos, muchos, en una multitud de dimensiones), aquí tenemos la oportunidad de elegir dejar de lado todo juicio y escuchar sólo la Voz del Amor que nos une como Uno, como hermano y hermano, como hermano y hermana, como hermana y hermana, como el Hijo Unigénito de Dios.
5. Esa es la oportunidad que vine, entonces, a brindar a la humanidad. Es la oportunidad que ofrezco incesantemente a toda mente que quiera apartarse del ruido y el estruendo del mundo por un solo Instante Santo: para buscar el lugar de quietud y calma interior donde se depositan sobre el altar del Corazón vuestros juicios, vuestros miedos, vuestras ideas de lo que es el mundo y para qué sirve; para rendirse a todo y abrir de par en par las puertas, ventanas y contraventanas del Corazón, para volver a ser de nuevo vulnerable y abierto, y pedirme simplemente: "He preparado un lugar, ven y entra en él".
6. Y ciertamente lo haré, no como un salvador por encima de ti, sino siempre y solamente como tu hermano y tu amigo.
7. Yo soy tu amigo, porque un amigo en la antigüedad no era una palabra, ya ves, tomada a la ligera. Un amigo era aquel que estaba comprometido a ver más allá de cualquier ilusión, de cualquier duda, de cualquier miedo; no para no verlos, sino para ver a través de ellos y más allá de ellos, hacia el gran rayo de Luz que irradia desde la mente de Cristo que mora en ti como tu única realidad, y a permanecer con vosotros y a sosteneros en esa Luz hasta que tengáis la fuerza para sosteneros en ella también. Por tanto, cuando digo que vengo como vuestro hermano y como vuestro amigo, tened la seguridad de que vengo a celebrar la realidad de vuestra Belleza, vuestra Alegría, vuestra Verdad, vuestro Resplandor, vuestra Sabiduría. Vengo para unirme a vosotros, para nunca separarme de vosotros y nunca, ciertamente, estar por encima de vosotros. Y aquellos de vosotros que habéis sentido alguna afinidad conmigo, alguna devoción por mí, podéis estar seguros de que soy digno de ella solo en la medida en que estoy dedicado a vosotros. Estoy dedicado a vosotros siempre y eternamente.
8. Os amo. Os amo porque sé quiénes sois. Sé que dentro de vosotros ese gran Rayo de Luz brilla eternamente y nunca ha sido atenuado por las experiencias del mundo. Os amo porque en vosotros sé lo que soy; y cuando os contemplo y no veo más que el rostro de Cristo, comprendo que Cristo es la esencia de mi propio ser.
9. Vine a este mundo como una Luz para el mundo. ¿Esto me hace diferente de vosotros? A algunos de vosotros, en vuestras religiones, se os ha enseñado que yo salí de la Mente de Dios para salvaros, que yo era el Hijo unigénito de Dios (y supongo que eso os convierte en Sus hijos adoptivos si le elegís a Él). [Risa]
10. Nada podría estar más lejos de la realidad. Salí de la Mente de Dios exactamente como tú has salido (exactamente como tú has salido), y la vida que viví entonces, en todos los detalles esenciales, es la misma que la tuya; pues en el campo del espacio y el tiempo, con un cuerpo dado que conocía el hambre, que tuvo que manejarse con el frío y todo lo demás, experimenté todo lo que vosotros habéis experimentado, así como cada uno de vosotros habéis experimentado todo lo que ha experimentado el que está sentado a vuestro lado. Todos conocéis los mismos miedos, todos conocéis las mismas dudas, todos conocéis las mismas visiones, los mismos sueños. Todos vosotros sabéis que en algún lugar dentro de vosotros hay un Gran Ser que descansa en perfecta inocencia.
11. Me presenté para para celebrar la Verdad y mostrarla a un mundo que parecía haberla olvidado; para demostrar que la vida es eterna y que la muerte es irreal; mostrar que en cada situación (todas las situaciones) todo poder es dado al Santo Hijo de Dios para elegir la Voz del Amor sobre el juicio y el miedo; que hay un lugar dentro de todos nosotros, un lugar de pureza e inocencia, un lugar que permanece completamente inocente, porque Dios crea solo a Su imagen y lo que Él crea refleja la pureza de Su Amor eterno para siempre. Aparecí para extender mi mano y decir:
"Ven. Ven donde yo estoy. Únete a mí para convertirte en la demostración de que hay otra forma de verlo todo. Únete a mí en la demostración de que el Amor lo sana todo. Únete a mí para estar dispuesto a estar en el campo del espacio y el tiempo, y aún así vigilar la mente para que no permitas que sea absorbida por las energías, las frecuencias, los patrones de pensamiento, las percepciones que conforman este mundo... Para, en cambio, a través de la vigilancia, aprender que el poder de la elección nunca te puede ser arrebatado, y que sin importar las circunstancias, tienes la Luz en ti para elegir la Voz del Amor, para elegir la paz en lugar de la confusión, la seguridad en lugar del miedo, la inseguridad y la duda; que dentro de ti yace una sabiduría tan profunda que ya eclipsa a todos los mundos y mira mucho más allá de este mero cuerpo; y que, de hecho, dentro de ti está la Luz que sabe que no has venido a sufrir al mundo, has venido para ser feliz, a expresar la alegría que es el Amor, a mirar a los ojos a tu hermano y hermana y ver que ellos ¡son tu salvador! Ellos son los que te han brindado la oportunidad de mirar más allá de los pensamientos del mundo y ver el rostro de Cristo. Y lo mejor es que, se necesita ser uno para conocer a otro." [Risa]
12. Y muchos de vosotros, muchos de vosotros en vuestros viajes a través del espacio y el tiempo, y esta noche no vamos a recurrir a hablar de lo que conoceríais con el término reencarnación (no es realmente esencial para el proceso del despertar), pero todos vosotros, incluso en esta vida, conocéis la sensación de sentirse separado de Dios, todos vosotros conocéis la sensación de búsqueda: Quizás si voy sólo a ese otro taller de allá, y luego, cuando un grupo de amigos viene y dice que fue la experiencia más increíble, os sentís perdidos, pensáis: Dios mío, debería haber ido, ¿cuándo será la próxima vez? [Risa] ¿Es eso muy diferente a cuando los amigos que vienen y dicen: "¿Has estado en la nueva pizzería que está calle abajo? Fue tan increíble…” Dios mío, tengo que ir a comer esa pizza... [Risa]
13. Todos vosotros conocéis esa energía de búsqueda, incertidumbre de tener el poder de encontrar. Pero siempre y para siempre, la verdad sigue siendo esta: El Reino de los Cielos está dentro de vosotros. ¿Diseccionaríais entonces el cuerpo para encontrarlo? Claro que no. Porque si quisierais aceptarlo, el cuerpo que parecéis portar no os albergaría; vosotros albergáis al cuerpo. Surge de vuestro interior y dentro de las elecciones que habéis realizado en vuestro acceso a la Mente infinita que es Cristo. Habéis elegido, por tanto, al cuerpo, en este intervalo de tiempo; lo habéis escogido. No se os ha impuesto. No habéis sido forzados de ninguna manera en absoluto.
14. El Reino de los Cielos está, en efecto, dentro de ti. Reposa como una joya, delicadamente colocada sobre el altar del Corazón (con mayúsculas), el Corazón cuyo primer latido provino del aliento que Dios insufló en él, mucho antes de que existiera tal cosa como un cuerpo. El Reino yace dentro del 'tú' que has construido a partir de tus experiencias y de todas las creencias e ideas que has acumulado en tu viaje a través del tiempo y el espacio. En todas las percepciones, dentro de todos los constructos que alberga la mente, se encuentra el Reino. El silencio es el umbral a esta Verdad Divina.
15. ¿Cómo, entonces, llegar al silencio? Algunos de vosotros sabéis bien lo que significa dominar el flujo de la respiración, cantar pequeñas palabras en vuestra mente. Algunos de vosotros sabéis lo que significa tomar sustancias llamadas drogas para intentar silenciarse, o quizás con suficiente comida y televisión lo podríais lograr. ¿Mmm? [Risa]
16. El Alma anhela el silencio, porque el Alma sabe que el silencio es la puerta, el umbral, que os funde con el Reino de los Cielos. El silencio es el umbral en el que llega la voz, la guía del Espíritu Santo; tal vez como una voz, fuerte y clara, quizás como un suave empujoncito intuitivo, tal vez como un silencioso conocimiento (y todos vosotros conocéis ese lugar).
17. Pero, ¿como alcanzar el silencio? En el fondo no hay ninguna técnica que lo logre; eso haría del silencio algo condicionado. ¿Tiene sentido? Si se requiere de una técnica para silenciarse, significa que sin la técnica el silencio es imposible, y por lo tanto el silencio es condicionado; y lo que es condicionado no forma parte del Reino.
18. El silencio espera, como lo hace el Amor, nuestra bienvenida.
19. Es un silencio que no es artificial. No significa meramente que el corazón se ralentice, y que la respiración vaya más despacio, y que tú no muevas ni un músculo. No significa tan solo apagar la televisión o guardar el libro. Silencio, el silencio que habla de lo Divino y lo susurra suavemente a la parte de ti que siempre ha permanecido Divina, ese silencio solo requiere tu voluntad de poner sobre el altar del Corazón, cada percepción que alguna vez hayas tenido sobre alguien o sobre el mundo; cada percepción y creencia a la que te aferras tan estrictamente, pensando que va a mantenerte a salvo, que va a mostrarte cómo sobrevivir en esta vida. El silencio llega cuando la mente está verdaderamente dispuesta a renunciar a su apego al mundo que ha creado, al mundo de su experiencia, al mundo de sus pensamientos. El silencio llega, entonces, siempre como resultado de una simple elección, y cuanto más a menudo se hace esa elección, más simple se vuelve; y al final, el silencio se convierte en lo que podríais llamar omnipresente en la mente, de modo que aunque camines y hables aparentemente en este mundo, hay un núcleo dentro del Silencio Perfecto, de Luz Perfecta; y aunque hables y escuches a otros hablar contigo; aunque te levantes por la mañana y hagas el desayuno para poder alimentar el cuerpo; aunque hagas todas las cosas, hay un lugar de Paz perfecta, y llega como resultado de estar dispuesto, una y otra vez, a renunciar a tus creencias y tus percepciones sobre el mundo, a mirar al cuerpo y decir: "No sé qué es esto. ¡No sé para qué sirve! Ciertamente he sabido cómo usarlo mal, pero no sé lo que es."
20. Miro a mi alrededor y veo este mundo con edificios y lo que tú llamas tus automóviles. Debo admitir que son algo mejor que caminar a pie y montar en burro. Pero ¿sabes realmente qué son estas cosas, de dónde provienen y para qué pueden servir? Sabes bien lo que el mundo les pediría que sirvieran, pero ¿qué propósito pueden tener todas estas cosas que se han manifestado?, ¿para qué pueden servir?
21. Te digo que esas mismas preguntas no son diferentes a las preguntas que yo también, como hombre, necesité plantearme: mirar a mis hermanos y hermanas, mirar a los grandes maestros y amigos con los que fui bendecido, incluso a los padres con los que fui bendecido, contemplar el tumulto del marco de tiempo en que caminé sobre esta tierra, viajar al desierto, alejarme de todo el ruido, incluso del ruido de mis propios pensamientos, y pedir a mi Padre: ¿Para qué es esto? ¿Cómo quieres que lo use? ¿Qué propósito me ofrecerías?
22. Y me enseñaron que el cuerpo mismo ha sido creado en el error. En cierto sentido, ha sido creado para albergar al ego, para crear y producir el símbolo, y por tanto la creencia de que existe la separación; porque (todo el mundo lo sabe) si miras a otro como un cuerpo, sabes que hay una distancia entre ambos. Eso es evidente a través de los ojos del cuerpo.
23. Pero hay otro ojo, otra forma de ver que mira mucho más allá del cuerpo que ve que todas las mentes están eternamente unidas y que nunca ha visto una cosa llamada extraño. ¿Conoces esa palabra? Elimínala de tu vocabulario porque es mentira. Nunca has mirado a un extraño, pues solo te ves reflejado a ti mismo. Porque como ves a tu hermano o hermana te verás a ti mismo, y como los conoces, te conocerás a ti mismo. Mirar a otro con juicio significa que te has juzgado a ti mismo y creado la separación de Dios. Mirar al otro con perdón, con ternura, con gentileza y con amor significa que estás dispuesto a contemplar esa verdad en ti mismo. El cuerpo, entonces, se vuelve esto y solo esto. El cuerpo se traduce a través de la elección de renunciar a tus propias percepciones del mundo en solo esto: en un medio para comunicar Amor, y eso es todo.
24. Ahora bien, eso es un poco diferente de lo que el mundo te enseñaría. Tu mundo te enseñaría que el cuerpo es algo con lo que puedes reunir para ti mismo alegría, placer, plenitud, realización, lo que sea. Quiero compartir contigo esta noche que si tomas un solo un pensamiento contigo y te lo apropias, te lleves este pensamiento: El cuerpo no puede traerte nada. El cuerpo no puede traerte lo que buscas, porque no se encuentra allí. No puede traerte intimidad, no puede traerte unión, no puede traerte Alegría con A mayúscula. Te brindará lo que el cuerpo llama placer, quizás. El placer surge en el tiempo, y lo que comienza en el tiempo termina en el tiempo (y todos vosotros sabéis cómo se siente). El helado es delicioso hasta que te das cuenta de que el recipiente está vacío. [Risa]
25. El cuerpo... El cuerpo no puede brindarte nada. Pero gracias a Dios, por la Gracia, el cuerpo puede convertirse en el medio por el cual aprendéis a extender lo que poseéis eternamente: Amor. Para que cada gesto, cada caricia, cada sonrisa, sea una elección muy consciente y deliberada de ser quien permite que la Luz brille e ilumine el mundo, de permitir que tu hermano y hermana se conviertan en tu salvador y tu salvación, de comenzar la práctica de daros cuenta que cada oportunidad que veis os es dada para que el Espíritu Santo pueda preguntaros: Bueno, ¿qué elección vas a hacer esta vez? ¿Amor o miedo, paz o juicio, extensión o contracción, dar o el intento loco de tomar?
26. El cuerpo, o es el símbolo de separación y dolor, o se convierte en el templo del Espíritu viviente. Y es todo lo que esa frasecita quiso decir una vez. Es donde el cuerpo se convierte únicamente en el medio para comunicar Amor, y nada más; se convierte en el sirviente del Corazón despierto y de la Mente iluminada. Ahora sé que probablemente sea cierto que nadie en esta sala ha abusado jamás del cuerpo... [Risa]
27. ¿Estarías dispuesto a depositar incluso el cuerpo sobre el altar del Corazón, para entregarlo de nuevo a la Fuente de tu creación, y albergar el pensamiento: ¿Sabes? Realmente nunca he conocido lo que es esta cosa o para qué sirve. Lo cuido, lo alimento, hago lo que creo que me va a dar un poco de placer. Lo visto en el invierno y lo desvisto en el calor abrasador del verano. Pero nunca he sabido cómo usarlo realmente, cómo traer la paz a las células del cuerpo, cómo permitir una integración del cuerpo, las emociones y la mente. Tal vez hay otra forma de ver el mismo cuerpo.
28. Y así es. El cuerpo siempre te reflejará la elección que haces entre Amor y miedo, entre unirse y separarse, entre perdón y juicio.
29. ¿Conoces esa experiencia de entrar en una sala de perfectos desconocidos y de sentir que algo en alguna parte de la sala te incomoda? Es como si estuvieras captando una pequeña vibración, y te giras, y hay alguien situado al otro lado de la habitación. Nunca les has visto, pero de alguna manera sabes que preferirías evitarles. ¿Has tenido ese tipo de experiencia, sentir la energía de alguien y experimentar cierta repulsión? No han dicho una palabra, ni siquiera te han mirado aún, pero hay una intuición (recuerda, ¡nunca se mira a un extraño!). Y, ¿no has tenido también la experiencia de estar cerca de alguien que parece irradiar tanta luz que, sin importar lo que pase, solo pensar en él parece iluminar tu espíritu, traerte un sentimiento de alegría? ¿Y de que cuando pones tus ojos físicos en ellos, de alguna manera el peso de tu vida diaria se detiene y sientes alegría? ¿Has tenido esa experiencia?
30. En la medida en que la mente de uno se ha corregido para que el cuerpo no esté acostumbrado a albergar viejos juicios y viejos miedos e ira, y no está acostumbrado a mirar a otros cuerpos como si tuvieran algo que este cuerpo puede ganar, sino a medida que la corrección llega a la mente y la mente se ilumina, también debe seguir el cuerpo. Las células del cuerpo comienzan a vibrar de una manera diferente; la toxicidad emocional e incluso física se libera; el cuerpo se vuelve cada vez más y más claro. Se convierte en un vehículo que irradia Luz en diversos grados, y eso es lo que sientes. Lo que estás experimentando a través del cuerpo de aquél es realmente el reflejo de lo que ha ocurrido en la mente. Y el cuerpo de alguien, digamos, es lo que podríamos llamar un maestro, es simplemente el cuerpo que se ha vuelto tan perfeccionado que se convierte en Luz porque no hay rastro en la mente de juicio, o de miedo, o de duda; solo existe el Amor incondicional que Dios Es.
31. Y lo que quiero compartir contigo es que (mientras bajas la vista hacia tus muslos, y tus pies, y tus manos), esa bolsa de polvo que te has identificado como siendo tú, no eres tú. Proviene del polvo de la tierra, te es dado por tu Santa Madre, esta preciosa Tierra, y su único propósito y función (su único propósito y función) ha sido ser el vehículo a través del cual Cristo extiende Luz y Amor; eso es todo. Nunca ha sido diseñado para brindar placer o alegría a la mente que cree estar separada de Dios.
32. Así que ya ves, por eso que dije: Si solo os lleváis un pensamiento a casa esta noche y lo hacéis vuestro, descubriréis que se os presentará un camino de mucho aprendizaje y mucha revelación. Si, al despertar por la mañana, sostenéis ese pensamiento y levantáis las manos y las miráis, decid: "Estos son sólo para dar Amor y extender Luz". ... y mientras caminas con tus pies sobre esta Tierra, cada paso que das, simplemente sostenéis el pensamiento: "Doy un paso para que pueda llevar este cuerpo en su viaje en el que se extienden la Luz y el Amor, y eso es todo". ... lo que descubriréis es que una infinidad de cosas comenzarán a surgir en vuestra conciencia, y veréis cómo la mente ha estado utilizando al cuerpo, al menos a veces, erróneamente. Y a medida que surgen esos conflictos, vuestra conciencia traerá Luz, y llegará la corrección.
33. Para darte un ejemplo: Podrías estar sintiéndote un poco deprimido, o decaído, o solo, o lo que sea, y entonces llamas a tu mejor amigo y le dices: "Vayamos a esa pizzería que está calle abajo."
34. Y, por supuesto, lo que realmente quieres hacer es escapar de la sensación de conflicto que tienes dentro. Así que llamas a tu amigo y te dice: "Bueno, la verdad es que estaba un poco ocupado, sí...". "¡Ay no, por favor. ¡Por favor, ven, por favor ven!" Lo que en realidad estás diciendo es: "Mira, necesito que vengas a llenar mi vacío, ¿de acuerdo?"
35. Así que llamas a tu amigo y te dice, con culpa: "Bueno, vale, voy; no tengo mucha hambre. Acabo de terminar de comer; pero, ay, ¡qué demonios! ¿Otra pizza?"
36. Porque verás, también has aprendido en este mundo que siempre te tienes que adaptar. No vale simplemente decir que no y mantenerte firme en tu propia verdad. Así que te reúnes y vas a la pizzería, y te sientes mejor porque ahora has sido capaz de encubrir esa sensación interna; y después de tres o cuatro porciones de pizza, de todos modos ya te estás volviendo insensible a todo el asunto; y empiezas a hablar de un montón de cosas con tu amigo.
37. Y entonces recuerdas: Un momento, cuando me levanté esta mañana, tenía la idea de que este cuerpo es solo para la extensión de Luz y Amor.
38. Y si eres totalmente claro, y honesto e inocente contigo mismo, sin juzgar, observas y ves todo el patrón de pensamiento que te llevó al restaurante, sentado frente a tu amigo, aparentemente queriendo estar con él; cuando sabes muy bien que hubo un conflicto. Algo pasando dentro de ti, una energía que no querías sentir con la que no querías batallar, y que necesitabas ocultar. Y miras a tu amigo y te das cuenta: Acabo de abusar de él.
39. Y le miras a los ojos y le dices: "¿Sabes?, necesito tu perdón. No vine aquí para estar contigo. Te pedí que vinieras aquí para salvarme de algo que me está pasando. Me sentía realmente inquieto, y desconectado, y solo. Ayúdame”.
40. Entonces, acaban de suceder dos cosas. Has permitido que la corrección regrese a tu mente; has sido honesto con lo que realmente está sucediendo. Y eso es bueno, porque no puedes trascender lo que no logras abrazar; esto continúa y continúa para siempre. Y lo otro que sucede es esto: has renunciado al patrón o la energía en la mente, lo has expuesto abiertamente, no estás ocultando nada; te has hecho vulnerable a tu amigo.
41. Y ahora puede suceder algo muy especial, porque se ha proporcionado a tu hermano o hermana exactamente lo que están buscando, lo sepan o no: la oportunidad de unirse contigo en la Relación Santa. Porque les has brindado la oportunidad de perdonar, de renunciar a cualquier emoción, o juicio, o resentimiento (porque, recuerda, ya estaban completos de todos modos), de dejarlo todo de lado, de sonreír, de unirse a ti sentados a la mesa en una pizzería de entre todos los lugares; se convierte en un templo sagrado en el que los Santos Hijos de Dios se reúnen y miran inocentemente unos a otros, y se ríen del ego. Y tal vez extendáis vuestras manos hacia el otro, y las juntéis, y os miréis a los ojos; y de repente la misma energía que estaba sucediendo dentro de ti, que parecía obligarte a toda la serie de eventos que os llevaron a ti y a tus amigos al restaurante, ese conflicto, se disuelve.
42. ¿Qué ha ocurrido? Ha ocurrido un milagro, el milagro de un Instante Santo que corrige todo. Y te das cuenta de que tu hermano y tu hermana son, de hecho, el medio para tu salvación. Y en cada momento que estás dispuesto a dejar de lado las máscaras, las ideas sobre ti mismo, los miedos, los juicios (todos los impulsos de la mente intentando encontrar tu propio camino en este mundo y simplemente dejarlo en su altar, y unirte a ellos, y ver solo Amor), para volverte totalmente vulnerable, comienzas a a ver que: Dios mío, este no es sólo mi amigo con quién me encontré hace tres semanas. ¡Cristo está frente a mí! ¡Por el amor de Dios! [Risa]
43. Y ves que en ese momento el milagro de la Expiación ha ocurrido, te has elevado más allá de las percepciones del mundo y un suceso muy ordinario se ha vuelto extraordinario y bendecido para siempre. Y te has unido con tu amigo de una manera que ninguna intimidad física ha logrado nadie jamás. Y todo lo que hizo falta fue la voluntad de mirar con los ojos de Cristo, la voluntad de ser vulnerable, de dejar a un lado todas las percepciones y los juicios, de ser simplemente honrado y honesto.
44. Es muy parecido a decir: "Sabes, sigo teniendo que afrontar el hecho de que no sé quién soy ni para qué sirve el mundo". Y tu amigo dice: "¡Oh, gracias a Dios, ahora puedo relajarme! ¡Porque verás, yo tampoco lo sé!" [Risa]
45. Y entonces podéis juntaros, y luego podéis pedir, en vuestra oración fugaz (y si no tenéis el coraje suficiente para ser escandalosos, no estaréis todavía en la mesa en el comedor); tan solo os sentaréis allí tranquilamente en silencio mirándoos el uno al otro y simplemente pediréis al Espíritu Santo que traiga esa corrección a la mente para que se establezca más firmemente.
46. Y de esta manera, casi sin que te des cuenta, los milagros vienen a reemplazar la lucha y el conflicto de la vida. Te vuelves muy, muy humilde porque te das cuenta de que ninguna de tus percepciones ha sido nunca verdadera ni precisa, excepto las inspiradas por la dulzura del Amor que incluye completamente toda la Vida y abraza incondicionalmente a todos y a todo.
47. En ese momento (y todos habéis experimentado al menos algunos de esos momentos), llega la Paz. La Paz, una paz que supera todo entendimiento y que jamás podría esperar ser explicada en los idiomas de este mundo. Y esa Paz denota un modo de vivir que está disponible para todos en todo momento, una forma de vida que no requiere planificación de la manera en que el mundo lo pensaría; ni esfuerzo, ni duda, ni ansiedad; una forma de vida que fluye suavemente, en la que sonríes un poco más a menudo, en la que hablas un poco menos; una forma de vida marcada por la Gracia. Y la Gracia que se vive te revelará tu verdadera realidad. La Gracia, cuando se vive plenamente, te revela que tú eres el único engendrado de Dios, Cristo Eterno, ilimitado para siempre, y que participas de esa Mente, de esa Energía, de ese Amor (llámalo como quieras) conmigo y con cada mente, con cada hermano y hermana que haya elegido dejar de lado el mundo y permitir que el Reino sea vivido desde dentro.
48. Gracia. La palabra en sí es muy poderosa. Habla de algo que viene, que se da por completo y que por suerte, nunca podrá ganarse. Ningún baile que pudieras jamás bailar podría hacerte ganar una pizca más de Gracia, y la Gracia desciende dulcemente sobre ti incluso ahora, por completo a cada instante. La Gracia está disponible para toda mente y todo corazón que elija recibirla, para recordar la verdad del Reino y dejar de lado las creencias del mundo: El amor es la naturaleza de mi ser; Padre, lo recibo. Haz conmigo lo que quieras; ¡Nunca supe qué hacer conmigo de todos modos!
49. Gracia. La Gracia lleva dulzura a todas tus actividades. La Gracia trae paz. La Gracia trae esa Luz que puede fluye a través de ti en este momento, si tan solo lo permites. La Gracia, dada plenamente por Dios a Su única creación: ¡tú! Tú eres en quien el Padre permanece muy complacido. Tú eres aquel (tú eres aquel) que ha llegado a este marco temporal, así como yo vine a uno diferente, con un solo propósito: demostrar la verdad de que el mundo no es real y no tiene poder sobre la creación de Dios; el mundo trata de hacerte juzgar, intenta que te aferres a ideas y creencias sobre lo que es, lo que debería y no debería ser y lo que nunca debió haber sido, todo eso; El mundo intenta hacerte creer que ese juicio está justificado, que el perdón debe darse con cautela. ¡Mmm! No es perdón cuando se da con cautela. La Gracia es la verdad que revertirá por completo las ideas que has albergado en tu mente y traerán la corrección completa. No se puede ganar, no puedes luchar por ella, solo puedes estar dispuesto a permitirla... A permitirla.
50. Ya he dicho antes que realmente solo hay un currículum que todos necesitamos aprender, y francamente, no tienes la libertad de decidir no aprenderlo. Tú tienes la libertad (y esta es la libertad que te fue dada desde antes del tiempo), tienes la perfecta libertad para decidir cuándo aprenderlo. ¿Tiene eso sentido para ti? ¡Ah! Bueno, no hoy, Padre. Verás, tengo este malestar pendiente con mi hermano. Volveré al plan de estudios mañana.
51. Y el Espíritu Santo esta justo al otro lado y dice: Vaya, pensé que querías aprender el plan de estudios, así que ayudé a organizar todo este lío para que pudieras extender Amor a tu hermano, con quien crees que tienes un problema. En fin, traeré otro. [Risas fuertes]
52. ¿Conoces esa experiencia? Algo se repite en mi vida, ¿qué está pasando aquí? ¿A qué no has traído el perdón? ¿A qué miedo te aferras aún? ¿Qué juicio o percepción no estás dispuesto a soltar, para que esa corrección llegue y puedas ser enseñado de nuevo? Ah, el plan de estudios. Yo y mi Padre somos Uno, el Reino de los Cielos está dentro, lo que es real no puede ser amenazado y lo que es irreal no existe. El ego, que es mi drama, que he estado representando una y otra vez, no es más que un pensamiento ilusorio; es como un mosquito flotando en la inmensidad del espacio. No tiene poder, ni función, ni realidad, pero cada vez que escucho su voz he abandonado el Reino.
53. ¡Así de rápido! Y así el único plan de estudios, ya ves, es elegir escuchar la Voz del Amor, ser el vehículo del perdón.
54. El plan de estudios termina donde comenzó el sueño de separación: como un pensamiento. Entonces, piensa en esto, como un pensamiento contenido en la mente del Hijo de Dios, un pensamiento: ¿Cómo sería experimentarme separado de mi Padre?
55. ¡Voilà, el mundo! [Risa]
56. ¡Mmm! ¿Y creías que no tenías poder para crear? ¡Mmm! Compararé otra pequeña idea, solo para plantar una semilla, algo en lo que pensar: Dios crea solo lo que es inmutable y ahora mismo, mira a tu alrededor y observa si puedes ver algo con los ojos físicos que es inmutable. Mmm. ¿Se te ocurre algo?
57. ¿Qué has experimentado alguna vez a través de los sentidos corporales, a través de los pensamientos del mundo, a través de todas tus experiencias mundanas, qué has experimentado que sea inmutable? ¿No es eso parte de la frustración del mundo, justo cuando crees que lo tienes se te escapa? Conoces al gran amante en un baile y tres semanas después, no sabe tu nombre. [Risa]
58. Te sientas a la cena más deliciosa que puedas imaginar y al día siguiente te despiertas con dolor de estómago, estreñimiento o cosas así, un dolor de cabeza. O te embarcas en una carrera que conoces: Esta realmente me lo va a dar. Sé exactamente lo que quiero y esta lo va a lograr.
59. Y cada vez, o de vez en cuando a lo largo del viaje, te das cuenta de que de alguna manera no te está llevando donde pensabas que iba y otras cosas están apareciendo en su lugar; y tarde o temprano, la carrera termina. La pareja se va, el gato o el perro mueren; todos conocéis estas experiencias, las habéis padecido innumerables veces. ¿Cuántas veces, cuándo te has encontrado con esa frustración de que, de alguna manera, has intentado hacer que algo funcione y no ha funcionado, cuántas veces has salido corriendo y lo has intentado todo de nuevo? Debe haber sido la decisión equivocada. Debe ser este árbol de aquí; comeré el fruto de este árbol.
60. ¡Mmm! ¿Conocéis esa experiencia? Algunos de vosotros habéis hecho eso muy bien con lo que llamáis vuestras relaciones de pareja. Las cambiaríais con la misma frecuencia con la que cambiáis vuestros calcetines. [Risa]
61. Todo esto (y continuad riendo), porque todo es una ilusión. Todo emana, si deseáis recibirlo, de un pensamiento albergado en la Mente del Santo Hijo de Dios: ¿Cómo sería experimentar la separación de Dios?
62. Con ese pensamiento, comenzó un sueño. ¿Y por qué es un sueño y no es real? Porque Dios solo crea lo que es inmutable, y no es posible que el Santo Hijo de Dios esté jamás separado de Dios, excepto en tus percepciones y en tus sentimientos y creencias; es el único lugar. Del mismo modo, solo en el pensamiento albergado amorosamente en la mente puede restaurar tu unión.
63. Y con ese único pensamiento (claro que esto es un poco una metáfora, pero es bastante efectiva), imagina una Luz, brillando desde toda la eternidad. No tiene principio ni fin, y no puedes ver sus límites o su fin. Y en esta Luz radiante, una idea loca se coló: ¡la separación de Dios! Y el Santo Hijo de Dios se olvidó de reír y se volvió serio, y la seriedad otorga poder al pensamiento. ¿Sabes cuando tienes un pensamiento negativo? Cuando lo tomas en serio, estás dando poder a ese pensamiento para que manifieste su realidad. Se llama miedo.
64. El Santo Hijo de Dios decidió no reír, y en ese momento [chasquea los dedos] ocurrió lo que tus científicos llamarían el Big Bang, y en el cual esa Luz explotó en un número aparentemente infinito de puntos de luz, todos idénticos bajo el microscopio cósmico, pero aparentemente separados entre sí. Y cada uno de esos puntos de luz, por miedo, y por sostener ese único pensamiento en sí mismo, comenzó a proliferar en los campos de la experiencia. Creó a diferencia de Dios, produciendo cosas que están siempre cambiando, que siempre escapan a nuestro alcance; y el mejor ejemplo es el cuerpo. Comienza a decaer sin importar lo que hagas. No importa con qué frecuencia ayunes, aún necesita comer. Parece que no puedes superar el deseo del cuerpo, la necesidad de alimento; el hambre siempre parece llegar. Tiembla cuando la temperatura se vuelve demasiado fría. Suda cuando hace demasiado calor, se ensucia y huele mal. ¿Conoces esas sensaciones, esas experiencias? El cuerpo es un excelente ejemplo de una creación que es diferente a la de Dios.
65. Y así continuó, dimensión tras dimensión. El tiempo comenzó, y fuera del campo de la densidad continua del tiempo, y la densidad es separación (su apariencia), y finalmente este mundo físico se manifestó. Y en ella has realizado innumerables viajes. ¡Vaya, Dios mío, los dramas que se han representado! Todos habéis sido crucificados mil veces, todos habéis sido el crucificador mil veces; y, ¿por qué? Porque nunca veis a nadie más que a vosotros mismos, y si miráis al pasado de vuestra historia y veis a un gran tirano, tened la seguridad de que estáis viendo un aspecto de esa mente que se fragmentó al principio de los tiempos. Estáis, pues, contemplando un aspecto de vuestro propio sueño. No es un pensamiento agradable, ¿verdad? Pero es muy cierto. Y es por eso que solo el Amor sana. Solo el Amor restaura al Hijo a su legítimo lugar. Solo el Amor corrige la percepción errónea de separación. Solo el Amor corrige el uso del cuerpo. Cuando miras a este mundo, y ves reflejado lo que se podría llamarse ego (pero simplemente se llama ego como la percepción de separación de Dios); cuando lo observas en cualquiera de sus aspectos, cuando miras, ¿cuál era? ... Saddam, ¿eh? Ahí está un aspecto del ego, no tiene sentido negarlo. Cuando lo miras con juicio, solo te has asegurado de que continuará. Y todos vosotros sois completamente libres y completamente capaces de pensar en un millón de otros ejemplos de expresiones de la mente del ego viviendo en separación. Si eres completamente honesto, estoy seguro de que puedes mirar dentro de ti y encontrar algunos ejemplos.
66. Solo el Amor sana, y la forma en que el ego, la forma en que el sueño, comienza a disolverse, es renunciando al poder que le has otorgado. Y cuando miras a Saddam y te sientes enojado con él, cuando sientes miedo por lo que los tiranos parecen estar causando en el mundo, simplemente has decidido tomar en serio que algo en el campo del ego (en mi época fue llamado el "maligno"), crees que hay demonios por ahí que pueden atraparte. Y tú les estás dando poder para continuar, porque todas las mentes están unidas. Les has dicho que su experiencia es real. El Amor sana, y el Amor se extiende a través del perdón, en la elección que hace la mente de mirar al pasado y ver solo la Luz que brilla allí, esperando ser recordada y restaurada en la que tienes delante.
67. Ahora bien, eso suena como un bonito y elevado pensamiento; pero ¿es cierto? Una vez elegí, como hombre, no porque Dios me los ordenara (Dios no ordena a nadie que haga nada), yo decidí provocar una demostración de que la muerte es irreal, como una forma de enseñar a mi hermanos y hermanas que si piensas en la circunstancia más extremas que puedas, la oportunidad de elegir el Amor está siempre disponible. Ten la seguridad, y lo sé perfectamente bien, que incluso si un tirano ordenara a alguien que te atara a una pesada viga de madera y te clavara clavos en tus manos y pies, el poder que existe en ti para elegir el Amor no te ha sido arrebatado, bajo ningún concepto.
68. Y paradójicamente, incluso en medio de las circunstancias más dolorosas, cuando decides permitir que el Amor descienda primero a tu propio ser para que pueda irradiar a todos los demás involucrados, sentirás los clavos como si los estuvieran retirando de tus manos y pies. Todos vosotros sabéis lo que es ser crucificado de una forma u otra. Todos vosotros lo habéis sentido. Todos habéis vislumbrado el poder del perdón y el Amor. Cuando simplemente renuncias a tus creencias, a tu ira, a todo lo relacionado con una situación, ¿qué surge? Regresa la Paz. Ha habido momentos en algunas de vuestras vidas en las que han sucedido cosas bastante dramáticas causando que te enojes, y de repente has dicho: "Oh, ¡al diablo con eso!"
69. ¡Y cambiaste de actitud y hasta te reíste! ¿Qué pasó? Usaste el poder de elección que se te dio para recordar la Verdad.
70. La Gracia. La Gracia desciende amablemente, como una suave lluvia de primavera, tan suavemente que ni siquiera sientes ni oyes las gotas. No hay brisa, solo cae suavemente, tan suavemente que no la ves; y sin embargo te baña constantemente. La Gracia espera, como el Amor, ser recibida por un corazón que finalmente está dispuesto a decir: ¿Sabes? Por mucho que lo haya intentado, todavía me encuentro juzgando a mi hermano, juzgando a mi hermana. Todavía creo que sé para qué es el mundo y cómo debería ser. Y admito que, ¿sabes algo?, todavía no soy feliz.
71. ¿Conoces esa sensación? Algo en el fondo que te dice: La felicidad realmente no se ha establecido en mí todavía. ¿Qué se necesita cambiar aún? ¡Ah! ¡Una relación diferente, una carrera diferente, una pizza diferente! [Risa]
72. El mundo (todo lo que comienza en el tiempo y termina en el tiempo y, por lo tanto, cambia), el mundo nunca, jamás, te ha ofrecido nada que pueda devolverte la felicidad que te corresponde por derecho. ¿Qué significaría si fueras a sentarte en la esquina de tu calle y contemplaras esta ciudad como símbolo del mundo, miraras los edificios, miraras los automóviles, y dijeras: "Este mundo no significa nada. No me da nada, no me quita nada".
2.05 La Gracia como Realidad (segunda parte)
73. Comenzaría a producirse el discernimiento, el discernimiento entre la Verdad y la falsedad. Y al renunciar al valor que has dado a las cosas que esperabas que te brindarían felicidad y seguridad, descubrirás que el lugar de seguridad sigue estando dentro de ti, y que ha estado ahí desde el momento en que el Santo Hijo de Dios sostuvo por primera vez el pensamiento: ¿Cómo sería estar separado de mi Padre?
74. La corrección llega al renunciar al mundo. Renunciar al mundo no tiene nada que ver con vivir en cuevas y comer un grano de arroz al día. Tiene todo que ver con renunciar a tus percepciones de para qué sirve el mundo y permitir que simplemente sea como es, mientras te concentras en elegir Paz, para que te conviertas en el centro de Luz que parece caminar dentro de un cuerpo. ¿Sabes lo que empieza a suceder cuando haces eso? Literalmente abrirás lo que podría llamarse un ojo interno, y la percepción será sanada, y se siente como un cambio físico muy literal. Te alejas, por así decirlo, de la identificación con el cuerpo, y literalmente ves el cuerpo como lo que es: una nada, un dispositivo momentáneo a través del cual la Luz de Cristo puede extender Amor; ¡ya ni siquiera es tuyo!
75. Sí, seguirás alimentándolo, harás las pequeñas cosas que necesitas hacer para que pueda funcionar mientras dure, pero algo literalmente cambia: ya no eres tú. ¡Y mirarás tus relaciones y tus carreras y todas serán diferentes! El mundo habrá sido borrado de tu mente. Eso será reemplazado por la percepción de que eres el Santo Hijo de Dios, y que estás aquí por muy poco tiempo, y cada oportunidad, cada momento, te es dado porque el mundo está clamando por tus bendiciones. No las bendiciones del ego: "Sí, te bendigo, hija mía". Mmm. El mundo clama por las bendiciones que puedes extenderle eligiendo la paz, sonriendo al ego y a los caminos del mundo, siendo la demostración de que hay otra elección, otro camino, otro camino.
76. ¡Ay, la Gracia! ¿Libera la Gracia la mente y el corazón? ¡Claro que sí! Ya lo ha hecho. La Salvación ya ha sido consumada y el Hijo ya ha sido recuperado, y el tiempo se convierte. Se traduce desde tu loco intento de buscar la felicidad, la unión con Dios. Se traduce en la amable explicación, por así decirlo, la amable demostración de que la paz te ha sido restaurada. Y, ¿cómo lo sabes? Cada vez que extiendes la paz a otro, debes comprender entonces que esa paz ya te debe haber sido devuelta, porque no puedes dar lo que no posees. Y así, al dar, recibimos.
77. Aprendí, como todos y cada uno de vosotros estáis aprendiendo, a dar todo lo que habéis recibido por la Gracia; y cuando sepáis que lo estáis dando todo, sabréis que lo habéis recibido todo, y sabréis que vuestro Redentor ha despertado y surgido dentro de vosotros. Y justo donde estáis, está el Cielo. Porque el Cielo no es un lugar ni una condición. El Cielo es el Mundo Real en el que el Hijo mora eternamente con todo lo que Dios Es (y Dios es solo Amor).
78. Mmmm. La Gracia... La Gracia. Hay una decisión a la que cada mente, cada alma en su viaje llega, y he llamado a esto llegar al umbral del Reino. ¿Cómo lo cruzas? No aceptándome como tu salvador, aunque me sentiría honrado si me aceptaras como tu amigo y tu hermano, alguien que caminaría contigo hacia Dios; francamente, porque no veo ningún sentido en caminar a otro lugar. Cada cada uno de vosotros ha llegado al umbral del Reino de los Cielos un millón de veces. Si habéis elegido dejar de lado el aprendizaje del plan de estudios, habéis dado un rodeo. ¿Mmm? Dijiste: Oh, sí, ahí está la pizzería a la que quiero llegar... y giraste a la derecha.
79. La forma en que se cruza el umbral es dejando a un lado tu percepción de ti mismo como alguien separado que busca a Dios, junto con cualquier otra percepción de ti mismo que hayas tenido, en la que finalmente estás dispuesto a reconocer que tú lo has encontrado. Piénsalo. Reconocer en tu mente: No. Basta de juegos, conozco la verdad. Soy el Hijo de Dios; por lo tanto, estoy aquí sólo para la extensión del Amor y los juegos del mundo no significan nada.
80. Piensa en lo que significaría reconocer eso en tu interior: Dios mío, he organizado un drama para poder fingir ser un buscador una y otra y otra vez, y así evitar encontrar.
81. ¡Y a algunos os gusta el juego! Está bien, no hay nada malo en que os guste, y espero que lo disfrutéis. Pero al final, la búsqueda se vuelve como una carga sobre el corazón, y el alma, en su hastío, cae de rodillas metafóricamente (porque obviamente no tiene ninguna rodilla), y simplemente dice: Estoy cansado.
82. Y deja a un lado el peso del mundo, y una Luz comienza a ser recordada. Mmm. El eco de una antigua melodía, al mismo tiempo tan familiar, pero que parecía olvidada, comienza a surgir en el alma que ha renunciado al mundo y ha regresado al silencio. Y el pensamiento viene para reemplazar al único pensamiento de separación (pues sobre él se han construido todos los mundos, y todos los pensamientos y dramas subsiguientes no son más que expresiones de ese único pensamiento de separación), y una voz interior pronuncia estas palabras: Tú eres mi Amado Hijo, en quien me complazco. Levántate, pues tú eres Cristo.
83. Y entonces la percepción se sana, y por primera vez, se ha producido un profundo cambio en tu mente. Y sabes que es el momento, y ante el altar de Dios que reposa en el silencioso santuario de tu Corazón, tienes la audacia, a ojos del mundo, de finalmente exclamar la verdad: Yo y mi Padre somos Uno, y por mí mismo nunca he hecho nada; pero ahora a través de mí mi Padre hará lo hará todo. Estoy en casa y estoy en paz. La verdad ha sido restaurada y no saldré más de este sagrado lugar, porque la luz del día ha llegado y toda oscuridad ha sido vencida. Yo y mi Padre somos Uno, y nunca ha sido de otra manera.
84. ¿Eso conlleva responsabilidad mientras parezca que vives en el tiempo? ¡Por supuesto que sí! Es una responsabilidad que el mundo te ha enseñado a no asumir. De hecho, el mundo te ha enseñado que yo soy el único que tuvo la fuerza de asumir esa responsabilidad. ¿No es un ingenioso recurso de separación?
85. Todo el poder te es dado, como Santo Hijo de Dios, todo el poder bajo el Cielo y la Tierra para escuchar únicamente la Voz del Amor. Es una voz encantadora, habla con dulzura y te muestra el humor de tus ilusiones. Y si sólo escucharas esa voz y reconocieras que eres Uno con Dios, que no fuiste enviado para sufrir en el mundo (para vivir en la carencia, para vivir en la pobreza, para juzgar al mundo); fuiste enviado para ser una Luz para el mundo, para mostrarle al mundo que sus percepciones y creencias no funcionan, para permitir que la mentalidad milagrosa descienda sobre ti para que los milagros puedan ser vividos y extendidos a través de ti; para ser dado a tus hermanos y hermanas que te han sido dados para que puedan contemplar el rostro de Cristo y recordar que sólo se ven a sí mismos.
86. ¿Quién, entonces, me ha honrado alguna vez? Sólo quienes han honrado al Hijo que mora en su corazón. Quien me honra es quien elige estar alegre en todo momento. ¿Quién me honra? Quien ríe, y canta, y baila, y juega, y trae una nueva visión a este plano: una visión de una familia bajo Dios, sanada y restaurada, en la que nadie queda fuera. ¿Quién me honra? Tú, cada vez que decides reconocer: Sí, conozco la verdad. Te escucho, Jeshua, lo sé, lo sé, sí. Bueno, ya está bien, ¡lo capto! [Risa]
87. Y entonces, como ves, me convierto en tu hermano y tu amigo, porque todas las mentes están unidas, y eso significa que Yo no soy inaccesible para nadie en ninguna situación. No tengo límites en cuanto a con quién vengo y hablo. Me gusta tener muchos amigos y entraré en cualquier mente y en cualquier corazón que prepare el lugar. ¿Se necesitan diez mil vidas de azotar el cuerpo y hacerlo ayunar, machacándose con la culpa? ¡No! Se necesita una simple elección: Mira, Jeshua, yo también soy el Hijo de Dios... ¡Eh, seamos amigos!
88. Así es como se prepara el lugar en el corazón: ¡reconociendo la verdad! Y cuando la puerta se haya abierto, sólo una rendija, ya no necesitaré llamar a la puerta, pues entraré en ella y ocuparé mi lugar contigo (no como tu salvador, sino como tu amigo y tu hermano, que sólo jugaría contigo alegremente), y me uniré a ti en tu voluntad de enseñar sólo Amor, porque eso es lo que eres. Cada vez que la mente evoca un pensamiento de juicio, te has separado de Dios, ¡pura y simplemente! No hay ninguna ambigüedad allí en absoluto. Cada vez que observas un pensamiento de juicio y dices: ¡Ajá! Voz del ego. Déjalo ir. Mira a tu hermano y extiende sólo Amor, has elegido demostrar que estás en unión con Dios.
89. Así que, la elección parece sencilla, y lo es. ¿Conoces esa energía que viene de vez en cuando en la que sientes que recordar el Amor es una verdadera lucha? No lo olvides: La dificultad no es otra cosa que tu falta de voluntad para elegir la Voz del Amor. La resistencia y la dificultad no son más que un síntoma de que has elegido, por propia voluntad, escuchar una voz diferente. Sé que es desconcertante porque la mente quiere decir: Bueno, yo... pero me va muy bien; pero entonces surgió esta situación, y si esta persona no hubiera hecho esto, entonces yo habría elegido de todos modos el Amor. Si ellos lo hicieran bien, yo podría estar bien.
90. ¡Eso es lo que hace que el mundo siga girando! Creías que era el Amor, ¡es la negación! Alguien tiene que hacerlo diferente. Y tú eres el elegido. Tú eres aquél. Mi Padre no me ha concedido estar en este marco temporal como estás tú. No tengo lo que parece ser un cuerpo. Y sin embargo, no he ido a ninguna parte. Una vez dije que estoy siempre con vosotros y lo dije literalmente. No estoy ausente de vosotros en ningún momento y no puedo estar más lejos que el ancho o la distancia de un pensamiento, una simple elección. Pero se os ha concedido (a vosotros) habitar en un mundo que aún cree en la separación y, por tanto, ve el cuerpo como la realidad y el tiempo como la gran autoridad. Vosotros sois los que, con cada respiración, sois aquellos a los que se os ha dado el poder de mostrar el Mundo Real. ¡Vosotros! No necesitáis una preparación especial, no tenéis que hacer el pino media hora cada mañana, sólo tenéis que estar dispuestos a elegir no tolerar el error en vuestra mente. ¡Nunca! No existe tal cosa como un vano pensamiento. Cada pensamiento genera un mundo. Elige sólo el pensamiento de Amor y te convertirás en todo lo que Yo siempre fui. Te convertirás en el Verbo hecho Carne, te convertirás en el Portador de Luz. Queridos amigos, la Gracia es nuestra única realidad compartida (la Gracia, y sólo eso).
91. No estáis separados los unos de los otros, y no estáis separados de mí. ¿Elegiríais entonces permitir que esta hora y esta noche sean el momento en el que decidáis aprender el plan de estudios? Justo aquí y ahora en vuestro propio ser para decir: Vale, ¡qué más da!, sé que tengo algunas percepciones que parecen estar bloqueándome la paz. Me he aferrado a ellas durante mucho tiempo; aún no me han hecho llegar allí. ¿Qué puedo perder? Tal vez debería dejarlas de lado.
92. Y permite, permite que la corrección llegue a tu mente, confía en la seguridad de la vulnerabilidad del Corazón, para llenarte de humildad: Por mí mismo no hago nada. No sé lo que es una sola cosa, ¡pero gracias a Dios mi Padre sí! Ni siquiera sé para qué sirve esta situación, así que sólo voy a estar aquí como la Presencia del Amor, confiaré y permitiré que se manifieste, sabiendo que hay un Maestro que ha sido dado al mundo, al que he llamado el Consolador, que sabe cómo tomar todo lo que se despliega y tejerlo en el tapiz que despierta al Santo Hijo de Dios.
93. Contempla con amor cada experiencia que tengas, pues tiene un propósito tanto para ti como para los demás. Y cada experiencia es la oportunidad, la bendición de recordar elegir el Amor, como hiciste cuando estabas sentado frente a tu amigo en la pizzería: "¡Oh, espera un momento! Te traje aquí con falsas excusas. Pensé que necesitaba algo de ti para poder esconderme de este conflicto. ¡Pero ahora que estás aquí sólo quiero amarte!". Y en esa elección, el conflicto se disuelve. Y ese momento, ¡ese momento es la Expiación! Es el momento que corrige el conflicto que se estableció en el principio de los tiempos, en el que parece que fuiste expulsado del jardín.
94. ¿Puedes empezar a sentir lo que busco compartir contigo? ¡Que no experimentas momentos ordinarios! No existen momentos ordinarios, a menos que olvides que son extraordinarios. Eso es lo que los hace ordinarios: el olvido. ¡Cada momento, Dios mío, es una bendición! Aquel que tienes ante ti te trae la salvación si tan sólo lo amas en vez de juzgarlo. ¡Ah! Si eso no trae Luz al mundo, ¿qué puede hacerlo? Ver que no significa lo que el mundo cree que significa. Es una danza y una ilusión. Es un tapiz tejido por Aquel que sólo traería la Paz de Dios de vuelta a tu corazón. ¡No vas a la escuela para hacer una carrera para tener un trabajo! El alma está eligiendo atraer situaciones para que pueda aprender dónde ha dejado de extender Amor y vivir desde la ilimitación. ¡Eso es todo!
95. Así como tú creaste tu pensamiento de separación, tú, como alma, estás creando tu camino a casa. Nada puede surgir por accidente. Y si pareces estar estancado ahora mismo, sólo significa que te estás tomando un descanso, unas vacaciones de verano. No es que tengas que tomarte un descanso, es que estás eligiendo tomarte un descanso.
96. ¡Dentro de ti reside tanto poder! En un abrir y cerrar de ojos, el Santo Hijo de Dios podría transformar radicalmente este mundo en el Reino de los Cielos en la Tierra, pero eso no puede ocurrir hasta que tú permitas que esa transición ocurra dentro de ti, porque, verás, el mundo es como una maratón. Todas las masas aplastadas de la humanidad, esforzándose en la línea de salida, ¡esperando a que alguien apriete el gatillo para liberar toda esta Energía Creativa Divina! ¿Cuánto tiempo llevas tú esperando a que alguien apriete el gatillo y te diga que está bien comenzar a vivir una vida ilimitada y dichosa?
97. ¡Pues lo haré tan pronto como lo hagan los demás! ¿Qué pensarán de mí si renuncio al dolor, y al sufrimiento, y al juicio, y elijo la risa y la danza, y el juego, y la alegría? ¿Pensarán que estoy loco si les digo: «¡Mirad! El hambre ya es historia, ¡ya nadie en este planeta necesita pasar hambre!».
98. Y te mirarán y te dirán: «Pues siempre ha sido así. ¿Qué estás diciendo?, ¡tonterías!»
99. Mmm, no, hablas con mucho criterio. No esperes más. Mira tu vida con amor. Considera tus circunstancias como algo que has atraído hacia ti y que, por lo tanto, representa una bendición. Abrázala, hónrala y luego pregúntate, y sé muy honesto: ¿Es ésta realmente la vida que el Hijo de Dios elegiría vivir si el Hijo de Dios estuviera completamente despierto? ¡Mmm! ¡Interesante pregunta! Pues ya ves, podría ser y podría no ser. Requiere que estés dispuesto a renunciar a tus percepciones de ti mismo y del mundo. Y si en tus circunstancias puedes ir a tu interior y decir: Estoy en paz. Estoy donde mi Padre me pide que esté. No me quejo; no hago juicios; simplemente estoy en paz. Y hay una ligereza en mi paso, y hay alegría en mis ojos, no importa lo que diga la cuenta bancaria. Sé que vivo en lo ilimitado, y si hoy sólo tengo un dólar, no pasa nada, porque si mañana necesito diez mil, ¡allí estarán!
100. Y si te conectas e interiormente finalmente admites: ¿A quién intento engañar? ¿Quién pretendo ser? ¿Intento aparentar que soy más espiritual que los demás porque estoy arruinado? ¡Mmm! ¿Intento creer o expresarle a alguien que mi sufrimiento de alguna manera me fortalece? ¿Miro a mi hermano a la cara y le digo: «Sí, estoy muy contento», y luego al irme a casa por la noche siento algo que me corroe por dentro?
101. ¿Puedes llegar a ser tan honesto y simplemente admitir que estás viviendo una mentira? ¿Puedes decirte a ti mismo: No, no soy feliz. Hay algo en mí que quiere ser vivido y ¿lo estoy reprimiendo?
102. No lo temas más, porque lo que estás reprimiendo es el Resplandor de Cristo que viene a iluminar y a sanar al mundo, y a establecer en él el Reino de los Cielos.
103. ¿Algo de esto tiene sentido para vosotros?
104. Claro que sí. No puedo decir que vengo como un gran maestro, no puedo venir y decir que tengo mucho que darte que va a hacer que tu vida funcione maravillosamente; porque, verás, sé que no puedo darte nada que no poseas ya. Lo admito plenamente, desde el principio. Sólo vengo como tu hermano y tu amigo, para reflejarte la verdad que conoces en lo más profundo de tu ser (en lo más profundo de tu ser, donde reside el Mundo Real y donde el mundo jamás podrá tocarlo), y que sólo se encuentra seguridad en estar dispuesto a dejar que el poder de la Mente de Cristo se viva a través de ti, a no tolerar más los errores del pensamiento del mundo, y a demostrar a tus hermanos y hermanas a través del Amor, que siempre hay otro camino, siempre hay otra elección, y que nada (nada) te limita, salvo los pensamientos a los que tú elegirías aferrarte.
105. Dije antes que yo no tengo un cuerpo, ¡pero tú sí! Y sé cómo unirme a ti. No tienes que saber cómo, solo necesitas estar dispuesto. Y porque te amo, porque sé que caminamos juntos hacia Dios, vendré a ti y caminaré contigo; y te digo esto no desde un lugar por encima de ti, sino desde una profunda compasión y amor por ti, a quien mi Padre ha creado por Amor.
106. No hay ni un momento en tu experiencia, al desaprender las percepciones del mundo y reclamar las percepciones de la Verdad, no hay ni un momento en el que sientas que te falta fuerza, ni un solo momento en el que me abstenga de darte la mía. ¡Todo lo que tienes que hacer es pedir! Y yo te daré mi fuerza hasta que la tuya sea tan segura como la mía; y mi fuerza es perfectamente segura porque, como tú, una vez viví en este mundo y elegí enseñar solo Amor. Elegí la escandalosa idea de que la muerte no es real, y de creer que ninguna circunstancia podría separarme de mi decisión de elegir el Amor. Y descubrí que lo que mi Padre me había enseñado era cierto: la muerte no es real; este mundo es una ilusión. Y el mundo se desvaneció de mí tan suavemente como un sueño se disuelve de tu mente cuando tus ojos se abren por la mañana y recuerdas dónde estás realmente. ¡El mundo intentó deshacerse de mí, y en su loco intento simplemente me permitió la libertad de unirme con quien yo quiera!
107. ¡Mmm! Y a vosotros, os pido en vuestros corazones que estéis dispuesto a convertiros en las manos, los pies, los ojos, la expresión y el Corazón de Cristo. Porque, veréis, el mundo cree en el cuerpo, y si vengo y les susurro al oído mientras caminan por la calle, dicen que es solo su imaginación, "Oh, acabo de tener este repentino pensamiento de Jeshua; ¡Bah, él no me hablaría!" ¡Y así siguen!
108. Y sigo de pie, pensando: “¡Soy yo! ¿Que tengo que hacer?" [Risa]
109. "No, no puede ser, es mi imaginación. Antes que nada soy una criatura pecadora; por tanto, él nunca vendría a mí de todos modos. En segundo lugar, las voces que se escuchan no están asociadas con el cuerpo, deben ser la, eh, locura de alguien..."
110. Te necesito tanto como el mundo ha intentado decirte que me necesitas. Muchos de vosotros se han rebelado contra eso: Dios mío, me están diciendo que tengo que adorar a ese tal Jeshua. ¡Qué asco!
111. ¡Gracias a Dios, a muchos de vosotros nunca os ha parecido del todo correcto! [Risa]
112. Pero os necesito, porque mi único propósito y mi única tarea es abrazar la totalidad de la Filiación con el Amor que mi Padre me ha dado. Porque mi Padre me abrazó y me trajo a ese recuerdo, mi único propósito y función es dar ese recuerdo a cualquiera que lo reciba. Y no puedo hacerlo sin ti.
113. Y en los momentos más cotidianos, puedes elegir recordar lo extraordinario de la bendición de ese momento eterno. Tienes el poder, incluso si quien tienes delante de ti no sabe lo que está pasando, de respirar hondo y decir: Ah, solo Cristo está aquí, e irradiar Luz y Amor, elegir el perdón, de modo que comienzan a mirarte y dicen: "No lo entiendo del todo, no pareces preocuparte por las cosas que a nosotros nos preocupan... ¡Oh, no!, y sin embargo de alguna manera siempre estás ahí, siempre eres el mismo, y a veces a través de ti, toda esta sabiduría se derrama."
114. Y entonces dices: “¡Guau!, ¿qué dije?”.
115. Y ellos dicen: “Dios, ¿sabes lo que dijiste anoche? Fue la cosa más increíble. ¡Gracias Gracias!"
116. Y te rascas la cabeza y dices: “¿Qué? ¿Hablamos anoche?” [Risa] “Sí, hablando por teléfono por un momento y te estabas preparando para ir a algún lugar y de repente dijiste algo que parecía fuera de lugar, y luego dijiste: 'Bueno, tengo que irme, adiós'”. Dices: "¿Dije eso?"
117. Acabas de estar dispuesto a dejar que el Espíritu Santo llegue a tu hermano a través de ti. Y eso ocurre porque has abierto el lugar para que los milagros se extiendan a través de ti al reconocer: Yo y mi Padre somos Uno, y renuncio a mis percepciones de lo que es el mundo, y pasaré mi día con calma, recordando la Gracia que me ha liberado. Y miraré a mi hermano, sin creer que sé lo que necesita; hay Uno que sabe.
118. Así es como la mente comienza a abrirse, de modo que lo que canalizas ya no son los pensamientos del mundo; y, por cierto, todo en este mundo es canalizado, todo inspirado, ya sea por la voz del miedo o por la Voz del Amor. En cada momento de cada día estás eligiendo qué frecuencia canalizar, qué calidad de pensamiento canalizar, qué dimensión de sentimiento canalizar; cada segundo, nunca cambia. Mmm.
119. Al renunciar a tus propias ideas y reconocer que no puedes salvarte a ti mismo, la Luz de la Verdad comienza a descender y a ser re-despertada en ti; y descubrirás literalmente que los milagros se convierten en los peldaños sobre los que tu vida es vivida, sobre los que pisas. Y tú irás y vendrás como el viento, sin saber de dónde viene o hacia dónde va; pero de alguna manera estás en el lugar correcto en el momento adecuado, y todo está bien.
120. Los milagros. Los milagros ocurren con naturalidad en las mentes que solo enseñan Amor. Así que, como ves, llega un punto en el que si los milagros no están sucediendo, ni siquiera te atreves a levantarte de la cama... [Risa] porque sabes que algo no está bien en tu propia mente: ¿Dónde dudo, dónde tengo miedo, dónde no logro extender el Amor? Dios mío, no me reí ayer. ¡Hace dos semanas que no bailo! ¡Ah, ahora sé por dónde empezar! ...para llevar la ligereza, y la risa y el sentido del juego y la seguridad a la mente, y entonces el fluir puede continuar.
121. Mmm. Sé que estás pensando: "¿Me está mirando?" [Risa] Sí. [Risa]
122. Pero no con este cuerpo. Porque, como ves, yo no entro en este cuerpo, no tomo a mi amado hermano y lo expulso. Lo único que sucede es que se permite manifestar una resonancia ancestral y se produce una fusión a nivel mental (y la mente trasciende con creces el cuerpo; recuerda que dije que el cuerpo surge dentro del campo mental, es en realidad una ilusión, solo una aparición); y a nivel mental, simplemente fusiono mi energía con esta particular mentalidad llena de conceptos, llena de ideas, compuesta por experiencias muy similares a las tuyas, y simplemente la activo de una manera diferente. Aporto un nivel diferente de integración y comprensión, eso es todo. Y si puedo integrarme con esta mente, ten por seguro que puedo mezclarme con cualquier mente. Y puedo mezclarme con la tuya. Y no, no voy a reconocer que eres tú con quien estoy hablando, no de esta manera; voy a pedirte que lo reconozcas en lo más profundo de tu ser, porque cuando giré este cuerpo de esta manera, me vino un pensamiento, un pensamiento de conocimiento: Él es consciente de mí. Trago saliva. (Risas)
123. El tiempo de tragar saliva ha pasado. Soy consciente de ti porque sé lo hermoso que eres. Veo tu luz, y tu resplandor, y tu pureza y no hay culpa en ti. No me has fallado a mí y no le has fallado a nadie, y el Resplandor y el Poder, y la Luz y la Verdad con que fuiste creado y eres sostenido está en ti ahora en su pureza. Se, pues, plenamente gozoso, porque en esta hora ocurre un milagro. Y verás sus frutos desplegarse en tu vida. Querido amigo, viniste dudando de tu propia valía y, como un viejo amigo, te digo que tu valía es establecida por Dios y que el mundo nunca te la ha arrebatado. Te amo. Mmm. Mmm. ¡Listo!
124. Entonces, ¿cómo están todos ustedes? [Risa] Participante: Excelente.
125. Mi querido hermano me ha preguntado muchas veces: “Jeshua, ¿de qué vas a hablar?”
126. Y siempre le doy la misma respuesta: "Amigo mío, tu tarea es solo estar disponible." Porque, verás, Yo nunca sé qué se va a decir. Yo vengo y moro con vosotros, así como vosotros habitáis mutuamente como amigos. Os reunís y os sentáis en vuestra sala de estar, sin nada que hacer, y sin un lugar a donde ir (simplemente pasáis el rato). Vengo y permanezco contigo, y leo lo que está en tu corazón; y lo que es dicho no es elegido deliberadamente por mí, sino que fluye a través de mi mente, a través del campo mental de este, mi querido hermano. Pareces oírlo como palabras habladas y captadas por tus oídos físicos, pero lo que se dice está siendo generado desde la Fuente de la Unidad en la cual moramos; Una Mente, juntos; eso es lo que crea toda experiencia, toda ella.
127. ¿Tiene sentido para ti? La conjunción de mentes que eligen resonar a una cierta frecuencia es lo que genera experiencia. Si hubiera un rascacielos alto, un edificio de apartamentos, y todos vosotros os reunierais un sábado y dijeran: "¡Vamos a pasar el rato en la planta baja!", ¿no es cierto que miraríais por la ventana y veríais ciertas cosas? Y después al sábado siguiente diríais: "¡Subamos al decimoquinto piso y pasemos el rato!" Y abriríais las cortinas y, ¿no serían diferentes las vistas? Eso es todo lo que ocurre en tu experiencia. Eliges unirte con las mentes, y la interacción de esa energía genera lo que llamas tu experiencia de ese momento. Y donde dos o más estén reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos. Cuando dos se reúnen y deciden ir al ático, la vista es ilimitada. La mesa está servida, con la mejor mantelería, la porcelana china más fina, y te sientas a disfrutar de un festín preparado por el Padre para el Hijo, a quien ama sobre todas las cosas; y que da la bienvenida a casa, ya no al hijo pródigo, sino a quien ha elegido regresar.
128. Ha habido, por lo general, un acuerdo por parte de todos vosotros, un deseo de simplemente pasar el rato juntos en una frecuencia de Paz, de Amor, para que se haga eco en la mente de la Verdad que la mente ya conoce. Así que por lo general, nos hemos reunido en el ático; y en tu experiencia diaria, tienes el poder de traer la energía del ático a tus situaciones. Ahora, claro está, eso significa que mañana por la mañana, cuando te levantes y vayas a tu trabajo o donde sea que vayas, te sentirás muy elevado y todo el mundo estará haciendo lo que ellos llaman 'quejarse' o lo que sea que hacen... (Risas) ... y la queja y todo lo demás. Una decepción viene a la mente: Oh, ¡pensé que podía cambiar todo esto!
129. No te dejes llevar por ello. Ese es el truco, ¿ves? Solo porque alguien más esté siendo desgraciado no significa que tú tengas que adaptarte uniéndote a ellos. No significa que les mires y digas: "¡Bueno, tú lo has creado, sal de ahí!" [Risa]
130. Significa que los miras y piensas: Aah, estoy viendo dimensiones del ego, veo opciones de separación, pero sé que esa no es la Verdad.
131. Los miras con amor y si necesitan tu brazo alrededor de ellos, lo haces, o les alimentas con el amor que son capaces de recibir, pero todo el tiempo, recuerdas qué es la Verdad. Mantienes la frecuencia del ático. Y cuanto más lo haces, más fácil se vuelve. Y un día, entras en ese círculo de amigos o compañeros de trabajo que intentan arrastrarte hacia su estado de ser, y te das cuenta de que algo ha cambiado: No me afecta. Me siento totalmente tranquilo y en paz.
132. Y digan lo que digan, simplemente sonríes y dices: "Vamos, sabes que hay otra manera. ¿La elegirías conmigo?" "¡No, me niego!" (Risas)
133. "¡De acuerdo! Habrá otra oportunidad. En cuanto a mí, elijo esperar solo al Señor, lo que significa simplemente esperar, morar en la Conciencia de Crística. Elijo solo paz. Ahora continuemos con nuestro día."
134. Y esperarás a que elijan contigo, aunque te lleve diez mil vidas, un milenio, no importa, ¡estás pasando el rato en la eternidad! Mmm. Es muy, muy importante. Cuando el mundo entero está tratando de hundirse a sí mismo, el mundo necesita solo uno para tomar una decisión diferente; y tú puedes ser ese uno en cada momento. ¿No es cierto? ¡Mmm! Ciertamente.
135. Así que ahí lo tienes. La Gracia como Realidad llega cuando eliges conscientemente aceptar la realidad: Esta ilusión no es verdadera, estos sentimientos de carencia no son verdaderos, esta necesidad de juzgar no es verdadera; es todo la voz del ego; es una ilusión. La Gracia de mi Padre impregna mi ser. Elijo estar totalmente alegre y en paz; y cada vez que me parezca olvidarlo, simplemente elegiré recordar, y así el mundo es restaurado y sanado.
136. La Gracia como Realidad es la única Realidad (y por favor escuchad esto, y terminaremos aquí en un momento). La Gracia como Realidad es la única Realidad disponible para cualquiera en cualquier momento. Lo real no puede ser amenazado y existe eternamente. Lo irreal no existe. Y si la mente alberga la idea de que sí existe, es solo porque has permitido que la mente elija las ilusiones por encima de la Verdad, eso es todo. La Gracia es tu Realidad y significa que puedes caminar con ligereza en este mundo. De hecho, existe una forma de vivir en la que no hay lamentos del pasado, ni ansiedad por el futuro. Un sentido de lo eterno viene a llenar tus días, de modo que, incluso mientras lavas los platos, hay algo que es eterno que se siente y se conoce, y una paz desciende suavemente sobre ti. Hay una manera de estar en el mundo sin conflicto ni sufrimiento, y la manera de lograrlo es abrazar honestamente cada ilusión que insistes en sostener y darte cuenta de que es falsa. Cada juicio, cada pensamiento que parezca limitar al Santo Hijo de Dios, es irreal. Y justo más allá del drama del mundo está la Paz del Reino de los Cielos, esperando sólo que le des la bienvenida al tomar la decisión de ser un descubridor y no un buscador: Yo y mi Padre somos Uno. ¡De una vez por todas, lo admito y lo amo!
137. La Gracia. Te ofrezco esto. En cualquier situación a partir de esta hora en la que tengas la tentación de pensar con las ideas del mundo y te des cuenta de que no sienta muy bien, recuerda esa simple palabra: Gracia. Suavemente, deja que surja en tu mente y será tu voluntad enviarme un telegrama, será tu voluntad abrir el lugar del corazón; y yo no dejaré de acudir a ti. Y mientras te atienes a ello delicadamente, ciertas cosas que se han dicho en esta noche llegarán a ti como si las estuvieras escuchando por primera vez, ¡y jurarás que no fueron dichas entonces! Y llegará un sentimiento, una pequeña resonancia, muy parecida a la que ha conmovido a muchos de vosotros en esta hora; pues recuerda que no estoy en este cuerpo; por todo lo tú que sabes, estoy justo detrás de ti. [Risa]
138. Y con ese pensamiento, una vibración diferente, una frecuencia diferente, volverá a llegar a ti. Algunos tendréis momentos en los que, al comenzar eso, de repente será como si de verdad se hubiera armado un buen lío, y la mente dirá: "¡Sé que no funcionó, sé que no funciona, estos malos sentimientos están realmente aquí, lo sé, lo sé, lo sé!" ¡Ese es solo el mismo pensamiento de negación! Pero… ¡Oh! La Gracia... La Gracia... La Gracia... hasta que la voz del ego comience a comprender: "Espera un momento, siempre me has escuchado antes; supongo que esta vez no va a funcionar". Y la voz del ego se retira de tu Santa Mente y la Paz es restaurada.
139. Así que, por favor, estad dispuestos a no mirar más allá de la simplicidad de lo que se acaba de ofrecer. Funcionará, y funcionará maravillosamente. Os llevará de una revelación a otra; y la revelación no es realmente más que el desenlace, el desaprender conceptos y percepciones que han aprisionado la mente y os mantienen alejados de la paz que buscáis. Mmm.
140. Por un momento, simplemente daos la vuelta y mirad a alguien que esté a vuestro lado. Daos la vuelta lo suficiente como para que vuestras miradas se encuentren. Ahora bien, no importa si creéis que esto es cierto o no, simplemente hacedlo de todos modos. Entre vosotros, cada uno por su lado, tomaos un momento (y podéis decidir quién va primero), mirad a vuestro hermano o hermana, a vuestro eterno amigo, que ha viajado a través del tiempo y el espacio, y ha compartido cada mundo con vosotros en una forma u otra... [Risa] ... y decidle que: "te prometo vivir mi vida por ti como alguien que ha encontrado y ha reconocido la Verdad, de modo que, sin importar si nos volvemos a ver, dondequiera que esté, prometo cumplir mi promesa." Así que, en sus propias palabras, adelante. (Los miembros del público comparten esta promesa entre sí)
141. Entonces, ¿cómo se siente eso? [Comentarios y risas del público]
142. Lo que al mundo le parece cuerdo es totalmente demente para la Mente de Cristo, y todas las creencias del mundo son diametralmente opuestas a la Verdad del Reino; entonces ¿cómo usar una pequeña cantidad de una medida para saber qué voz estás escuchando?
143. Si no destacas por ser un poco loco, te has adaptado al mundo. Mmm. Enseñé a algunos amigos muchas cosas en secreto, algo que no estaba destinado a ser transmitido a las mentes que realmente no estaban interesadas en aprender de todos modos; pero la esencia de lo que enseñé a mis amigos más cercanos era la simplicidad del gran poder de elegir la risa, el baile, el juego y el canto todos los días, hasta que esa frecuencia impregne cada decisión que tomes y cada experiencia que tengas. Pues, verás, es la ligereza la que ilumina la mente, y la ligereza saca a la mente de la densidad, de la seriedad. Así que, si te sientes un poco pesado y un poco decaído, pregúntate: "¿Me reí, canté, bailé, jugué hoy?" Si no, y son las once y estás acostado en la cama y estás agotado, y te sientes deprimido... ¡Levántate! [Risa]
144. Y si estás con tu pareja y de repente saltas de la cama y empiezas a bailar por el dormitorio, te dirá: "¿Qué haces, cariño?". "¡Me estoy acordando!” [Risas] Efectivamente.
145. ¿No es hora de liberarse la seriedad de lo que llamáis espiritualidad? ¿No es hora de trascender la religiosidad y de saber que el Espíritu mora dentro de vosotros como la voz y el susurro del Amor de Dios que os da vida? ¿Existo? ¡Claro que sí! Debe significar que Dios todavía me ama y que el Amor de Dios está en mí. ¡Jaja!
146. Así que… Os extiendo mi agradecimiento por vuestra buena voluntad; porque, veréis, pensad que justo en esta tarde habéis optado por venir a este lugar, quizás por curiosidad, quizás porque aún no han cambiado las películas del centro; sea cual sea la razón externa, eso no es lo que importa. Siempre estáis compelidos por lo que el alma elige atraer a sí misma como experiencia. Os doy las gracias porque (por favor, no minimicéis esto) en esta tarde, elegisteis como alma, sin importar lo que la mente dijera; elegisteis como alma uniros y dejar de un lado todos los millones de otras cosas que podríais haber estado haciendo en el mundo; y vinisteis simplemente a morar, tanto entre vosotros como conmigo.
147. Y cuando salgas de aquí... No importa lo que esté haciendo la mente, siempre sabrás, siempre sabrás que aquel que caminó por este plano como hombre es como tú. Aquel de quien el mundo ha tratado de deshacerse, primero mediante la crucifixión y luego convirtiéndolo en un gran salvador tan alejado y por encima de cualquier otro ser humano, que de todos modos es intocable e inalcanzable, entonces, ¿por qué intentarlo? Todos los intentos de continuar con la ilusión. Sabréis que es verdad lo que dije entonces: “Yo estaré con vosotros siempre, hasta el fin de este siglo”. Y cuando entiendas plenamente quién soy y en quién me he convertido, es decir, al cambiar la identificación de un hombre en el espacio y el tiempo a la identificación con la Mente de Cristo, cuando llegues a ese lugar en ti mismo, te reirás como si lo hicieras. Nunca me he reído antes, porque entonces comprenderás que, por el amor de Dios, no podría estar en ningún otro lugar que no sea donde tú estás, porque somos Uno, siempre. Yo soy tú y esa vida es totalmente tuya. La separación no existe; no existe.
148. ¿Soy yo el Cristo? Oh sí, junto a vosotros y nunca separado de vosotros. Y os amo. Yo no os doy como el mundo da; no como el mundo da, sed vosotros dadivosos el uno para con el otro, y esa es la gloria de la Gracia. La Paz, pues, sea con vosotros.* Aquellos de vosotros que deseen irse, se estén sintiendo muy bien ahora, sea lo que sea, o simplemente quieran llegar a casa para ver la película de la noche, sea lo que sea, id siempre con mis bendiciones. Si elegís esta hora para decir, "No, no estoy listo para aprender el plan de estudios," me parece bien. ¡Puedo esperar! He esperado mucho tiempo y, como vivo y me vivo en lo eterno, ¡tened la seguridad de que os esperaré! [Risa]
* La Paz os dejo, mi Paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo. (Juan 14:27)
149. Y nada de lo que digáis o hagáis me alejará de vosotros, ni siquiera por un instante. Mi Amor por vosotros es tan inquebrantable como el Amor de nuestro Padre lo es por cada uno de nosotros; y al amaros así conozco el Amor del Padre por mí. Y cuando dije, "Id, pues y enseñad a todos los pueblos", ¡no me refería a caminar con una Biblia bajo el brazo! Enseñar es enseñar solo Amor. Y por tanto ir y enseñar a todos los pueblos significa ir a todos los que veas y darte cuenta de que ahí mismo, puedes ser el que traiga la dulzura de la Paz y la calidez del Amor a esa situación, a ese momento. Enseñad bien. Enseñad bien siendo lo que desearíais aprender; y al enseñarlo, os convertís en eso; y al dar, habéis recibido, de todas las maneras y siempre.
150. Paz, pues, al unigénito de Dios, que no es ni varón ni mujer, sino Luz, y sólo Luz: la Luz que ilumina todos los mundos y devuelve la Creación a Dios.
151. La paz sea siempre con vosotros, porque las cosas del Cielo en verdad están unidas con las cosas de la Tierra; y la Paz de Dios se extiende desde el Este hasta el Oeste, sostenida amorosamente en los brazos de Cristo (tus brazos). Amén.
2.06 El Cielo en la Tierra
Ahora comenzamos.
1. Y, en efecto, una vez más, saludos a vosotros, amados y santos amigos. En verdad, todo lo que ocurre dentro de vuestra dimensión no nos es desconocido o inasequible. Porque donde moramos (y somos muchos), habitamos en un estado de consciencia en el que la transmutación de energías a través de vuestro reino tridimensional es enteramente observable por nosotros. Sí, esto significa que no existe en ningún momento un verdadero estado de privacidad, si por privacidad entiendes secretismo y evitar las relaciones. Esto significa que, tal y como invocas tu experiencia física en el plano terrestre, en todos y cada uno de los momentos, tanto si eliges reconocerlo como si no, estás en relación con la totalidad de la Creación. Y la calidad de esa relación es lo que refleja el estado de conciencia en el que eliges habitar.
2. Por lo tanto, siempre es prudente observar con claridad y honestidad la naturaleza de tu experiencia en momento a momento. ¿De qué eres realmente consciente ahora? ¿Qué pensamientos permites que fluyan por tu mente? ¿Qué sentimientos están generando esos pensamientos en el campo de energía que llamas cuerpo?
3. ¿Por qué es esto importante? Llegar a donde Yo me encuentro requiere una trascendencia completa del ámbito físico o de la experiencia; no de escapar de, porque la trascendencia no se basa en escapar. La trascendencia sólo puede basarse en la aceptación. Pues, ¿cómo puedes trascender aquello que te niegas a reconocer como parte de tu experiencia? Por lo tanto, el corazón y la mente que están dispuestos a utilizar todos y cada uno de los momentos de su experiencia en cualquier dominio o dimensión en la que se encuentren, son ese corazón y esa mente que ciertamente llegarán a donde yo estoy: a la finalidad de lo que podrías llamar evolución, en la que toda búsqueda ha terminado, en la que la necesidad de experiencia ha terminado, en la que no hay ni una sola pregunta, ni una sola duda.
4. Imagina, por así decirlo, un estado en el que habitas en una vigilia tan perfecta que la mente ni siquiera contempla la idea de desear una forma física a través de la cual canalizar una esfera limitada de experiencia. Un estado de ser en el que, simplemente dirigiendo la atención de tu conciencia, puedes habitar en cualquier lugar que desees en un instante: en realidad, incluso más rápido que eso. Que, con sólo dirigir tu consciencia, puedes permanecer en cualquier marco temporal dentro de la dimensión física: observarla, interactuar con ella, aportarle tu sabiduría. Dirigir tu conciencia a una dimensión y a un marco temporal aparentemente muy alejados de donde te encuentras en la Tierra, y todo ello en un abrir y cerrar de ojos.
5. Estas cosas son tu potencial. Fueron depositadas en tu interior en el momento de tu creación. Y si lo aceptas, ya has experimentado el estado en el que me encuentro, y hay una parte de ti que nunca ha abandonado ese estado. ¿Qué ha ocurrido entonces? Pues mira bien cuál es tu experiencia en este momento. ¿Dónde te encuentras sentado o de pie? Cuál es el ambiente que te rodea: ¿es ruidoso, caótico? ¿Has encendido algunas velas y quemado incienso, has puesto alguna de tus canciones favoritas para empezar a evocar un cambio fisiológico en el cuerpo que luego llamarás estado de paz? (como si la paz dependiera del cuerpo). A todos y cada uno de vosotros, dondequiera que os encontréis en este momento: deteneos. Observad lo que os rodea y lo que hay en vuestro interior. Porque existe una correlación muy directa entre ambos. Porque lo que veis a vuestro alrededor expresa una cualidad de energía, una forma de experiencia, que emana de la cualidad de pensamiento que habéis estado dispuestos a albergar y a permitir que entre en vuestro campo de energía, en vuestro dominio. Y desde esta elección, contempláis un mundo que habéis elegido crear.
6. He elegido contemplaros y reconocer que sois mis hermanos y mis hermanas. He elegido aprender a miraros y ver sólo la Luz de Cristo en vosotros. Esa Luz (que brilla radiantemente más allá de toda limitación) es esa Luz a la que me dirijo, esa Luz a la que vengo, esa Luz a la que me uno; no sólo a través de esta forma de comunicación, sino también a través de vuestros sueños y en el espacio entre los pensamientos que elegiríais tener.
7. Si esto es así, debe significar que lo que buscas ya está dentro de ti. Y que tal vez el camino a la trascendencia no resida en el esfuerzo o la lucha, sino en maravillarse. Tal vez consista en mirar todo lo que ves y aceptar el hecho de que no tienes ni idea de lo que es, de cómo ha surgido, de dónde viene, de lo que podría significar o de hacia dónde va. Tal vez el camino del despertar requiera que, después de toda la búsqueda y todos los intentos de aprender fórmulas mágicas para atraer la iluminación hacia ti, quizás verdaderamente descanse en el reconocimiento de un estado de humildad en el que finalmente reconozcas que no te has movido a ninguna parte y que no has hecho ningún progreso. Oh, sí, has convocado muchas experiencias, altas y bajas, y sin embargo ninguna de ellas ha bastado para ayudarte a trascender tu común, corriente, o consistente estado de ser. No importa lo que sea bueno hacer el amor, no importa cuán buena sea la comida, no importa cuán deliciosos sean los estados de conciencia en meditación; aún así, te encuentras regresando a estados dolorosamente familiares.
8. ¿Cuál es entonces la clave? Sólo se basa en esto: empezar por el final. Reconocer primero: En realidad, nunca he cambiado. De hecho, soy como Dios me creó para ser. En realidad, ya he probado todas las experiencias y no hay nada nuevo bajo el Cielo de mi conciencia. Ahora soy perfecto y completo.
9. De esa elección se deduce entonces que puedes empezar a aceptar que, independientemente de lo que creas ver y de lo que creas estar experimentando, hay una profunda sabiduría dentro de ti que puede traer la iluminación desde el yo superior, por así decirlo, desde el alma, hacia los niveles de la personalidad, hasta la estructura celular del cuerpo (si ese es tu verdadero deseo).
10. El verdadero camino a casa, entonces, mis preciados, queridos amigos, reside en la disposición a retirar el valor que habéis otorgado a todas las percepciones que vosotros habéis creado. Estar dispuestos a permanecer con las manos vacías. Contemplar un objeto, una persona, un acontecimiento, un sentimiento, y comenzar con el pensamiento: Soy completo y perfecto, y traigo la luz de mi conciencia infinita para que brille sobre este misterioso fenómeno que ha surgido frente a mí.
11. O «dentro» de mí, si llamas al cuerpo dentro de ti: también él está en el exterior, en cierto sentido. Y reconocer que estás presenciando el Misterio, y que no puedes confiar en tus propias ideas para comprender nada. Ese es el principio de la sabiduría.
12. Porque si no puedes confiar en ti mismo, ¿qué vas a hacer? Puedes intentar suicidarte, pero eso lo único que hace es deshacerse de un cuerpo determinado; tú permaneces. Puedes intentar distraerte con los sucesos cotidianos de las civilizaciones. Eso tampoco funciona. Al final, debes entregarte a algo que es, en verdad, el misterio más grandioso de todos: la presencia del Espíritu Santo. Debes renunciar a tu ser, a todas tus ideas sobre lo que crees que es verdad, y pedir a ese algo que ni siquiera puedes ver, (y al menos al principio, ni siquiera puedes oír), que pida a ese algo misterioso que te enseñe la verdad de la Realidad. Se siente muy parecido a morir. Y en verdad, es la única muerte verdadera: renunciar y entregar tus justificaciones para la ira, tus racionalizaciones para juzgar, tu certeza de que lo que sabes es verdad.
13. La aceptación de que lo que has llamado «conocimiento» es, de hecho, muy sospechosa. Pues, si crees que eres un cuerpo en el espacio y el tiempo, y si miras hacia fuera y ves un mundo limitado, estás, por lo tanto, utilizando una conciencia limitada para decidir que tú sabes lo que es la totalidad de la Creación. Y la parte nunca puede comprender el todo.
14. Sin embargo, paradójicamente, existe dentro de ti aquello que ya es la totalidad misma, la Mente de Cristo, y aquello que reside en ti es una sabiduría perfecta, una paz perfecta, un conocimiento perfecto; está listo para hablarte (por así decirlo), para hablarle a tu conciencia para que real y literalmente tengas conciencia de ser la totalidad de la creación. Aunque el cuerpo todavía parezca estar tal como está, aunque los objetos parezcan estar a tu alrededor, imagina ver a través de ellos como si fueran transparentes y contemplar todos los reinos remotos, y todo el pasado y todo el futuro, en un abrir y cerrar de ojos. Y permitir que ese estado sea el estado normal en el que operas, incluso mientras el cuerpo parece durar todavía un poco más. Todo esto es posible, y más, cuando utilizas primero el poder de elegir que se te ha dado para dedicar todos y cada uno de los momentos de tu consciencia (nótese que he dicho tu consciencia, no tu experiencia). Dedica cada momento de tu consciencia al proceso de renunciar a todo aquello que creías saber y a lo que necesitabas aferrarte, para permitir que algo misterioso te traiga la gracia de la iluminación.
15. Queridos amigos, vosotros que parecéis encontraros en este reino tridimensional, este reino físico de limitación y dualidad y conflicto, y de nacimiento y de muerte... ¿y de sorpresas? ¡Mmm! Tened la seguridad de que verdaderamente nunca os habéis sorprendido a vosotros mismos en ningún momento. Nunca ha habido un momento de experiencia que te haya llegado que no hayas ordenado deliberadamente y recibido. Nada llega por casualidad.
16. Y, por supuesto, eres muy libre de elegir cómo percibir lo que te llega. Y si permites que ese algo misterioso te enseñe de nuevo, lo que una vez te horrorizó puede ahora sacarte una sonrisa; lo que antes parecía insuperable puede parecerte el más pequeño de los peldaños bajo tus pies. Todo el poder bajo el Cielo y la Tierra te es dado para crear como eres creado en cada momento, desde y dentro de la perfecta inmensidad. Y ahora, aquí está el verdadero secreto: literal y exactamente estás haciendo esto todo el tiempo. Nunca pierdes el poder del ser infinito que eres; no puedes perder lo que Dios ha creado, o Dios misma. Tú, tal como eres ahora mismo, con cada aliento que respiras, con cada pensamiento que piensas, con cada acción que realizas (incluso si no tienes cuerpo), estás literalmente y siempre utilizando el poder infinito de tu sabiduría para crear. Eso es lo único que has estado haciendo.
17. Y por eso has creado cielos y numerosos infiernos. Y en esos infiernos has creado un sinfín de matices, o tonalidades, o vibraciones. Puedes crear con la misma facilidad otros tantos cielos bendecidos con una luz resplandeciente y hermosa que la tierra no ha visto desde hace mucho tiempo. En cada momento de tu día, nada externo a ti causa tus sentimientos y tus percepciones. ¿Significa esto que, si experimentas otra alma, otro ser humano, ellos mismos no portan ciertas frecuencias de energía que puedes detectar? Por supuesto que no. Pero detectar la energía del campo de otra mente no hace que la percibas de ninguna manera. Por lo tanto, los percibirás como elijas percibirlos, sin importar su nombre, sin importar su acción. Tú eres quien tiene la libertad de ver que tu poder para elegir tus percepciones es un poder que sobrepasa y transforma cualquier cosa que tu mundo pueda dirigirte.
18. Espero que esto esté empezando a calar hondo, porque es un mensaje sumamente importante. Quiero que realmente dediques tiempo cada día a las acciones más sencillas. Podrías simplemente cerrar el puño y volver a abrirlo. Podrías sentir tus pies sobre la tierra mientras caminas hacia adelante en la dirección que elijas (y todas tus direcciones son de tu elección). Sea lo que sea a lo que decidas prestar atención, observa con perfecto asombro y admiración que tú estás literalmente eligiendo crear la experiencia que estás teniendo. Porque esto es cierto, el Cielo en la Tierra no está más lejos de tu experiencia que el ancho de los pensamientos que estás dispuesto a pensar. El Cielo en la Tierra no está más lejos de ti que el ancho de los pensamientos que estés dispuesto a pensar. El Cielo en la Tierra no está separado de donde tú estás.
19. ¿Estarías dispuesto, por tanto, a unirte a mí y atreverte a pensar en un planeta sanado y en una humanidad iluminada? ¿Estarías dispuesto a permitirte (no a andar con pancartas en la mano y colocando vallas publicitarias alrededor de lo que tú llamas tus autopistas, «vías altas»; nosotros las percibiríamos como, «vías bajas»... Mmm), estarías dispuesto a permitirte descansar en cada uno de tus días y simplemente sentir la realidad del Cielo en la Tierra, y saber que esto ya ha sucedido? Y en el campo del tiempo, parece que eso está tardando en ocurrir. Pero, después de todo, de eso se trata el tiempo: de proceso. En realidad, si mantienes el pensamiento, ya está hecho. Y, en verdad, puedes reconocerlo. Porque lo que el Hijo de Dios decreta es (no importa el estado mental en que lo decretes) lo que digas en ese momento, ya sea que lo digas en voz alta, o simplemente lo pienses; literalmente has creado esa realidad. [Chasquea los dedos]. Así de rápido, en un abrir y cerrar de ojos.
20. Esto parece una locura para tu mundo porque tu mundo es una locura. Es la inversión completa de la Conciencia Crística. El mundo representa todo lo contrario del Cielo. Está patas arriba y del revés. Así que cuando te digo: cuando piensas en el Cielo y la Tierra, lo has decretado y es así, ahora, y eres totalmente libre de experimentar un resplandor ilimitado, una paz perfecta, una alegría perfecta, justo donde estás, ¡ahora! El mundo dirá: eso es una tontería. Y éste es el tema de la charla de esta hora, para que comprendas que justo ahí está el punto en el que debes empezar a tomar una nueva decisión: aprender a pensar con la Mente de Cristo en lugar de contra ella. Al elegir pensar con ella, te conviertes en ella, y cuando te conviertes en ella, realizas un descubrimiento: un descubrimiento de lo que siempre ha sido y nunca ha cambiado. Tú eres, de hecho, y permaneces para siempre, como fuiste creado para ser. Eres el creador de todos los mundos. Y nunca, nunca, nunca, nunca estás perdiendo, o en un estado de pérdida, tu poder para crear precisamente como Dios te creó. Así de poderoso eres, justo donde estás.
21. Y hay algunos de vosotros, incluso ahora que escucháis estas palabras, y pensáis: Bueno, eso puede ser cierto para alguien que sea un poco más poderoso; pero, ya ves, mi situación es tal o cual. ¡Sólo tengo cinco dólares en mi cartera!
22. Mirad los cinco dólares con asombro. ¿De dónde han salido? Llegaron a vuestro ser y a vuestra cartera porque vosotros decidisteis ponerlos allí. Y con la misma facilidad podéis poner un millón de vuestras monedas doradas, si eso es lo que queréis experimentar. Nada más que vuestro propio pensamiento os expande u os limita. Nadie puede crear por vosotros. Nadie puede daros las respuestas que buscáis: vosotros sois la respuesta que buscáis. Simplemente os habéis entrenado para creer que sois menos de lo que sois. Os habéis entrenado para creer que ahora mismo, en este momento, mientras os rascáis la mejilla con el dedo, o escucháis el sonido de un perro ladrando fuera de vuestra ventana, o veis el destello de la luz del sol cuando comienza a desaparecer tras las montañas hacia el oeste (y para algunos de vosotros, por cierto, si por casualidad miráis fuera y veis el rayo de luz que empieza a elevarse en vuestro cielo del este, porque algunos de vosotros escucharéis esto temprano por la mañana), si creéis que sólo sois una persona corriente tratando de entenderlo todo, deteneos donde estéis. Mirad lo que veis y observarlo de verdad. No sabéis lo que es ni una sola cosa. Es Misterio y, aun así, le habéis dado forma, aunque no sea nada más que la mesa que tenéis delante.
23. ¿Cómo es posible que estés experimentando un cuerpo físico en alguna ciudad de tu América del siglo XX? ¿Cómo pueden existir estas cosas? ¿Qué las ha traído a la existencia? Tienes el poder infinito de la creación, sentado justo donde estás, eligiendo parecer un ser humano común y corriente. La misma creatividad que mueve el sol, y la luna, y las estrellas; la misma creatividad que originó lo que tus científicos llamarían el «big bang», todas las formas de creación. El big bang, por cierto, no fue más que un ¡ajá! en tu Mente Santa mientras soñabas con una nueva idea que nunca antes se había concebido: algo llamado materia física, una condensación de luz.
24. Si puedes empezar a comprender realmente, al rodear con la mano tu taza de té o de café, como se les llama a estas cosas, al cepillarte los dientes, al observar cómo se eleva el pecho al inhalar... si puedes contemplar realmente estas cosas con asombro e inocencia, podrás contemplar el misterio de la Vida misma. Y podrás llegar a ver que estás constantemente, momento a momento, manifestando mundo tras mundo tras mundo. Estás eligiendo dónde estar y cómo ser. Tú eres el enviado de la Santa Mente de Dios para ser el agente de la Creación en eterna expansión.
25. Quiero decir, también (y esto parecerá muy radical para muchos de vosotros, aún así), que sois perfecta y completamente libres para crear lo que queráis. Eres perfectamente libre en este momento de ir y vender todo lo que tienes, y tomar tu cruz y seguirme. Algunos dirían que eso significa volverse un radical bastante extraño. Mmm. Me sentí loco la primera vez que me atreví a pensar: «Yo y mi Padre somos Uno», sólo para probarlo. Me produjo una sensación de hormigueo desde la coronilla, bajando por todo el cuerpo. Fue una sensación que aún no había experimentado, pero me gustó. Y decidí preguntarme: ¿Qué pasaría si albergara ese pensamiento hasta que excluyera cualquier otro que pareciera arremolinarse en mi mente? ¿Qué ocurriría?
26. Porque, veréis, muchos de vosotros os estaréis preguntando: ¿Por qué no logro manifestar lo que quiero? Es porque albergáis pensamientos contradictorios. Y donde hay conflicto, hay estancamiento. Por lo tanto, tened una única intención, llevad la conciencia a un único punto en el que el pensamiento que verdaderamente deseáis manifestar sea el único pensamiento que impregnéis de realidad. Cuando hayáis dominado la capacidad de disciplinar la mente, descubriréis que podéis crear un universo entero con un solo pensamiento. Descubriréis que podéis crear, literalmente, una moneda de oro en la palma de vuestra mano, con sólo pensarlo. Y si esto es cierto, y os aseguro que lo es, seréis portadores de milagros. Y he aquí, podríais atreveros a pensar en la idea del Cielo en la Tierra y concentrar toda vuestra intención en ese único pensamiento hasta que sea vuestra única realidad y nada más importe, nada más tenga valor, nada más pueda existir para vosotros. Y si el resto del mundo piensa que estáis locos, ¿qué más da? Eso también es sólo un pensamiento. Podéis traer el Cielo a la Tierra en un abrir y cerrar de ojos. Y sucederá que el Cielo en la Tierra será lo que ocurra; y cuando se establezca, parecerá haber ocurrido sin esfuerzo en un abrir y cerrar de ojos.
27. ¿Por qué? Porque muchos de vosotros habréis elegido dar energía a ese pensamiento, y sólo a ese pensamiento. Viviréis ese pensamiento, beberéis ese pensamiento, soñaréis con ese pensamiento, extenderéis ese pensamiento, sentiréis y viviréis ese pensamiento, hasta excluir cualquier cosa que pudiera contradecirlo, o estar en disonancia con él; y entonces seréis la encarnación del Cielo en la Tierra. Y llegará un momento, a su debido tiempo, en que de repente toda la humanidad lo entienda, en un abrir y cerrar de ojos. Y en ese mismo instante, aquello que se llama contaminación de vuestras aguas y ambiente se desvanecerá como si nunca hubiera existido. Aquello que se llama lucha entre razas desaparecerá como si nunca hubiera existido. Todo lo que podáis imaginar que represente un conflicto desaparecerá de la faz de la Tierra. Y, ¿por qué? Porque el Santo Hijo de Dios, manifestado como la familia de la humanidad, habrá avanzado lo suficiente hacia un impulso que crea la estabilización de un sólo y único pensamiento: El Cielo en la Tierra. Así de rápido, sin pestañear, sin levantar la mano. Eso es hacia lo que estáis luchando por alcanzar como conciencia colectiva.
28. Estáis empezando a descubrir, gracias a vuestros científicos, que podéis crear literalmente lo que se llama realidad virtual. Bueno, ¿sabéis qué? Eso es lo que habéis estado haciendo todo el tiempo de todas formas. Manifestando en esta realidad virtual física de tercera dimensión, lo que significa muy cerca de la realidad real. Mmm. Pensad en ello. Desde que la humanidad está en vuestra Tierra, y han existido muchas generaciones y muchas civilizaciones, grandes civilizaciones que han surgido, y caído, y han sido arrasadas, de las que vuestros científicos y arqueólogos no saben nada y ni siquiera pueden creer que pudieran haber existido alguna vez; culturas tan lejanas de la que vivís ahora que la vuestra se vuelve arcaica y primitiva; y, sin embargo, todas ellas son un aspecto de la realidad virtual. El Cielo en la Tierra será el último sueño feliz que pueda manifestarse en la dimensión física, reflejando a todas las conciencias la verdad de la conciencia misma. El Cielo en la Tierra durará apenas un abrir y cerrar de ojos. Y entonces, incluso esta dimensión física será como un pensamiento que nunca fue soñado, cuando el Santo Hijo de Dios regrese para ocupar el lugar que le corresponde a la diestra de Dios; lo que sólo significa rectitud de mente, creando sólo lo que es ilimitado y sin conflicto, sólo lo que es un espejo y reflejo de la vasta grandeza de Su resplandor.
29. Y ahora viene la paradoja: tú no puedes esperar que eso suceda; porque tú eres aquel a través de quien ocurre, y sin embargo, tú no puedes provocarlo. Sólo puedes permitir que ese algo misterioso lo logre por ti y a través de ti. Una vez dije que es importante volver a ser como un niño pequeño. Y ahora llegamos a una interpretación clara, más profunda y más significativa de esa enseñanza.
30. Porque un niño pequeño renuncia a la necesidad de ser el creador y el hacedor. El niño simplemente alberga el pensamiento. Se despierta por la mañana y dice: «Ah, tengo hambre, deseo que me den de comer». Y, voilà, la madre aparece en la puerta y dice: "Oh, hijito mío, ¿tienes hambre? ¿Te doy de comer?". Y el niño responde: «Pues claro, ¿para qué crees que te he hecho venir aquí?». Mmm. La Creación. El niño se somete a algo más allá de sí mismo para que su pensamiento se manifieste.
31. ¿Tiene sentido para ti? ¿Puedes convertirte en el niño inocente que primero se atreve a soñar el sueño increíble, el sueño del Cielo en la Tierra? Parece tan escandaloso para la humanidad. ¿Estás dispuesto a atreverte a dejar entrar en tu conciencia la luz que se filtra a través de una grieta en el muro, la fortaleza que has construido contra el Reino de los Cielos, el pensamiento: Yo y mi Padre somos Uno. Yo soy Cristo encarnado? ¿Qué te parece?
32. Justo aquí, llevando mis Nike y mis Levis y mi gorra de béisbol de los Yankees de Nueva York en la cabeza. Tú eres la encarnación de Cristo haciéndose pasar por humano para relacionarse con un montón de mentes dormidas. ¿Te atreves, por tanto, a pensar en lo inaudito y lo improbable? Atrévete a contemplar, y a permitir con asombro, que hay algo misterioso que puede hacer surgir tus pensamientos creativos más elevados cuando esos pensamientos están alineados con la forma de pensar de Dios. Y Dios sólo piensa en términos de simplicidad, naturalidad, alegría, inmensidad, expansión; Amor. Amor. ¡Amor!
33. ¿Sabes qué ha frustrado tu intento de ser el creador y el hacedor de tu mundo? El miedo. Y el miedo es lo opuesto al Amor. El Amor es la energía esencial de la mente de Dios. Sin embargo, ¿cuántas veces has rogado un nuevo trabajo o una nueva carrera, una nueva relación, o una lavadora y secadora nuevas, porque temes no tener estas cosas? Porque temes sobrevivir, lo cual ya es sostener un pensamiento insensato: ¿qué podrías soportar? Eres la Vida eterna, y nunca te será arrebatada. Intentas mantener tu realidad unida a través de tus intentos de ser el creador y el hacedor porque temes desprenderte de ellos. Y, sin embargo, en realidad, no es más que el miedo del niño a dejar ir a un monstruo invisible bajo la cama. Pero cuando eliges crear desde pensamientos amorosos, el universo, ese algo invisible que Yo llamo el Espíritu Santo, puede empezar a fundirse con la energía de tu conciencia y a dar lugar a manifestaciones que reflejan la cualidad vibratoria del Amor. Y el Amor es lo que sana. El Amor es lo que perdona. El Amor es lo que crea el espacio para que una mente y un corazón puedan elegir de nuevo. Porque, como ves, esa es la energía en la que Dios te sostiene con cada respiración, creando el espacio para que Su creación pueda crear de nuevo.
34. Amor. ¿Qué significaría para ti pasar cada uno de tus días y preguntarte honestamente: ¿Esta acción que estoy realizando, este pensamiento que estoy teniendo, está basado en mi deseo de extender y enseñar sólo Amor?
35. Muchos de vosotros os asuntaréis al descubrir que el noventa y ocho por ciento de lo que hacéis no se basa en absoluto en el amor, sino en el miedo. Por lo tanto, si ese es el caso, aprended a abrazar el miedo mismo. Preguntad: ¿De dónde vienes? ¿A qué le temo realmente? ¿Puedo sentir esa sensación? ¿Puedo abrazar ese pensamiento? ¿Puedo abrazar la idea completa, la percepción, que me lleva a actuar por el deseo de sobrevivir, por el deseo de controlar a otro, por el deseo de demostrarme a mí mismo que no soy digno de lo ilimitado?
36. El Amor. Pensar sólo desde el fundamento del Amor es volver al lugar que te corresponde, donde la Creación fluye a través de ti como vehículo de manifestación. Sin embargo, lo que fluye a través de ti ya no es tuyo. Eres quien lo disfruta, el testigo del gran Misterio. Eres libre. Estás despierto. Estás en paz. Estás en casa. Eres Cristo.
37. Imagina una vida en la que todas tus creaciones fueran totalmente amorosas. Es lo mismo que el Cielo en la Tierra.
38. Como ves, nunca ha habido nada que te haya causado miedo. El miedo en sí sólo puede surgir como una creación elegida de la Mente infinita y todopoderosa que eres. Si pudieras mirar detrás de tu mente en cualquier instante en que los acontecimientos o lo que sea parecen desarrollarse, y empiezas a sentir miedo, empezaras a reaccionar desde ese miedo; si pudieras dar un paso tras el telón del escenario, te descubrirías a ti mismo diciendo: Desde la profundidad del Cristo que soy, elijo ahora crear un mundo temeroso y la experiencia del miedo, y todo lo que conlleva, ¡y entro en esa creación ahora!
39. Y ahí lo tienes. La experiencia que estás teniendo y que parece estar causando tu conflicto. Mmm... Eso sí que elimina las excusas. Y elimina la culpa. Porque incluso tus creaciones más aterradoras pueden ser abrazadas con perfecta inocencia. Y ¿por qué? Escucha con atención: Todo lo que ves en el reino de los comienzos y los finales es una ilusión. Es una modificación momentánea, temporal, llamémosla así, de la energía creativa que fluye a través de ti. Sólo la has esculpido por un instante. Pero piensa en esto: ¿alguna vez has intentado crear algo desde un espacio no amoroso?
40. Así, el tema de este compartir con vosotros llegará a tener su punto, ya que comenzará a ser un bloque de construcción sobre el que construiremos el Cielo en la Tierra dentro de vuestra conciencia. Porque si estáis escuchando estas palabras ahora, creadas a partir de la unión libre e incondicional de dos mentes (dos mentes que están dispuestas a amarse tan plenamente que nada puede ser un obstáculo para su unión y sus creaciones), a medida que construyamos sobre estos cimientos, vuestra vida cambiará, como debe ser. Porque si estáis escuchando estas palabras, ya hay una parte de vosotros que ha oído la llamada a despertar y a traer el Cielo a la Tierra. A atreverse a unirse al pensamiento más descabellado que jamás haya penetrado en el miope y estrecho campo de conciencia llamado humanidad. Lo que casi podría decirse que no es más que el intento de resistirse a lo ilimitado.
41. En la conciencia egoica se deslizó una pequeña y loca idea: ¿Cómo sería tener el Cielo en la Tierra? Es una locura. No puedo concebir ese pensamiento.
42. Al día siguiente: ¿Cómo sería si todas las aguas discurrieran puras y todos los niños fueran bien alimentados y amados?
43. Todos vosotros, todos y cada uno de los que ahora escucháis estas palabras, cada uno de vosotros sois un ser, un alma, una entidad, llamadlo como queráis, un foco de potencial creativo ilimitado, una chispa de Luz Divina. Vosotros sois alguien que ya ha permitido que tales pensamientos comiencen a filtrarse en vuestra conciencia. Y lo primero que hace es comenzar a crear una polarización en vuestro interior; porque a medida que la Luz comienza a descender a la mente, y luego también a la personalidad y al cuerpo, es como encender un interruptor; y lo primero que veis son todas las cosas dentro de vuestra consciencia que son diferentes al pensamiento del Cielo en la Tierra. Que son diferentes a la idea de ser la presencia de Cristo. Que son diferentes al pensamiento de «Yo y mi Padre somos Uno».
44. Y a veces parece no ser un espectáculo agradable. Y, sin embargo, es un proceso muy necesario para quienes quieren aprender a iluminar con asombro, admiración e inocencia todas sus creaciones erróneas. A preguntaros cómo pudo surgir algo así: un pensamiento de juicio, un pensamiento de miedo, un pensamiento de carencia, un pensamiento de limitación. Dejad que ese algo misterioso haga brillar la Luz de la Verdad sobre todo lo que, dentro de vuestro campo de ser, sea diferente a la simplicidad del Amor. Porque el resplandor de esa Luz sobre ello ya comienza a disolverlo de vuestra conciencia.
45. Por eso dije una vez que no es necesario buscar el Amor. Sólo es necesario buscar todas las maneras en las que habéis bloqueado el Amor para que no sea vuestra única realidad. Ese es vuestro propósito, ese es el regalo del tiempo, preguntar: ¿Cómo estoy utilizando en este momento el poder infinito de mi ser para crear algo que es menos que Amor, algo menos que lo que realmente quiero?
46. Esta cinta, entonces, es la primera de una serie que será compartida con vosotros a través de este vehículo, a través de esta unión, en la que muchos de nosotros, lo que llamaríais profesores, amigos, maestros, vendremos a enseñaros cómo funciona la conciencia y cómo empezar a re-disciplinar el enfoque de vuestra mente para que se vuelva como un láser, no dispuesto a ver nada que no sea Amor.
47. Queremos sugerir también que quienes estén escuchando estas palabras se tomen el tiempo de volver a escucharlas en varias ocasiones. Hacedlo en un estado mental muy relajado, sin intentar captar cada palabra, sino permitiendo que ciertas frases y palabras os impacten. Y las que os llamen la atención, escribidlas. Y luego comenzad un proceso de escritura de esas palabras y frases de forma constante en cada uno de vuestros días durante al menos quince o veinte minutos, en un estado de despreocupación e inocencia. Anotad las frases y las palabras que os hayan impactado, pues es lo que impacta en el cuerpo emocional lo que empieza a crear el espacio para que nazca algo nuevo a través de vosotros. Tened la certeza de que no estáis solos. Nunca habéis tenido privacidad. Lo vemos todo, y no pasa nada.
48. Dicho esto, vamos a hacer una breve pausa, ya que los presentes formularán algunas preguntas. Muchos de vosotros os sorprenderéis un poco al daros cuenta de que son las mismas preguntas que os rondan por la cabeza. Estad en paz pues; y ahora, haremos una pausa para preguntarnos cuál es la pregunta.
[Descanso]
49. Estábamos hablando entonces, al regresar, de que cuando una pregunta llega a vuestra conciencia, llega por una razón. Porque las preguntas (escuchad atentamente) son las que forman la base y, de hecho, moldean la respuesta que descubriréis. Por lo tanto, si queréis la mejor de las respuestas, haced la mejor de las preguntas. Si queréis que os llegue la claridad, sed claros en las preguntas que os hacéis a vosotros mismos y al universo.
50. Una pregunta, una vez que surge, es un impulso de energía que ha penetrado en vuestra conciencia, y está diseñada para ayudaros a expandiros desde un estado contraído. Una pregunta, una vez que ese impulso entra en la conciencia, en la mente, esa pregunta nunca se va hasta que permitís que la respuesta se comprenda y se integre en vuestro ser. Y en ese mismo momento, el viejo «tú» ha muerto, y nunca volveréis a él. Por lo tanto, ¿por qué no hacer preguntas como: ¿Cómo puedo ser la presencia de Cristo? ¿Puedo manifestar milagros? ¿Puedo elegir la paz en cualquier circunstancia?
51. Tened la seguridad de que al haceros tales preguntas, literalmente comenzáis a redirigir la forma en que creáis vuestra experiencia para descubrir la respuesta. Por lo tanto, si deseáis traer el Cielo a la Tierra, en lugar de ver el mundo como creéis que es y decir: ¡Oh, Dios mío, qué gran tarea tengo!, ¿por qué no simplemente preguntar?: Mmm... ¿Cómo es que el Cielo puede venir a la Tierra a través de mí en este momento?
52. La respuesta no estará oculta.
53. Y con eso en mente, ¿tienes preguntas?
54. Participante: Sí, Jeshua, gracias. Es la primera vez que tengo la sensación de asombro a la que me estás invitando y nos estás invitando, de que me estoy acercando (normalmente experimento las metas y los deseos como una especie de carga); pero es la primera vez que siento que un determinado objetivo que realmente me gusta es algo que puedo abordar con espíritu de diversión. Y ni siquiera sé realmente cuál es mi pregunta, pero sé que eso es de lo que quiero hablar contigo.
55. Ahora, escucha atentamente lo que acabas de decir, y reflexiona sobre lo que se te ha dicho hace un momento. Había una razón para ello.
56. Si realmente deseas que te llegue la claridad de una respuesta determinada, asegúrate de formular una pregunta clara. Por lo tanto, permítete, querido amigo, relajarte por un momento. No proviene de la mente, viene a la mente desde un estado de ser relajado, un cuerpo emocional relajado. Simplemente comienza a decir dentro de ti: ¿Qué pregunta atraería claramente hacia mí la respuesta que busco descubrir?
57. Así que haremos una pausa, mientras permites que nazca la pregunta. [Pausa] Ya casi lo tenías.
58. Participante: ¿Cómo puedo discernir las preguntas del Amor de las preguntas del miedo?
59. En realidad, es muy sencillo. Las preguntas del amor crean literalmente en el cuerpo físico una sensación de alegría. Puede ser sutil. Una sensación de excitación, de asombro, de bienestar, de expansión. Puedes aprender a discernir la calidad de esta sensación en la estructura celular del propio cuerpo. Las preguntas del miedo crean exactamente lo contrario: una pérdida de vitalidad, un mal presentimiento, una contracción, una frialdad, una oscuridad. Una muy buena práctica, entonces, tanto para ti como para muchos (y, por suerte, tu pregunta puede ser útil no sólo para ti)…
60. Mientras estás sentado en tu meditación y permites que las preguntas surjan, mientras empiezas a ser disciplinado en tu consciencia de que estás observando lo que sucede en la mente en cada momento, cuando surjan preguntas en tu mente, haz una pausa y míralas, y pregúntate: ¿Es esta una pregunta desde el Amor o desde el miedo?
61. Y luego pregúntate: ¿Qué noto en mi ser que está asociado con el surgimiento de la pregunta? ¿Es una sensación de diversión y asombro, un poco de emoción, una sensación de expansión? ¿O es una contracción, una frialdad, un presentimiento, una disonancia en lugar de una resonancia?
62. ¿Tiene eso sentido para ti?
63. Participante: Sí, así es.
64. Sería muy bueno que practicaras con eso. Porque, como ves, todo es cuestión de vibración. El pensamiento es una frecuencia de energía. Los pensamientos de Dios son la forma más elevada de energía: Amor sin trabas, sin obstáculos. El Amor es un estado en el que el miedo no puede estar presente.
65. Por lo tanto, observa con atención y aprende ahora a sentir la cualidad de energía en la que habitas, a medida que surgen diferentes preguntas en tu mente. Verás muy, muy claramente, que las cualidades de la energía que giran alrededor y emanan de preguntas que surgen a través y en la vibración del Amor son completa y totalmente diferentes de la sensación y la calidad vibratoria de las preguntas que surgen dentro y alrededor de la energía del miedo. De hecho, están tan lejos la una de la otra como Oriente de Occidente, y literalmente no tienen similitudes. Una cualidad específica que surge de las preguntas de Amor es una sensación de relajación, por lo que no hay un sentido de urgencia e impaciencia. Mmm. Solo un pensamiento en el que reflexionar, para preguntarse.
66. Querido amigo, porque has elegido tomarte el tiempo para permitir la formulación clara de la pregunta, ahora ese «algo invisible» puede empezar a dirigirte una respuesta mucho más clara. Y la claridad de la respuesta es lo que te lleva desde lo que tú eres hacia lo que deseas ser. Y, por supuesto, lo que deseas ser es lo que realmente eres.
67. Participante: Sí.
Jeshua: En efecto.
Participante: Gracias, Jeshua.
68. ¿Sabes por qué se realiza este trabajo? Porque estuve dispuesto a hacerme una pregunta clara cuando fui un hombre que caminó sobre este plano y vi las increíbles limitaciones de la forma física, y me atreví a tener nuevos pensamientos. ¿Cómo podría encontrar una manera de comunicarme con todas las mentes en todas las dimensiones de la creación? ¿En qué tendría que convertirme? ¿Cómo tendría que cambiar para experimentar una comunicación ilimitada? La respuesta fue el proceso de crucifixión, resurrección, ascensión, y Conciencia Crística. Así que la respuesta me enseñó, porque se convirtió en mi experiencia, todo basado en el deseo de encontrar una respuesta a una pregunta claramente planteada.
69. Donde no hay preguntas, ya tienes tu respuesta. ¿Y cuántos en vuestro mundo nunca se hacen nuevas preguntas, y luego se preguntan por qué nada cambia?
70. Participante: ¿La pregunta es cómo desarrollar una mayor claridad y discernimiento en relación con el uso del propio cuerpo emocional y la energía, y mantenerse al margen; y no, por así decirlo, tomar el velo o las vestiduras del cuerpo emocional de otro y usarlos?
71. Querido amigo, imagina que estás sentado en una gran orquesta y hay muchos violines y muchas flautas, y muchos oboes y muchos clarinetes, y cosas así, que componen esta orquesta. Y el espectáculo aún no ha comenzado, así que todos están afinando sus instrumentos. Y mientras estás allí sentado (eres un flautista), colocas la boquilla en el instrumento; y mientras la llevas hacia tus labios estás un poco nervioso porque, después de todo, este es un nuevo espectáculo para ti, eres nuevo en el vecindario, por así decirlo. Y pareces distraído por el sonido del oboe, el sonido del clarinete, el repique del tambor, el pequeño chirrido de las cuerdas del violín. Por un momento estás distraído. ¿Qué sonido es mi sonido? ¿Cómo puedo oír mi propio sonido si todas estas otras cosas están haciendo ruido a mi alrededor?
72. El virtuoso, por así decirlo, el maestro del instrumento, aprende a poner su atención en lo que desea en lugar de en lo que teme que le impide obtener lo que quiere. Y lo que quieres hacer es escuchar el sonido de tu propia flauta. Así que te llevas el instrumento a los labios, y comienzas a soplar sobre ella, hasta encontrar el ángulo correcto para poder comenzar a emitir la nota. Ah, ese es el que me gusta. Vaya, ahora me distrae otra vez el oboe. En lugar de pensar, ¿cómo puedo separarme del oboe y centrarme sólo en lo que quiero escuchar? Mi propia flauta.
73. Practica soplar la nota de nuevo. Dirigiendo la atención a lo que deseas, liberando a los músicos de oboe y a los violinistas y a todos los demás de la culpa de distraerte. Concéntrate en lo que quieres. ¿Cuál es la frecuencia que deseas sentir en tu cuerpo?, ¿qué pensamientos quieres tener? Presta atención en generar el impulso hacer sonar la nota que quieres oír en ti mismo. Y a medida que generas ese impulso, empieza a sonar como el sonido de un vaso de cristal al ser golpeado: brillando radiantemente, sonando radiantemente a través del espacio vacío, donde nada lo obstruye. De modo que incluso mientras el oboísta y los violinistas están haciendo lo suyo, estás tan absorto que concentras toda tu atención y todo tu deseo en no preocuparte por lo que ellos están haciendo, ni en cómo sus sonidos pueden estar afectándote; pero cuando sientes el efecto o la distracción del oboe, vuelves a crear el sonido de lo que tú deseas. Ya sea respirar profundamente, sonreír con cariño, significa pensar: "Ya está hecho y lo reconozco". Aprendes a dirigir la atención de tu mente hacia lo que quieres sentir y experimentar, para manifestarlo en tu realidad. Eso es lo que genera la fuerza.
74. Y, como ves, eso es lo que le da respuesta a la pregunta. Porque, a medida que empiezas a estabilizarte, enfocándote en lo que quieres, te familiarizas con la frecuencia de la nota que estás creando como flautista. Y cuanto más te familiarizas con esa nota, más claro se vuelve lo que no es esa nota.
75. Y del mismo modo, cuando creas que estás sintiendo energías y no estés seguro de si son tuyas o las de alguien más, aparta la atención de la mente de ese pensamiento; es una pregunta inútil. Vuelve a centrarte en: ¿A quién le importa lo que siento ahora, o lo que creo que podría estar pasando? ¿Qué deseo? Oh, quiero que mi cuerpo esté relajado. Quiero mirar con amor el mundo que veo. Quiero caminar como un ser Crístico en forma femenina. Quiero ser feliz. Bueno, ¿cómo se sentiría eso en este momento? Ah.
76. Comienza a utilizar el poder de la creación, que siempre usas, para crear de manera diferente: llevando la atención de preocuparte por el oboísta para centrarte en la radiante joya que puedes crear soplando tu propia nota. Fortalécela. Conviértete en ella.
77. Si fueras a un gimnasio para ejercitar un músculo, y fueras a levantar pesas, no te permitirías mirar a tu alrededor y preguntándote quién está levantando qué peso, y por qué no puedo levantar esa pesa de allá, y todas esas otras cosas. Sabrías que solo estás ahí para concentrarte en lo que tú estás haciendo. ¿Cómo estás tú moviendo los músculos? ¿Cómo levantas tú esa pesa? ¿Qué sientes tú por dentro? Porque sabes que si te distraes, podrías lastimarte. ¿No es cierto?
Participante: Ajá.
78. Cada vez que eliges dejarte distraer por lo que hacen los demás, desviando tu atención de la nota que quieres aprender a tocar, y eso se logra al preguntarte: ¿Cómo sería estar en perfecta paz en este momento? ¿Cómo sería ser Cristo encarnado? ¿Cómo sería no tener miedo? ¿Cómo sería liberarme de mis historias pasadas?
79. Al enfocarte en tu nota, descubres que la única vez que te haces daño es cuando centras tu atención en tratar de averiguar qué es de otra persona y qué está haciendo. Cuanto más centres tu atención aquí en tocar la nota perfecta a través de tu flauta, todo lo que te rodea comenzará a desaparecer. Se llama, creo, vigilancia y disciplina. [Risas]
80. Permíteme mostrarte una imagen: Imagínate ser judío, hijo de padres judíos, de clase media a media-baja, se podría decir, en un marco de tiempo cultural de gran agitación: gran miedo y duda, y lucha, y conflicto. Imagínate estar de pie en círculo, lo que podríamos llamar una plaza, supongo, en una antigua ciudad llamada Jerusalén. Y ver el alboroto a tu alrededor; y de repente darte cuenta de que nada de eso importa. Lo único que importa es, ¿qué deseo? Podría haber tomado la decisión y decir que quería ser un comerciante exitoso, o un cambista exitoso, como todos los demás. Pero, en cambio, decidí darme el gusto y plantear la idea imposible, el pensamiento improbable, la herejía, el pensamiento herético: ¿cómo sería ser Cristo encarnado en medio de este lugar? Me enfoqué en preguntarme qué quería realmente. Y eso ha marcado la diferencia.
81. ¿Estarías dispuesto, entonces, a empezar a disciplinar la mente, a volver a cuestionarte esa pregunta: ¿Qué es lo que realmente quiero? ¿Cómo sería ahora mismo, volverse tan extravagante en medio de lo que considero que es una situación descabellada, para elegir estar en una ilimitada y perfecta paz?
82. Cualquier pensamiento de ese tipo servirá, siempre y cuando sea altamente ilimitado.
83. Participante: De acuerdo.
Jeshua: ¿Eso te ayuda en ese sentido?
Participante: Si, muchísimo.
84. Entonces veremos si decides tocar bien la flauta. Querido amigo, más vale que lo hagas, ya has explorado los caprichos del clarinete, y del oboe, y del trombón.
Participante: ¡Y la batería!
85. Participante: Jeshua, ¿cómo es vivir la vibración Crística en 3-D?
86. Es muy divertido. Es la maravilla de las maravillas. Es tan sublime y grandioso que ninguna palabra puede abarcarlo. Es estar en el mundo sin ser del mundo. Es estar tan lleno de sabiduría, y compasión, y amor, y poder y capacidad, y al mismo tiempo saber que literalmente no eres nada. Por mí mismo no hago nada. Y muchos buscaron hacerme su dios. Y, sin embargo, les decía: "no me miréis. Yo no soy el hacedor ni el ejecutor. Soy el testigo del gran misterio que ahora dejo fluir a través de mí". Y cada supuesto milagro era un milagro para mí. Trajo frescura a cada instante, al pisar con un pie la tierra cálida a mediodía, y sentirme totalmente asombrado de que esa experiencia pudiera surgir; de que, poniendo un pie delante del otro, pudiera terminar en un pozo teniendo una conversación con una mujer que cambió su vida, que el espíritu santo pudiera hablar a través de mí para preguntarme cómo llegué al pozo en primer lugar. No era mi intención. Solo era mi intención estar en un estado de asombro, de admiración y de aceptación.
87. Ser Cristo en la tercera dimensión es una experiencia muy singular. Dura solo un abrir y cerrar de ojos, pero así es como dura el cuerpo. Pero mientras dure, puede asegurarte esto; nada que puedas imaginar o crear, nada de lo que una mente haya reflexionado, puede igualar la sublime plenitud y satisfacción que resulta de hacer la pregunta que has hecho. Porque cada pregunta debe ser respondida. Y la respuesta es siempre la experiencia de la realización de la pregunta. Continúa, pues, haciendo esa pregunta.
88. Participante: Hay una que me viene de perlas; y es que si ser la vibración Crística en 3D es tan sublime como tú acabas de describir, entonces ser co-creador de Cristo en 3D debe ser una maravilla. Y me pregunto si eso ha sucedido alguna vez en la historia de la 3D que hemos conocido hasta ahora.
89. La respuesta es no. Nunca ha ocurrido en este plano. Ha habido muchas grandes civilizaciones; pero cada una, no importa cuán alejada e incluso más allá de la que conoces, como dijimos antes, en comparación, la tuya es extremadamente primitiva en relación con algunas de las que han existido. Pero en cada una de ellas, se creía que algunos podrían ser Cristo, pero no todos. Simplemente tenían la percepción de que tenía que existir una jerarquía. ¿Tiene sentido para ti?
Participante: Sí.
90. Por lo tanto, el pensamiento que está penetrando o descendiendo es el pensamiento de un mundo en el cual todas las mentes del cuerpo manifiestan la plenitud de la conciencia Crística. Segunda venida, de hecho. No, nunca ha ocurrido, pero ocurrirá.
91. Participante: Esa es una de las verdaderas oportunidades que tenemos en Shanti Christo.
92. No es sólo una de las oportunidades, es la única oportunidad. Todo sirve para eso, o puede servir para eso. Todo surge de si habrá o no mentes dispuestas a hacerte esa pregunta y comprometerse a recibir, lo que significa convertirse, en la respuesta. Por mi granito de arena, si tuviera mi granito de arena, diría que no podría haber una aventura más grandiosa que el campo del tiempo. ¿Eso te ayuda con respecto a la pregunta?
Participante: Sí, gracias.
93. Ah. Entonces ya se está recibiendo la respuesta.
94. Participante: ¡Menuda aventura! Siento que estoy despertando en la conversación que estamos teniendo.
95. Ah. La maravilla de las maravillas. Mmm.
96. Participante: Ha surgido la pregunta sobre la membresía de Shanti Christo, y el comentario fue que era "exclusivo" que las cintas solo llegaran a los miembros. Y la pregunta es (¿cuál es la pregunta?): para aquellos que no pueden manifestar los medios para hacerse miembros ahora mismo, si el Shanti Christo juega ese papel de abrir y extender cintas a aquellos. ¿Cuál es tu opinión al respecto?
97. ¡¿No pueden manifestar los medios?! Querido amigo, ¿te has preguntado por qué establece una universalidad en la conciencia humana para negar la simple verdad de todo lo que hemos dicho en esta hora?: nunca hay un momento en que un alma esté limitada; elige manifestarse y experimentar exactamente lo que está experimentando, lo que está experimentando.
98. Nadie tiene un billete de un dólar en el bolsillo a menos que haya elegido esa experiencia. No hay absolutamente nadie que carezca del poder para manifestar los medios de manifestación si está dispuesto a asumir la responsabilidad de sus creaciones erróneas. Y sonríen y dicen: Bueno, si yo creé eso, puedo empezar de nuevo.
99. Exclusividad es la palabra más interesante en tu idioma. Escucha bien. Cuando uno ve algo como exclusivo, ha elegido literalmente situarse al margen de lo que consideran exclusivo. No es la cosa en sí misma, ya sea una organización, un grupo o una relación. Eso no es lo que causa la exclusividad. La percepción crea experiencia, siempre, siempre, siempre. Y si alguien ve algo y lo juzga como exclusivo, entonces hay una oportunidad para detenerse y ver cómo literalmente creó la sensación de ser excluido. ¿Te parece lógico?
100. El libre albedrío nunca es arrebatado. Nunca he excluido a nadie de mí, y sin embargo muchos, muchos, muchos han juzgado mi trabajo como altamente exclusivo, al mismo tiempo que yo vivía en la Tierra. ¿Por qué solo seleccionaste a esos discípulos? ¿Por qué hay más mujeres que hombres? Yo no los elegí. Ellos se eligieron a sí mismos. Lo mismo ocurre ahora. ¿Te ayuda eso en ese sentido?
Participante: Sí, sí.
101. Ahora bien. Existe un fenómeno interesante en tu cultura donde se crean muchos clubes. Los hombres tienen clubes y excluyen a las mujeres. Las mujeres tienen clubes y excluyen a los hombres. Los blancos tienen clubes y excluyen a los negros. Los negros tienen clubes y excluyen a los blancos, a los rojos y todo lo demás en el planeta. Sin embargo, os digo esto: todo lo que importa es lo que verdaderamente deseáis. Si observáis cualquier cosa que ocurre en vuestra sociedad y la veis como una forma de exclusividad, deteneos, y observad, y examinad vuestra propia energía. Os sentís excluidos de algo, y por eso habéis convocado la experiencia que refleja la cualidad de la exclusividad. Hay algo de lo que tú te estás excluyendo en tu propia consciencia. Puede que no sea ese club: ese es un símbolo de la energía que fluye dentro de tu ser. Por lo tanto, si uno dice: "bueno, esto es exclusivo", el estudiante sabio hace una pausa, se recuerda que lo que está experimentando, lo ha creado él mismo. Y si está viendo la exclusividad, necesita comenzar a hacer la pregunta clara: ¿Qué estoy excluyendo de mí mismo? ¿Cómo estoy yo acallando las energías de exclusión? ¿Eso tiene sentido para ti?
Participante: Sí.
102. Entonces, ¿hay más preguntas? [Pausa]
103. Así que, a todos los que habéis escuchado estas palabras, recordad que es un peldaño. Comenzar a ver cada uno de vuestros días y todas vuestras experiencias como si fuerais los creadores literales y únicos de vuestra experiencia. Y puede ser lo que queráis. A Dios no le importa. Ya veis, Dios se complace en crearos. Lo que hacéis con el poder que Ella os ha dado es asunto vuestro. Pero parte de la creación de Dios es otorgar completa libertad a sus creaciones. A Dios no le importa porque Él sabe que vais a volver a casa, cuando lo elijáis. Y vuestro trono os espera: el trono del dominio sobre vuestras creaciones.
104. Comenzamos entonces, ahora, a tejer una fusión que creará una vibración y una frecuencia a través de esta 'familia'. Mmm. ¡Una familia que es limitada porque excluimos a otros! [Risas] Es una invitación abierta. Y cualquiera es libre de unirse al baile, si han escuchado con sinceridad el deseo de despertar en su interior.
105. Para concluir, pues, en esta hora, en esta hora, mi paz os doy; y no como el mundo la da, os la doy yo. ¿Por qué querría dar como la da mundo? Seguramente eso es el colmo de la locura. Porque el mundo solo da para quitar. El mundo da solo para que podáis reconocer al mundo y su grandeza. Pero yo doy como mi Padre una vez me dio: libremente, incondicionalmente, como el desbordamiento del amor.
106. Por tanto, la paz sea siempre con vosotros, creadores de cielos y de infiernos, quienes sois libres de elegir de nuevo en cualquier momento. Y como yo no tengo tiempo, puedo esperar eternamente a que elijáis conmigo. Amén.
2.07 La Ignorancia es una Bendición
Ahora comenzamos.
1. Y una vez más, saludos a vosotros, amados y preciados amigos.
2. ¿No es cierto que dondequiera que miréis, ya sea dentro de vosotros o a vuestro alrededor, solo existe el Rostro del Misterio brillando hacia vosotros? Pues desde el principio, ¿habéis sabido realmente qué es una sola cosa o para qué sirve? Sin embargo, los pensamientos dentro de vuestra mente, vuestras percepciones de las cosas, tanto dentro como alrededor de vosotros, os llevarían a creer que de hecho sabéis lo que es una cosa y para qué sirve.
3. Contemplaríais un objeto, como una silla, y vosotros decidiríais qué es ese objeto y para qué sirve. Contemplaríais la lluvia que cae de las nubes y vosotros decidiríais qué es esa cosa y para qué sirve. De hecho, miraríais a vuestro hermano y hermana y (percibiendo algo sobre ellos o relacionando su presencia con alguna historia pasada que hayáis tenido con ellos), decidiríais quién y qué son y para qué sirven. Y cuando decidís para qué sirven una cosa o una persona, entonces os justificáis en usar esa cosa o persona de acuerdo a vuestra percepción. Observaríais una silla y decidiríais: como es una silla, debe ser para sentarse, y por lo tanto me sentaré en ella. Miraríais la lluvia mientras cae y, decidiendo que se llama 'lluvia', la mente instantáneamente decidiría qué es la lluvia, de dónde viene, y para qué sirve. Por lo tanto, actuaríais en consecuencia.
4. Y, sin embargo, ni siquiera esto es del todo coherente. Pues un granjero contemplaría la lluvia y la vería de manera muy diferente a lo que vosotros llamaríais un atleta jugando en un campo un sábado por la tarde; o una familia preparándose para ir de picnic. Por tanto, ¿qué es lo que decide por vosotros qué es una cosa y para qué sirve? La conciencia, la naturaleza de la mente, es en verdad, muy escurridiza; y requiere una gran vigilancia aprender a ver (comprender, trascender, captar) cómo la conciencia, la naturaleza de la mente, opera a través de vosotros, a través del cuerpo, a través de las sensaciones corporales, en relación con todas las cosas creadas.
5. Pero tomaremos un pequeño atajo. Para las cosas que miráis cuando decidís qué es una cosa y para qué sirve, habéis proyectado vuestro sistema de valores sobre ellas. Algo ya opera en la profundidad de vuestra conciencia que estimula un impulso que requiere que moldeéis vuestra experiencia de lo que veis y de lo que creéis que son estas cosas, para que se ajusten con lo que más valoráis en ese momento.
6. Siempre, entonces, lo que realmente experimentáis no es la cosa en sí misma, ni lo que pueda o no ser en sí misma; experimentáis solo los límites de vuestra propia mente. Nada más. Y nada menos.
7. Hay muchos que observan la lluvia mientras cae y no ven solo lo que nutre la tierra donde crecerá la planta, ni ven lo que interrumpe su excursión dominical al parque; no ven necesariamente que esto va a cambiar la textura de la hierba y la tierra, de modo que el atleta pueda resbalarse y caerse de culo de vez en cuando; sino que no miran con los ojos físicos y miran con una mente que no está apegada a ninguna necesidad específica propia, y han aprendido a preguntar al Misterio de la Creación: ¿qué es esto? Y, ¿para qué sirve? Y han llegado a ver que la lluvia en sí misma, por utilizar un ejemplo, es un símbolo de la Conciencia y la Creación misma. Contemplan incluso una silla, o una persona, o una brizna de hierba, y miran más allá de las percepciones que han aprendido para preguntar directamente qué es esta cosa y para qué sirve.
8. Y descansando en la pureza de Mente, descansando en la neutralidad de Mente, ocurre un proceso diferente. Porque no hay impulso que surja de dentro de su propia conciencia de separación, su propia mente individual, su propio estado egoico del ser (creyendo que necesitan algo, y por lo tanto el mundo se convierte en aquello que satisface lo que necesitan); por eso no proyectan ningún valor sobre lo que ven, sino que esperan que un valor sea dado desde una fuente más profunda que la mente asociada a la historia personal y con el cuerpo mismo. Y desde esa profunda neutralidad de la Mente, algo, realmente, se revela. Y, sin embargo, lo que se revela no es del mundo, porque lo que se revela es un Resplandor, el reflejo de un gran Misterio, un símbolo de las leyes de la conciencia misma en su naturaleza universal, más que personal.
9. La lluvia se convierte en lo que trae sustento a la creación. La lluvia se convierte en un símbolo de cuán cuidadosa y fácilmente desciende la gracia de un Amor Perfecto, y se da a cualquiera que quiera recibirla. La lluvia se convierte en un símbolo de aquello que es puramente inocente, pero se da para ser percibida y experimentada según la elección de la mente receptora.
10. Del mismo modo, a una persona no se la considera según su historia, no se la considera según si su cuerpo es o no lo suficientemente bonito como para llevarlo a la cama para tener relaciones sexuales. No se considera que el cuerpo sea lo suficientemente grande ni lo suficientemente fuerte como derribar a varios cuerpos más pequeños, de forma que les deis un contrato con grandes monedas doradas. Una persona no es vista como algo que es utilitario, es decir, capaz de realizar cierta función, capaz de satisfacer alguna necesidad tuya. Y, por lo tanto, lo que comienza a brillar a través de esa persona, tu hermano o hermana, no es su individualidad (es decir, no sus debilidades, no su estructura de personalidad), sino la Luz; la presencia del misterio de la Conciencia misma, que surge como una suave ola desde el océano de la Mente que es sin principio ni fin.
11. ¿Por qué es esto importante? Porque a medida que transcurre vuestro día, creéis experimentar directamente lo que es, y tenéis la absoluta certeza de que lo que es está fuera de vosotros (la persona, la silla, la lluvia, cualquier cosa percibida está fuera de vosotros). Aún no habéis aprendido a entender verdaderamente, a comprender en profundidad la propia estructura celular. Porque el cuerpo es un mecanismo de conocimiento. Es la manera en que atraéis energía hacia vosotros mismos. Es a través de lo cual proyectáis la energía de vuestra mente. Es el punto de encuentro entre lo interno y lo externo, al igual que la piel es el lugar de encuentro entre lo interno y lo externo.
12. Creéis que lo que estáis percibiendo y por tanto conociendo es algo fuera de vosotros que es inamovible: está definido, es completo, y lo sabéis. Y una vez más, os digo que en ningún momento veis o percibís nada excepto lo que proyectáis sobre ello; hasta que, a través del uso de la vigilancia y el dominio de las Llaves del Reino del Deseo, la Intención, el Permiso, y la Rendición, la mente se re-entrena para descansar en paz, no queriendo nada, no necesitando nada, sin saber para qué es o es una sola cosa; solo entonces la mente se vuelve capaz de recibir un conocimiento superior, una intuición superior. Solo entonces el cuerpo comienza a reestructurarse de modo que surgen sus posibilidades más profundas, más latentes (llamadas por ejemplo el tercer ojo), para empezar a percibir un objeto a través de los sentidos corporales; a sentir un color, a escuchar algo que los oídos no pueden oír. El cuerpo en sí mismo es un mecanismo increíble para unirse a y experimentar toda la creación.
13. Pero lo que os impide ser capaces de oír un color es lo que estáis eligiendo proyectar sobre la creación al decidir que ya sabéis qué es una cosa y para qué sirve. Mmm. Esa es mi mascota y mi mascota es para hacerme compañía, para complacerme; y si por lo tanto la mascota actúa de una forma que no es agradable, surge la ira y el mundo es un desastre. Este es mi empleado y mi empleado es un dispositivo de uso para ayudarme a hacer lo que creo que debo hacer para crear dinero para sobrevivir, tanto como pueda. Y por lo tanto, cuando el empleado dice: "Estoy pasando por una especie de crisis espiritual y no podré estar el miércoles por la mañana", inmediatamente surge la frustración, porque lo que el empleador valora es la producción de los artículos inútiles de su cultura (en general) y por lo tanto hay algo mal con el empleado y tal vez deberíamos reemplazar a esta cosa que no parece entender lo que es y para qué sirve.
14. ¿Cuántas veces creéis al día que lo que percibís a vuestro alrededor no está cumpliendo su función? Lo que significa, por supuesto, que no encaja con lo que vosotros habéis proyectado sobre él.
15. ¿Con qué frecuencia en cada una de vuestras relaciones estáis tan seguros de que el otro ha olvidado su lugar, y por lo tanto está perturbando vuestro mundo? Y, sin embargo, ¿con qué frecuencia habéis aprendido a perdonaros a vosotros mismos de verdad por lo que habéis creído que vuestro hermano o hermana es y para qué sirve?
16. ¿Cuántas veces habéis renunciado a vuestras propias ideas de lo que es la Creación y para qué sirve, para descansar en ese lugar de neutralidad donde vuestra propia ignorancia es aceptada, y abrazada, y amada, y confiada; ese lugar en el que hay una suspensión de la proyección de vuestra propia valoración?
17. ¿Con qué frecuencia, un día cualquiera, descansáis en la paz que sobrepasa todo entendimiento y pedís a lo invisible: ¿Para qué sirve esto? ¿Cuál es el significado y el propósito de este momento? ¿Qué quieres que vea brillando a través de la silla ... de la lluvia ... de mi hermano y mi hermana?
18. Porque os digo, el ojo de la aguja se encuentra en la fuente de vuestra propia consciencia. El camino hacia una vida espiritual no se encuentra fuera de vosotros, sino dentro de vosotros, en lo profundo de la esencia de todo lo que habéis construido alrededor de la simplicidad de un misterio inocente llamado Creación.
19. El camino hacia la paz, el camino hacia una vida milagrosa, no consiste en insistir en que el mundo se ajuste a lo que habéis creído que es y a lo que habéis creído sobre vosotros mismos; sino más bien a renunciar a todas las ideas que habéis aprendido, a renunciar incluso a la creencia de que existís, a renunciar a la creencia de que debéis continuar en el siguiente momento como un ser corpóreo, para considerar las percepciones más primarias que lleváis como una consciencia que está teniendo experiencia de tercera dimensión, o física; para renunciar a todas ellas en el altar de vuestro corazón, y para reconocer plenamente vuestra completa ignorancia. Porque solo una mente así vacía de sí misma puede ser educada de nuevo.
20. El camino hacia la paz en la vida, el camino hacia la maestría, el camino hacia la unión con toda la Creación (de hecho, el camino hacia una perfecta y completa Cristiandad), no está en intentar crear o hacer, sino en dominar el arte de renunciar, el arte de descansar en la humildad e inocencia de una ignorancia divina.
21. Padre, Aquel que es la Fuente y el Creador de todo, que impregna todas las cosas, el misterio emanando del misterio, no sé qué es una sola cosa o para qué sirve. Creí saberlo ayer, e incluso en el último momento, pero ahora elijo renunciar a todas las cosas y descansar en esa Paz Perfecta por la cual, tal vez, me será mostrado cómo percibir y por tanto, experimentar de nuevo.
22. Aquí está el camino del poder.
23. El poder en vuestro mundo significa manipular, controlar, conseguir lo que queréis. Pero os digo esto: ¿Estáis seguros de que sabéis lo que queréis? ¿O lo que queréis no se basa en lo que creéis que debéis tener? Y lo que debéis tener, ¿no es acaso una creencia en la percepción que se basa en vuestra fijación previa acerca de lo que es el mundo es y de lo que sois? Si no os conocéis a vosotros mismos, ¿cómo podéis saber lo que necesitáis y lo que queréis?
24. Por lo tanto, queridos amigos, comenzaríamos por pediros que estéis decididos a aprovechar vuestra experiencia de cada instante como una oportunidad para llevar vigilancia a la mente, eligiendo reconocer vuestro estado completo de ignorancia en cada momento. Porque el que dice que "sabe", probablemente no sabe. Y el que dice "sé que no sé", probablemente sabe.
25. Contemplad esa fraseología, porque dentro de ella hay mucha sabiduría. La primera es la expresión de la conciencia del mundo. Todo lo que necesitáis hacer es sentaros en un banco del parque y ver vuestro mundo pasar y caminar; y todos saben lo que están haciendo, a dónde van, por qué; y por supuesto que es importante. Pero solo aquel que sabe que no sabe descansa por un momento en el banco del parque y dice: Padre, ¿cómo sería este día? Enséñame. Muéstrame. No sé nada.
26. Porque aquel que nada sabe descansa en la humildad, y entonces es libre de maravillarse ante aquello a lo que es guiado o guiada a hacer, y ante aquello que se revela a su conciencia.
27. Porque solo cuando la mente se libera de proyectar puede convertirse en un recipiente vacío en el que puede recibir el resplandor de un misterio brillando desde la Mente de Dios a través de todas y cada una de las cosas creadas.
28. El camino del despertar, entonces, es el camino del reconocimiento de la propia ignorancia perfecta. El camino de la paz requiere renunciar a todas las ideas. Porque solo entonces la mente puede ser reeducada.
29. Entonces, comencemos por algo bastante sencillo. ¿Dónde creéis que estáis ahora mismo? Pensad en ello por un momento y sed honesto con vosotros mismos. Cuando os sentásteis y pusísteis esta cinta dentro de vuestra pequeña máquina, ¿no estabais ya operando desde un lugar de conciencia que decía: Sé exactamente lo que hago. Estoy en mi casa. Estoy en mi coche. El clima esta tal o cual. Solo dispongo de este tiempo y, oh Dios mío, ¿no debería estar haciendo esto el gobierno, y no debería estar sucediendo aquello? ¿Y qué pasa con ese evento deportivo? Qué estúpido fue caer de culo porque estaba lloviendo, y ahora se ha perdido el partido, y por eso estoy deprimido.
30. Todas estas cosas os pasan por la cabeza. Ponéis la cinta y ya habéis decidido que vais a escuchar algo que os inspirará o que os hará reflexionar. Quizás ya hayáis decidido que me escucharéis comunicándome a través de esto, mi querido hermano; tened por seguro que en el futuro tendréis algunas sorpresas. Ya habéis decidido lo que es antes de empezar.
31. Ya habéis decidido cómo abordar la experiencia: activando vuestra mente analítica para que oigáis las palabras en las frases; y, por lo tanto, creáis que llegaréis a comprender.
32. Pero yo os digo que hay algunos entre vosotros que han aprendido a sumirse en la ignorancia y la inocencia. Y cuando se pronuncian estas palabras, más que oírlas las ven como imágenes. Las sienten en lugar de pensar en ellas. Reciben conocimiento del silencio entre las palabras. Sienten una transmisión de energía que jamás podrían explicar a nadie porque no tiene nada que ver lógicamente con la formación de pequeños sonidos que llamáis palabras a los que ya habéis atribuido un significado. Aunque parezca que están escuchando una cinta, ya se encuentran en una clase de conciencia que trasciende el proceso normal de escuchar, y analizar, y sacar conclusiones.
33. Se ha dicho que los mansos heredarán la tierra. ¿Qué significa realmente esa palabra, entonces? Los mansos son aquellos que han aprendido la futilidad de su aprendizaje.
34. Los mansos son aquellos que saben y aceptan que solo hay Misterio surgiendo. Los mansos son aquellos que saben que no son lo que creían ser. Los mansos son aquellos que esperan que ocurra la revelación en cada instante. Los mansos son aquellos que sonríen a la futilidad y la locura de actuar en el mundo como si supieran qué es una cosa y para qué sirve. Esperan en la consciencia divina. Esperan la pureza que emana de la Fuente del Ser que puede brillar a través de ellos y revelarles, momento a momento, cuál es el propósito de cada instante.
35. Todo maestro, todo verdadero maestro, es uno de los mansos. Porque la maestría no reside en la acumulación de conocimiento. La maestría reside en la ignorancia divina, en la que resplandece el verdadero conocimiento; el conocimiento que irradiaría a través de vuestra mente desde la mente de Dios; el conocimiento que iluminaría incluso los dispositivos sensoriales del cuerpo para que recibieran lo que se transmite de todos los objetos creados, de modo que trascenderán el conocimiento, y la visión, y la capacidad auditiva ordinarios.
36. Así que mirad a vuestro alrededor, justo donde estáis. Creéis que sabéis qué hora es y por tanto quizás penséis que deberíais estar todavía en la cama. Sabéis qué hora es y, por lo tanto, tal vez se supone que deberíais salir corriendo por la puerta a conseguir algún tipo de trabajo que creéis que os va a proporcionar lo que deseáis; porque lo que queréis está vinculado a lo que pensáis que necesitáis, y lo que necesitáis está vinculado a vuestra creencia de que debéis sobrevivir al siguiente momento con un estilo de vida determinado. O quizás creéis que si no tuviérais ese trabajo el universo entero se derrumbaría a vuestro alrededor y no os apoyaría en absoluto; y por lo tanto, claro, la realidad es que ya deberíais estar saliendo por la puerta para llegar a vuestro determinado empleo, incluso si ese trabajo no es el deseo de vuestro corazón. ¿Veis cómo funciona todo esto?
37. En algún lugar de lo más profundo de vuestra mente habéis adquirido percepciones sobre qué son las cosas y para qué sirven; incluyendo vuestro cuerpo, vuestra mente, vuestros pensamientos, vuestros sentimientos. Y a partir de estos, profundamente arraigados, profundamente habituados, habéis decidido lo que necesitáis para que encaje con lo que creéis que es cierto. Y desde lo que necesitáis, proyectáis impulsos de lo que deseáis. Y lo que queréis determina cómo veréis cada objeto, y cada persona, y cada gota de lluvia, y cada brizna de nube, y cada silla a vuestro alrededor. Pero de nuevo os digo, la mansedumbre comienza verdaderamente con el pleno reconocimiento de que no sabéis lo que realmente queréis, a menos que hayáis llegado a un lugar donde existe una voz silenciosa llamando dentro que os dice: Quiero a Dios. Quiero la Paz. Quiero volver a Casa.
38. Antes os pregunté si sabíais dónde estabais, y os digo esto: si creéis que estáis sentados en una silla, si creéis que sabéis qué hora es, si crees que sabéis lo que significa este día para vosotros, no sabéis dónde estáis. Literalmente no sabéis dónde estáis.
39. ¿No sería aconsejable si vais a actuar en un día cualquiera, al menos comenzar a contemplar la simplicidad de la pregunta: ¿No es prudente saber primero dónde estoy, antes de decidir lo que haré?
40. La mente humana cree saber dónde está, y sin embargo, donde se encuentra es dentro del conjunto de las locas ideas, locas nociones y percepciones temerosas que ha creado erróneamente para reemplazar la simplicidad de la realidad de estar en la Mente de Dios (ilimitada para siempre, totalmente apoyada y provista en cada momento).
41. Si supierais dónde estáis, verdaderamente, si toda la humanidad supiera dónde está, el mundo como lo conocéis pararía en seco y pronto dejaría de existir. Eso que llaman Wall Street ni siquiera abriría por las mañanas. Nadie iría a los grandes salones del gobierno. Muchos de vosotros jamás volveríais a poner un pie en lo que llamáis un automóvil.
42. ¿Sabéis lo que ocurriría? Primero, habría un deleite al despertar para ver los primeros rayos de luz brillar desde el sol, misterio de misterios, y en comenzar a tocar la dulzura de la tierra. Vuestro deleite matutino sería discernir las sutiles cualidades con la que la luz cambia la coloración del mundo que os rodea. Y os sintonizaríais y sentiríais la cualidad vibratoria de cómo la naturaleza comienza a despertar a vuestro alrededor con cada día que comienza. Escucharías el sonido de una hoja cobrando vida por la mañana, no a través de los oídos, sino a través de la piel misma de vuestro cuerpo. Os deleitaríais al permitir que vuestra conciencia tocara, y acariciara, y abrazara cada cosa creada en ese momento. Quizás os sentiríais impulsados a plantar semillas en la tierra, o tal vez a cosechar lo que habríais sembrado previamente. Podríais ser llamados a uniros a vuestros vecinos en el canto y el baile, o en oración silenciosa. Estaríais tan maravillados por lo que se está desplegando a vuestro alrededor, en vuestro interior, que vuestra mente no sería capaz de, comparar, contrastar ni juzgar. Estaríais demasiado impresionados por el increíble y poderoso misterio que es la Creación, y sabríais sin lugar a dudas que este día recibiríais todo lo que necesitáis, y que vuestro pan de cada día vendrá a vosotros. 'El pan de cada día' no es solo lo que metéis en la boca del cuerpo. Es nutrición emocional. Es juego. Es risa. Es plenitud. Hay muchos niveles de pan de cada día. Y, sin embargo, cae sobre vuestros hombros como las gotas de una suave lluvia primaveral sin cesar, maná del Cielo. Estaríais tan inmersos en la contemplación del Misterio de Dios, que no es más que Amor, que nunca surgiría un pensamiento temeroso, nunca surgiría un pensamiento crítico; nunca, jamás creeríais realmente saber qué es algo y para qué sirve. Os deleitaríais en permitir que estas cosas os fueran reveladas.
43. Así que os pido que comparéis esa definición, esa imagen, con cómo vive la humanidad, y luego os preguntéis: ¿Sabe la humanidad dónde está? ¿Sé yo, como parte de la humanidad, dónde estoy? ¿Estoy dispuesto en este momento a renunciar completamente a todas las ideas que he tenido sobre lo que es algo y para qué sirve y, por lo tanto, cuál es su significado, cuál es su utilidad?
44. ¿Puedo elegir descansar en el lugar de la neutralidad y permitir que algo más allá de mí me enseñe de nuevo?
45. Así que, si estáis de pie, quiero que os sentéis, y si estáis sentados, permaneced donde estáis (ahora que esa frase tiene un nuevo significado). Sentid verdaderamente el tejido del objeto sobre el que estáis sentados. ¡Sentidlo! Abrid las células del cuerpo y permitid que la cualidad vibratoria de donde estáis sentados penetre en vuestro ser. Dejad que la piel sea un organismo para oír y no solo para sentir. ¿Podéis oír la nota cantada por aquello sobre lo que estáis sentados? Todas las cosas contienen consciencia, o vida.
46. Porque toda la creación no es más que la Vida misma, y por lo tanto hay sabiduría e inteligencia irradiando a través de cada forma creada. Sentid la cualidad de la vibración. ¿Os viene a la mente un color? No necesariamente el color del tejido, sino el color de la vibración representada por este objeto. ¿Es un color que os gusta? ¿Os sentís bien donde estáis? Estad tranquilos, si no es así, deshaceos de ese objeto y dádselo a otra persona necesitada; y procurad para vosotros mismos aquello que crea la vibración que os brinda un placer más allá del ego.
47. Comenzad a traer a vuestra vida, a incorporar en vuestra vida esas cosas, ya sea una silla, una flor, un bolígrafo, el color del papel que utilizáis; dejad que todas las cosas comiencen a reflejar y a emanar hacia vosotros eso que os recuerda la creatividad infinita, la infinita hermosura; la infinita calidad de vibración de paz, y belleza, y misterio (la calidad de la Presencia de Dios). Si ahora tenéis ropa sobre el cuerpo, sentidla por un momento. Sentid la tela de la ropa sobre el cuerpo. ¿Quién te dijo que necesitabais llevar eso? ¿Quién os dijo que necesitabais ese color o ese estilo? ¿Realmente resuena con vosotros? ¿Se siente natural? ¿Proviene de la tierra, o el hombre ha confeccionado el propio tejido que ahora colocáis sobre el cuerpo? Porque os digo que lo que no ha surgido de la naturaleza, sin manipular, bloquea ciertas frecuencias que son emitidas desde el mundo natural, desde vuestra Madre Tierra.
48. Por eso siempre es recomendable utilizar los tejidos más naturales sobre el cuerpo.
49. ¿Os transmite belleza y plenitud, o es algo con lo que “os conformasteis” porque os ahorró monedas doradas? Y si compráis algo para ahorraros monedas doradas, ¿no os estáis diciendo a vosotros mismos que vivís en un universo de carencia y que no tenéis dentro de vosotros el poder para traer abundancia a vuestra vida? Y si no tienes el poder para traer abundancia a vuestra vida, ¿no estáis diciendo que vuestro Creador os ha creado limitados e indignos de la Creación? Todo lo que veis a vuestro alrededor en este momento es un reflejo y un símbolo de lo que habéis creído que es verdad sobre la Creación y sobre vosotros mismos.
50. Bueno, no pretendo ser tan contundente, pero es hora de que la verdad penetre en la consciencia, porque pronto la tierra ya no tolerará ninguna vibración de conciencia que no irradie y resuene con luz, y belleza, y libertad, e inocencia, y juego, e infinitud. Por lo tanto, si queréis cambiar el mundo, cambiad de opinión. Y si queréis cambiar de opinión, renunciad a todas tus propias ideas.
51. Para aquellos de vosotros que estáis en una relación, o para aquellos de vosotros que podéis crear una relación, incluso si tenéis que poner un anuncio y decir que pagáis diez dólares de vuestras monedas doradas por día para que alguien a sea un amigo temporal (en otras palabras, si podéis encontrar otro con quien tener una relación), un ejercicio muy valioso es precisamente este:
52. Sentaros con alguien. Miraros a los ojos. Colocad las manos sobre lo que estéis sentados, quizás el suelo o la silla, lo que sea; miraros a los ojos; y que cada uno de vosotros reconozca al otro la verdad sobre sí mismo. Lo primero que pasará es que empezaréis a decir: Bueno, mi nombre es tal y me llamo fulano y vivo en tal lugar y tuve estos padres, y, ¡oh Dios mío!, y tengo estas habilidades …
53. Nada de eso es la verdad de quienes sois. La verdad de quienes sois es que no sabéis quiénes sois, no sabéis para qué servís. Estáis en un estado de completa ignorancia divina. Y podéis demostrároslo a vosotros mismos de esta manera. Observad a la persona sentada frente a vosotros durante al menos dos o tres minutos y luego contadles el pensamiento que estáis teniendo en la mente en este momento. Descubriréis que 99.9999999 por ciento de las veces estáis totalmente equivocados. Pedidles que hagan algún gesto, que cambien el lenguaje corporal y después decidles lo que están tratando de expresar.
54. Descubriréis de nuevo que pueden engañaros cuando quieran. ¿Sabéis qué es algo y para qué sirve? ¿Realmente sabéis lo que está ocurriendo en un momento dado? Mi respuesta para vosotros es que no, mientras confiéis en vuestros propios pensamientos e ideas.
55. Después de realizar este ejercicio el uno con el otro por unos momentos, practicad después el descansar en la neutralidad de vuestra propia ignorancia: Padre, no sé qué es algo ni para qué sirve.
56. Luego pedid a la otra persona que mantenga un determinado pensamiento en su mente. Podría ser la imagen de un elefante rosa. Podría ser cualquier cosa. Y a medida que descansáis en vuestra ignorancia, renunciando a toda esperanza de saber qué es, para qué sirve, qué necesita ser comunicado, podríais descubrir que empezáis a daros cuenta de que alguna idea predomina en vuestra mente. Podría ser descabellada. Podría ser un elefante rosa. Y entonces, simplemente decidle a vuestro amigo: Creo que estás pensando en un elefante rosa, o que tu lenguaje corporal está transmitiendo cierto pensamiento.
57. Mediante esta práctica, refinaréis vuestra capacidad de recibir conocimiento de una nueva manera. Y a medida que la refinéis, os encontraréis en un estado de lo que se llama Conciencia Cósmica, o Conciencia Crística, donde habéis dominado tanto la renuncia a vuestras propias ideas, que lo que es verdaderamente real y tiene un propósito en el momento, se revela en vuestra conciencia momento a momento; incluso si se trata de alguien que está al otro lado del planeta. Y entonces, cuando os preguntéis en vuestro interior: ¿Qué debo hacer con esto?, el Espíritu Santo os lo dice, y sabréis cuándo hablar y cuándo no hablar, cuándo actuar y cuándo no actuar. Descansar en la quietud de vuestro propio desconocimiento permite que la Vida se revele a través de vosotros y hacia vosotros. Pero lo que es revelado no será percibido como propio, y entenderéis que no podéis atribuiros el mérito por lo que se desarrolla a través de vosotros. Y diréis, como yo dije una vez: ¿Por qué me llamas bueno incluso cuando los milagros se obran a través de mí? No hay nadie bueno excepto Dios. Solo soy un canal del Misterio de la Vida. Estoy vacío. No hay nadie en casa.
58. Y cuando no hay nadie, hay todos.
59. Y cuando no hay nada, hay de todo.
60. Y cuando estéis vacíos, seréis llenados.
61. Y cuando estéis en paz, conoceréis el significado del poder.
62. Y cuando no queráis nada, lo tendréis todo.
63. Y cuando no necesitéis nada, conoceréis el significado de la libertad.
64. Amados amigos, reflexionad bien sobre lo que se comparte hoy, porque es hora de llevar la atención plena verdaderamente a la mente. Reconoced que, a medida que transcurre el día, todo lo que creéis percibir es un reflejo de dónde habéis permitido que vuestra conciencia resida; ya sea en las actitudes y creencias que habéis aprendido en el mundo, que solo os mostrarán lo que es increíblemente irreal, o en la serena neutralidad y paz de vuestra divina y perfecta ignorancia.
65. Pasaremos mucho tiempo juntos, profundizando más en esta comprensión y en aquello que ayuda a facilitar vuestro regreso a la ignorancia. Considerad esto: los humildes son los maestros de la creación y, sin embargo, parecen no saber nada en absoluto. Y cada momento de su existencia es entregado a la práctica de las Llaves del Reino, deseando solo unión perfecta con Dios, estableciendo la intención de renunciar a todas sus ideas propias, practicando la llave del permiso, descansando en la neutralidad, de modo que la vida pueda revelárseles a ellos y a través de ellos.
66. Y finalmente, entregando cada rastro de creencia de que hay algo dentro de vuestro cuerpo llamado 'tú mismo' que es exclusivamente vuestro y que debéis cuidar, y que debéis conseguir lo que quiere: ese pequeño fantasma hambriento llamado ego. Rendirse significa despertar a la realidad de que nunca ha habido nadie donde vosotros estáis, excepto la presencia de Cristo. Cuando os conozcáis a vosotros mismos, sabréis que sois todas las cosas. Sabréis que estáis vacíos, y que nadie está en casa, que solo existe la Vida viviéndose a sí misma. Habréis aprendido que no es a través del esfuerzo, sino a través de la renuncia, como el Reino se revela. Y descubriréis que siempre habéis estado en casa.
67. Reflexionad bien sobre estas cosas entonces, y por supuesto aportadle ligereza y humor. Reíos de vosotros mismos. Reíos del yo que creíais ser. Siempre que creáis que necesitáis algo para ser de cierta manera, daos palmadas en el muslo (eso sería un buen uso en cualquier caso), y reíos; y decíos a vosotros mismos: Dios mío, realmente pensé que necesitaba que algo sucediera de cierta manera. ¡Ay! La broma es para mí.
68. Y entonces la sabiduría de cómo se despliegan las cosas podrá revelarse ante vosotros. Y cuando sepáis que la sabiduría fluye a través de la creación de cada momento, quizás toméis la decisión de confiar de nuevo en la Vida. Y la Vida no es más que el Amor irradiado desde la Mente de Dios. Y ahí es donde reposáis ahora mismo.
La paz sea con vosotros, amados y preciados amigos. Amén.
2.08 Elegir para Ver
Ahora comenzamos.
1. Y en efecto, una vez más, saludos para ti, amado, y santo e hijo unigénito de Dios. Escucha atentamente este saludo. Saludos para ti, amado y santo, e hijo unigénito de Dios. Esta es, en Verdad, la verdad de quién eres. Esto es, en Realidad, todo lo que puedes ser.
2. Antes de que las primeras estrellas fueran puestas en los cielos, ya habíais vivido como vuestro Padre os ha creado para ser. No, no como la mente os mostraría 'a vosotros mismos'. No existía tal cosa como lo que conoces como un cuerpo. No existía el pensamiento de temporalidad. No había rastro del pensamiento de nacimiento, y por lo tanto, ningún concepto o experiencia de lo que llamaríais muerte. En un antiguo comienzo, antes de que existiera el tiempo, ya fuisteis creados completos y plenos, la perfecta extensión amorosa de la Mente de Dios. Y Dios es solo Amor. Siendo esto verdad, siempre lo es. No hay ni un momento en el tiempo en que esta verdad se interrumpa. No hay un solo momento en ninguna de vuestras experiencias en que el mundo real deje de existir.
3. ¿Cómo es posible, entonces, que os encontréis aparentemente constreñidos en el espacio y volumen de un cuerpo físico? Es muy denso, y a menudo, bastante duro. ¿Cómo es que miráis con ojos físicos tan seguros de que lo que os muestran es real? Y, sin duda, podéis demostrároslo a vosotros mismos. Simplemente intentad atravesar una pared y os convenceréis de que esa pared es completamente real, de que el cuerpo es quien sois; así es como es, y no puede cambiar. Llevando esa interpretación a la mente, tomando esa percepción como lo que es verdad, os enseñáis (instruís, inculcáis) a vosotros mismos a negar la suave Voz dada a Dios, a Su santa y única creación (vosotros), situada amorosamente dentro de vosotros, desde antes del principio de los tiempos.
4. Esa Voz está con vosotros todavía y siempre. Pero requiere, si quisiérais escucharlo, la voluntad de renunciar a todas las percepciones que alguna vez creísteis sobre vosotros mismos o sobre el mundo; y ese mismo acto se siente como una locura total. ¿Qué me pasará si abandono mi creencia de que ese muro es real? ¿Qué me pasará si renuncio a todas las percepciones que sé que están grabadas en piedra y debo actuar desde ellas para sobrevivir en este mundo que, ciertamente, no creé? Después de todo, llegué a él por accidente, fruto de la pasión de mis padres. Simplemente me encontré aquí, y así es como soy.
5. Parece absurdo renunciar a percepciones, y a creencias y experiencias tan profundamente arraigadas que creéis que os han ayudado a sobrevivir, para albergar lo que parece ser una locura absoluta.
6. He dicho a menudo y a través de muchos canales que el mundo que percibís es diametralmente opuesto al mundo real. Es exactamente lo contrario. Por lo tanto, si quisiérais conocer el mundo real, el primer paso que se requiere es reeducar la mente para estar dispuestos a aceptar que todo lo que creéis ver son solo reflejos temporales, o ilusiones; que los ojos físicos nunca os han mostrado el mundo real, que vuestras ideas y percepciones, basadas en la información que llega a través de los sentidos del cuerpo, siempre han sido diametralmente opuestas a la verdad del mundo real.
7. Si, entonces, hay un llamado dentro de vosotros, si existe esa chispa dentro de vosotros (lo que simplemente significa que la Voz de Dios finalmente se ha deslizado un poco y habéis comenzado a escuchar); si hay algo en vosotros que os llama a conocer el mundo real, si hay algo en vosotros que os llama a conocer la Paz de Dios, si hay algo en vosotros que está incluso algo dispuesto a renunciar a lo que sea que deba ser renunciado para saber esa realidad de la Paz de Dios y ese Amor Perfecto que ya sois, entonces debéis tomar una decisión. Y la decisión es esta: Si he empleado tiempo y he experimentado el tiempo para reunir evidencias de que lo que me he enseñado a creer es cierto, entonces tal vez deba usar el tiempo para renunciar a lo que he creído que es verdad.
8. La decisión es la elección de comprometerse plenamente a permitir que las experiencias del tiempo, comenzando justo donde os encontráis en vuestra vida diaria, sean re-interpretadas para vosotros por una Voz que está en vuestro interior, pero que no es del todo vuestra. Al menos, aún no. Llegará el día en el que seréis uno con esa Voz. Llegará el día en el que conoceréis la verdad de que: Yo y mi Padre somos Uno.
9. Llegará el día en que, aunque los ojos físicos parezcan aún funcionar, contemplaréis con amor el mundo que ha sido creado por error, esta dimensión física, esta constricción que percibís en vuestra mente; porque lo estaréis mirando a través de un ojo interior, un aspecto de vuestro ser, vuestra conciencia, que tiene ciertos correlatos físicos, sí; y activaréis ese ojo, y abriréis ese ojo, y miraréis todas las cosas a través de ese ojo. Y la información sensorial que os llegará será como si fuera filtrada o transmutada, de modo que lo que juzguéis de lo que veáis no provenga de las creencias e ideas que habéis creado erróneamente, sino de aquellas percepciones depuradas y purificadas por la Luz y la Sabiduría, que brillarán a través de ese ojo interior.
10. Una vez, cuando estaba sentado con mis amigos, que habéis oído que se llaman discípulos, les dije: "Cuando el ojo se vuelva único, entonces entraréis en el Reino." ¿Qué significa una declaración tan extraña? En primer lugar, trata sobre una verdad a muchos niveles, que solo puede ser comprendida mediante el concepto de niveles. «Cuando el ojo se vuelva único» significa que habéis aprendido a renunciar a vuestra fijación de tener la atención de vuestra mente ligada solo a vuestros sentidos físicos y, por lo tanto, a todos los conceptos y percepciones que habéis construido sobre la información sensorial que llega a través del cuerpo; y que habéis centrado y asentado esa atención en el ojo interior, de modo que la Luz de Conciencia que ilumina vuestra experiencia revele el reflejo del mundo real a través de todo lo que veis y experimentáis.
11. El segundo nivel es este: Os encontráis en conflicto, os encontráis en un mundo de dualidad. No hay ni una sola cosa (siempre hay esto y aquello; arriba y abajo; luz y oscuridad; bueno y malo; correcto e incorrecto; mejor valor, peor valor; mejor elección, peor elección. Donde quiera que vayáis a lo largo del día, os enfrentáis a la necesidad de elegir. Esto o aquello. Francamente, es simplemente la elección entre el Amor y el miedo. Pero en vuestro mundo prevalece esa dualidad, y por eso el mundo en el que os encontráis no es el mundo real. Porque el mundo real es único y completo, y solo el Amor reside allí.
12. Ahora bien, para pasar entonces al "ojo único" es necesario resolver el dilema de vivir en la dualidad. ¿Cómo lo hacéis? Dondequiera que os encontréis, estáis en el mundo físico mientras el cuerpo perdure (y el cuerpo perdurará mientras vosotros, como seres conscientes, sigáis eligiéndolo). Al reentrenar la mente para elegir solo el Amor, al reentrenar la mente para entregar cada percepción que alguna vez hayáis tenido sobre cualquier cosa o persona, así llegará el día en que no habrá una elección por un cuerpo físico, pero de hecho os encontraréis realmente con un cuerpo todavía.
13. Ahora bien, ¿cómo se hace eso? ¿Cómo se seca la piel mientras se nada en el arroyo? ¿Cómo se silencia el ruido mientras se permanece en un concierto de música ensordecedor? Aprendiendo a reeducar la mente. No hay otra manera.
14. Os hemos dicho antes de que no sabéis qué es ni para qué sirve una sola cosa, y eso es un excelente comienzo para el proceso de reentrenamiento de la mente. El objetivo, entonces, es llegar a un estado de consciencia antes de cada decisión, en el que recordéis la verdad de quienes sois, y que aún no estáis viviendo en el mundo real; en el que lo que estáis viendo ante vosotros como una elección que creéis que tenéis que hacer, es una ilusión basada en vuestra experiencia pasada.
15. Cuando entrenáis vuestra conciencia para habitar en una claridad de la singularidad que existe justo antes de cada elección que se os presente, entonces y allí podéis aprender a escuchar la voz del Santo que elegirá por vosotros, con vuestro permiso, hasta que vuestra conciencia haya aprendido que las elecciones de uno, el Espíritu Santo, son siempre cien por cien acertadas y sirven a lo más elevado de vosotros. Entonces asimiláis o asumís, os permitís volver a habitar en la conciencia del Espíritu Santo mismo, y os convertís en esa Voz. Ya no estáis fuera de vosotros, ya no es difícil de escuchar, porque habéis renunciado a todo lo que mantuvo vuestra identificación ligada a algo distinto de esa Voz. Entonces, en verdad, no hay más elecciones, aunque parecéis habitar todavía dentro del mundo, viviendo desde la singularidad del ojo que ve claramente el reflejo del mundo real a través del mundo ilusorio que habéis colocado encima de él. Desde ese lugar, aunque aparentemente viváis aún dentro del cuerpo, conoceréis directamente la experiencia de vivir sin elección. El dilema de la dualidad se resuelve, pues ya no hay miedo en vuestra mente; nada a lo que aferrarse, nada que buscar, nada que ganar y, lo más importante, nada que perder. Porque el miedo a la pérdida es lo que os mantiene para siempre atrincherados en el conflicto de la dualidad, y el 'ojo único' permanece desconocido.
16. Reeducar la mente, entonces, es el mejor uso del tiempo que tenéis por delante. Ninguna de las direcciones en las que pensáis que creéis ir os llevará al Cielo si esas direcciones han surgido de la forma en que habéis aprendido a tomar decisiones. Permitidme daros un ejemplo: Soy un cuerpo. Debo sobrevivir. El mundo está ahí fuera y sé que puede ser bastante cruel. Mejor me quedo con el trabajo que tengo porque la supervivencia es lo que más valoro. Por lo tanto, elegiré (uno cree libremente) permanecer donde el corazón no está en paz.
17. Eso no es una elección. No es una elección en absoluto. Es un efecto del miedo y de la falta del conocimiento adecuado.
18. La liberación de toda circunstancia, la liberación del conflicto e el miedo, no viene cuando el cuerpo parece morir. Porque si el conflicto o el fin del conflicto no llega a vuestra consciencia antes de que el cuerpo muera, tened la seguridad de que os encontraréis, simplemente, y una vez más, dentro y como un cuerpo, percibiendo un mundo en el que reinan el conflicto y la dualidad.
19. No queda otra opción, entonces, que despertar. Y despertar significa que renunciáis a todo lo que creíais saber y permitir que una Voz interior reoriente el uso de vuestra mente hasta que reconozcáis el mundo real y habitéis en esa Paz que sobrepasa todo entendimiento.
20. Muchos en el mundo no os reconocerán cuando esto se haya completado; pues, veréis, nadie puede reconocer una mente que ha despertado a menos que haya ocurrido dentro de ellos también cierto grado de despertar dentro de sí mismos. Y eso está bien. Porque mientras el cuerpo perdure, sois libres de enseñar solo Amor. Pero no desde la percepción de creer que sabéis lo que eso significa. Solo el Amor sabe lo que significa; y solo el Amor sabe lo que necesita ser extendido en cada momento. Por lo tanto, mientras parecéis vivir todavía en el mundo, desde esa singularidad que se establece mediante el reentrenamiento de la mente y la renuncia al miedo, desde ese lugar encontraréis que antes de cada respiración estáis constante y simplemente preguntando: ¿Para qué es este momento? ¿Qué habrías hecho Tú a través de él?
21. Y llegaréis a oír la voz del Santo tan clara y distantemente, que abandonaréis por completo cualquier duda, cualquier miedo, cualquier ansiedad. Y desde ese momento entraréis verdaderamente en el Reino, pues el ojo se habrá hecho “único”.
22. Iréis entonces como el viento, sin saber de dónde venís ni adónde vais. Solo existirá entonces el eterno presente en el cual sabréis, sin lugar a dudas, que sois infinitamente libres y radiantes para siempre, y que solo el Amor de Dios está presente dondequiera que os encontréis. El Amor estará presente cuando el miedo haya desaparecido.
23. Por lo tanto, al reentrenar la mente, comenzad reconociendo que no sabéis para qué es este momento, sea cual sea este momento, a medida que surja. Reconoced que hay alguien en quien podéis confiar: el Espíritu Santo, el maestro y guía que se da a todos por igual, hasta que todos hayan regresado al mundo real.
24. Aprended a confiar en lo que no podéis ver. Aprended a escuchar lo que parece no ser dicho en voz alta. Aprended a sentir lo que no llega a través de los sentidos, sino que emerge de dentro ellos y los ilumina. Aprended a contemplar con sinceridad los lugares donde el miedo se ha instalado, y al mirar ese lugar, miradlo amorosamente, pues habéis aprendido a temer mirar vuestro miedo. Y, ¿por qué? Porque creéis que sois ese miedo expresándose como un patrón en vuestra supuesta personalidad. Como os identificáis con él, vuestro más profundo temor es que si permitís que la Luz brille sobre él, se disolverá; y vosotros con él. Por eso que dije antes que el miedo más profundo es el miedo a la pérdida de un yo que nunca fue.
25. Al reeducar vuestra mente mediante la humildad de reconocer que no sabéis para qué sirve nada, que la única opción que haríais sería conocer, recordar y vivir en la Paz de Dios, la mente llegará a reestructurarse, a limpiarse y purificarse; y contemplaréis un mundo transfigurado, y veréis brillar a través de él el reflejo del mundo real. Sabréis que no tenéis miedo, porque ya no existe un yo que requiera vuestra constante protección contra las grandes fuerzas que parecen oponerse a él. Porque no puede haber ninguna gran fuerza que se oponga al Ser Verdadero, ese que brilla radiantemente con vosotros, a través de vosotros y en toda la creación. Y ese Ser es el mundo real.
26. Vosotros sois ese Uno, resplandeciendo brillantemente, mucho mayor que diez mil soles. Y cuando contempláis la inmensidad de vuestro cielo, os dais cuenta de que solo refleja una partícula de la Luz en la que ha surgido; y esa Luz sois vosotros. Todos los mundos, todas las dimensiones, todos los planos de existencia surgen desde dentro de vuestra Santa Mente. Vosotros sois la gran inmensidad que contiene la Creación incluso ahora. E incluso ahora, en la Realidad, moráis y vivís, y existís solo en el mundo real. Y la única distancia entre el tú en el mundo real y el tú que creéis ser en el mundo irreal, es la anchura de un pensamiento que insistís en pensar.
27. Aprended, entonces, a reentrenar la mente para renunciar a ese pensamiento cada vez que aparezca. Y sabréis, aunque adopte muchas formas, pues siempre os sentiréis constreñidos, os sentiréis separados de vuestros hermanos y hermanas, sentiréis que el amor de esta tierra tuya está lejos de vosotros, y que la Paz de Dios no se encuentra en ninguna parte. Esa es una señal que habéis elegido identificar e insistir en un pensamiento que solo puede generar irrealidad. Dejad de intentar defenderlo. Dejad de intentar conservarlo, porque creéis que lo habéis creado, y por lo tanto debéis guardarlo. Simplemente dejadlo ir. Mil veces cada día dejadlo ir. Y elegid un nuevo pensamiento, un pensamiento de simplicidad: No sé lo que es una sola cosa; Espíritu Santo, enséñame de nuevo.
28. Y permite que el tiempo se convierta no en aquello a través de lo cual buscas tus propios fines, sino en aquello a través de lo cual permites que llegue la corrección completa a la santidad de tu Mente Perfecta y Radiante.
29. Pero, pero, tengo todos estos problemas. Jeshua, ¿qué se supone que debo hacer con todos estos problemas?
30. Dejadlos ir. Son ilusiones. Todo lo que creéis ver como un problema que hay que resolver es el efecto de haber elegido primero un pensamiento demente. Simplemente elegid de nuevo, tantas veces como sea necesario, hasta que regrese la paz.
31. Os prometo esto: Si os comprometéis plenamente a despertar del sueño que habéis soñado desde que las estrellas comenzaron a aparecer en el cielo, e incluso antes de eso; si vuestro único deseo es ser solo lo que Dios creó... entonces depositad en el altar de vuestro corazón, con cada respiración, todo lo que creéis saber, todo lo que creéis necesitar, y contemplad con amor cada lugar en el que el miedo se ha asentado en vuestra mente, y permitid que llegue la corrección. Llegará. Independientemente de cómo la experimentéis, llegará.
32. Y llegará el día y el momento en que todo vuestro dolor, miedo y sufrimiento se habrán desvanecido como viento que empuja la espuma de las olas, revelando la claridad del océano bajo vuestros pies. Literalmente sentiréis en cada parte de vuestro ser que nunca hubo un sueño. Algunos recuerdos permanecerán con vosotros y sabréis que en algún lugar debisteis haber tenido un sueño o un pensamiento preguntándoos cómo sería ser diferente de la forma en que Dios os creó, pero será un eco tan débil que no dejará rastro en vosotros. En vuestro corazón sonreiréis con dulzura, independientemente de las circunstancias en las que os encontréis. Habrá paz desde la coronilla hasta la punta de los pies, por así decirlo, y esa paz os precederá dondequiera que vayáis. Entrará en una habitación antes de que vosotros entréis en ella con vuestro cuerpo, y aquellos que se están volviendo sensibles se preguntarán quién ha entrado en su casa. Y algunos incluso dirán: «Mirad, creo que Cristo ha venido a cenar». Y vosotros seréis ese, porque eso es lo que sois: Cristo eterno.
33. Adentráos conmigo ahora en ese lugar de paz. Aquellos de vosotros que aún creéis que solo sois un cuerpo, comenzad por ahí. Empezad por permitir que el cuerpo se relaje, y sabed que eso no es algo que podáis intentar hacer: solo tenéis que permitirlo. Y a medida que el cuerpo se relaja, dejad que vuestra atención se aleje de las cosas que creéis que os rodean.
34. Abandonad vuestra necesidad de vigilar el mundo. Renunciad a vuestra necesidad de creer que hay algo que lograr y algún lugar al que ir. Dejad que se hunda en lo más profundo de vuestro ser. No buscando ver lo que hay, sino rindiéndoos. Dejad que la respiración fluya a través del cuerpo como si algo más la estuviera respirando por vosotros. Relajad incluso la actividad cerebral, como si fuera solo otro músculo que pudiérais permitir que se relajara. Y mientras descansáis y os entregáis a ese inexplicable lugar del ser (el misterio de vuestra existencia mucho más allá de lo que el cuerpo podría tocar y conocer, mucho más allá de lo que las emociones humanas son capaces de contener, mucho más allá de cada pensamiento, cada creencia y cada experiencia que hayáis conocido), allí descansa el brillo resplandeciente de la Luz de vuestro Ser. Permaneced en eso. Entregáos a eso. Conoced solo eso.
35. Y allí, en ese lugar, en lo más profundo de vuestra mente y de vuestro ser, este día, haced una nueva elección.
36. Padre, no sé lo que he hecho, no sé cómo he soñado el sueño de separación de Ti, pero renuncio a él. Reconozco que no sé qué es una sola cosa ni para qué sirve. No conozco el momento de mi propia creación y, por lo tanto, me entrego al resplandor y la pureza de tu Paz y tu Amor. Me abro para recibirte solo a Ti. Esto solo se me pide de Ti, y solo elijo esto. Concédeme esa sabiduría, esa fuerza y esa pasión con las que pueda aprender a usar el tiempo de manera constructiva como un sacramento de entrega de todo lo que ha sido diferente al Amor en mí. Tú eres el Camino, la Verdad y la Luz. Y yo regreso al lugar sagrado de nuestra unión. Permanezco tal y como Tú me has creado para ser.
37. Entonces, recuerda que despertaréis a vuestro propio llamado. Lo estáis haciendo incluso ahora. Lo que experimentáis a lo largo del camino es elegido completa y libremente. Nada de ello ha sido necesario, pero nada de ello extingue o limita el resplandor de quienes sois. Todo está en la simplicidad de un momento de elección. Dejad, pues, que el tiempo se convierta en vuestro preciado amigo hasta que ya no sea necesario y sea entregado al Espíritu Santo. Quizás entonces os encontréis de nuevo en el tiempo una y otra vez, pero no lo experimentaréis como el mundo os ha enseñado. Lo veréis solo como una danza temporal en la que participáis libremente como una vía a través de la cual el Amor de Dios puede descender suavemente y tocar el mundo irreal, iluminándolo de nuevo con la Realidad y trayendo lo irreal a lo real, trayendo el Cielo a la Tierra.
38. Vosotros os aquellos en quienes nuestro Padre se complace eternamente. Vosotros sois aquellos a quienes se os ha dado todo el poder bajo el Cielo y la Tierra, ahora mismo en la palma de vuestra mano. Porque el poder del Cielo y de la Tierra, que es una dualidad, es el poder de elegir, el poder de la consciencia, el poder de comprometerse a poseer todo lo que veis como auto-creado; el poder de entregarlo a esa única Voz dentro de vosotros que sabe cómo transmutar y traducir cada pensamiento que jamás hayáis albergado en aquello que refleja perfectamente el resplandor del amor que os une a vuestro Creador. En verdad, el camino es fácil y sin esfuerzo, si tan solo se hace la elección.
39. Aquí llegamos al final del mensaje de hoy, de nuevo como un peldaño más vinculado a lo que se ha compartido anteriormente. Utilizadlo bien, usadlo con sabiduría y reflexionad sobre él a menudo, pues os recordará el sendero por el que camináis. Porque, en verdad, si escucháis estas palabras ahora, ya habéis elegido recuperar el mundo real que hay dentro de vosotros.
40. Así pues, haremos una pausa aquí por unos momentos. Y luego, si estáis dispuestos a dedicarme algo de vuestro tiempo, nos dejaremos entretener con ciertas preguntas que han surgido en las mentes de vuestros hermanos y hermanas. Y muchos de vosotros sabréis que estas son también vuestras preguntas.
41. Estad entonces en paz, queridos amigos, y sabed que yo simplemente estoy aquí, en el mundo real, esperando a que os deis cuenta de que ahí es también donde estáis vosotros; y de que ya no albergáis el deseo de estar en ningún otro lugar. Amén.
43. Participante: ¿Cómo explica Jeshua sus actos de Crucifixión y Resurrección en relación con nosotros, y cuál es el simbolismo que pretendía transmitir?
44. En verdad, querido hermano, esta es una pregunta que me han hecho muchas veces y debo confesar que hubo un tiempo en el que yo mismo me hacía estas preguntas.
45. En primer lugar, querido amigo, cuando hablas de la Crucifixión y la Resurrección, te refieres ante todo a un acontecimiento que en efecto ocurrió en el tiempo. Que nadie se equivoque al respecto. Ten por seguro que, como hombre, como cualquier otro hombre, como ser humano como cualquier otro ser humano, recorrí mi camino hacia el recuerdo de mi unión con Dios. A lo largo de ese camino aprendí que, en última instancia, no podía dar nada a nadie sin antes recibirlo yo mismo. Me convertí en lo que se podría llamar divinamente egoísta: es decir, utilicé el cuerpo, la mente, las emociones y cada experiencia y cada oportunidad para enseñarme a mí mismo a elegir solo con el Espíritu Santo. Y el Espíritu Santo me enseñó que la muerte es irreal, y punto.
46. ¿Cómo podía saberlo entonces? ¿Cómo podía llevarlo a lo más profundo de mi ser? Permitiendo que ciertas presiones ambientales, podrías pensar en ellas (presiones políticas que vigentes en la época en la que vivía), se convirtieran no en mis enemigas, sino en mis servidoras. En lo profundo de mi oración y meditación tomé la decisión de permitirme entrar en un drama, en una escena que tuvo lugar en Jerusalén. Me permití ser entregado en manos de aquellos que se convertirían en mis perseguidores. Me permití la experiencia de ser encarcelado sin poder hacer nada por aquellos dominados por el miedo, y no por el Amor. Pero tened por seguro que yo estaba gobernado por el Amor y no por el miedo, aunque este surgió una última vez, cuando me separé de mis amigos y ellos se separaron de mí al quedarse dormidos. Y en medio de la noche, efectivamente, lancé mi último grito de angustia: Padre, aparta esto de mí. Creo que he cometido un pequeño error aquí... Sin embargo, no se haga mi voluntad, sino la Tuya.
47. Ahora bien, con esa última rendición, atravesé mi último círculo de miedo y permití que los acontecimientos se desarrollaran tal y como querían quienes estaban a cargo de ellos. Aproveché incluso esos momentos para contemplar con amor a mis perseguidores, para usar el tiempo de manera constructiva, para ver más allá de las superficialidades, para ver la belleza y a Cristo en ellos; y, francamente, mientras lo hacía, incluso mientras me desnudaban, azotaban y golpeaban, mientras mi cuerpo parecía debilitarse cada vez más, mientras colocaban una corona de espinas sobre la cabeza; y sí, sentí las punzadas de dolor a nivel físico, lo que llamarías dolor, sin temor a ese dolor; aún así seguí enfocando toda mi atención en ver el rostro de Cristo en mis perseguidores. Y al hacerlo, me iluminó o me refinó, me llevó al final de mi viaje. Al reentrenar mi propia conciencia para ver solo la creación de Dios, me convertí en uno con ese Poder, uno con esa Verdad sin fluctuaciones ni variaciones. A medida que se desarrollaban los acontecimientos de lo que vosotros llamaríais la Crucifixión, tened por seguro que todo lo que veían era lo que sus ojos físicos les mostraban. Como las masas creían que el cuerpo era real, porque se identificaban con él, realmente creían que yo estaba muriendo, que estaba sufriendo, que me estaban arrebatando de ellos. Pero este dolor y esta angustia solo pueden provenir de la ilusión de creer que lo irreal es real.
48. Ahora bien, con el tiempo se produjo lo que se llama una Resurrección. Se han contado muchas, muchas historias al respecto; no es tan fantasioso como algunos lo pintan. Significa simplemente que, gracias a que mi conciencia, a través de esta última lección final para mí mismo, se había asentado o centrado por completo en el reconocimiento exclusivo del mundo real, llegó un momento en que el cuerpo, o el polvo del suelo, yaciendo simplemente allí, sobre lo que llamaríais una sábana, sobre una pequeña plataforma dentro de una caverna o cueva (que, por cierto, me fue dada por mi tío José de Arimatea; solo quería aclararos eso), llegó un momento en el que simplemente no hubo necesidad de que ni siquiera esa forma física muerta permaneciera. Comenzó a disolverse, a acelerar su, ¿cómo lo llamáis, descomposición, por así decirlo, y literalmente volvió a lo que llamaría un estado molecular o atómico, un lugar de energía casi pura, y ciertamente invisible para los ojos físicos; pero creedme, seguía allí. Podríais llamarlo motas de polvo, pero mucho, mucho más pequeñas.
49. Ahora bien, cuando algunos amigos míos llegaron a la tumba y descubrieron que estaba vacía, se maravillaron. ¿Por qué? Porque profundamente arraigada en su ser estaba la creencia de que el cuerpo es real y de que la conciencia es secundaria. Tened por seguro que es justo lo contrario. Ahora bien, yo decidí reactivar o recrear la forma del cuerpo con fines muy específicos. Si queréis comunicaros con alguien y esa persona no entiende que hay un teléfono disponible, debéis ir a su casa, agarrarla por los hombros y hablarle al oído. Si incluso vuestros mejores amigos aún no han aprendido a creer que pueden comunicarse con cualquier mente en cualquier momento, yo tuve por tanto la necesidad de recrear el teléfono del cuerpo para demostrarles: ¡Mirad! ¡Estoy vivo, la muerte es irreal, he aprendido la lección final! Tocadme, escuchadme, sentidme como lo hacíais antes de la Crucifixión; y sin embargo, tened por seguro que volveré a dejaros, porque si no lo hago, el Consolador, el Espíritu Santo, no podrá venir a guiaros hacia la Verdad. Pero llegará el día en que finalmente renunciaréis a vuestra necesidad de creer en el mundo que os muestran los ojos físicos. Vendré una vez más para hablaros desde el mundo real y a ayudaros a trasladaros a ese lugar dentro de vosotros mismos. Aún no sé el día ni la hora, pero vendré cuando tú lo elijas. Amado hermano, porque ahora escuchas estas palabras, has elegido, y yo he venido.
50. Así pues, esa es la esencia histórica de la Crucifixión y de la Resurrección. ¿Qué significó? Ya lo he compartido con vosotros. Fue mi camino de aprendizaje. Yo lo elegí, no me fue impuesto. Porque la voluntad de mi Padre es la misma que la vuestra: que simplemente permanezca despierto en Él. Fue mi camino sencillo y particular para aprender eso. Tened la seguridad de que esto debería ser motivo de celebración, ¡pues no es necesario que vosotros seáis clavados en una cruz! Y, ¿por qué?
51. He dicho muchas veces que todo en vuestro mundo es un símbolo. Preguntad qué significa el símbolo y os revelará la verdad, os guiará al mundo real. Por lo tanto, cuando contempléis la Crucifixión y la Resurrección, comprended que simbolizan la voluntad de permitir la muerte dentro de vuestra consciencia de aquello con lo que elegís identificaros. Si elegís identificaros con el amor, la inmensidad, la libertad y la paz perfecta (con el mundo real), entonces los acontecimientos que se despliegan, incluso mientras los experimentáis, pierden su poder para seduciros con ilusiones.
52. Considerad eso profundamente. Cuando hayáis re-entrenado la mente para enseñar y elegir solo el Amor, y para mirar con amor, y tal vez risueñamente los acontecimientos que os suceden, incluso el surgimiento y la desaparición del cuerpo, llegará el día en que podréis vivir cualquier experiencia en perfecta paz. Y cuando entréis en cualquier experiencia en paz, la trascenderéis. Cuando entráis en una experiencia con miedo, os encerráis en ella. Eso se llama la creación del infierno y la necesidad de renacer. Cualquier experiencia en la que elijáis de corazón entrar desde un lugar de paz perfecta es trascendida.
53. Que se produzca entonces la Crucifixión de todas vuestras falsas ideas sobre vosotros mismos. Disponéos a dar el salto al vacío, a albergar lo que al mundo le parece absurdo, demencial, escandaloso y arrogante. Atrevéos a afirmar que sois tal y como Dios os creó para ser, y que nada en este mundo puede compararse con vuestro resplandor. Y mucho después de que el mundo intente destruiros (y siempre lo intenta), y mucho después de que el cuerpo haya sido depuesto por cualquier medio que elijáis, permaneceréis y os reiréis ante la idea de la pérdida y la muerte.
54. Esta es entonces la Resurrección, la resurrección dentro de vuestra consciencia de la verdad que os libera. Contemplad en mi experiencia terrenal solo un símbolo de lo que puede ocurrir dentro de vosotros, al elegir entregar vuestros pensamientos, entregar vuestras percepciones, entregar vuestros miedos, entregar vuestros insignificantes deseos y necesidades a vuestros perseguidores; pues creeréis que los ángeles que han venido a desmantelar vuestras ilusiones son vuestros perseguidores, porque la muerte se siente como una persecución. Entregáos a ella. Dejad que la mente sea corregida. Deja que el corazón se abra y se sane. Deja que la crucifixión termine para que pueda experimentarse la resurrección. Y cuando esa Resurrección llamada despertar haya ocurrido, ascenderéis al Padre, porque Él dará el paso final por vosotros y moraréis en el mundo real.
55. Gracias por hacer la pregunta.
56. Participante: ¿Cómo sé cuando me he rendido al Espíritu Santo?
57. De hecho, querido amigo, sabrás que te has entregado al Espíritu Santo porque oirás una campana fuerte sonar, habrá mucho confeti lanzado por los que están en los edificios encima del tuyo. Mmm. Mmm. Y alguien se acercará corriendo hacia ti con un micrófono y dirá: «¡Eres el ganador!». [Risas]
58. Y puedes subir escenario y decir: Me gustaría agradecer a mi madre y a mi padre.
59. Mmm. Querido amigo, respondo a tu pregunta con ligereza, porque la ligereza es algo que temes. Permites que la seriedad del intelecto interfiera con la sensación de recibir el Amor de Dios, como una paz suave que desciende sobre las células de tu ser. Por lo tanto, siempre hay un motivo para mi aparente locura.
60. Ahora bien, sí que hay señales que llegarás a reconocer. Al principio son confusas porque estás acostumbrado a reconocer otra cosa y a llamarla «el mundo real». Sabrás que te has rendido al Espíritu Santo, primero en un breve instante aquí y luego en otro momento allá, pero comenzarás a sentir y percibir una cierta cualidad. Esa cualidad es la paz, sin ansiedad en las estructuras celulares del cuerpo, sin anhelo, sin sensación de pérdida y sin temor; solo la simplicidad de presenciar y permitir lo que se desarrolla como tu experiencia en cualquier momento dado, y es totalmente aceptable para ti, pase lo que pase. Eso parece una locura para el mundo, porque el mundo dice: «Bueno, vas por buen camino cuando sabes que lo que está sucediendo te lleva a donde sabes que necesitas estar, donde te llega el éxito, donde la comodidad y la seguridad del mundo llegan a ti.». ¡Ah, entonces debo estar en el buen camino!
61. No. Vas por buen camino cuando sabes que, desde la coronilla hasta la punta de los pies, estás en paz contigo mismo y con el mundo que te rodea. Y, al contemplar al mundo en esas circunstancias, no ves a nadie a quien culpar, ni a nadie a quien temer, solo ves inocencia. Es una sensación palpable porque, verás, crees que eres un cuerpo y así es como juzgas las cosas. Por lo tanto, a medida que aprendes a sentir paz a través de tu ser físico, a medida que notas que la garganta se relaja cuando hablas; no hay ansiedad ni prisa en tus palabras, donde alguien podría estar despotricando y vociferando y simplemente le permites hacerlo, mientras tú permaneces inalterado. Tened la seguridad de que parte de tu mente te ha entregado a la guía del Espíritu Santo. Santo, porque es completo y no fragmentado. Espíritu, porque es el mundo real, no el mundo irreal que has creado.
62. Lo sabrás, querido hermano, cuando te hayas entregado por completo al Espíritu Santo, cuando la idea de querer rendirte ya no surja, cuando reconozcas que ya no hay energía de búsqueda dentro de ti, cuando ya no sientas el miedo surgir en tu ser; cuando notes su ausencia y te des cuenta de que hace mucho tiempo que no está ahí. Sabrás que te has convertido en Uno, mediante tu entrega a la Voz de Dios.
63. Participante: ¿Qué papel quiere Jeshua que yo desempeñe en la venida del Cielo a la Tierra?
64. ¡Quiero que vendas las entradas! [Risas] Mmm. ¡Ya que estás aquí, podrías generar alguna ganancia para ti! Mmm.
65. De nuevo, querido hermano, la frivolidad, porque cuando haces esa pregunta, surge de un cierto patrón de pesadez que te lleva a pensar que hay algo que debes buscar fuera de ti mismo, que debes subordinarte a algo que deberías hacer. Ese es un patrón de pensamiento del mundo: Bueno, hoy tengo que ir a trabajar. Bueno, debería levantarme de la cama. Al fin y al cabo, es lo que se espera de mí.
66. La mente del mundo busca constantemente fuera de sí misma, un empleador, un jefe, un dios, un sacerdote, un amante, un hijo, lo que sea. Algunos, en su estado de embriaguez, buscarían una farola que les indicara lo que deben y no deben hacer. ¡Mmm!
67. Y sin embargo os digo, querido amigo, escucha bien: no necesitas hacer nada más que elegir abrirte y recibir el Amor de Dios, permitir que tu mente sea corregida para que, dondequiera que estés, sepas que estás en Casa, que estás en paz, que tú y tu Padre sois Uno. Entonces, mientras el Espíritu Santo teje el tapiz de la Expiación, ya que probablemente descubrirás que tu cuerpo sigue existiendo, es posible que se te hagan algunas peticiones. Serán sencillas y siempre tendrás la libertad de aceptarlas o rechazarlas. Lo que realmente importa es que elijas convertirte en la Paz de Dios y permitas que esa paz inunde tu ser. Eso es lo que influye en las frecuencias vibratorias de otras mentes, incluso si nunca mueves un dedo físico. No compares tu camino ni tu vida con los de los demás, simplemente enseña solo Amor. Y busca primero el Reino antes que todas las cosas del mundo, recordándote a diario: ¡Yo y mi Padre somos Uno! ¡No necesito hacer nada y permanezco tal y como fui creando para ser! Este mundo es inofensivo y ya se está transformando en realidad. ¡Y el Espíritu Santo ni siquiera necesita de mí para lograrlo!
68. Por lo tanto, sé feliz cada día, confía en lo que te dice el corazón cada día, permítete palpar la alegría cada día, y permanece en paz. Y, especialmente para ti, ¡cuéntate un par de chistes!
69. Participante: ¿Es Cristo diferente de Josué o Jeshua?
70. Es una pregunta muy valiosa. Como sabes, se ha construido toda una religión basada en la identificación exclusiva de Cristo conmigo; es decir, yo como el Jeshua ben Joseph histórico, o Josué, si lo prefieres. Utiliza el nombre que quieras, me da igual.
71. Ahora bien, Cristo es creación de Dios. Jeshua es el nombre dado a una manifestación particular de la humanidad llamada hombre en forma física; un nombre que lo diferencia, a efectos prácticos, de otros hombres con nombres diferentes, y también de las mujeres. Cristo es omnipresente y eterno. Cristo es la profundidad de tu propio ser. Imagínatelo como un océano infinito del que han surgido todas las olas que llamas personas individuales, ya sean hombres o mujeres. Jeshua, o Josué, o Jesús, ese nombre representa una de esas olas.
72. Cristo significa aquello que impregna por igual la profundidad y la realidad de todas las mentes y corazones. Realmente es más una energía, una cualidad del ser. Es el reflejo literal o la extensión de la presencia del Amor ilimitado de Dios. Cristo es el Hijo de Dios, sin ser ni hombre ni mujer, lo que significa simplemente la descendencia de, aquello que surge de. Jeshua, Josué o Jesús se unieron a Cristo, identificado ya no como hombre, sino como Cristo. Ese pasaje es el mismo que todos recorren, ya que es simplemente el retorno a la rectitud mental. Si te ves solo como la ola en el océano infinito, eso es un comienzo; pero, finalmente el objetivo es cambiar tu sentido de identidad, de modo que mis palabras se conviertan en las tuyas: Yo y mi Padre somos uno. No hago estas cosas por mí mismo, sino que mi Padre las hace a través de mí. En otras palabras, aquí no hay nadie aquí excepto mi Padre.
73. Cristo y Jeshua son diferentes en un cierto nivel. Se convierten en uno y lo mismo cuando la mente o el individuo que yo era abandonó la percepción ilusoria de mí mismo como separado de Dios y se identificó únicamente con la Mente de Cristo. Entonces, solo queda Cristo y el hombre ha desaparecido, excepto como un símbolo temporal, un ancla, una hoja de ruta, una dirección que puedes seguir hasta que me superes y te conviertas tú mismo en ese océano. Y cuando ya no me necesites de ninguna manera, estado o forma, entonces estaremos juntos sin interrupción por toda la eternidad. Mmm. Eso debería darte algo en lo que reflexionar.
74. Participante: Por favor, di más sobre la realidad no física.
75. Más sobre la realidad no física. [Risa] ¿He cumplido la tarea? [Risas]
76. Querida amiga y hermana, ¿qué rayos te hizo pensar (literalmente, qué rayos te hizo pensar), que lo físico era real? Si me pides que hable de realidades no físicas, ya estás asumiendo que tu experiencia física es bastante real. ¿Cómo lo sabes? ¿Porque alguien te lo enseñó? ¿Porque te golpeas contra una pared y por eso te convences de que debe ser real? ¿Acaso no ocurre esto también en los sueños? Cuando alguien te clava un cuchillo en el corazón en un sueño, ¿no sientes el pavor y el terror de la muerte, de ser atacada? Hasta que de repente abres los ojos y puede que te lleve un tiempo sacudírtelo de tus células, pero te das cuenta: eso fue solo un sueño. ¡A mí me pareció muy real!
77. De la misma manera, lo físico parece real, hasta que empiezas a permitir que la corrección llegue a tu mente, a pensar en la idea absurda de que tal vez eres Cristo encarnado. A medida que el mundo real se restablece a través de tu conciencia y de tu consciencia, aún cuando el cuerpo parece permanecer y existir, lo sentirás como algo muy limitado. Así como puedes disfrutar de las experiencias de tu estado de sueño, pero cuando despiertas a menudo sientes que eran limitadas, algo surgió en tu interior. Al despertar al mundo real, empiezas a percibir y sentir el cuerpo y la fisicalidad como algo más pequeño que tú, que ha surgido de tu inmensidad; en otras palabras, que eres mucho más de lo que el cuerpo puede contener.
78. Por lo tanto, es muy apropiado no pensar que vives dentro del cuerpo, sino que el cuerpo vive dentro de ti, surge de ti, lo contienes como un dispositivo temporal de enseñanza y aprendizaje. Ámalo, abrázalo, diviértete con él, pero no te identifiques con él. No limites tu comprensión de ti mismo a lo que sucede entre la coronilla y la punta de los dedos de los pies; y cuando extiendas el brazo, ¡no pienses ni por un momento que te detienes en la punta de tu dedo! Eres pura energía, pura luz, y tu resplandor brilla a través de muchas dimensiones, y estás conectado con todas ellas continuamente.
79. «Realidades» no físicas: hay muchas, si quieres verlo así, y de hecho el aspecto mayor de tu ser es no físico. Tu experiencia física es como una gota en el océano. Deja que vaya calando. Es como un punto en una página, y mientras tanto la inmensidad de tu ser se mueve alegremente, experimentando dimensión tras dimensión. Y a menudo esto se deslizará en tu consciencia en tus sueños o en tus meditaciones: se filtrará por las grietas y tendrás lo que se llama una experiencia de éxtasis. Sentirás como si te hubieras abierto, cuando en realidad simplemente permitiste que la apertura se filtrara en la reducida dimensión de tu experiencia física.
80. ¿Cómo esforzarse, entonces, para alcanzar la experiencia en los reinos no físicos? Sin esforzarse, comenzando por reconocer que eres puro Espíritu, que todos los mundos han surgido de una Mente Santa, la única creación de Dios. Tú eres ese vasto océano y simplemente has centrado toda tu atención en la experiencia física que estás creando. Puedes hacerlo con alegría o puedes verlo como una especie de temible enfermedad. Es tu elección. Sin embargo, para experimentar realidades no físicas, simplemente suelta tu obsesión de atención en el cuerpo-mente, y en sus experiencias, y problemas, y todo lo demás, y permítete albergar pensamientos de tu grandeza y magnificencia. Descansa en, al permitir, descansa en la sensación de infinitud. La mente, o tu lugar de consciencia, comenzará a abrirse poco a poco, y más, y más, y más, hasta que ya no puedas concentrar tu atención en el espacio y el volumen de un cuerpo.
81. ¡Esto no significa que vayas a pisotearlo como a un insecto y a deshacerte de él! Significa que simplemente lo aceptarás como otro aspecto de ti mismo, como el océano abraza cada ola, le permite experimentarla, pero no se aferra a ella ni intenta que perdure; no intenta que una ola se vuelva rígida como si, de no hacerlo, nadie pudiera ver nunca el océano. Permite que la ola se eleve y luego desaparezca. El océano se deleita en ella, pero el océano mismo nunca se identifica con ninguna ola en particular.
82. Esto es todo por ahora, porque en lo que se ha compartido, tal como se contempla, querido amigo, descubrirás que se está produciendo una corrección de ciertas ideas que has asumido sobre cómo deben ser y cómo deben sentirse las realidades no físicas, y qué debe ocurrir para que las experimentes.
83. Y, de nuevo, es una buena pregunta para hacer.
84. Participante: No hay más preguntas.
85. Terminaremos diciendo: ¡Eso es lo que tú piensas! [Risas] Sin duda habrá muchas preguntas, y entonces comenzaremos un proceso en el cual parte de este tiempo se dedicará a responder a las preguntas que vienen de esta familia.
86. Por lo tanto, para concluir, sabed simplemente esto: no puede haber tal cosa como el cierre a la extensión del Amor. Sed, pues, todo lo que sois este día, no os preocupéis por el mañana, no existe tal cosa. Hoy, caminad por vuestra tierra mientras elegís deleitaros en percibiros a vosotros mismos como despiertos, vivos y en paz, vagando por un paisaje llamado dimensión física por un tiempo muy breve. Disfrutadlo, contempladlo con amor y bendecidlo con las bendiciones que solo pueden provenir de la Mente de Cristo en vuestro interior. La paz sea con vosotros siempre. Amén.
2.09 La Maestría de la Comunicación
Ahora comenzamos.
1. Me habéis pedido que permanezca con vosotros en esta hora, que me una a vosotros una vez más como vuestro hermano y vuestro amigo, y quizás como alguien que aún se considera como un poco más avanzado. Sin embargo, os digo que nuestras mentes siempre están unidas, nuestros corazones siempre laten al unísono, nuestra vida misma es la vida del Amor que se extiende desde la Mente de Dios, que es la extensión de la Creación misma, y por siempre y para siempre, el Hijo es Uno. Y, sin embargo, dentro de la Creación puede parecer que yo he avanzado un poco, mientras creáis que aún permanecéis, saboreando por última vez sombras superadas hace tiempo.
2. Y, sin embargo, somos una conspiración. Es decir, respiramos juntos para llevar la luz a cada sombra y a cada ilusión. Respiramos juntos para traer el recuerdo perfecto de Dios. Y Dios es solo Amor. Y si vamos a respirar juntos, si vamos a abrazar la Creación y permitamos que a través de nosotros se produzca una transformación de la Creación para que todo vuelva a la luz del Amor de Dios, es necesario observar lo que está haciendo la Creación.
3. ¿Dónde estoy en este momento?
4. ¿Vivís en un mundo en el que no es necesario hablar? ¿Vivís en una dimensión en la que no es necesario esforzarse por comunicarse de una mente a otra? ¿Vivís en un mundo donde es evidente que no hay división entre las mentes? Por supuesto que no. Por lo tanto, si quisiérais respirar conmigo, si desearais verdaderamente manifestar el Amor de Dios y transformar las sombras, las ilusiones, los obstáculos a la presencia del Amor, comprended entonces que se os pide que asumáis la responsabilidad por lo que elegiríais comunicar y por cómo elegiríais hacerlo.
5. La comunicación es un término sencillo. Significa simplemente crear esa experiencia en la que dos mentes se unen para que una idea, una vibración, informe a ambas mentes y sea valorada de igual forma por ellas. Todos vosotros habéis tenido la experiencia de la comunicación auténtica. Porque cuando la comunicación tiene éxito, la mente se trasciende, el corazón se abre y se produce una unión a nivel del alma en lo más profundo de la Mente que trasciende con creces todo lo que puede ser expresado con palabras, o incluso simbolizado con palabras. Así pues, el objetivo de la comunicación es siempre el mismo: unir dos mentes a tal profundidad que se trascienda la separación y se recuerde el Amor de Dios como la única realidad. Comunicación: establecer comunión.
6. Ya os he dicho antes que hay cuatro llaves para entrar en el Reino: el Deseo, la Intención, el Permiso y la Rendición. Por lo tanto, lo que deseáis en cada momento es de suma importancia, ya que a partir de vuestro deseo comenzaréis a mover Creación, a mover la energía de la mente en una determinada dirección que tendrá un cierto sabor, una cierta vibración. Si deseáis respirar conmigo, que vuestro deseo tenga un único propósito: Padre, ¿cómo puedo extender mi tesoro hoy? Y mi tesoro es el don de la unión Contigo, que me diste antes de la fundación de todos los mundos. Y anhelo que mis hermanos y hermanas despierten al recuerdo de esa unión que vive dentro de sus propios corazones y sus propias mentes. Que mi vida en este mundo, mientras dure, se dedique únicamente a la extensión de lo Bueno, lo Santo y lo Bello.
7. Y si ese es vuestro deseo, grabadlo en piedra, por así decirlo, con vuestra intención. Una intención es simplemente una decisión clara en la mente de que la totalidad de vuestro ser se comprometerá y dedicará a la realización de vuestro deseo. En el ámbito de la intención surge una sencilla pregunta: ¿Cómo puedo comunicar en este momento la profundidad de mi deseo de bendecir al mundo con el amor de Dios? Siempre comunicaréis lo que más deseáis y tenéis la intención de comunicar. Sois infalibles en esto en cada momento, y nunca cometéis errores.
8. Por lo tanto, cuando la comunicación parece poco clara, podéis estar seguros de que ha habido una intención y un deseo confusos, tal vez incluso una negación del deseo de unirse en unión amorosa con otra persona: es decir, ser la presencia de Cristo que bendice al mundo. Por eso, si queréis verdaderamente dominar la comunicación, debéis buscar primero el Reino para que todas estas cosas os sean añadidas.
9. ¿Qué significa eso? El camino del despertar requiere disciplina, y sé muy bien que muchos de vosotros pensáis que la disciplina es una pesada carga. No lo es. La separación es una carga pesada. Ser disciplinado significa simplemente ser «discípulo de». ¿Y de qué? Del Amor. Reconocer que el Amor es el bien supremo, que la Sabiduría es vuestro mayor poder, que la Unión es vuestra mayor Verdad; que sois tal y como Dios os creó para ser; y ¿por qué querríais volver a desperdiciar un solo instante intentando ser algo que no sois?
10. Por lo tanto, la disciplina significa alejarse de la ilusión, de la tentación de renunciar a tu Cristicidad, y asumiendo plena responsabilidad: Seré un discípulo de la Verdad y descansaré en su altar incluso antes de cada respiración. Cultivaré en mi interior la habilidad necesaria para entregar cada decisión al Consolador, al Espíritu Santo. Disciplinaré mi mente. Aprenderé a ser un maestro del Reino que me ha sido dado. Que es simplemente tu propia mente, tu propio campo de consciencia. Y dedicaré los campos de mi Reino a aquello que pueda producir grandes frutos, y lo ofreceré a mi Creador.
11. ¿Cómo sería vuestra vida si antes de cada pensamiento recordarais vuestro deseo primordial y, por lo tanto, recordarais vuestro propósito de encarnación? ¿Cómo sería vuestra vida si fuerais tan disciplinados dentro de vuestra mente que solo expresarais pensamientos amorosos con vuestras palabras? Si recordarais a vuestro Creador tan profundamente que, antes de cualquier situación, antes de decir o hacer algo, preguntarais dentro, en voz baja: Padre ¿qué quieres que haga para que el Amor se extienda y se ofrezca?
12. La comunicación, entonces, requiere disciplina, y la disciplina surge de una intención comprometida y de una claridad de vuestro más profundo deseo. Siempre experimentaréis exactamente lo que deseáis.
13. ¿Comunicación confusa? Mirad en vuestro interior. ¿Hay miedo a la intimidad genuina? ¿Hay renuencia hacia el perdón? ¿Hay un bloqueo en el cuerpo emocional?
14. Aquí tenéis una sencilla oración que podéis utilizar cada día, hasta que os resulte algo natural y se haga automáticamente. Cuando os levantéis por la mañana, antes de decir una sola palabra o de realizar una sola acción, entrad en vuestro corazón. Depositad en el altar del Corazón todo lo que creéis haber aprendido hasta ahora y recordad que no necesitáis hacer nada, recordad que no sabéis nada, y luego preguntad: Padre, me encuentro en este mundo. ¿Qué quieres que comunique hoy con mis acciones, con mis palabras y con mis propios pensamientos?
15. Entonces descansad en silencio y observad lo que se presenta en la pantalla de vuestra conciencia. Confiad en esa oración. Aprended a utilizarla con frecuencia hasta que se convierta en algo natural; para que en cualquier momento, en cualquier momento, sea como el suelo del que brota cada instante: Padre, ¿qué quieres que comunique en este día o en este momento?
16. Veréis, que la esencia de la auténtica comunicación es recordar que no pertenecéis a nadie más que a Dios. La esencia de la comunicación fluirá con mayor facilidad cuando contempléis al otro como perteneciente solo a Dios, no al ego, no a la ilusión, no a vosotros, no a otro. Ellos también son de Dios y, por lo tanto, vuestro Creador solo desea comunicarse a través de vosotros con los suyos. Y nada puede tener mayor valor que la comunicación de aquello que sana, que envuelve y abraza, que perdona, que ama. Porque lo que os comunicáis unos a otros, tened por seguro que lo recibís inmediatamente para vosotros mismos.
17. Y aquí está el meollo del asunto. Si deseáis a Dios, si queréis respirar un mismo aliento con vuestro Creador, volveos tan egoístas en el dominio de vuestra propia mente que todo lo que comuniquéis sean vuestros pensamientos amorosos, que todo lo que hagáis sea bendecir al mundo. Porque de esta manera sois bendecidos, y al dar a Cristo, recordáis a Cristo, hasta que Cristo nunca se desvanezca de vuestra conciencia. Y entonces, de verdad, sois libres.
18. La comunicación requiere, entonces, en cualquier momento dado de la relación, que alguien asuma la responsabilidad de recordar que ninguna de las partes sabe nada. Ahora bien, a menudo vemos que en nuestras relaciones uno querría entrar en ese estado, pero está bastante seguro de que el otro no quiere, y entonces necesita defenderse y entra en la conciencia del ego; y allá vais, girando como vuestro planeta, sin llegar a ninguna parte.
19. El propósito de la comunicación es enseñar solo amor. Por lo tanto, no esperéis a nadie. No esperéis a ver si vuestra pareja o amigo quiere entrar en ese espacio. Asumid la responsabilidad de hacerlo por vosotros mismos para poder ofrecérselo libremente a otra persona. Tened la seguridad de que si os molesta el hecho de que no hayan entrado con vosotros, es porque no lo ofrecisteis libremente. Sed lo suficientemente egoístas como para no conformaros con comunicar nada menos que lo que vuestro Creador extendería a través de vosotros, de modo que al hacerlo lo recibáis vosotros mismos.
20. La comunicación es vida. La comunicación es relación. No tiene nada que ver con la yuxtaposición de cuerpos en el espacio y el tiempo, ya que eso no es lo que vosotros sois. La comunicación es relación. La relación es el medio de vuestra salvación.
21. Por lo tanto, si me permitís parafrasear una frase de vuestra Biblia: Considerad un gran gozo cuando los que os rodean os persiguen u os atacan; pues recordad que en ese momento se os otorga el poder de enseñar solo Amor, de recordar vuestro deseo de manteneros firmes en vuestra intención y así, recibir los dones de ser quien bendice este mundo. Mmm. Tiene bastante sentido, ¿no? Oh, es cierto. ¿Qué es lo que quiero comunicar? ¿Qué es lo que más deseo aprender más a fondo? ... Que solo el Amor es real. Lo deseo para mí, tan fuertemente, tan a fondo, que nada puede entrar en el campo de conciencia que llamo yo mismo, salvo la presencia de Dios.
22. ¿Os importa esto lo suficiente como para que os dé completamente igual lo que quieran los demás en el planeta? Os volvéis tan egoístas que veis que cada instante es una oportunidad increíble para recordar la Verdad extendiéndola. Recordar que no existe tal cosa como «tiempo libre». Dado que cada pensamiento crea una experiencia, un ámbito, un mundo que llena vuestra consciencia, ¿qué beberíais en vuestro campo de consciencia? ¿Dolor y sufrimiento; o alegría y libertad, paz y la presencia de Cristo?
23. Cuando caminé por vuestro planeta como hombre, tuve la necesidad de aprender exactamente lo que busqué comunicar con vosotros. Y si ha habido algún poder que os haya tocado en las pocas palabras que he usado hasta ahora, es sólo porque he cultivado la claridad de mi deseo y he concretado mi intención. Y mediante el uso del tiempo como hombre y mediante el uso de la comunicación desde que dejé tu planeta con cada mente que quisiera abrirme su corazón, he perfeccionado la pureza de un deseo: enseñar sólo Amor.
24. El poder de vuestra comunicación, entonces, fluye de la profundidad de vuestro compromiso y vuestra disciplina; y de la voluntad de aprender a utilizar las herramientas que tenéis a vuestra disposición, ya sea un bolígrafo y un trozo de papel, ya sea un dibujo o una pintura, ya sea un abrazo o un apretón de manos, ya sea una sonrisa o un beso en la mejilla. ¿Podéis utilizar cada gesto, cada herramienta disponible en vuestro mundo, para enseñar solo Amor, para descubrir lo que significa poner la mano sobre el hombro de un amigo que está fuera de la unión con Dios, habiendo preguntado primero: Padre, ¿qué quieres que comunique? ¿Cómo puede esta mano ser un recipiente o un vehículo que extienda la bendición del Consolador?
25. Aprended a hablar con frases completas. Aprended a tomar un pensamiento y luchar con lo que sea necesario hasta cristalizarlo en las mejores palabras que podáis encontrar. ¿Podéis preocuparos lo suficiente por vosotros mismos como para perfeccionar y dominar las formas a través de las cuales podéis comunicaros mientras estáis en este mundo? Y, ¿puede llegar a tener fin alguna vez eso?
26. Por supuesto que no, ya que la perfección es ilimitada. La creación simplemente se extiende cada vez más y más, y más, revelando lo Bueno, lo Santo y lo Bello. Y todos vosotros sabéis lo que es sentarse y escuchar a alguien que apenas está aprendiendo a tocar el violín. ¡Mm! Y sabéis lo que es escuchar a un maestro. Algo en lo que el maestro ha logrado puede tocar vuestro corazón más profundamente, de manera más pura; como una espada que corta hasta el centro, revela sus dones.
27. ¿Estaríais dispuestos a comprometeros con Aquel cuya comunicación es tan pura, tan cristalina, que cuando comunicáis Amor a otra persona, esta lo capta? Lo capta tan profundamente que encarnaciones de sufrimiento se resuelven en un instante, que con solo miraros a los ojos recuerdan a Dios. Porque ese es el compromiso de todo aquel que trajo a Cristo a su propia conciencia.
28. Oh sí, la comunicación es muy importante. Porque lo que comunicáis y cómo elegís hacerlo le dice al mundo lo que más deseáis y cuál es vuestra intención más profunda para vosotros mismos. Por lo tanto, en cada palabra, en cada gesto, en cada actividad en la que decidís participar, estáis transmitiendo vuestro mensaje al mundo: le estáis diciendo al mundo cuál es vuestro juicio sobre Dios. Simple y llanamente.
29. Por lo tanto, convertíos en muy, muy egoístas. Encontrad vuestra gloria dentro de vosotros mismos. Desead comunicar al mundo la presencia de Dios. Aprovechad los momentos del tiempo para utilizarlos de forma constructiva, para saborear la libertad perfecta de caminar por este plano como Cristos encarnados; y nunca os conforméis con menos.
30. Ahora bien, en el proceso de dominar la maestría de la comunicación hay un elemento extremadamente importante y muy serio: el juego ingenuo. El juego inocente. Bueno, he decidido comunicar a Cristo al mundo. Mmm, tengo la sensación de que he pasado muchas vidas tratando de hacer lo contrario, pero el pasado ya pasó. Gracias a Dios por eso. Y hoy, elijo de nuevo. Eh, ¿cómo comunico a Cristo en este momento? Ah, le preguntaré al Consolador. Renunciaré a mi propio pensamiento y simplemente preguntaré cuál sería la mejor manera de comunicar a Cristo en este momento. Si realmente quieres divertirte, dile a la persona que tienes delante: «Sabes, he decidido comunicar a Cristo en este momento. Ahora respira hondo y dame un poco de tiempo, porque estoy aprendiendo sobre la marcha».
31. Tened por seguro que, si comenzáis cada comunicación de esa manera, inmediatamente desarmaréis a la persona que tenéis delante y le habréis pedido que os ofrezca el espacio de la inocencia. Esto lo hace más fácil para ella y más fácil para vosotros. Después, comunicad lo que queráis y luego preguntadle: «Bueno, ¿cómo me fue? ¿Lo has sentido? Te amo de verdad. Esa es mi intención aquí. ¿Cómo se percibió?».
32. En otras palabras, llevad un toque de alegría inocente a vuestra comunicación. Miraros como niños que están en camino de recordar su maestría. Divertiros en vuestro planeta. Dejad atrás la seriedad. Dejad atrás los velos, los personajes y los egos que el mundo os ha enseñado que necesitáis para parecer expertos. ¿Qué tenéis el anuncio de «Nunca dejes que te vean sudar»? ¿Por qué no dejar que os vean sudar? «Mira, solo estoy aquí tratando de encarnar a Cristo. Solo estoy comprometido con eso. Te amo. Eres inocente. Ahora solo respira, dame un momento y veremos cómo lo hago». Luego tocadlos y besadlos. Entonces, si son palabras las que deben salir, pronunciad las palabras. Si es un sentimiento lo que hay que compartir, compartidlo desde el espacio de vuestra perfecta inocencia, y desde el hecho de que sois estudiantes de la Universidad de la Consciencia de Dios. Hay demasiada seriedad en vuestras comunicaciones entre vosotros. Y la seriedad es lo opuesto al Reino.
33. Por último, en esta breve comunicación, comenzad siempre por reconocer vuestra unidad, vuestra unión con aquel con quien os comunicaríais, ya sea persona, planta o mineral. ¿Mmm? Cuando vayáis a regar una flor, comenzad reconociendo vuestra unidad. Por lo tanto, observad la sacralidad del momento y entregádsela al Consolador, el único que puede guiarlo para que dé muy buenos frutos. Y sí, sé muy bien que en vuestro mundo todavía hay algunas mentes en vuestro planeta que prefieren el conflicto a la paz, la disonancia a la resonancia. ¿Importa? Si esperáis a que otra mente desee lo que vosotros queréis, nunca lograréis lo que queréis. Sed, por tanto, lo que más deseáis, y seréis Cristo, seréis la Luz que ilumina el mundo, seréis el campo de Amor que atrae a otros para que liberen sus ilusiones, liberen su sufrimiento, dejen ir su seriedad, dejen ir todos los intentos de defender su rectitud. Os convertís en el campo que atrae al buscador de la Realidad hacia sí mismo, porque lo habéis aceptado primero para vosotros mismos.
34. Muchos de los que escucharéis estas palabras sabéis que he dicho que un maestro de Dios tiene una responsabilidad: aceptar la expiación por sí mismo. Si sois reacios a dominar las formas de vuestra comunicación, ¿habéis aceptado sinceramente la expiación? Pues la aceptación de la expiación abre la mente y os dais cuenta de que vuestro hermano o hermana sois vosotros mismos, y que solo podéis tener lo que dais. Por eso la comunicación es sagrada. Por eso siempre se ha enseñado: Observa los pensamientos en vuestra mente y pensad antes de hablar. Porque cada palabra hablada es como una piedra que se arroja a un estanque; crea una onda y una vibración que regresa a vosotros inmediatamente. Pensad solo pensamientos amorosos. Hablad solo con la sabiduría de Cristo. Celebrad y honrad a quien está delante de vosotros, preguntando solo: Padre, ¿qué quieres que comunique?
35. Y así, las piedritas que dejáis caer al estanque de la consciencia humana se convierten en diamantes que brillan a la luz del Amor de Dios, irradiando Luz en todas direcciones, trayendo alegría, y abundancia, y riqueza, a los que contemplan vuestra presencia.
36. Convertíos en el Amor que buscas. Dominad la comunicación. Porque llegará el día en que ya no necesitaréis el cuerpo, ni el espacio ni el tiempo, como dispositivo de enseñanza o aprendizaje para vosotros; y, sin embargo, la comunicación continuará ininterrumpida según vuestro grado de maestría. Esa maestría os llevará a donde yo estoy; a un lugar en el que la separación es imposible; a un lugar en el que, con solo dirigir vuestra atención, seréis uno con el alma de cualquiera que esté presente para vosotros. En un abrir y cerrar de ojos viajaréis a través de una multitud de dimensiones y, dondequiera que vayáis, seréis la presencia de la Luz, y tocaréis los confines más lejanos de la Creación (que, por cierto, continúa y sigue expandiéndose); y la bendeciréis con el Amor de Dios, y conoceréis tal bendición y tal ilimitación que os preguntaréis por qué os resististeis alguna vez a asumir la responsabilidad de la comunicación. Y le daréis gracias a Dios por haberos vuelto tan egoístas como para querer enseñar verdaderamente solo Amor.
37. Por ahora, dejaremos que eso sea suficiente en cuanto a la comunicación. Tened la seguridad de que si meditáis sobre cada palabra elegida (lenta, deliberada, cuidadosa, inocentemente), la misma vibración transmitida en este breve compartir hará ya mucho para lograr una corrección de la vibración en lo profundo de vuestra mente; que vuestra propia comunicación casi mágicamente, sin esfuerzo, comenzará a mejorar, fluirá a mayor profundidad, y por lo tanto, será mucho más satisfactoria en vuestro propio corazón.
38. Un maestro de Dios es un maestro de la comunicación. La comunicación es el puente que os lleva a casa con vuestros hermanos y hermanas. Y en la perfección de la comunicación, el Reino es recordado y restaurado.
39. Dicho esto, bendiciones para vosotros, todos aquellos que escucharéis estas palabras: Dominad vuestra comunicación. Sé bien que, sea lo que sea que he logrado, y aún estoy logrando, podéis sacar cosas mayores que estas. Solo soy un principiante en la Mente de mi Padre.
40. Entonces. Mmm. ¿Crees que eso será suficiente? ¿Querida hermana?
41. Participante: Creo que es maravilloso. Gracias.
42. ¿Qué te gustaría comunicar en este momento?
43. Participante: Te amo.
44. Ahora. Tómate un momento, entra en la mente y simplemente pregunta: Padre, ¿qué me haces comunicar en este momento? y cuando estés lista, repítelo.
45. Participante: Yo amo.
46. Mmmm... Ahora el resto de ustedes aquí, ¿sentisteis la diferencia? [Acuerdo de audiencia] ¿Una mayor profundidad, una mayor extensión, un mayor poder?… ¿Una mayor unión? ¿Lo sentiste?
47. Participante: Sí.
48. En efecto. Así que tal vez esa pequeña oración funciona. ¿Y notaste cómo la cambiaste de "tú" a "yo amo”?
49. Participante: Sí.
50. En efecto. Esa es la verdad de quién eres. Hmm. Gracias por brindar un excelente ejemplo a quienes lean esto.
51. Participante: Jeshua, me gustaría que hablaras de dos frases que sigo escuchando en mi mente mientras repasamos esto, sacado directamente de tu Curso de Milagros. La primera frase es: "Nunca le digas a tu hermano que él es lo que tú no quisieras ser". Y la segunda es: "Las palabras no son más que símbolos de símbolos y, por lo tanto, están dos veces alejadas de la realidad." ¿Podrías profundizar sobre estas dos?
52. Ciertamente nunca dije eso. Las palabras son, en efecto, símbolos de símbolos, ya que representan una idea; y cuando se pronuncia una palabra, nuevamente da el mensaje de que esta es la idea que estás valorando. ¿Mmm?
53. Por eso, por cierto, os pregunté cuando comenzamos: ¿Vivís en un mundo donde las palabras no son necesarias? Ya que habitáis aquí, debe ser la Voluntad del Padre que seáis vosotros los que encontréis la manera de comunicar Amor aquí. Y el maestro sabio habla el idioma del estudiante. Por lo tanto, las palabras son necesarias en esta dimensión como forma de señalar, más allá de sí mismas, a los símbolos que representan, e incluso más allá de las ideas, a la experiencia directa de la revelación de la presencia del Amor.
54. Ahora bien, cuando os comunicáis con un hermano o hermana de manera que les indica que creéis que son menos que Cristo, debido al poder del pensamiento y las palabras, os habéis situado inmediatamente a vosotros mismos en una posición inferior a Cristo. Así que esa frase se refiere al egoísmo divino del que hemos hablado en esta hora.
55. ¿Quieres ser menos que Cristo? Si no, entonces comunícate de tal manera que honres la verdad de tu hermano o hermana, sin importar el grado de locura que esté eligiendo temporalmente. Honra ese lugar primero. No queremos decir con esto que pases por alto el comportamiento de locura, sino que lo veas a través de ella y ofrezcas primero la Verdad. ¿Tiene esto sentido para ti?
56. Participante: Sí.
57. ¿Eso ayuda con respecto a esas dos frases que “alguien” debe haber metido allí por accidente?
58. Participante: Es bueno saber que tienes sentido del humor.
59. Amado amigo, cuanto más te adentras en Dios, más tienes que reír.
2.10 Significado de la Ascensión
Así que bienvenidos a esta deliciosa hora, para tratar sobre el significado de la ascensión. Elijo ahora mismo simplemente tomar un momento de vuestro tiempo antes de comenzar para que podáis comprender el gran coste de tomar el camino espiritual. Lo que estáis a punto de escuchar es una de las raras canalizaciones con Jeshua que fue realmente grabada en vídeo el siglo pasado; y notaréis que tengo cabello.
1. Por lo tanto, es muy obvio que si emprendéis un camino genuino de espiritualidad y pasáis por una transformación radical, perderéis el cabello (Risas de la audiencia) y mucho más (Risas de la audiencia). Así que, y con toda sinceridad, espero que disfrutéis del vídeo. Una vez más, es un mensaje vintage, eterno, que os revelará el proceso de canalización, pero también os dará una idea de quién era yo y dónde estaba mi campo de energético en ese momento; espero que ahora os sintáis muy diferentes, mucho más libres, más ligeros y sin pelo. Así que hay esperanza para todos nosotros. Disfrutad del vídeo, y me encantaría saber de vosotros una vez que lo veáis. Gracias. Adiós.
2. Ahora comenzamos.
3. Ciertamente, saludos a vosotros, amados y santos hijos de la Luz Divina. ¡De hecho, saludos a vosotros, amados y santos y únicos Hijos de Dios! Ciertamente, saludos a vosotros, preciados hermanos y hermanas.
4. Y en verdad, vengo desde ese lugar que es de perfecta Paz, y de perfecto Amor, y de perfecta Luz, y por lo tanto vengo a vosotros en esta hora desde el lugar donde habitáis eternamente. El Hijo de Dios es Uno para siempre, y las apariencias de este mundo no pueden remover eso, y no pueden quitaros vuestra Verdad y vuestra Realidad. Por lo tanto, comprended bien que vengo siempre con alegría para morar con vosotros, para caminar con vosotros, para celebrar con vosotros la única Verdad, la única Realidad que es anterior al tiempo, y que permanecerá cuando el propósito del tiempo se complete. Hmmm/Mmmm...
5. ¿Quién, entonces, soy yo? Solo soy lo que vosotros sois, y por tanto surjo desde el lugar en vosotros que es de un recuerdo perfecto: un rememorar de una Realidad dada y no creada, dada y sostenida en el Amor; porque en Verdad, el Santo Hijo de Dios, no siendo ni varón ni mujer, no es sino la descendencia de Dios; y Dios es solo amor. Y por lo tanto, desde antes del tiempo, vosotros sois la descendencia de la Luz Divina. Y si eso es lo que sois, y os aseguro que lo es, significa que seguís siendo esa Luz por siempre, y esa Verdad, y ese Amor.
6. He dicho muchas veces que vosotros sois la única creación de vuestro Padre. ¿Qué es entonces este mundo que veríais a través de los ojos del cuerpo, que veríais a través de las percepciones que habéis construido a partir de experiencias que habéis tenido?; y esas experiencias se remontan, de hecho, al principio mismo de los tiempos, pues nunca ha habido un tiempo en el que no hayáis estado. Por lo tanto, en verdad, ya habéis probado todos los mundos y todos los tiempos. Y no hay nada fuera de vosotros que no hayáis probado ya. Mmmm...
7. ¿Qué es, entonces, este mundo? En Realidad es un mundo hecho por error, es un mundo que ha sido creado, surgido, por así decirlo, de solo un pensamiento; y ese pensamiento es: Estoy separado de Dios. Por lo tanto, yo crearé diferente a Él y seré el creador de mi propio mundo, y mis creaciones no reflejarán la eterna e inmutable Belleza y el Amor que es el Padre.
8. Y, ¿qué lugar más perfecto podría haber para albergar esa parte de la mente que se cree separada de Dios que en la apariencia de un cuerpo? Y todos sabéis lo que se siente al creer verdaderamente más allá de toda duda, que uno habita dentro de la estructura (el espacio y volumen) de un cuerpo. Por lo tanto, miráis a través de los ojos físicos, y a veces creéis que veis un mundo aterrador. A veces creéis que podéis ser lastimados, que os pueden arrebatar cosas, que puede haber ganancias y pérdidas; y sobre todo, a través de la percepción nacida de lo que debe llamarse una ilusión, empezáis a creer que la Paz de Dios os puede ser arrebatada, que la Realidad de quienes sois puede ser amenazada; y entonces llega complejidad sobre complejidad, sobre complejidad, mientras os esforzáis en crear vuestra seguridad en el mundo de vuestras percepciones.
9. Y habéis viajado innumerables veces a través de los campos del nacimiento y la muerte, creando cuerpos, por así decirlo, luchando con ellos, haciendo lo mejor que podéis, sintiendo siempre algo de ansiedad porque parece que no podéis controlar esto, y siempre parece terminar en muerte. Los amigos van y vienen, los proyectos parecen prometedores y luego flaquean, y al final, siempre, parece que os espera la experiencia de la muerte. Y la mente que buscaría la Paz, la mente que elegiría entender, conocer, trascender, comienza su viaje con honestidad, franqueza y honradez; para mirar verdaderamente los sentimientos que se albergan en el interior, para comprender que existe esta esencia de no sentiros del todo seguros en este mundo, como si fuerais un forastero aquí. Y aún así, vuestro mundo os enseñaría a luchar para protegeros, para no ser unos extraños aquí; para aprender a controlar este mundo, de modo que podáis encontrar la seguridad que buscáis.
10. Ese proceso es lo que he llamado el drama de la ilusión de la separación, y si lo aceptarais bien, todo ha salido de un solo pensamiento albergado en la Santa Mente del Hijo de Dios. E imaginad, si queréis, una grandiosa Luz sin principio y sin fin, inmensa más allá de toda imaginación; y en esa Luz surge un pensamiento: Estoy separado de mi Padre.
11. Y con la percepción nacida de la creencia en ese pensamiento, que una Luz explota, se fragmenta en un número infinito de puntos de luz, todos aparentemente separados uno del otro, y sin embargo hechos aún de Luz.
12. Con la percepción de separación nace el miedo, y con el miedo hay contracción, y la contracción crea densidad. Y el punto de luz con el que os identificáis como vuestro y solo vuestro, al estar separado de todos los demás, comienza a tomar la forma de lo que podríamos llamar el ego: la pequeña parte de vuestra Mente Verdadera que cree que él es vuestro maestro, que cree que él tiene el conrol. Y, de hecho, esa pequeña parte de vuestra mente es donde reside el miedo, es donde reside la contracción, es donde residen la experiencia de dolor, y de duda y de confusión; y, de hecho, sin daros cuenta, inconscientemente, os habéis identificado con esa pequeña parte de la mente. Y sin embargo, todo el tiempo, en Realidad, nunca se ha producido fragmentación alguna. Porque el Hijo de Dios, esa Luz grandiosa vasta y perfecta que es el reflejo perfecto de la imagen de Dios, que no es sino Amor, permanece unido como Uno. Y en todos los viajes del espacio y el tiempo (si estáis de acuerdo con la creencia en la reencarnación, que sin duda tiene valor si os ayuda a saber que la vida es eterna), a través de todos los viajes, las vidas no os pertenecen solo a vosotros; porque, si lo aceptarais con agrado, vosotros habéis vivido la vida de cada ser.
13. Porque aunque miréis a través de vuestros ojos, los ojos del cuerpo, y veáis otros cuerpos, y por lo tanto lleguéis a la conclusión de que debe haber otras mentes, otras almas, os digo que en Verdad, el Hijo de Dios sigue siendo Uno. Y si eso es cierto, y os aseguro que lo es, amad a vuestro prójimo como a vosotros mismos, porque vuestro prójimo es vosotros mismos. Y cuando miréis el rostro de vuestro hermano o hermana, aprended, en verdad, a comenzar a mirar más allá de la apariencia del cuerpo y a ver nada más que el Rostro de Cristo ante vosotros. Porque al reconocer que está ante vosotros, debéis admitir entonces que se necesitan los Ojos de Cristo para reconocer el Rostro de Cristo.
14. ¿Podéis entonces empezar a imaginar dónde comenzó el tiempo? Comenzó con vosotros, comenzó en vuestra Santa Mente; y si el tiempo empezó allí, ahí reside, y el fin del tiempo no se encuentra en ningún lugar, sino en vosotros.
15. Ahora, en estos viajes ha habido una multitud de experiencias, algunas placenteras, otras dolorosas, y poco a poco han creado para vosotros una estructura; una prisión, por así decirlo, a través de la cual podréis ver la Creación. Y el proceso del Despertar, el proceso de la Expiación, el proceso de la Salvación, no requiere verdaderamente un esfuerzo, sino un permiso, no una búsqueda, sino un hallazgo. El proceso de la Expiación es el proceso mediante el cual recordáis la Verdad de vuestra Realidad y celebráis conmigo el único hecho que realmente ha existido: ¡Yo y mi Padre somos Uno! ¡Ahora, aquí! Antes, desde siempre, y a través de todos los tiempos, sigo siendo el Hijo de Dios.
16. El proceso de la Expiación es el proceso de rememorar, de volver a unir lo que parecía fragmentado. Y ¿qué recompone lo que ha sido fragmentado? El Amor. El Amor, una simple palabra de cuatro letras en vuestro idioma, y una bastante grandiosa. En verdad, solo el Amor sana, solo el Amor supera la separación. Solo el Amor restaura al Hijo al Reino de los Cielos. Solo el Amor; y, ¿por qué? Porque el Amor es lo que sois. Por eso es tan importante recordar que cada pensamiento amoroso es verdadero, y todo lo demás no es más que una petición de ayuda y sanación. Ya sea algo que surja dentro de vosotros, o dentro de vuestro hermano o hermana, tened la seguridad de que cada uno de esos gritos realmente está surgiendo dentro de vosotros. ¿Sois vosotros, pues, el guardián de vuestro hermano? ¡En verdad lo sois! No por una sanción moral sino porque es la verdad: vosotros sois vuestro hermano.
17. Y es por eso que la salvación no se puede encontrar separada de vuestro prójimo. Se acabó el tiempo de desaparecer en cuevas, con la esperanza de que al enfocar vuestra atención en vuestras cejas de alguna manera lograréis un gran e iluminado estado. Esta vez es la hora de los finales. De hecho, se está produciendo una gran aceleración en la conciencia de la humanidad, una aceleración del proceso de rememorar; porque la humanidad lo desea. Y la salvación llega en la relación. Porque no podéis regresar al Reino por vosotros mismos. Pero a medida que os extendéis hacia vuestro hermano y hermana y los abrazáis con los brazos del Amor de Cristo que mora en vosotros, los atraéis hacia vosotros; y juntos, caminamos hacia Dios.
18. He venido en esta hora para pediros (a todos los que escucharéis estas palabras), para pediros que os unáis a mí ahora en no desperdiciar ni un instante más, pero dejando de lado el ruido y el estruendo del mundo, dejando de lado vuestros temores y vuestras dudas, para comenzar la práctica de reclamar la Verdad de vuestra única Realidad: ¡Yo y mi Padre somos Uno! Y donde yo camino, mi Padre también camina; y donde yo estoy, allí no hay nada más que la presencia del Amor, porque he aprendido a no tolerar el error en mí mismo; y porque elijo ser la presencia del Amor, a través de mí, se da la salvación a este mundo.
19. De hecho, he venido como vuestro amigo y como vuestro hermano; no como alguien superior a vosotros, y ciertamente nunca como alguien separado de vosotros. He venido a pediros a vosotros que os unáis conmigo en ser la Luz que ilumina todos los mundos, en ser ese Amor que restaura la unión del Padre y el Hijo. Y en esa unión ciertamente habrá una sanación que será presenciada en este plano, en este mundo físico; y, ¿por qué? El tiempo mismo nunca necesitó ser creado, pero lo fue; y como habéis elegido percibiros como separados de Dios, en el tiempo recordaréis vuestra unión con Dios. Y el tiempo se os da solo para que lo uséis constructivamente.
20. Y si pensáis en ello por solo un momento, si ahora en este momento permanecéis conmigo y contempláis esta sencilla pregunta, seguramente la respuesta no os será oculta: ¿Can there be any use of time that is more valuable than the practice of remembering that you are the Holy Son of God, that you are safe and in perfect union with Him always?
21. ¿Acaso hay algún propósito en la experiencia que no sea la práctica de extender el Amor de Cristo, no para tratar de resolver vuestros problemas, no para buscar el Reino, sino para reconocer que lo habéis encontrado? Porque, de hecho, el Reino de los Cielos está dentro de vosotros.
22. ¿Significa eso que es algo? ¿Es un lugar físico que se encuentra dentro del cuerpo? No. Significa que está dentro de la estructura de vosotros mismos con el que os habéis identificado; y cuando elegís desviar vuestra atención de ese constructo para comenzar la práctica de identificaros con la Verdad de vuestra Realidad, esa Luz dentro de vosotros comienza a eclipsar primero, vuestra imagen de vosotros mismos, y luego la imagen de vuestro hermano. Y a medida que esa Luz se extiende hacia afuera, eclipsa vuestras ideas de lo que es el mundo, para qué sirve, de dónde ha venido y hacia dónde va.
23. Queridos y santos amigos, no creáis que nada surge por accidente. Vuestro mundo os enseñaría que los accidentes abundan, que hay "casualidades”; simplemente os ocurre que os "encontráis" con un amigo en la esquina. ¡Difícilmente! Hay algunos de vosotros que sabéis perfectamente bien que detrás de las apariencias de las cosas se está produciendo una gran orquestación; y yo la he llamado a eso Sabiduría, esa Mente, ese Uno que es el orquestador, el Espíritu Santo: el puente que lleva al Hijo que sueña el Sueño de la Separación hacia la Verdad y la Realidad. Y el puente está dispuesto ante vosotros, allanando vuestro camino.
24. Y si lo aceptarais, cada momento de vuestra experiencia sería una bendición gozosa. Pues os revelaría la alegría de la unión con Dios u os revelaría los pequeños rincones que guardáis para vuestra ilusión, que necesitan que se les traiga Luz. Considerad, entonces, cada experiencia como una bendición, y dad gracias por ella; y vuestra gratitud y vuestro aprecio es lo que permite que vuestra Luz eclipse al mundo que habéis creado por error. Si la Luz es vuestro Hogar, y si la Luz es vuestra Verdad, seguramente entonces la Luz eclipsará todos los mundos de limitación.
25. El mayor regalo que podéis dar a alguien es no tratar de arreglarlo, sino perdonarlo como os perdonáis a vosotros mismos y elegir ser solo la presencia de la Luz. Y en esa elección, porque todas las mentes están unidas, necesariamente debéis ser vosotros los que elevéis a vuestro hermano y hermana. Cada vez que vosotros elegís tener un pensamiento amoroso, cada vez que vosotros elegís mirar más allá de las circunstancias y las apariencias para ver el Rostro de Cristo en vuestro santo hermano o hermana, sois el Poder, y la Luz, y la Verdad que eleva y sana a toda la Creación. Ese es el poder que se os ha dado y ha estado con vosotros desde antes del comienzo de los tiempos.
26. Y porque nada surge por casualidad, no es por accidente que aquellos de vosotros que estáis aquí os encontréis aquí. Habéis venido tal quizás por curiosidad; eso es una apariencia; tras ella hay un lugar donde todas las mentes se comunican. Algunos de vosotros parecéis ser más conscientes de ello que otros. Eso no importa, porque al final habrá conocimiento perfecto. Quiero que entendáis que no habrá nadie que sea testigo que presencie esta, lo que vosotros llamáis, cinta, y escuche estas palabras que no haya estado ya en comunicación conmigo, a quien yo no guiaré para que escuche estas palabras. Y sí, eso significa que todo lo que la mente humana ha creado es utilizado por el Amor de Dios, como los mismos peldaños que deben traer a toda la Creación de vuelta a la rememoración de la Unión Perfecta.
27. No hay más que la mínima diferencia entre vosotros y yo. Y la diferencia es simplemente esta: como hombre recordé mi papel en la Expiación, y lo viví. Y la única diferencia entre nosotros parece ser una diferencia de tiempo, pero no de calidad de nuestro Ser; porque somos iguales. Y hay solo un plan/programa de estudios que dominar, y se os da la libertad de decidir cuándo lo aprenderéis. Pero no es vuestra elección si lo aprendéis o no.
28. Llegará muy pronto el momento, y algunos de vosotros sabéis de lo que estoy hablando, en el que el plan de estudios se dominará (se aprenderá) muy, muy rápidamente, y más y más rápidamente a medida que más y más lo aprendan. Y, ¿por qué? Debido a los milagros. Los milagros, de hecho, acortan la necesidad del tiempo en sí. Y vosotros sois los hacedores de milagros. Vosotros sois la presencia de la Luz en este mundo (como todos lo son), pero mientras que el tiempo parece aún continuar, se os da para ser la demostración de alguien que ha permitido que llegue la corrección a su mente, para que ya no vea un mundo temeroso, para que ya no vea separación entre sí mismo y los demás; para que solo vean la presencia del Rostro de Cristo. Y, de hecho, los milagros (los milagros), se os conceden para ser extendidos y expresados a través de vosotros. Y el Despierto Hijo de Dios mira cada momento de cada día, y si los milagros no ocurren, hace una pausa y respira hondo, y permite que la corrección llegue a su mente. No intenta arreglarlo, se lo entrega al Espíritu Santo. Porque el Despierto Hijo de Dios sabe que cada momento es milagroso, cuando esa mente permanece como la presencia del Amor.
29. Quiero compartir con vosotros en esta hora que, en efecto, se está produciendo una gran orquestación. ¿Dónde ocurre? ¿En una mente ajena a la vuestra? ¡En absoluto! Porque si lo aceptarais, desde el momento de ese primer pensamiento de separación, el Padre ya habría sanado esa separación. Y el tiempo no es más que la representación de la separación, y su sanación. Eso significa que vosotros presenciaréis, en el tiempo, una proliferación de milagros, una expansión de milagros, y será establecido nuevamente el Reino de los Cielos en la Tierra. ¿Es ese el final del viaje? ¡Para nada! Pero es la corrección de un sueño infeliz en uno muy feliz, en el cual ya no se verán juicio, y miedo, y duda, e ira, y desconfianza; de hecho, la hermandad del Hombre. Y cuando el Hijo despierte de nuevo en todas las mentes, la Luz de Cristo brillará con tanta intensidad que incluso este mundo, habiendo cumplido su propósito, será disuelto en la Luz y no se le verá más.
30. No es posible hablar de esa hora y de ese día, solo decir: Confiad en que sucederá rápidamente Y, ¿quién lo ha proclamado? ¿Quién lo ha decretado? ¡Vosotros lo habéis hecho! ¡Vosotros! Vosotros lo habéis hecho: esa parte profunda de vuestra mente que nunca ha abandonado la unión con Dios, esa parte profunda de vuestra mente que es la Mente de Cristo, ya ha colaborado con todas las mentes para lograr la sanación y la Expiación. ¿Vengo, entonces, a traeros la Expiación? ¡Para nada! Solo vengo a bailar con vosotros, a reír con vosotros, a jugar con vosotros, a celebrar (a celebrar) el renacimiento del Reino de los Cielos.
31. Os he dicho antes que Dios os necesita tanto como vosotros necesitáis a Dios. ¿Podéis realmente llegar a comprenderlo? Que esa Luz que busca renacer y expresarse incluso en el campo del tiempo, requiere vuestra voluntad de renacer. Y queridos amigos, todo poder os es dado. Todo poder bajo el Cielo y la Tierra es dado al Santo, y Unigénito, y Sagrado y Hermoso Hijo de Dios para que lo restaure, para que lo recuerde, para ser la Luz que ilumina todos los mundos.
32. Ha llegado la hora, y ha llegado el momento, el tiempo para dejar a un lado todos los miedos y todas las dudas, el tiempo de permitir; el tiempo de permitiros recordar la melodía de una antigua canción que parece haber sido olvidada. En Verdad, aunque os parezca que tal vez solo una pequeña parte de la melodía ha permanecido con vosotros, en Realidad toda está dentro de vosotros, incluso ahora. Una canción y una melodía que habla de la Paz perfecta, una canción y una melodía que habla de Poder, y de Gracia, y de Bienestar, y de Compasión; y una canción que habla de la Pasión misma: la pasión de ser aquel a través de cual una nueva visión puede ser restaurada a la mente de la Humanidad. Oh... De hecho, he observado bien a todos en esta sala ser tocados por una visión, una visión que parece trascender lo que la pequeña parte de vuestra mente puede comprender, y todos vosotros sabéis lo que es dejar de lado vuestros sueños, dejar de lado la visión porque habéis tenido miedo de no tener la capacidad de lograrlo.
33. Pero, ¿podéis entender que la orquestación que está ocurriendo, requiere que vosotros estéis dispuestos a dar vida a vuestras visiones, la parte de la visión dada a cada uno de vosotros, como si la visión de la sanación del Hijo de Dios brillara como muchos grandes Rayos de Luz, tocando cada mente y cada corazón, y el Espíritu Santo os susurrara en vuestros sueños: "Por favor, cumple esta pequeña parte, y es suficiente"? No es diferente a la parte que se me pidió que cumpliera; y, en Realidad, incluso la más amable de las sonrisas que ofrecéis a vuestro hermano o hermana, en la que veis el Rostro de Cristo en ellos, y por lo tanto, establecéis el campo en el cual su sanación puede ocurrir, esa sonrisa que ofrecéis es absolutamente tan poderosa y milagrosa como cualquier otra que alguna vez se haya manifestado a través de mí cuando caminé en vuestro mundo. Por favor, llegad a comprended que somos iguales.
34. Vuestro amor puede sanar este mundo. Vuestra resistencia solo puede sostener este mundo. Y la pregunta que debemos hacernos es esta:
¿Elegiré, ahora, ser el que está despierto? ¿Elegiré ahora, dejando de lado toda ansiedad por el futuro, todos los miedos y juicios del pasado, elegiré ahora, en mi perfecta libertad, ser aquel a través del cual la Luz de Dios ilumine el mundo?
35. Y si quisiérais conocer el Deseo de vuestro Padre para vosotros: ¿A dónde debo ir para lograr la Expiación?
36. Abrid los ojos: ¿dónde os encontráis en este momento? Y si os encontráis aquí en esta sala, comprended entonces que aquí y ahora este es el único lugar que se nos ha dado para celebrar la Verdad de que el Santo Hijo de Dios es uno con Dios. Y el que está sentado a vuestro lado es aquel a quien vosotros podéis extender el Amor que ilumina el mundo. Y si es verdad en este momento, es cierto en cada momento, porque no camináis solos.
37. ¿Y qué os llevará a un mundo de Paz perfecta? Tu voluntad de extender esa Paz, ahora, donde sea que estés. De no ver momentos ordinarios, de no ver ya la experiencia mundana, de ver que todo lo que sucede es sagrado, y santo, y bendecido porque tú estás presente dentro de él (tú, el Santo Hijo de Dios); que cuando compras tus víveres, no estás experimentando un momento ordinario a menos que veas a través de los ojos del mundo. Pero si te giraras solo un poco y vieras a través de los ojos que Dios te ha dado, sabrías que tú eres el salvador del mundo: tú eres el único que puede traer Amor a ese momento. Tú eres la Luz que brilla en las tinieblas, tú eres la presencia de una Luz que eclipsa al mundo; y dondequiera que camines, Cristo camina contigo, porque Cristo mora dentro de ti como la Verdad de tu única Realidad, ahora.
38. ¿Qué se puede decir, entonces, sobre el significado de la Ascensión? Por su propia naturaleza, la palabra significa una elevación desde un alzarse, una superación de; trae imágenes y representaciones de volverse cada vez más ligero. Y todos vosotros sabéis cómo es eso: cuando permitís que la alegría y el gozo penetren en las células del cuerpo y ya no os sentís tan pesados; cuando abandonáis la seriedad, y ponéis vuestras manos en las caderas y os reís del ego. Eso ya es un aspecto del proceso de la Ascensión. En Verdad, no hay ningún lugar al que ir, porque en Verdad vosotros sois esa vasta Luz, esa vasta Mente en la que todos los mundos surgen. E incluso el cuerpo, que creéis que es vuestro, ha venido y ha surgido dentro de esa Luz perfecta. Y sin conocer ni principio ni fin, sin duda no os movéis de un lugar a otro, pero todo movimiento y su apariencia parecen surgir dentro de vosotros.
39. La Ascensión, entonces, es la expiación. No involucra grandes técnicas mágicas en las que aprendes a tomar esta bolsa de polvo y, de alguna manera, transmutarla en Luz para que tú puedas elevarte a las nubes mientras tus hermanos y hermanas están clavados en la tierra ... Aunque en la Expiación perfecta hay libertad perfecta, a través de la cual el Espíritu Santo puede crear manifestaciones como milagros que captan la atención de los demás, y los obligan a salir de sus percepciones rígidamente sostenidas. Mi Resurrección fue tal milagro, mi aparición a muchos amigos (muchos amigos) realmente no fue en realidad nada más que una herramienta para ayudar a abrir la mente para ver más allá de la apariencia del nacimiento y la muerte. Nunca fue diseñado para que me miraras y pensaras: ¡Guau!, bueno, él es un gran maestro y yo soy solo un idiota …
40. ¡Mmm! Fue diseñado solo como una demostración que pudiera revelarte la Verdad que debe ser cierta para ti, si es verdadera para mí.
41. ¿Puede existir, entonces, lo que se llama la Ascensión corporal? ¡Por supuesto! Si todos los mundos pueden surgir, ¿qué es una Ascensión del cuerpo físico? ¿Por qué se percibe como algo tan grandioso? El hecho de que puedas mirar a tu hermano o hermana y realmente creer que ellos son diferentes a ti, ¡es increíble! La Ascensión de una bolsa de polvo no es una gran cosa.
42. Y en esta hora también he venido a hacer algunas correcciones, porque hay algunas percepciones que se están yendo un poco de las manos. Y hay muchos que buscarían, creyendo realmente que si tan solo pudieran aprender a hacer que el cuerpo ascendiera, hallarían entonces la paz, y encontrarían así el Reino de los Cielos. Sin morar en ese Reino, no puede surgir ninguna posibilidad para la Ascensión del cuerpo. Por tanto, en verdad, comprende: tú debes ser la meta que buscas, ahora. Y en esa Expiación, renacen todas las posibilidades.
43. ¿Lo buscarás entonces? No. No buscarás la Ascensión corporal, porque te habrás liberado de la percepción errónea de que estás separado de Dios, y de que debes ir a otro lugar para obtenerla. Y entonces, si el Espíritu Santo dice: "Necesitamos una pequeña demostración, ¿te importaría?" Dirás: Hágase, no mi voluntad, sino la Tuya.
44. Y si te piden que simplemente seas un barrendero, sin duda dirás: Que no se haga mi voluntad, sino la Tuya.
45. ¿Por qué? Porque el Santo Hijo de Dios no puede ir a ninguna parte y no experimentar nada que lo separe del Amor de Dios.
46. El significado de la Ascensión reside en tu voluntad de ser la presencia de la Paz, de ver con atemporalidad, de ver con Amor incondicional, de ver a través de una percepción que ha sido corregida, para que sepas que tu seguridad no reside en el cuerpo ni en el mundo, sino que de hecho descansa en el Conocimiento perfecto que te fue dado desde antes de que el tiempo existiera. Estás en casa ahora, ahora mismo; eres Uno con Dios. No hay nada que debas arreglar, no hay nada que debas buscar, salvo permitir que la corrección renazca en la mente.
47. ¿Y qué sucede cuando llega la corrección? Algunos de vosotros sabéis perfectamente bien lo que pasa. El pasado se ha ido, y todo su dolor. Aunque puedan venir los recuerdos, esto ha sido trasladados de alguna manera, y ya no sientes la carga sobre el corazón . . . sino que hay una espaciosidad, un vacío en que solo habita la Luz, y no te aferras a ninguna sombra; porque las has liberado a todas a la Luz de Dios, y han sido sanadas y alejadas de ti para siempre.
48. ¡Y lo que haces te sorprende incluso a ti! Y cuando otros te miran y dicen: "Oh, eres tan grandioso, qué maravilla estás haciendo en este planeta, muchas gracias," les miras a los ojos y dices, tal vez en otras palabras: ¡Por mí mismo no hago nada; es mi Padre quien hace todo a través de mí! Así de simple es. Renuncié a esforzarme, tiré la toalla de intentar ser el creador y hacedor, y me convertí en el que permitía, me convertí en el que celebraba, me convertí en el que confiaba. Y cada vez que mi mente se dedicaba a luchar y esforzarse, recordaba que mis pensamientos no significan nada. Y recordaba elegir la Paz. Y en esa Paz, una Luz comenzó a ser recordada, y una canción sonó más fuerte; y esa Luz ha eclipsado todos mis sueños de separación, y de miedo, y de duda. Y yo habito en esa Luz; y, bendito amigo, si yo habito en ella, ¡tú también! Viajemos juntos hacia ella: te extenderé mi mano por el tiempo que sea necesario, hasta que veas que la Luz también está en ti.
49. Esa es la percepción que tendrás de ti mismo e de tu hermano. Si quisieras recibirlo, os es concedido, ahora, para recibir la única Verdad que jamás ha existido, ser quien proclama: ¡Yo y mi Padre somos Uno!
50. Porque cuando esas palabras se hacen tuyas con cada fibra de tu ser, la Expiación se completa en la Tierra como ya ha sido completada en el Cielo. El Rememorar ha sido restaurado.
51. Para aquellos de vosotros que conocéis a quienes buscan maneras de crear una ascensión para el cuerpo físico, id y decidles que ya la han completado; y que ahora es tiempo de liberar el esfuerzo. Es el Amor lo que sanará este mundo. El Amor habita en su misma Presencia, y en su propia Certeza, y en un Conocimiento Sagrado y Ancestral. No puedes buscar el Amor, y no puedes encontrarlo. Puedes desearlo, y tu intención puede volverse tan pura que nada más te distraiga. Pero al final, solo a través de ti se puede permitir que el Amor se extienda. Tú no puedes ser el creador del Amor, no puedes enorgullecerte con eso de modo que puedas regalarlo, no hay técnicas mágicas que desarrollen su poder dentro de ti. Ya te ha sido dado libremente. Y, por lo tanto, los milagros deben ocurrir naturalmente en las mentes que solo enseñan Amor . . . Que enseñan solo Amor . . . Que enseñan solo Amor, porque no quedan rincones oscuros de la mente que hayas deseado guardar para ti mismo.
52. Vengo en esta hora a pedirte a ti que seas aquel: aquel que desde esta hora en adelante enseñará solo Amor, será aquel que conoce y vive el hecho de que todas las necesidades ya están satisfechas; ser aquel cuya mente está corregida, a quien se le restaura la cordura. Porque cuando camines en este mundo por un tiempo tan breve como la presencia de solo Paz, influirás en todos los que entren en tu ámbito. Puede que no lo entiendan. De hecho, puede que piensen que es por tu cuerpo que se sienten atraídos por ti. Pueden pensar que es por la sabiduría que parece brotar de tu boca, aunque no recordarás lo que dijiste cuando termines, porque no eres tú quien habla. Pero sentirán la presencia de la Paz, y necesariamente debe tocar ese lugar de Paz en ellos. Y cuando esa ventana se abre, la Luz irrumpe, y su proceso de despertar puede profundizarse, continuar o tal vez comenzar.
53. Por favor, por favor, comprende que la Ascensión ha sido completada, esperando solo tu Rememoración; que tú no eres algo separado que deba ser llevado a algún lugar, o debas experimentar algún estado exaltado, para que entonces puedas decir: Ah, ya lo tengo.
54. El estado exaltado del renacimiento del Reino del Cielo en la Tierra espera tu aceptación de lo que es Verdad ahora.
55. ¿Te imaginas cómo sería si mañana caminaras por este mundo y cada vez que tu hermano o hermana dijera: "Oh, Dios mío, la vida es un rollo. ¿No es horrible? ¿Qué pasa con esas elecciones presidenciales?" ... y decidieras no participar en esa energía? No es que te levantes huyas de ellos, sino que trasciendas esa limitación y brilles con solo Amor e Paz. Sabrás qué decir, porque las palabras del mundo te serán dadas. Tal y como siempre me fueron dadas a mí. ¿Conoces lo que se llama el Sermón del Montaña? Cuando esas palabras brotaron, después algunos de esos amigos (a los que el mundo erróneamente ha llamado mis discípulos) se me acercaron y dijeron: "Oh, Señor, eso fue tan hermoso, fue tan increíble." Y los miré y les dije: "¿Qué dije? No fue planeado. Yo no soy el hacedor ni el ejecutor. Por mí mismo no hago nada; el Padre a través de mí hace todo." Fue terriblemente difícil hacerles entender eso, porque el ego necesita poner a otros en pedestales; porque teme reconocer que el mismo poder reside en él. Tú serás el que des los Sermones de la Montaña. Y tal vez sermones en aparcamientos. Puede que haya sermones en los supermercados. ¿Importa? Un templo es tan bueno como cualquier otro.
56. Te pido, como tu hermano y como tu amigo, que empieces a considerar tu disposición a unirte a mí en la Expiación. No por necesitarlo, sino desde la base de tu reconocimiento de que ya está completada dentro de ti. Algunos de vosotros sabéis lo que significa que se os enseñe que debéis honrarme, como si Yo estuviera separado de vosotros. Pero yo os digo: Quien no honra al Hijo que mora en plenitud en su propio corazón, en modo alguno me honra a mí; sin importar cuántas oraciones, sin importar cuántas súplicas se dirijan a las imágenes de mí elaboradas en las mentes de la humanidad.
57. Pero cuando tú, el Santo Hijo de Dios, honras al Cristo que vive dentro en ti, de hecho, que se sepa que me has honrado como tu hermano, como tu amigo y como tu igual. Y si eso suena como un sacrilegio para tu mundo, entonces que así sea. No puedo evitarlo. Porque es la Verdad. No vine a proclamarme tu salvador. He venido a proclamar la salvación que ya ha ocurrido en ti. He venido a reflejarte la Verdad de tu ser. Y a cuantos elijan verme como su igual, porque estoy a cargo de la Expiación, les doy la capacidad de abrir hasta el último rincón de la mente e el corazón, para que sean, en verdad, restituidos a imagen del Hijo de Dios. Y si eso implica sanación del cuerpo, que así sea.
58. En esta hora, se te ofrece la elección: elegir conmigo ser la presencia de la Expiación. Y en esto, la Ascensión ya está completada. Y cada vez que eliges la alegría, cada vez que eliges la gratitud, cada vez que eliges la ilimitación, cada vez que eliges permitir que la visión te guíe, caminas conmigo. Y caminamos juntos en el Reino de los Cielos. Comprende bien, entonces, que no hay un rincón de tu vida que no pueda ser transformado, si es necesario, cuando tú eliges el Amor en lugar del miedo. Porque el Amor engendra sanación; el miedo debe necesariamente negarlo. Y ese Amor está en ti ahora.
59. Cuando le dije a un grupo de amigos, "Id y enseñad a todas las naciones," todo lo que les dije fue: "Id y enseñad solo Amor." Porque al enseñarlo, necesariamente debes aprenderlo. Y al presenciar el milagro de la extensión del Amor a través de ti, y lo que hace en la vida de tu hermano y hermana, debes necesariamente saber entonces que el milagro ya ha ocurrido dentro de ti. Y ese es el proceso por el cual tus pesadillas se transforman en sueños de seguridad. Y a medida que ves que estás a salvo, te abres más y más. Y el poder de los milagros, el poder de la Luz, puede fluir a través de ti cada vez más libremente. Esa es la importancia para ti de elegir enseñar solo Amor: sentir un deseo apasionado de ser la presencia del Amor; no conformarse nunca más con otra cosa. Porque tu elección de conformarte con menos que el Amor ha dado origen a todos los mundos que han reflejado la ilusión de la separación de Dios. Y tú sabes porque conoces bien esos mundos. Has probado cada carretera secundaria y cada callejón sin salida.
60. Vive con pasión; una pasión por ser la presencia del Amor. Y si alguien te dice: "Mira, el Reino está aquí," y otro dice: "No, está allá”, detente y sonríe, y di:
Queridos amigos, el Reino de los Cielos está dentro de mí. Como lo está dentro de vosotros. Por lo tanto, regocijémonos y alegrémonos en este día, porque en este momento se nos ha dado ser la Luz del mundo. Y dondequiera que dos o más de nosotros nos reunamos, Cristo habita. Y no puede haber un lugar más grande ni más sagrado en la tierra que un lugar en el cual las mentes se han unido en Amor, habiendo dejado de lado un odio ancestral, nacido del miedo, nacido de la separación.
61. Camina entonces en este mundo, y comprende que dondequiera que vayas (en todas partes), las mentes de la humanidad están claman por la oportunidad de unirse a esa unión sagrada; el Instante Santo que sana la ilusión de separación. Está en tu mano, y dondequiera que vayas puedes extender esa mano a todos los que veas; sin importar lo que hagan, sin importar lo que digan de ti. Nada de eso importa lo más mínimo. ¿Cómo puede importar la opinión de una mente enferma? Mmm.
62. He dicho a muchos que es hora de vivir un poco escandalosamente: tiempo de bailar, tiempo de cantar, tiempo para jugar. Estas cosas las hacía a diario cuando caminé por esta tierra, y solo era serio hasta el punto de que el que tenía delante de mí no podía hablar otro idioma que no fuera la seriedad; hasta que aprendieron el lenguaje de la risa, y el juego, y la sencillez, y la facilidad. Porque mi camino es fácil y mi carga ligera. Mi cruz no es pesada: está hecha de Luz. Por tanto, toma tu cruz y sígueme. Ven y únete al baile. Ven y únete al baile en el que participas: ¡Dios mío! Soy un maestro ascendido, justo aquí en Berkeley. Aquí mismo, un maestro ascendido camina y lleva tu nombre. ¿Suena arrogante? Lo único que alguna vez ha sido arrogante es que tú te atreviste a creer que eres algo diferente de lo que Dios te creó para ser. ¡Eso sí que requiere una gran arrogancia! ¡Mmm!
63. ¿Ves entonces la gran paradoja? Pues la Verdad del Reino es diametralmente opuesta a toda percepción que el mundo ha tratado de enseñarte. Se necesita gran humildad para decir: Yo y mi Padre somos Uno, porque tienes que renunciar al mundo. Tienes que ser lo suficientemente valiente como para decir la Verdad. Es el colmo de la arrogancia creer que alguna vez has pecado contra Dios. Es el colmo de la arrogancia creer que eres culpable, que no eres capaz de arreglarte a ti mismo, que no puedes recuperarte por ti mismo, que de alguna manera ni siquiera eres digno de ello: Padre, golpéame y azótame, porque he pecado.
64. Eso ya ha tenido lugar, y algunos de vosotros recordáis lo que percibiríais como vidas, en las que sabéis lo que significa azotar el cuerpo. ¡No fue muy divertido! ¿Estás dispuesto a unirte a mí en la extravagancia de una humildad divina en la que simplemente dejas de lado toda conformidad con las creencias del mundo y simplemente le dices a tus amigos: No puedo seguir jugando.?
65. Y te mirarán y dirán: "¿Qué quieres decir?"
Bueno, soy el Hijo de Dios. He estado tratando de fingir que soy otra cosa, ¡pero me está agotando! Así que renuncio a ello. Padre, vive a través de mí.
66. Y, de hecho, te mirarán con cierta incredulidad y un de las cejas podría levantarse. ¿Y qué? En ese momento, debido a tu voluntad de ser lo que percibirán como arrogante y extravagante, se ha abierto una ventana; se ha abierto una ventana.
67. Se ha abierto una ventana porque, por un instante, detuviste su mente. Sin que ellos lo supieran, has sido el que ha desviado su atención del rugido, y del estruendo, y de la locura del mundo ilusorio hacia el mundo real. Ahora bien, ¿lo entenderán? Podrían. Podrían llamarte loco. Podrían abandonar tu vida, la vida del cuerpo. Pero tienes un dicho en tu mundo que dice que la Naturaleza aborrece el vacío; y si eso es cierto para la Naturaleza, es ciertamente cierto para Dios. Nunca temas la pérdida. Porque aquello que tiene verdadero valor nunca podrá serte arrebatado. Solo te puede ser añadido.
68. A medida que enseñas Amor, todo lo que verdaderamente carece de valor debe necesariamente desprenderse de ti: en ocasiones quizás con suavidad, a veces aparentemente no tan suavemente; pero comprende que en esos momentos es solo la resistencia a soltar lo que crea la sensación de lucha. Y de repente la hora de tu renacimiento ha llegado, y buscarás tu pasado y descubrirás que ya no está contigo. Buscarás tus dudas y confusiones y te sorprenderás, porque no serás capaz de encontrarlas.
69. Y de repente sabrás que el milagro ha ocurrido: la Expiación se ha completado. Ha llegado como un ladrón en la noche, y mientras estabas durmiendo robó las telarañas de todas las sombras que habían quedado atrás hace mucho tiempo. Y te has despertado en la mañana de un nuevo día; y he aquí, tus armarios están vacíos de lo que creías que tenía valor. Y en su lugar hay una festín preparado para el Hijo unigénito de Dios, una festín sin principio ni fin, uno al que tu Padre te invita a regresar como invitado de honor, y el Hijo Pródigo realmente ha regresado. Y se sienta a la mesa de su Padre y, he aquí, todo lo que ve es bueno. Y levantarás el cáliz a tus labios y beberás de un cierto elixir llamado Amor, llamado Salvación, llamado Despertar, llamado Iluminación (se conoce por muchas palabras; en realidad todo es lo mismo), y entonces pondrás el cáliz de nuevo sobre la mesa y mirarás a tu Padre directamente a los ojos, y junto con Él reiréis como nunca antes has reído. Y tu risa será la canción que resuena como una vibración a través de cada molécula de la Creación. Tu risa cambiará la vibración de la Creación, y la Luz se derramará en cada molécula hasta que se vuelva de nuevo como la Luz misma.
70. Ese es el significado de la verdadera Ascensión. Significa el momento en que el Santo Hijo de Dios ha sido completamente restaurado. ¿Llegará mañana? ¡Podría ser! ¿Parece estar muy lejano? Recuerda, tal percepción nace en el tiempo, pero los milagros acortan la necesidad de tiempo. ¿Cómo crear entonces los milagros que acortan el tiempo? Reconociendo que la Expiación está completa dentro de ti ahora. ¿Ves cómo todo esto comienza a tener sentido? Se acabó el tiempo de rezar por salvadores, se acabó el tiempo de mirar hacia el futuro, cuando el Hijo de Dios regresaría. Ahora es el tiempo del que se habla en muchas culturas y de muchas maneras, y en todas las epopeyas que han existido; la Verdad siempre ha sido dicha. Ese momento está cerca.
71. Prometí que en ese día volvería. Y aunque traté de aclararlo, había muchos que no lo entendían. Que se sepa que he regresado. He vuelto no solo para unirme a la mente de este mi amado hermano, que finalmente tiró la toalla porque no podía manejar todo. ¡Mm! He venido con una vieja amiga a la que algunos de vosotros conocéis por el nombre de Helen. He venido a través de lo que vosotros percibiríais como los amigos del 2003, que actualmente están sirviendo en algún lugar de este planeta a través de lo que llamáis en vuestro idioma "canales." Y sirvo con muchos otros de muchas, muchas formas; porque la promesa que hice se ha cumplido.
72. He regresado porque te amo. En Verdad, nunca fui a ninguna parte. Y he trabajado sin cesar para susurrarte en tus sueños, para guiarte suavemente hacia la izquierda cuando pensabas que ibas a la derecha. He venido a ti porque me has sido dado por mi Padre. Así como ya hay quienes están, digamos, asignados a ti y vendrán a ti cuando permitas, a través de tu voluntad, que el reconocimiento de la consumación de la Expiación sea recordado en ti. Hay muchos que te están esperando, que te serán enviados de formas que no puedes ni empezar a imaginar; y a través de ti, se realizará la misma obra, así como esta obra ha tenido lugar a través de mí. ¿Empiezas a captar la idea?
73. Se está creando una red, por así decirlo, en la que el Padre Que me ha amado me da el poder de darte ese Amor. Y al recibirlo, se te da el poder de dárselo a otro. Y ese dar es el milagro que cura la necesidad del tiempo. No caminas solo, y no puedes dar un paso sin mí, porque os prometo esto: así como te dije entonces, lo digo de nuevo: Estoy contigo siempre. Y te daré mi fuerza hasta que la tuya sea segura.
74. No creas que es una carga el hecho de que me invoques, porque eres digno de todo el Amor que jamás podría llegar a extender, y ese Amor no es más que el Amor de nuestro Padre. ¡Tú eres digno de ese Amor! No hay una decisión que debas tomar solo, no hay un viaje en el que debas embarcarte creyendo que estás solo. Desde el momento en que sabes que estás despierto por la mañana, antes de levantar la cabeza de tu almohada, ¡estoy contigo! No puedo imponerme sobre ti, pero acudo libre y fácilmente a cualquiera que abra la puerta, incluso la más pequeña de las rendijas, que tire la toalla y diga: "Está bien, ven y enséñame de nuevo."
75. ¿Eso me convierte en tu salvador? No. Eso me hace tu amigo. Por favor, ve y dile al mundo que solo soy tu amigo. Por favor, diles que es el tiempo de bajarme de los muros de sus catedrales. Es hora de abrazarme y de bailar conmigo como amigo. Porque en la antigüedad, llamar amigo a alguien significaba que se estaba comprometido por toda la eternidad a ver solo el Rostro de Cristo en tu hermano o hermana. ¡Un compromiso, sin duda! Vosotros son mis amigos y nunca he dejado de ver solo la Luz en vosotros, esperando que reconozcáis solo esa visión dentro de vosotros mismos.
76. La Ascensión se ha completado. Se llevará a cabo en el campo del tiempo como una celebración gozosa de lo que ya ha sido completado. Ten la seguridad de que incluso ahora está sucediendo. Aunque no lo veas, ¿sabes que en cada día más y más mentes despiertan de repente? Lo que parecía requerir viajes y el estudio con lo que vosotros llamáis "gurús", vidas de técnicas mágicas para que una mente pudiera iluminarse, ahora está ocurriendo a diario, casi sin esfuerzo. Y cada vez que una mente despierta, acelera el despertar de la siguiente mente. Por eso algunos de vosotros habéis podido coger un determinado libro que llamáis Un Curso de Milagros y en ocasiones, simplemente al sostenerlo, habéis sentido que las percepciones en vuestra mente han sido sanadas. Esa aceleración se está intensificando. Algunos de vosotros sabéis lo que se siente, y va a continuar.
77. Cada día en tu mundo ahora, alrededor de este planeta, las mentes están despertando. Y buscarán el suyo. Hay muchos que están empezando a sentir un llamado a lo que podría llamarse comunidad, un llamado a unirse con los que tienen la misma mente y el mismo corazón. E incluso mientras digo eso, hay muchos en esta sala asintiendo con la cabeza internamente: "¡Oh sí, lo siento!" Porque el conocimiento de cómo se reflejará la Ascensión, la Expiación, ya está dentro de ti. Y porque está amaneciendo en tu interior, estás manifestando tu disposición a participar en un guión escrito hace mucho tiempo. Eso es lo que estás sintiendo. No un deseo de huir de nada, sino un llamado, una llamada que ha ido a todos los corazones y todas las mentes, a cada corazón y a cada mente. ¿Y quién ha extendido esa llamada? Lo has hecho tú. Y, por lo tanto, solo puedes despertar a tu propia llamada.
78. Es simplemente un honor para mí que mi Padre me haya pedido de nuevo que sea quien te entregue tu telegrama. Por favor, firma para recibirlo, ábrelo y léelo. Y cuando lo abras, dirás: ¡Dios mío, esto es de mí mismo! Querido yo, ha llegado la hora: ¡Despierta ahora! ¿Antes de que haya desayunado?
79. ¡Sí! Antes de cada respiración que tomes, antes de cada pensamiento que tengas, da gracias a Dios porque el Padre ha sido un Poder mediante el cual el Hijo ha sido restaurado a su legítimo lugar, y tú has ocupado tu lugar a la diestra de Dios.
80. ¿Qué significa esa imagen? Significa rectitud mental, y eso es todo. No tiene nada que ver la ubicación física en absoluto. La mano derecha de Dios es rectitud de mental, e incluso ahora eres restaurado. Así que sí, por un tiempo te has dejado caer sobre tu trono, pero pareces aferrarte a un sueño diferente; y entonces balbuceas un poco mientras tu Padre se sienta a tu lado diciendo: "Mm-mm, sí, mm-mm, sí, mm-mm", esperando, esperando a que te detengas lo suficiente para ver dónde estás ahora. Dios mío, pensé que estaba en el mundo.
81. Y Él se inclina hacia ti y dice: "Querido Hijo, estás en el mundo Real. El otro fue un sueño pasajero. No ha dejado rastro en ti en ningún momento. Y tú estás junto a mí, como era en el principio, es ahora y será siempre. Somos solo Uno; y yo, el Padre, no veo dónde termino yo y dónde empiezas tú."
82. Mmmm. Entonces, ¿qué haces con todo esto? Lo aceptas. Ese es el significado de la rendición. He dicho que hay cuatro llaves para el Reino: El Deseo, La Intención, El Permiso y La Rendición.
[Image representing the four keys: Desire, Intention, Permission, and Surrender]83. El Permiso requiere cierta práctica, y esa práctica reemplaza la práctica de la lucha, y el esfuerzo, y la duda y el temor. La tolerancia requiere confianza y fe, aceptación. Y cuando eso se aprende, podría decirse que te sumerges en el mar de la rendición; pero por ti mismo, no haces nada.
84. La Rendición es lo mismo que el paso final del Padre para ti, en el que la percepción se transforma en conocimiento; la rendición es de hecho la muerte, la rendición es el nacimiento. La rendición es la Expiación completada En ti. Y, ¿qué viene después de la rendición? Ya no importa. Imagina vivir cada día aparentemente en el tiempo, como tus hermanos te percibirían, pero sabiendo que vives en la eternidad, sabiendo que cualquier cosa que suceda hoy está bien, porque estás demasiado ocupado siendo la presencia del Amor como para preocuparte por las minucias del mundo. Vivir en un estado de consciencia en el que has aprendido la única lección que debe aprenderse: que no hay nada fuera de ti. Contemplar desde una alta montaña sobre vuestras grandes ciudades, a tus hermanos y hermanas, a la mismísima faz de este planeta vuestro, tan precioso y hermoso; mirar a vuestras estrellas, para ver el espacio entre ellas, el vacío, la oscuridad; pensar en universos más allá de universos, sobre universos, sobre universos, y dimensiones sobre dimensiones, y dimensiones, y dimensiones, y dimensiones de este sueño, y decir: No hay nada fuera de mí.
85. ¡Mm! Y caminar en ese conocimiento. Es el significado de la encarnación. ¿Y qué sigue a la Ascensión? ¡El descenso! La voluntad de ser la Palabra hecha Carne, para encarnar la Verdad. Ese es el paso final. Ese es el paso final. No buscar el Cielo fuera de ti mismo o en algún otro lugar, sino ser quien lo trae al tiempo, para que ese mismo tiempo sea traducido en eternidad.
86. Bueno, ahí lo tienes, eso es lo que está pasando en este planeta. Eso es lo que ha estado sucediendo desde que el Hijo de Dios tuvo por primera vez el pensamiento: Estoy separado.
87. Desde ese momento, todo se ha convertido en el medio que restaura al Hijo a su lugar legítimo.
88. Entonces, ¿cómo encarnas la Palabra de Dios? ¡Pasándolo muy bien! Riendo, cantando, bailando, jugando, siendo la vibración de una alegría ilimitada; porque ya no hay lugar en ti que permita ni un rastro de pesadez o seriedad. Todo eso es parte del mundo, ¿te das cuenta?; no es parte de ti. Y al permitir que esa frecuencia nazca dentro de ti, entenderás lo que significa vivir la Expiación; no como un concepto filosófico, ni incluso como una creencia, ni incluso como un reconocimiento, sino como una realidad vivida; y esa realidad, por así decirlo, debe ser vivida antes de que este mundo vuelva a ser solo Luz.
89. Y podríais decir, si me permitís tomar prestado un dicho que encuentro en la mente de mi querido hermano: ¡La broma es para vosotros! Vosotros sois los que estáis aquí como La Palabra hecha Carne. ¡Por un breve tiempo creísteis ser otra cosa!
90. Y el punto esencial de esta hora, y por qué pedí que se creara, es quitar de miles de mentes la percepción de que se puede hacer cualquier otra elección. Ayudar a las mentes a ver es la única opción que queda: la elección del Amor sobre el miedo. La elección de ver que la Expiación se completa en ellos y el significado de la Ascensión ahora se está viviendo, efectivamente. En esto, para esta hora, hemos llegado a su fin. Y extiendo a todos y cada uno de vosotros mi gratitud y mi agradecimiento.
91. Quiero compararos un pequeño secreto. Aunque estos, mis antiguos y preciados amigos, se esforzaron, y, como diríais, se dejaron la piel, intentando que mucha gente se entere de esto (¡mm! nada es imposible), y se podría decir que se instaló un pequeño mecanismo de retraso porque era muy importante que sólo algunos estuvieran aquí. Vosotros sois esos. Y cada uno, a su manera, ha traído un cierto anclaje de energía (esa es la forma más sencilla de describirlo), que, de hecho, está participando en un pequeño milagro… porque estáis creando algo que parece estar en una cinta de grabación; pero, que se sepa por todos los que vean lo que llamáis vuestra grabación de lo que ha sido la charla de esta noche, que se va a sentir (quizás sutilmente, tal vez en grandiosamente) un poco de lo que podría llamarse la transmisión de energía.
92. Y quiero que sepáis que a un nivel profundo dentro de cada uno de vosotros, incluso aquellos con los artilugios en sus orejas, habéis elegido desde lo más profundo de esa Mente de plenitud interior, participar en este aspecto de la orquestación de la Expiación. ¡Todos y cada uno de vosotros! Por lo tanto, os extiendo mi Amor y mi agradecimiento por la Belleza, y la Luz, y el Amor, y la Compasión que habita en vosotros: Gracias, Santo Hijo de Dios.
93. Para algunos de vosotros, nada parecerá igual a partir de ahora. Dad gracias por ello. Y recordad, por favor, estoy con vosotros siempre.
94. La paz sea con el Hijo de Dios que elige traer las cosas del Cielo para unirlas con las cosas de la Tierra, para que la Luz del Reino pueda extenderse de nuevo tan lejos como de Oriente a Occidente. He aquí el significado de la Cruz: una Cruz de Luz en la que el Hijo de Cristo habita con un corazón abierto con y los brazos extendidos, con los pies en la Tierra y la mente en el Cielo, para manifestar el reflejo del Amor perfecto.
La paz sea con vosotros, y por ahora, Amén.
2.11 El Divino Femenino
Ahora podemos comenzar.
1. En verdad, es con gran alegría y también con honor que vengo en esta hora para compartir con vosotros, para permanecer con vosotros, para recordaros todo lo que es verdad dentro de vosotros. Vengo a permanecer con vosotros en esta ocasión tan especial para hablar del corazón de lo que se llama Diosa, para hablar del Corazón de lo que se llama Cristo, para hablar del corazón de aquella que es llamada Madre Divina. Para hablar del Corazón de Aquel llamado Abba, Padre.
2. Vengo en esta hora en la que están aquí reunidas en un lugar que habla del corazón, de la suavidad de las olas, de la vibración que se siente en el aliento del viento, de la dulzura que prevalece en el aire de las hermosas flores. Vengo para morar con vosotras, ya que habéis elegido uniros como aparentemente un pequeño grupo de mujeres sobre una pequeña partícula de polvo que se precipita a través del espacio, aparentemente tan separada de toda la vida.
3. Pero os digo que no habéis venido aquí por accidente. Os habéis reunido aquí porque habéis reconocido que hay un lugar en el interior cada una de vosotras, una cierta vibración, un aspecto de vuestra misma alma que compartís en común, que trasciende la fisicalidad del cuerpo llamado mujer. Y esa es la vibración que está siendo compartida por todos aquellos que actualmente están eligiendo encarnar (lo que significa traer a la expresión de la forma), encarnar en una vibración particular y específica del cuerpo femenino. Encarnar en un cuerpo femenino es para participar en una vibración de consciencia que tiene sus propias características.
4. Nuevamente, no hablamos aquí del cuerpo en sí, porque el cuerpo es meramente el efecto de una elección que el alma ha hecho para encarnar una cierta frecuencia del alma. Esa frecuencia puede despertarse, lo que podríamos llamar aprovechada. Pueden aprovecharlo aquellos que eligen la frecuencia o la hebra de conciencia que genera el cuerpo masculino. Pero es mucho más fácil de acceder, es mucho más constante para quienes han elegido en esta encarnación manifestarse como mujer.
5. Entonces, ¿por qué es esto importante? Porque hay un amanecer de una Nueva Era en la que cierta frecuencia comienza a ser nuevamente primaria como lo fue una vez en el plano terrestre mismo. No estamos hablando aquí de lo correcto o lo incorrecto, lo bueno o lo malo. No estamos aquí para evocar tus creencias de que has sido víctima de algún trauma que está causando desequilibrio en el planeta. Porque el mundo que ves es el mundo de un sueño. Entonces, has elegido participar en ese sueño. Y has elegido surgir dentro de tu propia cultura particular, tu propio marco temporal particular, en la forma de mujer para presentarte con el desafío único de superar una percepción antigua que actualmente impregna la conciencia humana. Y esa percepción es simplemente que, la corriente masculina es la que tiene el mayor valor, la que debe ocupar un papel de primacía en la toma de decisiones, en la gestión de gobiernos y empresas, incluso en la gestión de lo que se llama el hogar.
6. ¿Has descubierto que el poder de la Madre Divina, el poder de Abba, el poder del Cristo, el poder de la Diosa (estos son sólo varios nombres para la misma cosa) están realmente presentes en su plenitud dentro del hilo sostenido profundamente dentro del alma que se expresa en las células del cuerpo en la imagen de la mujer?
7. Queridas amigas, he hablado anteriormente y hablaré de nuevo, que para que Cristo realmente renazca en el mundo, la mujer (el colectivo de la mujer) necesita dar un paso adelante y declarar su compromiso de dar a luz nuevamente a la Divina Madre (El Cristo) de encarnar esa frecuencia y no permanecer en las sombras, sino dar un paso adelante con audacia y poder, para reclamar lo que parece estar perdido. Para manifestar y demostrar lo que está realmente presente en todos los seres, ya sea en forma masculina o femenina.
8. El tiempo está cerca, el pensamiento que les acabo de compartir, me ha sido enviado por una onda cósmica, por así decirlo, para todos aquellos seres encarnados en forma femenina. Ciertamente ya es hora de comenzar a crear una expresión más notable de la unión de la feminidad que se exprese, que esté dedicada a mantener la sagrada frecuencia con la Madre Divina, la frecuencia de compasión y de servicio, que verdaderamente impacten al planeta a través de la extensión del Amor, a través de la capacidad de sentir profundamente el deseo de confiar en la sabiduría del corazón, en confiar en la sabiduría del sentimiento por encima de la supremacía de la mera lógica o racionalidad.
9. Por lo tanto, queridas amigas, mirad a vuestro alrededor a lo que parece ser un pequeño grupo, reunido en un lugar que representa un reflejo del tiempo en que la humanidad vivía en armonía con toda la tierra, el agua, las nubes y todas las criaturas y no percibía ninguna separación entre sí misma y los demás. Entre delfín y mujer, entre nube y hombre. Cuando había un reconocimiento en el juego, en la risa, en el crecimiento de las flores, en dar regalos, en cantar canciones, en hacer música. Todo eso tenía supremacía sobre las organizaciones de ejércitos, la creación de corporaciones a través de las cuales la consciencia que había olvidado lo femenino busca encontrar dominio en el mundo y sobre la Tierra.
10. Mirad entonces este círculo aparentemente pequeño donde cada una de vosotras ha escogido, como alma infinita, elegir este marco de tiempo, esta encarnación para tomar la decisión de venir en la forma femenina y no sucumbir al patrón vibracional de lo que llaman patriarcado (nada negativo al respecto, pero necesitan dejarlo pasar a través del perdón) simplemente para reconocer que un par de energías neutras han estado desequilibradas por un tiempo, y que un cierto segmento del sueño se ha cansado de todo eso y no hay razón para juzgarlo.
11. ¿No es hora ya de que todas y cada una de vosotras os apropiéis de vuestra feminidad al reconocer vuestra divinidad? Es ya hora ya de manifestar vuestro poder creando una matriz a través de la cual otras mujeres sean atraídas para unirse a vosotras en números cada vez mayores, todas dedicadas a, digamos, ya no sucumbir, ya no caminar junto a la consciencia patriarcal, ya sea que se muestre en un cuerpo masculino o femenino, sino más bien comenzar a encontrar formas de expresar creativamente lo que sabes que es Verdad, que La Vida es Sagrada. La guerra nunca ha traído paz, no hay necesidad de dominar la Tierra, pero sí es necesario vivir en armonía con Ella, como si el cuerpo humano y la brizna de hierba fueran una sola cosa y cada una necesita ser santamente respetada. ¿No es hora ya de reconocer que cada niño en el planeta es parte de la Madre Divina? ¿No es la mentalidad patriarcal que enseña miedo y la necesidad de dominio? ¿No es hora amadas amigas, de levantarse y verdaderamente encarnar de manera creativa, hermosa, juguetona y poderosa aquello que la Madre Divina es?
12. Ahora, en verdad, la Madre Divina y la Consciencia Crística son una y la misma. Porque solo donde se ha decidido por la plenitud dentro de la profundidad de tu corazón y mente, puedes verdaderamente darte cuenta de quien es Cristo y lo que la Madre Divina representa.
13. Es hora queridas amigas de que las mujeres comiencen a expresar la consciencia despierta, asumiendo la posición de autoridad en el planeta. ¿Eso podría hacerse? ¡Por supuesto! Tened la seguridad de que si 50 millones de mujeres fueran a la capital y simplemente se sentaran y dijeran: lo sentimos ya no permitiremos ninguna legislación que respalde los instrumentos de guerra. Rápidamente se les unirían otros 50 millones, muchos de ellos serían hombres y dirían: "Sí, ya era hora."
14. El punto que estamos buscando aquí es que esta transición que debe ocurrir en el plano físico de la Tierra, será a través de la Mujer quien realizará el cambio. ¿Y por qué? Simplemente porque el patriarcado que ha estado en control durante tanto tiempo, ha sido identificado como uno y lo mismo con la forma masculina. Por lo tanto, ese hombre que ha despertado a lo femenino e hizo de los dos, uno, es todavía visto por el mundo como una expresión del patriarcado y la consciencia femenina de la mente Crística, no necesariamente se nota o se escucha. Tened la seguridad que si una de vosotras se levantara y realmente comenzara a servir como mi canal, recibiría mucha más atención que muchos canales que están en la forma masculina y que realizan este servicio para Mí.
15. Por tanto, no busquéis fuera de vosotras el poder o los medios para sanar las cosas del tiempo y el espacio, para sanar las cosas del mundo. Mirad bien en el espejo y preguntaros solo esto: ¿Estoy dispuesta como Espíritu Divino aceptar todo lo que he puesto en movimiento y a no sucumbir más a la percepción de que hay una energía fuera de la feminidad que todavía debe ser colocada en el asiento principal?
16. ¿No es hora de que la mujer reclame lo que sabe que es verdad? (Nunca ha habido nada real, solo el Amor. Nada tiene mayor valor que la compasión y el cuidado de toda la vida). Es hora de comenzar a hablar en voz alta, a vivir poderosamente, causar impacto, comenzar a pedir a otras mujeres que se les unan.
17. ¿No es hora de dejar de parlotear en el patio trasero, y tomar el tiempo en vuestras manos e impactar al mundo estando en perfecta sintonía con la Madre Divina, a quien han elegido encarnar y ser una representación física de Ella?
18. De hecho amadas amigas habéis elegido reunirse en este hermoso lugar para jugar, bailar, llorar, reír y nadar juntas con las criaturas que os conocen y aman. Tened la seguridad de que ellas también fueron llamadas por un pensamiento enviado como un hilo de Luz a toda la feminidad, para levantarse, para ya no creer que solo puede surgir si el patriarcado lo permite, que ya no es necesario esperar a ver si alguien les da permiso de reunirse y empoderarse. De hecho, ya es hora de que la feminidad dé un paso a la vanguardia del renacimiento de la Nueva Era.
19. Tened por seguro que al hacerlo, habrá muchos en la forma masculina que rápidamente comenzarán a hacer el proceso de reintegración de lo femenino en su propia consciencia. Hay muchos, muchos a los que llaman hombres en su planeta, que todavía están esperando que mamá se haga cargo. ¿Qué significa esto? No su madre terrenal, sino su Madre Divina, de quien saben que su madre física es solo un símbolo.
20. Por lo tanto, he venido a pediros os toméis un tiempo juntas para observar los obstáculos (el miedo) en la consciencia que todavía cree que el patriarcado sigue siendo su autoridad y la del mundo. No mirar quien está sentado en el gobierno, recordar que el poder no está ahí, a menos que se lo otorguéis.
21. Entonces ¿qué podéis hacer en vuestras comunidades para atraer a las mujeres? ¿Cómo podéis empezar a formar grupos que puedan comenzar a generar impacto en vuestras propias comunidades, de manera nunca antes hecha, con un lenguaje lleno de poder el cual ya no tolerará ningún niño hambriento en sus calles, que no tolerará más, lo que llamáis armas de destrucción en manos de un adolescente, que ya no toleraréis más excusas para el desperdicio de dinero en cosas de guerra que podrían ser usadas para nutrir y cuidar a un niño? ¿No es hora ya de asumir responsabilidad de vuestra propia decisión de encarnar como mujeres, la encarnación de La Madre Divina? Entonces, ¿abriréis vuestros corazones de par en par y encontraréis formas en las que podáis nutrir y abrazar la Creación, así como La Madre Divina os nutre y os abraza?
22. Amadas amigas, aunque una vez vine en forma de hombre, entended bien que lo hice simplemente porque en ese período de tiempo, nunca habría sido escuchado, y mi sencillo evangelio de que solo existe el Amor, que solo el Amor es Real, que sois Uno con Dios, nunca habría sido escuchado o recordado, y el nombre de Jeshua en alguna forma femenina no habría sobrevivido los 33 años de mi vida. De hecho, habría realizado muchos milagros incluso en la forma femenina que difícilmente hubieran llegado a conocerse fuera de mi pequeño pueblo. Esa es simplemente la verdad de ese marco temporal y sin embargo, el mensaje que traje es el mensaje de La Madre Divina, el mensaje de que solo el Amor tiene algún valor, que la vida es lo más sagrado, no el poder, no el conrol y ciertamente no el miedo.
23. Es por esto que os pregunto si estáis dispuestas a comenzar a mirar más profundamente para ver si podéis crear juntas en vuestras comunidades para hacer surgir la gentileza de la Consciencia Crística a través de la forma femenina, para que el mundo que todavía cree que los cuerpos son reales, pueda miraros y recordar que: "Así es como se supone que debe ser en esta tierra gentil y hermosa."
24. ¿Estáis dispuestas a renunciar al valor que habéis dado a la consciencia patriarcal? ¿Ser lo suficientemente valientes para invitar a sus hermanas a unírseles en la visión más elevada posible a través de todos los dominios de la Creación? ¿Estáis dispuestas a hacer, en vuestro marco de tiempo, lo que yo estuve dispuesto a hacer en mi Mente, para mirar dentro de vuestra consciencia y no permitir que sea moldeada por ideas impregnadas en el aire de la cultura patriarcal en la que vivís?
25. De hecho, el tiempo está cerca, no penséis que os habéis reunido aquí por accidente, en esta pequeña casa, en un pequeño rincón de una pequeña isla, porque esta isla representa el fuego mismo y el poder de una fuerte consciencia femenina. Aprovechad ese poder, impregnar vuestras células, crear un ritual en el que abran las frecuencias del alma a la Diosa de la isla que ha dado a luz a la misma isla en la que estáis sentadas. Despertar esa pasión y ese fuego dentro de vuestro propio Ser y no temáis.
26. Mirad bien dentro de vuestro corazón y ver si lo que les he dicho es verdad. Hay una parte en vosotras que recuerda, como alma, por qué han nacido en una forma femenina, hay una parte en vosotras que sabe que el tiempo está cerca. Mirad entonces y comprobar por vosotras mismas si esta verdad no está grabada en lo profundo de la mente, del corazón, del alma y en verdad en el cuerpo mismo, porque el cuerpo no es más que un dispositivo de comunicación. ¿Declararéis entonces la Verdad que es Verdad siempre y seréis por tanto la encarnación de la Madre Divina de quien todas las cosas han surgido?
27. Y por encima de todo, regocijaos unas con otras, jugar, amaos tal como la Madre primero os ha amado, igual como nos ama a todos.
28. Y con esto queridas amigas, aunque el mensaje sea breve, tened la seguridad que contiene muchos parámetros de principio a fin. Observad que bailo con vosotras, saber que nado con vosotras. Sabed que estaré con vosotras en vuestras celebraciones de este breve tiempo juntos, porque los corazones han elegido unirse para recordar la Verdad, para celebrarla, para encarnarla y liberar todo lo que no sea Verdad. Porque Yo estoy con cualquiera que se reúna en Mi nombre. Y Mi nombre no es Jeshua, así como el tuyo tampoco lo es. Mi nombre es Amor y el tuyo también.
29. Estad pues en Paz, amadas y santas hermanas del Corazón de Cristo, amadas de la Divina Madre.
30. Sed por tanto la Paz y jugad bien, sabiendo que nunca estáis solas y todo el poder del Cielo y la Tierra está con vosotras ahora.
31. Id en paz y gracias por permitir que alguien que una vez vino en forma masculina participe en vuestro círculo. En verdad, es un honor. Amén.