Índice: La Vía del Conocimiento
(Haz clic para desplegar)
Sugerencias para el estudio, de Jeshua
Jeshua también ha dado las siguientes sugerencias de estudio sobre cómo “escuchar” las grabaciones o leer las transcripciones de estas Lecciones de La vía del corazón y las siguientes obras:
1. Selecciona un cuaderno aparte para “La vía” con una cubierta que tenga sentido para ti, y un bolígrafo que aprecies; úsalos solo para este trabajo. Mantén tu cuaderno en un espacio sagrado (tal como el de un altar, si lo tienes), dondequiera que vivas.
2. Siempre acomódate bien, relájate y permite que la respiración fluya profunda y plenamente antes de comenzar a leer o a escuchar.
3. Permite que las palabras simplemente aterricen en ti, sin hacer ningún esfuerzo para comprender toda la información de una vez.
4. Observa qué pasajes te conmueven.
5. Haz notas selectivas, e identifica en tu cuaderno aquellos pasajes que toquen tu sensibilidad.
6. Más tarde (o en un día diferente) copia aquellos pasajes de tu cuaderno que te hayan provocado un fuerte sentimiento. Escríbelos varias veces en una hoja separada de papel, en un estado de inocencia y diversión.
7. Es útil detenerte ante cualquier pregunta que escuches o leas, y parar y reflexionar sobre ella antes de seguir.
Estas lecciones fueron dadas primeramente con la intención de que cada ser las viviera, las absorbiera profundamente, durante al menos 30 días. En realidad, te encontrarás con que cada Lección sigue siempre enseñándote cosas, ¡y sigue llevándote cada vez más allá, en tu propio despertar espiritual!
Escucha cada grabación de la Lección –o lee el capítulo correspondiente– varias veces, en diferentes lugares y en diferentes momentos del día. Sigue con cada Lección hasta que te sientas tan a gusto con ella que sientas que la has completado.
Es muy importante hacer los ejercicios tal y como se indica. Muchos de ellos son iguales a los que le fueron dados a Jeshua por los esenios más ancianos hace unos 2000 años.
Prefacio
Te escribo en parte desde una extraña posición. Por un lado, he sido el canal a través del cual estas Enseñanzas tan ricas, tan excepcionales y transformadoras, han fluido para bendecirnos a todos. También he sido un estudiante incansable de las mismas y de ese Ser, Quien nos las ha dado a todos: Jeshua ben Joseph, más conocido en Occidente como 'Jesús', que no es más que una transliteración de su nombre original en arameo (que se puede pronunciar 'Yeshua', o Y'shua).
Cuando Jeshua se me apareció por primera vez en un campo de luz brillante, blanco dorado, en agosto de 1987, fui propulsado por un camino radical al despertar. Pero primero tuve que atravesar un miedo que hacía que se me retorcieran tanto las tripas, que estaba seguro que iba a perder la cabeza. Narré mi primer año de contacto con Él en mi libro Las cartas de Jeshua.
Le exigí que me diera pruebas de que Él era algo realmente separado de cualquier proyección de mi propia mente, y en un periodo de nueve años Él hizo precisamente eso, derrotando finalmente mi escepticismo tan firmemente mantenido (y probablemente fundado en el miedo). A posteriori, ¡la simple magnificencia y profundidad de la sabiduría de esas Enseñanzas debería haberme bastado para aceptar que mi mente no las estaba fabricando, obviamente!
Cuando comenzaron, ya había tenido una cierta experiencia enseñando principalmente yoga y meditación. Las clases y los talleres que yo daba eran algo que estaba bien preparado de antemano. Pero, en contraste, en ningún momento supe lo que Jeshua iba a decir. Cuando comenzó, en 1994, la primera grabación de La vía del corazón, no me avisó del hecho de que iba a darnos el primer capítulo de un curso de entrenamiento de tres años para el despertar de la Mente de Cristo (inicialmente enviado por correo en forma de cintas de audio a cientos de personas en EEUU). Entonces, simplemente hice lo que estaba acostumbrado a hacer...
Me sentaba, cerraba los ojos, comenzaba repitiendo una breve oración que me había dado para cuando me unía con Él, y así yo permitía que los patrones vibratorios, los colores y la sensación de abandonar mi cuerpo sucedieran. Entonces, Él comunicaba Su mensaje, y decía 'Amén'. Y así es como me daba cuenta de que Él estaba diciéndome que ya se había terminado. Y yo volvía a sentir mi cuerpo y 'aterrizaba' en él, a menudo para sentirme radicalmente lleno de energía durante horas.
Recuerdo una noche que tenía fiebre, la garganta hinchada, sin nada de voz. ¡Dijo que no sería ningún problema hablar a través de mí, porque Él (a diferencia de mí) no creía en límites o enfermedad! Mientras hablaba esa vez no hubo traza alguna de mis síntomas, y me sentí liberado de ellos durante varias horas después. Pero cuando regresaron, le reclamé: “¿Cómo prevengo esto?". Su respuesta fue: "Eso, hermano mío, es lo que has venido a saber aquí en ti mismo y por ti mismo."
Desde el comienzo de su contacto conmigo, él me había señalado que estaba creando conmigo y a través de mí una Vía "nunca antes realizada en la tierra", y que era entregada para el florecimiento de un millón de almas en la Mente de Cristo como parte de la inminente y radical transformación de la Humanidad que tan intensamente estamos sintiendo acercarse hoy.
La vía del corazón es el primer libro de esta Trilogía (que comprende también La vía de la transformación y La vía del conocimiento), conocida cariñosamente por miles como las enseñanzas de 'La Vía', o 'El Camino'. Solo recientemente (2005) descubrí en un documental académico que los muy tempranos cristianos se referían a Sus enseñanzas como 'La Vía', 'El camino'. ¿Una mera coincidencia? No lo creo, porque algo que he descubierto en mis ahora 24 años de aprendiz con Él y a su servicio, es esto: nada deja de tener Plan y Propósito.
La propia Trilogía es simplemente una de las más exquisitas y magistrales enseñanzas que jamás he conocido, y esto incluye todos mis estudios sobre yoga, sobre religiones mundiales y filosofía. Aún me llena de humildad y me deja estupefacto pensar cómo Él pudo 'plantar las semillas' en La vía del corazón, y luego tejerlas magistralmente hacia niveles más profundos a medida que el estudiante se prepara para recoger frutos más maduros en las siguientes obras, La vía de la transformación y La vía del conocimiento.
Sin embargo, esto es solo una parte del Camino que Él ha estado desarrollando a través de mí durante muchos años. Hay otros textos clave como Las cartas de Jeshua y La vía del servidor. También hay otro paso a dar en el viaje del estudiante, y que es el de experimentar las energías transformadoras de la Padrenuestro en arameo y, especialmente, las Bienaventuranzas, que son la base para la profunda sanación y el trabajo para el despertar utilizado en retiros, entrenamientos intensivos y peregrinaciones. Junto a las enseñanzas esenciales en arameo, están las prácticas de apoyo como son la de Respira Amor, Indagación Radical, y la singular meditación titulada En el Nombre.
Es importante que el estudiante sepa que esas enseñanzas formales, las de los tres libros de 'La Vía', son un importante sustrato para los niveles más profundos de alquimia hacia una transformación radical. Puedes darte cuenta de cómo, en esas enseñanzas, Él a menudo se refiere a la respiración, así como al sentimiento, al sentir. Desde antes de que fueran dadas, Él ya estaba guiándome hacia una comprensión más profunda y plena -en el laboratorio de mi propio ser- sobre la importancia de la Respiración (que Él llama la presencia del Espíritu Santo) y sobre cómo penetrar plenamente en las capas de 'sentimiento congelado' que se albergan en el inconsciente y en el alma; también sobre cómo el alma cae en lo que Él llama el sueño de separación, y sobre cómo esos patrones son recapitulados en el útero y el nacimiento, e incluso en nuestras elecciones de los padres y de los marcos temporales para la encarnación; sin esos viajes experimentales profundos y personales, la 'Palabra' no hubiera encarnado y 'aterrizado en las células', que es precisamente el único lugar donde podemos reconocer que nuestra sanación está completa: aquí, en este mundo, ahora, en este momento.
Por tanto, el volumen que ahora tienes en tus manos, junto con las otras 'partes' mencionadas, conforman una de las más exquisitas y abarcadoras Vías espirituales que bendicen nuestro mundo. Tal y como lo dijo años atrás: "Nuestra única meta es la de establecer una Vía completa que pueda transportar a un alma desde sus primeras llamadas a despertar, hasta ser una manifestación madura de la Mente de Cristo."
Los lectores interesados pueden aprender más sobre la Vía en el sitio web: www.wayofmastery.com. Una nota más: estas son las únicas versiones autorizadas de estas Enseñanzas; aquí están dadas justo tal y como fueron ofrecidas en aquel primer momento, incluyendo la sección original de preguntas y respuestas, algunas de las cuales son Enseñanzas preciosas dirigidas a todos nosotros. Se ha trabajado duro para asegurarse de que los editores no alteraran nada en el traslado desde el audio al texto. No aparece ningún título para los capítulos, ni hay sub-secciones, porque no dio ninguna. Las palabras que Él originalmente enfatizaba han sido escritas en cursiva.
Lo que tienes entre tus manos es una Llave Maestra, pero una llave solo es útil en la medida en que la tomemos, la insertemos en las cerraduras de nuestros corazones y nuestra mente, y la 'giremos' para así comprometernos plenamente en lo que nos ha dado uno de los mayores Maestros jamás enviados por el Amor para hacer conocido al Amor una vez más en nuestras almas durmientes.
Está ahora entre tus manos, y no por accidente. Se ha dicho que nadie llegará a conocer este Trabajo 'si no está preparado completamente para ello'. Si estás leyendo estas palabras, la gracia ha desposado el secreto anhelo de tu alma, te ha llevado aquí, y ha puesto estas Enseñanzas en tus manos.
Ahora, depende de ti. Que Dios te bendiga y que puedas conocer el esplendor de la Gracia que te ama más allá de toda comprensión, y llegar a conocer la Compleción del Alma tal y como te atraviese para abrigar este mundo en el Amor.
Oleadas de Gozo, Jayem.
Mayo del 2011.
Lección 1
Ahora, comenzamos.
1. Y efectivamente, una vez más, saludos para vosotros, queridos y santos amigos. Venimos a morar con vosotros ahora, conforme comenzamos con el tercer año y el final de esta información esencial que hemos tratado de compartir con vosotros. En un futuro, esta información va a ser compartida con millones de seres. Hemos elegido titular las lecciones de este año La vía del conocimiento.
2. ¿Qué es preciso, pues, para que se dé el Verdadero Conocimiento? ¿Qué se requiere entonces para que exista el Verdadero Conocimiento? ¿Cómo se vive -en cualquier dimensión de la Creación- cuando se mora en un Conocimiento Verdadero? Queridos amigos, lo que se requiere para que el Conocimiento Verdadero impregne la totalidad de la propia consciencia es simplemente esto: Ni siquiera por un solo momento has sido tú quien ha vivido la vida. Más bien, en Verdad, y en Realidad, la Vida, que no es sino Amor brotando de la Fuente de toda Creación, ha tratado de vivir en tanto que tú. En Verdad nunca ha existido ni por un momento un yo falso. Nunca ha habido un momento en el que haya existido eso que se llama "ego".
3. Nos has oído decir muchas veces que lo que es verdad sobre ti es verdad siempre y que permaneces siendo tal como fuiste creado para ser: el Pensamiento de Amor Perfecto en la forma.
4. Emanas de la Mente del Creador tal como una ola emana del océano. Y el gran secreto de tu existencia humana y de hecho de las muchas travesías que has emprendido, es que estas travesías no han existido en ningún lugar salvo dentro de la pantalla de cine de tu propia mente.
5. ¿Significa esto que tus sueños no han tenido ningún efecto? En el sueño en sí, siempre y cuando elijas identificarte con él, experimentarás los efectos de las elecciones que hayas hecho. Y no obstante, ahora, conforme el corazón ha sido tocado por la purificación y conforme has estado verdaderamente dispuesto a permitir que la transformación ocurra, todo lo que importa y todo lo que debe ser recordado es que tú, el tú que creías ser, en realidad no ha existido nunca. Ha sido una pantalla de humo. Ha sido una quimera, una ilusión.
6. El conocimiento consiste pues en el discernimiento cristalino de que, mientras que la Creación brota de la Mente de Dios, tú no puedes encontrar el lugar donde el yo separado empezó. Y no tienes absolutamente ningún conocimiento de dónde estará tu final.
7. En Verdad, no sabes lo que se va a desplegar justo en el momento siguiente de tu experiencia. Y esto solo puede significar que, como efectivamente existe el momento siguiente, algo más te está viviendo.
8. En el comienzo del viaje debe haber deseo, pues nadie puede llegar al Padre sin deseo. Ya que igual que empleaste la energía del deseo para soñar el sueño de separación que cerró tu corazón, que te metió en miles de viajes inútiles, que te impulsó y te compelió mediante el miedo, el juicio, la duda... del mismo modo... ha sido necesario el deseo para que estés dispuesto a afrontar tus ilusiones, a examinar con más profundidad tus juicios, y para entender que no pueden tener ningún valor salvo aquel que tú les brindes. De hecho el deseo ha sido preciso para que tú quieras despertar.
9. Tal y como has empleado el poder de la intención para grabar continuamente en la mente las creencias y las percepciones que son el fundamento mismo del sueño de separación, así mismo has aprendido también a emplear la intención a través del tiempo, que es tu creación, para poder despertar del tiempo y del miedo.
10. Tal y como en un momento dado empleaste el poder de permitir para hacer que las creaciones albergadas dentro de tu mente cobraran aparentemente forma ante tus ojos, y tal como permitiste que su "realidad" se consolidara tanto que literalmente nacieran mundos a partir de ello... así mismo has necesitado también emplear el permiso en el proceso de transformación, permitiéndote sentir lo que antes no querías sentir, permitiéndote ver de una forma diferente aquello que una vez insistías en creer que solo podías ver de una cierta manera.
11. El campo del permiso ha sido el campo mismo del cual ha brotado todo perdón que hayas aprendido.
12. Permitir ha sido la clave más esencial en el proceso de tu sanación y tu despertar. Pues cuando realmente comienzas a tocar el poder del auténtico permiso, empiezas a saborear los primeros niveles de la verdadera libertad.
13. Has entendido que, así como has permitido que se den nuevos comienzos, has descubierto que también tienes el poder de permitir que los finales tengan lugar dentro del campo de fenómenos que consideráis como el mundo.
14. Y no obstante te aseguro que la rendición es la consumación de las Llaves del Reino. Al igual que en un momento dado has necesitado entregarte a tus ilusiones para poder identificar la energía fundamental de tu ser con ellas, al igual que has tenido que vivir esa rendición precisamente para poder dar paso al permiso, al igual que has aprendido a permanecer en la rendición precisamente para permitir la intención, al igual que has aprendido a permanecer en la entrega o rendición precisamente para poder permitir que el deseo sea renovado dentro de ti... conforme entras ahora en La vía del conocimiento llegas a la rendición final: Esa rendición que está más allá de la comprensión de todo lenguaje y de toda teología, más allá de todo lo que pueda ser dicho o expresado, ¡pero no de lo que puede ser comprendido, sentido, constatado y vivido!
15. Pues en la rendición contemplas un mundo perfectamente inofensivo, ya sea que parezca estar fuera del cuerpo-mente, o bien dentro del mismo cuerpo-mente, en sí. Contemplas el ir y venir del mundo y descubres que todas las cosas están, de por sí, perfectamente vacías.
16. Miras en tu interior y descubres que ya no necesitas bloquear, ante la mente consciente, ante tu discernimiento, aquello que el cuerpo-mente ha experimentado desde el momento de su concepción. Ya no hay un bloqueo frente al fluir de la experiencia.
17. Ya no hay un yo en busca de Dios. Y allá donde ese yo ha sido entregado... en ese lugar y en ese momento en el que ese yo se ha rendido... la mente despierta a la simple Realidad de que solamente hay Dios. Y de que tú eres Aquel.
18. Sí... conforme buscas las palabras para poder comunicarte a ti mismo o quizás a otros la gran maravilla, el gran misterio, la gran Verdad, la gran simplicidad del despertar en el Conocimiento Verdadero... tratas por todos los medios de encontrar esa manera de comunicar, tal como yo he tratado de encontrar las vías de comunicarme contigo.
19. Buscarás comunicarles, a tus hermanos y hermanas, que solo hay Dios, y no obstante... y no obstante... que existe el poder de la mente para percibirte como el Creado: Lo que en Verdad tú eres.
20. Pues Dios da surgimiento a Dios, volviendo la mirada hacia Sí Mismo. El Misterio del puro contenido hace surgir la forma transitoria para que ese Puro Misterio pueda ser aprehendido.
21. Tú eres pues el mismísimo proceso por el cual Aquel que es el único que no tiene un doble, crea la forma transitoria a través de la cual Aquel se aprehende y se conoce a Sí Mismo.
22. Tú eres Aquel que es el perfecto efecto del Misterio, que quiere brotar de Sí Mismo y hacer visible lo que era invisible; para dar nacimiento a través del tiempo y de la forma a lo que no puede ser contenido en él. Pues el Amor es insondable. No puedes controlarlo. El Amor es inmenso más allá de toda medida. No puedes contenerlo. No puede ser poseído. Solo puede ser permitido.
23. Por lo tanto, efectivamente, queridos amigos, las mismísimas Llaves por las que una vez empleaste el poder de tu propia mente para crear la ilusión de un yo separado, son las mismísimas Claves utilizadas por tu propia mente para despertarte a la verdad de que tú nunca has existido, de que siempre existe solamente este momento misterioso. Todas las cosas han sido concebidas a partir del Misterio Perfecto.
24. La Mente Despierta... despierta de la falsa arrogancia... contempla todas las cosas y dice...
Yo soy Aquel
25. Y no obstante no existe ningún rastro de separación ni de dualidad, pues no estás apartado de todo lo que está surgiendo: El viento que sopla a través de los árboles, los fríos hilillos del agua de lluvia invernal, la calidez del sol sobre la piel del cuerpo, el abrazo de un amante, la risa de un niño.
26. La Mente Despierta que mora en el Conocimiento Perfecto ya no obstruye el flujo del pensamiento, el flujo de la experiencia. Ya no trata de ver cómo hacer para que las cosas sean diferentes de lo que son. Solamente busca y vive a partir de lo que verdaderamente más quiere: Simplemente morar en su propia naturaleza y permitir que la vida fluya desde esa naturaleza, danzando en las miríadas infinitas de despliegues de la forma.
27. ¿Qué se requiere entonces para que exista el Verdadero Conocimiento? ¿Qué se requiere de hecho para morar en La vía del conocimiento? Aceptar completamente que ni un solo rastro de tu búsqueda te ha llevado nunca más cerca de la Realidad; que ni una sola modalidad religiosa ha tenido nunca el poder de acercarte más a Dios; que nunca te podría haber sido realmente posible hacer avances hacia la consciencia de Dios. Pues todo el tiempo has sido Aquel que estás buscando, fingiendo ser un buscador.
28. ¿Y por qué razón has albergado el pensamiento de la separación? La razón es simplemente esta: Para hacerlo. Pues la Mente de Dios no rechaza ninguna posibilidad, ya que Ella no ve nada que pueda obstruir la pureza de Su naturaleza verdadera. Y el Padre mora para siempre dentro de Sí Mismo: Infinito, vasto, radiante, silente... el Campo Infinito del Puro Conocimiento, de la Pura Inteligencia, a partir del cual surgen todas las cosas y todas las posibilidades.
29. Por eso os dije una vez...
Nunca habéis contemplado a otro, pues solo os veis a vosotros mismos.
30. Eres libre de juzgarte a ti mismo al juzgar a tu hermano y de esa manera crear una forma de experiencia. Pero incluso esa forma de experiencia es solamente la Realidad Perfecta de Dios. ¡Y Eso es lo que tú eres!
31. ¿Qué es lo que se requiere entonces para el Verdadero Conocimiento? Dios. Y desde el mismo momento en el que primero tuviste el pensamiento que dice, "Quiero a Dios" ...incluso ese pensamiento ha aparecido dentro del campo de lo que tú crees que es tu discernimiento limitado en tanto que cuerpo-mente limitado, atormentado por el miedo, por la duda, por la culpa y por todo lo demás -todo lo cual es ilusión-.
32. Ese pensamiento de querer Dios, en el momento en el que comenzó tu viaje al hogar, ese pensamiento... es la presencia de Dios despertando a lo que nunca se ha perdido.
33. Dios es aquello que requiere Verdadero Conocimiento. La sed que has sentido de Dios es la sed de Dios por Sí Misma. Tú literalmente eres el Campo de Discernimiento de Dios en el cual Dios tiene discernimiento de Sí Mismo, pues tú eres el Poder de Dios y solamente mediante ese Poder has sido alguna vez capaz de ser consciente de algo que ha aparentado ser distinto de Dios. Pues incluso el miedo descansa en el Amor.
34. Incluso el miedo, la contracción y el sueño de separación requieren Amor, pues el Amor permite todas las cosas, confía en todas las cosas, acoge todas las cosas y por lo tanto trasciende todas las cosas.
35. Y por tu cuenta, lo que aún puede que desees percibir como tu "experiencia propia", como si esa experiencia estuviera separada y aparte de tus hermanos y hermanas... como si estuviera separada y aparte del titilar de las estrellas, y de la danza de la luz del sol sobre el agua, y del pensamiento en la mente brillante de un científico, y del llanto de un recién nacido... incluso si deseas, no obstante, mantener que tienes eso que llamas experiencia privada... esa experiencia privada ha requerido la presencia de Dios. ¡Todo pensamiento que hayas tenido alguna vez solamente ha existido porque el Amor lo ha permitido!
36. ¿Has sufrido, entonces, porque Dios lo haya elegido así? Para nada. Pues en Verdad y por favor presta atención- el sufrimiento no existe. Solamente puede existir la Realidad del Amor.
37. Tú eres Aquel con el poder de ser despertado a tu verdadera naturaleza ¡justo aquí y ahora!-. Efectivamente, solo cuando has renunciado al apego a las modalidades de religiosidad, a las meditaciones, a las oraciones, a las teologías, a los libros de texto... solo cuando tú has renunciado al apego a toda forma y tomas simplemente la decisión de morar en el Simple Conocimiento de que tú eres Aquel, solo entonces... el Conocimiento impregna realmente tu discernimiento.
38. Si hubiera algo que tuvieras que hacer para llegar a Dios, entonces Dios está apartado de donde tú estás. No obstante, el mismísimo Amor de la Consciencia Pura es lo que te da el poder de percibir que hay algo que debes hacer para alcanzar a Dios, y por lo tanto Dios está siempre presente.
39. Si realmente existiera alguna forma de meditación que pudiera iluminarte eso significaría que tú estarías verdaderamente en algún sentido apartado de Dios. Pero a Aquel no le es posible estar separado de Sí Mismo.
40. Permite entonces que la mente descanse en la mera simplicidad de que lo que es verdad ha sido verdad siempre, y de que allá donde mores eres simplemente la manifestación de Aquel, mostrándose como hombre o mujer.
41. En el Verdadero Conocimiento, en el auténtico Verdadero Conocimiento, que existe AQUÍ Y AHORA, que no puede ser conseguido mañana, solamente existe la pura simplicidad del momento que está surgiendo, contemplado con perfecta inocencia.
42. En el Verdadero Conocimiento hay paz perfecta. En el Verdadero Conocimiento uno simplemente permanece despierto, presenciando el transcurrir y el despliegue de los fenómenos que de hecho están surgiendo solamente dentro de esa Mente que es la Filiación.
43. Te he dicho a menudo que realmente no puedes hacer un movimiento equivocado y nadie ha hecho eso en su caminar. ¿Cómo podría ser eso posible en el Campo de Amor Puro que Dios es? Y solo el Amor es Real. Tú simplemente te has permitido a ti mismo -en tanto que Dios- desarrollar formas de experimentar para simplemente experimentarlo. Cada lágrima que has derramado, cada pérdida que has sentido, es, no obstante, solamente Dios, eligiendo tener la experiencia.
44. Tú, en cada momento, has permanecido eternamente libre para elegir de nuevo y efectivamente elegirás de nuevo sin cesar. Pues no hay un "momento" en el que Dios deje de ser. Pues si Dios pudiera dejar de ser, entonces Dios no sería Dios, pues habría necesidad de un campo de energía donde pudiera existir el no-ser.
45. La Mente despierta, sigue solamente al Espíritu Santo, y el Espíritu Santo es simplemente Mentalidad Recta. ¿Y qué es esa Mentalidad sino Verdadero Conocimiento?
46. La vía del conocimiento es pues una manera de sentir sin obstrucciones, y no solo lo que está alrededor de ti, sino lo que está surgiendo desde tu interior.
47. La obra que realizo a través de este mi querido hermano no se hace porque alguien requiera que la haga. Surge dentro del Campo de la Mente de Dios, que es la esencia de todo lo que soy en tanto que Cristo. Surge, es atestiguado, y es permitido por mí. Por lo tanto, la obra se realiza. Esto no es diferente de lo que experimentas en tu experiencia momento a momento. Cuando ves caer una gota de lluvia y tocas la ventana por la que miras, has utilizado... y efectivamente eres... la presencia del Poder del Discernimiento que no es diferente de aquello que me impregna y a través de lo cual este trabajo de comunicación se manifiesta. Todo lo que está teniendo lugar en todo intento de despertar a la Filiación es que Aquel está hablándose a Sí Mismo. Habla del despertar porque hay otro aspecto de Sí Mismo, otra ola del océano, que todavía está fingiendo que verdaderamente se ha causado a Sí Misma una pérdida de discernimiento.
48. Mira entonces alrededor de ti, querido amigo. Pues una vez os pedí que considerarais que no sabéis lo que es ninguna cosa, ni para qué sirve, ni para qué es. E hice esto porque creíais ser un yo separado, y creíais que vuestros juicios, percepciones y definiciones de las cosas tenían una realidad fuera de vuestra mente. Por lo tanto, os pedí, "Mirad a vuestro alrededor con perfecta humildad, pues no sabéis lo que es ninguna cosa ni para qué sirve."
49. Pues si contemplas a un hermano o hermana y lo ves como separado de ti o como algo o alguien de quien puedes obtener algo que ganar en tu camino, entonces, realmente no has reconocido para qué es tu hermano o hermana.
50. Y esto es lo único para lo que tu hermano o hermana puede existir: Para ser aquello que Dios contempla y en lo que solamente se ve a Sí Mismo.
51. Si un hermano o hermana está en ese campo de discernimiento que has aprendido a considerar como el tuyo propio es por una sola razón: Para ser amado, para ser celebrado, para reunirse con él o ella y crear y extender lo bueno, lo santo y lo bello.
52. ¿Significa esto que, si contemplas a otro, él o ella debería conseguir esto? Para nada. Pues Aquel que tú eres, manifestándose a través de ellos, bien podría elegir en su infinita y perfecta libertad permanecer completamente loco. ¿Y qué? Nada puede evitar que mires con Amor y que permitas el transcurrir y el despliegue de la forma para que continúe con su danza: nacimiento y muerte, reunión y distanciamiento, creación y disolución.
53. Todo lo que pueda ser experimentado debe finalmente permitirse que fluya sin obstrucciones en tu mente. El nacimiento da lugar a la muerte y ésta da lugar al nacimiento en un despliegue incesante: no como algo que lucha por la vida, sino como Vida en sí misma.
54. La Realidad de todo lo que eres permanece completamente inmutable y pura. Tú eres como el Cielo a través del cual toda nube danza y transcurre.
55. Tu experiencia, literalmente, momento a momento, incluso en el momento en el que eres solamente un yo separado debido a las decisiones que tomaste ayer... incluso eso... puede ser permitido, se puede confiar en ello, eso puede ser apreciado, puede ser atestiguado... desde la espaciosidad del cielo que puede acoger cada nube desde un lugar de Perfecto Conocimiento.
56. No puede haber mayor gozo que llegar a cada instante con nada que obtener, nada que lograr, nada ante lo que resistirse.
57. Cuando la resistencia ha sido soltada gracias a la simple elección de hacerlo... descubres y reconoces que todo el tiempo, en Realidad, solo ha existido Dios.
58. ¿Cómo se vive entonces como si se morara en el Verdadero Conocimiento? Se podría responder, simplemente, "De la manera que se desee."
59. Pues en una Vida sin obstrucciones se permite que Aquel informe tus elecciones. Ya no hay nada que creas que necesites, nada que creas que podría añadirte algo. ¿Pues quién, al tener un pensamiento... al emprender una acción... quién al creer en teologías ha añadido alguna vez siquiera un centímetro a su estatura? Pues aunque el cuerpo surja y desaparezca, como una breve nube de ilusión, en el Campo de la creación... tú permaneces vasto y sin obstrucciones. ¿Cómo se le puede sumar algo a la eternidad? Tú eres Puro Discernimiento. Y nada de lo que hayas hecho alguna vez te ha aumentado, así como nada que te hayan hecho alguna vez te ha quitado nada.
60. Cada instante es pues perfectamente prístino, honesto e inocente. Cada instante, acogido y permitido sin bloqueos... es literalmente el estado presente del Cielo. Por eso dije una vez, "El Cielo se extiende por toda la faz de la Tierra, pero la humanidad no lo ve."
61. Y no obstante, se precisa el Cielo para poder elegir ver otra cosa. Este es el punto resbaladizo sobre el que descansa nuestro año final juntos. Y es así de resbaladizo solo porque no requiere de ningún esfuerzo.
62. No puedes ser sino Aquel que se muestra como danza de un despliegue transitorio de energía que aparenta estar separado de todos los demás despliegues de energía. Y no obstante, la Filiación es Una Sola. Cada árbol, cada gota de lluvia, cada molécula, cada pensamiento o consideración, cada desconsideración... esas cosas... son la Filiación. ¿No es acaso ya el momento de despertar de cualquier lenguaje particular que hable solamente a la humanidad?
63. Recuerda que tu sufrimiento ha procedido solamente de la ilusión de que eres un cuerpo-mente separado, sujeto a las devastaciones del tiempo, a las inseguridades del tiempo... con certeza de ser la víctima de la muerte. Y en Realidad, todo el tiempo ¡eres el poder mediante el cual elegiste esa creencia! ¿Significa esto que puedes decir, simplemente... "Ya estoy despierto, y no necesito sentir esa sensación que está surgiendo"? ¡De ningún modo! Pues el Amor no se resiste a nada. El Amor acoge todo. El Amor desea todo. El Amor despierta a la Verdad de que solo Dios es, y Dios acogería la totalidad de Su creación a través de ti, en tanto que tú, en ti, para ti, ¡y para Sí Mismo! Pues no hay diferencia entre Dios y tú. Tú eres Aquel.
64. ¿Cómo vive entonces Un Despierto? Ya te di antes la respuesta: ¡De la manera en que ese Despierto lo desee! Y ahora llegamos a la esencia de lo que haremos durante este año pues ya no entraremos en las cuestiones de lo que deberíamos hacer, ya no te pediremos que vivas en planteamientos sobre lo que salió mal, sino que vivas más bien en la pureza del poder de la única pregunta en la que Dios habita constantemente:
¿QUÉ DESEO?
65. Pues ahí es donde, en perfecta rendición, la mente regresa al puro deseo -no al deseo de obtener algo para un yo separado, sino al que expresa la totalidad de Dios-. "¿Qué deseo?" ...esa es la pregunta que Dios se plantea a Sí Mismo en tanto que tú.
66. Sí... esto significa realmente que eres perfectamente libre de disfrutar el campo del deseo. ¿Eres capaz de saber qué es lo que realmente deseas? Absolutamente. Una vez que decides que tú no eres lo que una vez creíste que eras. Y esto solamente requiere la decisión de admitir que nada puede existir salvo Dios, y que por lo tanto tú eres Aquel. Tú eres pleno y libre ¡AHORA!.
67. A menudo te he señalado que la totalidad de mi vida fue mi travesía de vuelta a Dios. La elegí libremente, y no porque yo estuviera separado de Dios sino porque ya había despertado a la verdad de que, "¿Qué otra cosa podría existir, excepto el Amor de Dios?"
68. Y elegí entonces contemplar el cuerpo-mente y vivir solamente en la pregunta... "¿Qué deseo?"
69. Y una de las cosas que elegí fue demostrar la irrealidad de la muerte.
70. ¿Qué elegirás tú demostrar? Pues no veas mi demostración como algo magnífico y que está más allá de ti. Entiende más bien que todo lo que demuestras es igual que ese poder. Pues fluye desde ese poder, mora en ese poder, y manifiesta ese poder, ¡y es el Aliento Viviente y la Realidad de Dios!
71. Y, por lo tanto, conforme continuamos este año, comenzaremos a enfocar la atención en la libertad perfecta de explorar lo que se desea. Pues la mente despierta entiende que en el vivir auténtico, en el egoísmo divino, no puedes sino danzar perfectamente con tu hermano o hermana, sin importar cómo estén eligiendo responderte ellos. Es imposible estar separado del otro. Es imposible hacer que otro sufra. Es imposible no ser Uno con aquel que está ante ti. Solo existe la danza y el juego de la Creación. Solamente existe la celebración de la Realidad Eterna de Dios. Solo existe el reconocimiento de que Dios es Gozo y no depresión. Toda depresión proviene de la resistencia, de la obstrucción del flujo del discernimiento mediante el intento de limitar lo ilimitado.
72. La mente que permite todo, que confía en todo, que acoge todo... es todo. Y sin embargo ciertamente, aunque parezca que vives, no eres tú, sino solamente Aquel quien vive en tanto que tú. Eres libre. Eres vasto. Existes sin nacimiento ni muerte.
73. Tú eres como yo soy. Tú eres Aquel que está Despierto, el Ungido, el Mesías.
74. Eres el suave toque del Amor, en una ilusión transitoria, intentando ser distinto del Amor. ¿Y por qué no? Es simplemente un juego, una distracción una inocente ilusión-.
75. Y por lo tanto, de hecho, vamos a acabar ya con esta única pregunta que os pediremos que viváis en vuestro interior a partir de este momento y hasta el siguiente en el que nos vayamos a comunicar con vosotros:
Querido amigo, Oh Santo: ¿QUÉ DESEAS?
76. Y ese querer... ¿está generado por la libertad del Amor? o, ¿por la ridícula creación de un miedo inútil?
Desea solo libertad y tendrás tu deseo.
Y así, la paz sea con vosotros, siempre. Con toda certeza vamos a disfrutar de este año con vosotros. Id pues en paz.
Amén.
Lección 2
Ahora comenzamos.
1. Y efectivamente, una vez más, saludos para vosotros, queridos y santos amigos. Como siempre, venimos a morar con vosotros en esta hora y de esta manera con gran alegría. Pues las formas de comunicación son virtualmente ilimitadas.
2. La comunicación solamente requiere la disposición de dos mentes cualesquiera para unirse en comunión. La comunión requiere la voluntad de renunciar a invertir en tener razón. Renunciar a eso requiere reconocer que ninguna de las dos mentes sabe qué es ni para qué es ninguna cosa.
3. Pues en esa travesía que comenzó en La vía del corazón, que continuó con La vía de la transformación y que comienza a culminar con La vía del conocimiento, ciertamente me habéis oído decir reiteradas veces y de innumerables maneras que para despertar el recuerdo es absolutamente necesario que os decidáis a querer pensar, por encima de todo, con la Mente de Dios.
4. Y pensar con la Mente de Dios requiere aprender de nuevo. Ser enseñado conlleva una disposición a aprender. Y la disposición a aprender conlleva estar dispuesto a crear un espacio de vacío interior que puede ser llenado con una nueva sustancia, un nuevo elixir, una nueva sustancia alquímica, por así decirlo.
5. Por lo tanto, ese camino que conduce al alma hacia el recuerdo perfecto, requiere cultivar las Llaves del Reino:
Deseo, Intención, Permiso, Rendición.
6. La más esencial de estas llaves es, insisto, la del Permiso. Pues no hay nadie que esté escuchando estas palabras que no haya cultivado ya el suficiente Deseo. Puede que no esté perfeccionado al cien por cien, pero el Deseo ha estado ahí. Pues nada que haya llegado a mi presencia, que haya llegado a comunicarse con este grupo de seres –maestros, profesores, amigos... (y por cierto, como grupo decidimos ser conocidos simplemente como “El Linaje”, y para el cual sigo siendo el portavoz principal a través de este, mi querido hermano, aunque existen muchas otras formas de nuestra comunicación con la humanidad)... nadie llegaría a esta presencia... si no ha deseado ya la sanación, el despertar y el recuerdo–.
7. La Intención es la única posición desde la que puedes comenzar a usar correctamente esa voluntad que fue originalmente el Regalo del Creador para ti. Pues el uso correcto de la voluntad, o de la Intención clara, es dar lugar a lo bueno, lo santo y lo bello.
8. Y cualquier mente que reflexione sobre su experiencia y llegue a ver que, a menudo, el miedo ha sido lo que se ha puesto en el asiento del conductor antes que el Amor, usará legítimamente la Intención para pedir ayuda para obtener la corrección de la mente... para que ella misma, esa mente, esa alma, pueda volver a alinearse con la Voluntad de Dios.
9. Alinearse con la Voluntad de Dios no es un acto de sumisión, aunque el ego loco lo siente así. Pero para los puros de corazón, para los mansos que van a heredar la Tierra, para aquellos que admiten su locura y desean la transformación a una perfecta cordura... alinearse con la Voluntad de Dios a través de una Intención clara supone buscar lo que conlleve el mayor bien para uno mismo.
10. No es una pérdida en absoluto. Es perfecto recordar. Entrar en ese alineamiento es pues como alguien que renuncia a una de sus monedas de oro para recibir diez millones de monedas de oro. Es como si se renunciara a una muñeca de trapo para poder entrar en una verdadera relación de amor de carne y hueso, de emoción y pasión. Es como alguien que renuncia a la esperanza o al deseo de beber un trago de agua y va al grifo, por así decirlo, y llena directamente la copa con líquidos vivos.
11. Entiende entonces que esa Intención, cuando se enfoca exclusivamente en querer solo a Dios, nunca te puede quitar nada que realmente quieras. Y reemplazará por ti lo que siempre deseaste, lo que conociste en el pasado lejano, y que ahora convocas de nuevo.
12. Deseo, Intención, Permiso... Permiso. Oh, y efectivamente, queridos amigos, hay muchos de vosotros que habéis llegado a degustar la Verdad de lo que voy a decir. El Permiso es la mayor de las Llaves del Reino. Pues el Permiso requiere suprimir –lentamente, a veces pacientemente, dolorosamente a veces–... suprimir... toda percepción que hayas tenido alguna vez de alguien o de algo. Se trata del descenso al completo reconocimiento de tu ignorancia, al completo reconocimiento de tu plenamente gozosa dependencia del poder corrector del Espíritu Santo.
13. El Permiso es la mayor de las Llaves del Reino. Esto requiere ser cultivado con el tiempo. Y si ha habido Deseo de sanación y de despertar, ten por seguro que tu Padre ya está trabajando, a través del Espíritu Santo, para remodelar cada instante de tu experiencia –cada instante particular– para que los profesores adecuados, las lecciones adecuadas, los libros adecuados, [risa] e incluso el clima adecuado... puedan venir a forzarte a mirar tus aristas o límites de infelicidad, tus límites de juicio, tus límites de inseguridad, los límites de tus definiciones –basadas en el miedo– acerca de lo que el Amor es, o de cómo debería mostrarse y de cuáles deberían ser sus efectos. En otras palabras, el mundo entero que has hecho por error debe traerse a la superficie de la mente para su corrección.
14. El Permiso es más dulce que la miel. Pues el Permiso es ese ámbito en el que los milagros pueden finalmente comenzar a ocurrir. ¿Y qué es un milagro? No es realmente un cambio en absoluto. Es simplemente el reconocimiento de lo que siempre ha sido: que hay un Amor, un Poder, que quisiera vivir a través de ti, que te guiaría en todo; que no necesitas ser el capitán del navío, que solo necesitas estar dispuesto a emprender el crucero.
15. Estas tres Llaves –que en cierto sentido están activas, es decir, son experimentadas en el tiempo, sacan a relucir interrogantes y requieren cierta resolución, compromiso y fe–... estas tres Llaves... culminan en la Rendición.
16. Pero esta culminación no es algo que logres por ti mismo. Más bien, cuando la semilla ha sido bien plantada, cuando el suelo ha sido labrado y cultivado, cuando el agricultor sabio se ha asegurado de que las condiciones climáticas, de humedad y todo el resto de cosas son justo lo que se precisa para que la semilla pueda estar bien nutrida... la Rendición es en gran medida como los pétalos que surgen a su debido tiempo. Ahora el granjero no puede hacer nada más que esperar a que la Gracia descienda.
17. Puede que no entienda que los pétalos están surgiendo a raíz de todo lo que ha venido antes: la selección de las semillas, la espera del mejor momento para plantar, cada jornada de cuidado y desherbado del huerto... En otras palabras, decidirse a entrar en momentos de oración. Decidirse a ver dónde ha establecido el miedo su hogar en la mente y entregarlo al Espíritu Santo. Cultivar la entrega de cada decisión, día a día, momento a momento.
18. Puede que no vea la conexión causal. Solo verá y atestiguará el surgir de los pétalos. Ese surgir ha sido considerado, por algunas culturas, como regalos “extraordinarios”... como el de la clarividencia, la clariaudiencia, la capacidad de abandonar el cuerpo, la experiencia de comunicarse con seres desencarnados como yo, la capacidad de ver y leer el alma de otro...
19. Pero más importante que todo eso es la Paz. La Paz es la culminación de la travesía espiritual. Se convierte en el campo en el que uno ha entrado en el Reino y viaja ahora dentro de él en perfecta libertad: una libertad que no puede ser entendida por las mentes de una humanidad que todavía vive en el miedo, la duda, la separación, e incluso en las más sutiles trazas de egoísmo.
20. La Paz es la meta. Pero la Paz no es pasividad. Es realmente la sede del poder creativo, pues fuisteis creados para crear lo bueno, lo santo, y lo bello.
21. Durante algún tiempo aprendéis a crear algo distinto y, no obstante, esa creación no ha tenido lugar en ninguna parte excepto en el interior de la mente. Es simplemente una quimera o una ilusión. Pero tal como cultivasteis el poder de crear la ilusión, así mismo, también la travesía hacia Dios realmente requiere purificación: ese proceso por el cual entregas tu voluntad, la mente egoica, a la corrección del Espíritu Santo.
22. Esta travesía te llevará hacia lo que éste, mi querido hermano, llama “la esencia de lo que tú no sabes que no sabes”. Eso es lo que lo hace inconsciente. Pues has usado el poder de la mente para sacar tus miedos fuera de ti mismo, en donde en realidad ganan poder sin que tengas que afrontarlos directamente. La negación o la supresión, tal como se dice en vuestro lenguaje psicológico, es la mismísima raíz de la creación del ego. Y lo que ha sido ocultado debe ser dado a conocer. Y en su conocimiento, la purificación puede tener lugar.
23. Tened confianza, entonces, tal como os he comentado muchas veces, para dar gracias por los salvadores que se os envían. Acuden bajo muchos disfraces y de muchas formas. Algunos de vosotros me consideraríais como vuestro salvador. Y sí, en el sentido de que soy enviado a vosotros como maestro, lo soy. Pero es solo la enseñanza la que os salva, no yo.
24. Sucede a menudo, y cada vez más a menudo, que tus salvadores se muestran como alguien que suscita en tu interior las reacciones más intensas, tu juicio vehemente, ¡tu certeza de que tienes razón! Cuando esto ocurre y tu paz se ve perturbada, se ha activado tu reacción más grande. Se activa tu mayor emocionalidad, ¡y es ahí donde está el filo, el límite que busca tu atención! Pues recuerda siempre que nada puede llegar a ti a menos que lo hayas llamado desde tu interior para poder crecer más profundamente en el perdón, en la sabiduría, en el Amor y en el Poder de Cristo.
25. A medida que la purificación comienza a tocar los niveles más fundamentales o más radicales, la dulzura de la Paz empieza a ser recordada –al principio tenuemente y luego cada vez más y más... y más–. Se tiene una comprensión. Recuerda que el viaje en su totalidad es simplemente un viaje en el que no hay ninguna distancia que recorrer en absoluto para llegar a una meta que nunca ha cambiado. Es solo un cambio mental, un recuerdo. La comprensión puede ser pues el reconocimiento de que,
Oh, solía pensar de esta manera, pero ahora veo la nulidad de esos pensamientos tontos.
26. Así de pronto [chasquido de dedos], rápidamente –se acabó, se fue–. ¿Donde se fue la ilusión? El borrador cósmico en la punta del lápiz sostenido por el Espíritu Santo, la borró debido a tu Deseo, a tu Intención, a tu Permiso, y a tu ejercicio de todas aquellas herramientas que te ayudan a decidirte de nuevo a querer solamente Amor.
27. La Gracia purifica la mente. Y la Gracia es un regalo directo de tu Padre. Es esa energía o Poder del Amor que desciende a una mente y un corazón que preparan el lugar para ello.
28. Podrías decir que tu mayor preparación está en admitir que no sabes para qué es nada. Que si estás sintiendo emociones, que si te sientes como si quisieras huir, que si quieres evitar asumir la responsabilidad de algo que ha sido soltado en tu regazo, ten por seguro que justo ahí está tu límite. Ese es el lugar hacia el que necesitas girarte para abrazarlo.
29. Y al final, una vez que ha comenzado la travesía, el final es totalmente seguro. La Paz es la meta perfecta.
30. Pero todavía hay pocos que realmente entiendan lo que la Paz es. No se trata de la evitación del dolor. No es la evitación de la responsabilidad. Es la entrada hacia la mayor de las responsabilidades, donde la mente, el corazón, el alma e incluso el cuerpo –mientras dure–, han sido tan purificados de la disonancia, se han alineado tanto con la Voluntad de Dios, que contempla todas las cosas con la Compasión de Cristo.
31. Tal persona camina por este vuestro mundo como alguien desconocido para quienes le rodean. Esa persona solamente sirve a la Voz del Espíritu Santo. No se preocupa lo más mínimo por la “reactividad” de los demás. Pues la única meta del Cristo Despierto –y la Paz y la Consciencia Crística son uno y lo mismo– es ser un agente a través del cual el Poder de la Gracia trabaja para transformar la ilusión. Esa Mente sirve a la Expiación. Esa Mente puede que no sea comprendida por los demás, pero ¿cómo podría el loco entender al cuerdo?
32. Efectivamente, queridos amigos, la Rendición es como los pétalos de la flor. Surgen a su debido tiempo. Y uno no necesariamente entiende la conexión causal de todo lo que ha pasado antes con el dulce néctar del recuerdo perfecto: el florecimiento del alma que ya no es temerosa y que mora en el mundo despierta, en paz, abierta –aquella a través de la cual el fluir de la Gracia desciende para tocar el mundo–.
33. La Rendición florece a partir de las únicas tres cosas que puedes hacer:
Deseo, Intención, Permiso.
34. Permite que la purificación tenga lugar. Estate bien dispuesto a revisar cada oscura esquina de la mente. Ya que en Verdad no es necesario buscar el Amor, pues el Amor ya te abraza. Pero sí es necesario buscar lo falso:
¿De qué manera me engaño?
¿De qué manera estoy comprometido con mi imagen en el mundo?
¿En qué cosas me veo comprometido a pensar por mi cuenta porque en el fondo no confío realmente en que Dios me ama?
¿En qué estoy mintiendo a los demás o a mí mismo?
¿Qué niego, qué rechazo?
¿Qué necesito entender sobre lo que es la proyección?
¿De qué manera necesito entender más profundamente cómo funciona la perversidad del ego dentro de mi propia mente?
¿Hacia dónde estoy señalando con el dedo fuera de mí?
¿Cómo estoy negando mi miedo?
¿Dónde estoy exigiendo que el mundo se muestre tal como a mí me gustaría, en vez de rendirme a la estructuración del mundo en las Manos del Espíritu Santo que está totalmente al servicio de mi sanación, de mi crecimiento, de mi maduración en la verdadera responsabilidad?
35. Efectivamente, queridos amigos, en La vía del conocimiento es absolutamente necesario que te detengas a menudo, mires a tu alrededor y digas:
Moro en la perfección de un universo amoroso. Nada puede ocurrir por accidente. Y donde estoy en este momento debe ser el lugar perfecto para mí. ¿Cómo puedo encontrar la entrada a la quietud interior, ahora?
¿Dónde en mi interior puedo descansar en paz y pedir la guía del Espíritu Santo? ¿De qué manera me estoy aferrando a alguien o a algo en este momento?
¿En qué medida estoy contemplando a otra persona o a algo en este universo, reclamándolo como mi posesión?
36. Pues lo que no das para ser compartido, y que dices que has amado, ten por seguro, querido amigo, que en ese momento estás en la perversidad del especialismo. La mente egoica cree que si comparte lo que tiene, pierde. Por lo tanto, en vuestro mundo, cuando percibes que alguien o algo te ha brindado una gran fuente de consuelo y amor, e incluso de seguridad, el ver que se comparte en otro lugar activa el miedo a la pérdida dentro del ego.
37. Esto es como lo que muchos de vosotros podríais recordar de cuando erais adolescentes y comenzabais a “salir” con cierto chico o con cierta chica en el séptimo curso, y dos semanas después él o ella decidieron irse con otro. Oh, ¡qué demoledor fue eso, pues la fuente de vuestro amor os había sido arrebatada! Ya no volverías a disfrutar del olor de una flor nunca más. La comida no volvería a saber bien nunca más. ¡Ciertamente ya no podría existir nadie más en este universo que os pudiera proporcionar esa gran fuente de amor y atención! Así es la inmadurez del niño. ¡Esta es la inmadurez de muchos “niños” que viven en cuerpos de cincuenta años de edad!
38. Pues queridos amigos, no hay nadie ni ninguna cosa creada –y el cuerpo- mente es precisamente una cosa creada– que pueda ser vuestra fuente de Amor. La relación nunca estuvo destinada a ser un recurso para encontrar fuentes de Amor. Las relaciones fueron diseñadas para ser santas.
39. Y en la relación santa, se reúnen dos personas, pero no para obtener, sino para crear a partir de la devoción amorosa a la Gracia que ha despertado y purificado sus mentes y sus corazones a la comprensión de que solo el Amor es Real, de que no existe la pérdida y de que solamente el Amor es digno de ser celebrado. En el Amor Perfecto no hay ninguna actitud posesiva. En el Amor Perfecto hay un perfecto permiso. En el Amor Perfecto... ¿adivina qué?... ¡ni siquiera hay un tú! ¡Solamente existe Dios amando a través de ti!
40. Por lo tanto, en verdad, queridos amigos, echad un vistazo a vuestro propio hogar. ¿Hay ahí algún objeto al que no podrías renunciar? Si realmente quieres acelerar tu despertar ve y dónalo. Pues al final, todo lo que crees que posees debe ser entregado. Y lo que crees que posees es el derecho a la posesión, el derecho a tener razón, a estar en lo cierto.
41. Cuando todas las cosas creadas para sustituir a la Realidad de Dios se han abolido o entregado, entonces, efectivamente, la flor emerge y su dulce fragancia bendice a todos.
42. La Mente Despierta, pues, la Mente que descansa en el Conocimiento Perfecto, contempla todas las cosas que anteriormente amó y entiende que su forma no es lo esencial. Lo que importa es la esencia o el contenido que expresan. Un bello cuadro, en sí mismo, no significa nada. Golpéalo con un martillo, quémalo con una cerilla, echa tierra y suciedad sobre él... y ya no es el mismo. La estructura no es lo que importa. Lo importante es que en un momento atemporal lo contemplaste, entraste en relación y experimentaste la esencia de la belleza fluyendo a través de él. Esa esencia o contenido es atemporal. ¡Esa esencia o contenido está por todas partes alrededor de ti! ¡Te sostiene! ¡Te respira! ¡Es el Corazón de tu corazón, el Alma de tu alma, y la Mente de tu mente!
43. Siempre que ves un objeto, ya sea un cuerpo, una persona, una mente, una cosa, una flor, un lápiz... no importa qué... cuando sientes que en tu interior se evoca lo que llamas “ser Amor” es porque en ese momento te has deslizado entre las grietas del mundo, de la mente egoica, y estás experimentando el contenido esencial de la Realidad: Amor. Estás experimentando tu propia Realidad auténtica viva, pues solo el Amor es Real. Cuando llegas a entender que ese Amor puede ser experimentado en cualquier momento, en cualquier situación, con cualquiera, con cualquier flor...
Bueno, me gustan las rosas pero no las plumerias.
44. ¡Qué absurdo! ¡El Amor es lo que debes amar! Debes asumir la responsabilidad de detectar el Amor a medida que fluye a través de cada ser vivo. Y una piedra, en este sentido, es algo vivo.
45. Si existe, en su interior está lo bueno, lo santo y lo bello. Pues solo las cosas que contienen esto, que es la presencia de Dios, pueden de entrada cobrar forma en algún momento. ¡Nada puede existir sin la esencia de lo que estás buscando!
46. Cuando entiendes que lo que importa es el contenido y no la forma, el sufrimiento comienza por fin a ser aliviado. Puedes comenzar a abrazar el ir y venir de este ámbito transitorio del sueño, como un sueño. Las personas entran en tu vida y tú las acoges y ves lo bueno, lo santo, y lo bello. Fluyen a través de sus cambios siempre cambiantes, y luego mueren.
47. Ahora bien, la muerte puede tener lugar no solo cuando muere el cuerpo. La muerte tiene lugar en cualquier momento en una relación cuando la otra persona cambia de opinión. Puede que decidan dejarte. Puede que decidan despertar, lo que significa que ese ser con el que te estabas relacionando está muerto. Ha tenido lugar una muerte, ya sea que te dejen físicamente o no. Eso es en realidad bastante irrelevante. Pero cuando consigues sintonizarte con el hilo esencial de Amor que fluye a través de todo, moras en la más profunda sensación de Conocimiento. Y ya sea que un objeto, persona, lugar o cosa entre en tu vida y permanezca, ya sea que llegue en un momento dado y se vaya o bien que transite durante el curso de toda una vida... comienza a ser cada vez menos relevante para ti –intentas atraparlo cada vez menos–.
48. Efectivamente, la Mente que realmente está Despierta y que descansa en la eternidad del amor que es todas las cosas, puede dejar reposar la cabeza de un ser querido, verle tomar su último aliento, sentir una pequeña oleada de emoción pasar... y todo eso es la desvinculación de los campos áuricos a nivel físico, eso es todo lo que pasa. Entonces permites que una pequeña sacudida de lágrimas te atraviese, sonríes y te vas:
Oh, qué dulce fue. Qué dulce es, pues el Amor es eterno. ¡Y siempre que dos mentes se han unido en el Amor la separación es absolutamente imposible! Así que, ¿cuál es el problema?
49. Y permites que tenga lugar eso que tu mundo llama “muerte”. Y no obstante, la muerte es irreal para la Mente que descansa en la Perfecta Paz del Conocimiento.
50. Queridos amigos, que me habéis acompañado más de lo que podéis recordar, siempre se trata de un viaje de recuerdo y olvido. Eso es lo que hace que ese viaje sea el vuestro. Obtenéis un pequeño atisbo o una prueba de Dios, le decís al mundo que eso es lo que queréis, pero de inmediato decidís olvidarlo de nuevo para poder experimentar la dulzura de la búsqueda. Os habéis vuelto adictos a ser buscadores. Y para buscar, primero debéis apartar hábilmente lo que de todas maneras es siempre vuestro, para así emprender de nuevo otro viaje de búsqueda.
51. Encontrar... que es lo mismo que descansar en el Conocimiento, lo mismo que la Consciencia Crística, lo mismo que la Perfecta Paz... encontrar... requiere renunciar al juego de la búsqueda. Una persona así no puede ser reconocida por las mentes del mundo. Una persona así camina por el mundo pero interiormente está vacía. Esa persona es simplemente un canal en el que ya no hay bloqueos para la ofrenda de la Gracia de Dios.
52. Efectivamente, queridos amigos, habéis viajado conmigo durante mucho tiempo. Habéis viajado tanto conmigo que os habéis enseñado a vosotros mismos que la única manera de estar en relación conmigo es depender de mí. Habéis viajado tanto tiempo conmigo que no podéis imaginar, o no os permitís imaginaros, como mis iguales. No os permitís imaginar desprenderos de mí. Y no obstante, os digo, para entrar en la plenitud del Amor se requiere soltar todo lo que habéis poseído, incluso si esa posesión soy yo. Pues el Amor requiere, finalmente, que entres por la puerta hacia el Reino y declares:
Yo soy Aquel, enviado por el Padre, creado con anterioridad a todas las cosas. Soy solamente Amor. No soy mi mente. No soy mi cuerpo. No soy mi personalidad. No soy mi historia. No pertenezco al mundo. Soy esa vibración, esa nota de Amor. Soy el Cristo, y como tal realmente permanezco. Amo por igual. Amo sin reservas. Amo sin una actitud posesiva. Amo solamente para extender la presencia de Dios, para que los demás puedan tocar ese lugar dentro de sí mismos y ser liberados.
53. El Amor no puede poseer. Siempre que hay un rastro de “condicionalidad”, ten por seguro que la perversidad del miedo está ganando predominancia. Por lo tanto, si no puedes renunciar a tu mascota, si no puedes abandonar el objeto que está en la mesa de tu cocina, si no puedes entregar a un ser querido a la muerte, si no puedes renunciar a un ser querido que cambia de opinión y decide irse a la Antártida... con alegría... ten por seguro que todavía hay un espacio dentro de ti que requiere corrección. La corrección requiere disposición, Intención. Y la Intención requiere tu Deseo de disolverte cada vez más profundamente en el Amor que Dios es.
54. Escucha con mucha atención. De hecho, escucha muy muy cuidadosamente… Si quieres conocer el Amor de Dios, debes SER ese Amor. No puedes conocerlo. Debes ser literalmente la presencia de ese Amor. Solo entonces conoces realmente a Dios.
55. Esta es pues la esencia de La vía del conocimiento: conocer SIENDO aquello de lo que tienes conocimiento... experiencia directa, aprehensión directa, eligiendo ser solamente eso. Por eso el Conocimiento es una experiencia mística. Por eso el Verdadero Conocimiento tiene la cualidad de ser inmediato. Ninguna teología, religión, filosofía ni explicación sirven de intermediarias. Las palabras son solamente símbolos de símbolos. Son símbolos de ideas, y las ideas están todavía a un paso apartadas de la realidad.
56. Quien conoce el Amor lo conoce porque cada célula de su ser es,
la presencia del Amor.
57. La vía del conocimiento culmina con tu perfecta determinación de,
SER la presencia del Amor que Dios Es.
58. Ahora bien, si quieres conocer realmente el Amor, mira las cosas que temes. Descúbrelas. Desentiérralas y sácalas fuera de ti. Ten por seguro que si en algún momento debe examinar a otra persona y analizarla, hay algo que temes. Cualquier cosa que te altere es un signo de que hay algo que todavía necesita tu Amor.
59. La vía del conocimiento, queridos amigos, puede culminar solamente con la transformación de vuestra mente a tal nivel de completitud que os sentáis en vuestra mecedora y decís:
Solo existe Dios. Nunca ha habido un yo separado. Nunca pudo haber ninguno. Solo existe éste instante en el que el Amor puede danzar, puede ser celebrado y puede ser extendido. Padre, ¿qué podemos crear hoy que le ofrezca al mundo la Gracia de lo bueno, lo santo y lo bello?
60. Una vez describí el estado de consciencia más elevado... el estado de purificación más elevado... como aquel en el que el Hijo ha despertado, mira a su alrededor y vislumbra la infinidad. No ve dónde empieza Él y dónde termina el Padre. Pues tal es Su unión, tal es Su vínculo, tal es Su danza... lo No- formado y lo Formado, la Fuente y lo Creado, el Creador y lo “Creándose”... así es tal vínculo alquímico, que no se puede mirar y ver dónde termina el alma y dónde comienza el Creador. Y no obstante, la Mente Despierta sabe que Ella sigue siendo la Creada y se entrega en perfecto gozo a cada instante,
Padre, ¿qué quieres que haga? ¿Cuál es Tu Voluntad para mí?
61. Y no en sumisión sino porque la cordura ha regresado. Ella reconoce que nunca ha sido aquella diminuta mosquita lamentándose y lloriqueando y tratando de que la Vida funcione como piensa que debería funcionar. Entrega cada instante. Se disuelve en cada instante. Mora en cada instante. Sabe que solamente el Amor de Dios es Real,
Padre, ¿qué quieres que haga?
62. Y se expone a Sí Misma y recibe las piedritas que son arrojadas en Su estanque, pero ahora no por Su propia mano, sino por la Mano de la Gracia, la perfecta Mano del Misterio que he llamado Abba... ese Amor, esa Fuente creativa, ese Poder, ese Gozo, ese sublime, dulce, dulce Misterio que continuamente está creando, ¡pues el Amor debe extenderse a Sí Mismo!
63. Ya no hay implicación ni preocupación por el cuerpo. Ya no hay implicación ni preocupación por el estado del mundo. Ya no hay implicación ni preocupación por nada. Solamente existe la eterna danza de la Creación.
64. La Mente Despierta sabe que Ella es una participante en el Misterio perfecto, y que ya no hay absolutamente ningún bloqueo ni ningún miedo. Y allá donde te encuentres, si se te pide ser crucificado, verte muerto y enterrado de modo que sacude al mundo y este se da cuenta de que hay algo más que sobrevivir, ¡lo haces! Si llegado el caso te da por escribir libros, ¡lo haces! ¿Y qué? No estás apegado. El flujo de la creatividad se está moviendo a través de ti. Si se te pide que tome una simple imagen que yo puse en la mente de cierto artista y distribuirla a quince millones de personas... simplemente lo haces, pues ya no estás apegado a tu ego. Si yo te pido... si el Amor te pide a través de mí o de otra persona... que te dirijas a los confines de la Tierra para construir una choza y entonar cánticos, vas y lo haces. ¿Cuál es el problema? ¡Ninguno!
65. Eres libre como el viento. Y solamente los nacidos del Espíritu conocen el Espíritu. El Espíritu viene y va donde quiere. No sabes de dónde viene. No sabes adónde va. Desconciertas totalmente a las mentes de la humanidad. ¡Eres libre! ¡Pues no escuchas otra voz que no sea la Voz del Amor! ¿A qué te aferrarías en un mundo de ilusión?
66. Aprende a reparar en el contenido que impregna toda forma y saborearás la libertad perfecta, el alivio del dolor que procede del apego a la forma –inclu- so a la tuya–. Incluso justo con los pensamientos que tenías ayer y creías que eran ciertos... como hoy has sido llevado al amor todavía más profundamente, lo que está en el pasado puede desaparecer:
Ayer pensaba que conocía a Dios. ¡Ajá! Hoy conozco a Dios todavía más profundamente porque he anulado mi necesidad de tener razón sobre aquello que una vez pensé que era verdad. Padre, ¡dame toda- vía más de Ti! Padre, ¡dame todavía más de Ti! ¡Quiero más! ¡De- seo más! ¡Eres infinito! ¡Eres mi Amado! Solamente quiero morir en ti... cada vez más, cada vez más profundamente. Dame más de Ti... para saborearte, para devorarte, ¡para morir en Ti! ¡Cada vez más!
67. “Cada vez más” se convierte en un viaje eterno sin fin hacia una meta que nunca ha cambiado... un viaje sin distancia... solamente la experiencia sublime de saborear a Dios y de entregar después ese gusto para probar todavía más. El Amor llega para sustituir al miedo. Y aprender a saltar para acoger el paracaídas se convierte en un delicioso juego para jugar.
68. Cuando decidí permitir la crucifixión, salté.
¿Puedo encontrar en esto a mi Padre todavía más profundamente?
69. Para mí fue la culminación de una vida en la que desarrollé la confianza de que mi Padre siempre me agarraría. Por cierto, ese viaje no ha terminado nunca. Y aquellos de vosotros que quisierais venir donde yo estoy, tened la seguridad de que es mejor que no perdáis ni un solo instante. Pues estoy continuamente muriendo más y más en Dios.
70. Por lo tanto, efectivamente, queridos amigos, acabaremos esta breve hora con esta sugerencia:
¿Dónde hay todavía miedo en mi mente? ¿Hay algo que todavía tema? ¿Acaso la muerte de un marido o una esposa? ¿El crecimiento de un hijo? ¿La pérdida de un trabajo? ¿No tener techo?
71. ¿Dónde está el límite de tu miedo?
¿Puedo imaginar mi vida sin un hombre? ¿Puedo vivir sin una mujer en mi vida?
72. ¿Mmm? Esto no es más que algo sin sanar, lo que llamas asuntos paternales o maternales. Es un problema de autoridad.
73. Los Despiertos moran solo con Dios. Ya no pueden comprender el poseer o el estar poseídos. Permiten todas las cosas, confían en todo. Aman sin reservas a quien se presenta ante ellos como la encarnación de su mismísimo Amado –el contenido o esencia que es la presencia de Dios–.
74. Pues cuando miras a un hermano o hermana y solamente ves Cristo, has mirado con los Ojos de Cristo. Y Cristo simplemente ama.
Por lo tanto, efectivamente, queridos amigos, estad en paz.
Amén.
P y R Lección 2
Sección de preguntas y respuestas
Pregunta: Jeshua, ¿podrías ayudarnos a definir el Conocimiento o el Saber?
Respuesta: Ciertamente. El Conocimiento o el Saber es una cualidad inmediata de sentimiento. Trasciende los símbolos. El Conocimiento es el resultado de la revelación, y la revelación es siempre algo sumamente personal.
Es decir, la revelación fluye a través de la brecha que parece existir entre la Mente de Dios y la mente del alma o de lo Creado. Los símbolos no pueden actuar de mediadores ya que están excluidos de la Realidad.
Si intentaras describir tu revelación deberías acudir inmediatamente al ámbito de las ideas y de las palabras. Las palabras son símbolos de símbolos y por lo tanto están apartadas de la Realidad por partida doble. Las palabras son símbolos de las ideas. En la realidad no hay intermediarios. Es inmediata. Todos vosotros habéis tenido muchas, muchas revelaciones. En un instante simplemente veis y sabéis,
¡Ah!, ya veo. Lo entiendo. ¡Ah!
Si alguien os preguntara,
Bien, ¿qué acaba de pasar?
Entonces le llega el turno al arte de tratar de comunicarse mediante palabras e ideas para darle un significado a la revelación.
Es por eso que incluso los más grandes de vuestros místicos, los más grandes de vuestros maestros, han intentado expresar con palabras la esencia de su revolución o la revelación de su despertar (pues de hecho también es una revolución).
Todo lo que dije alguna vez cuando caminé por la Tierra como hombre, cualquier cosa que os haya dicho alguna vez, es un habilidoso intento de utilizar símbolos para dirigiros hacia algún sentimiento sobre la revelación que ha tenido lugar en el interior de mi mente Crística.
Es tal como es; no hay mucho que puedas hacer al respecto. El intento de comunicar requiere comunión. Y un maestro busca la manera habilidosa y guiada de suscitar un estado de comunión entre su mente y la mente del estudiante, para transferir la esencia de la revelación.
El Conocimiento pues, no tiene nada que ver con la teología, la religión, ni con ningún texto que se haya dado. El Conocimiento o Saber es inmediato. Es un conocimiento por ser aquello que la mente trataría de conocer. Cuando tocas la Mente de Cristo la reconoces. Porque todo tu ser, la mente, las emociones, la fisiología del cuerpo... todo cambia y se alinea. Y en ese momento no hay ninguna posibilidad ni incluso ningún recuerdo del miedo. No hay nada más que simplemente estar presente.
Es atemporal, es eterno, es pacífico.
Por lo tanto, efectivamente, queridos amigos, entended que el Conocimiento es lo que buscáis. Y no obstante el Conocimiento realmente requiere que comencéis reconociendo que sois Cristo. Recordad siempre que este es el primer y más fundamental acto de purificación.
Vuestra mente os dirá,
No, soy un miserable pecador. No, todavía no estoy ahí.
Eso es pensamiento egoico. Debes darte cuenta y decir,
No. Esa no puede ser la Verdad sobre mí. La Verdad sobre mí es que soy el Santo Hijo de Dios... ahora.
Acabas de arrojar una piedrita en el estanque que crea ondas que disolverán los patrones de miedo que una vez creaste para reemplazar la Verdad.
El Conocimiento y el Saber no tienen nada que ver con la creencia. Están más allá de la creencia -y podríamos decir más aún, del mundo de la mente-. El Conocimiento y el Saber no tienen nada que ver con la teología ni con la religión, y sí todo que ver con la Realidad.
Con esto debe bastar por ahora. Sugeriríamos que pensarais profundamente sobre lo que se ha dicho. Esto por sí mismo arrojará las piedritas en el estanque que ayudan a disolver la resistencia al Conocimiento.
Pregunta: A lo largo de los años hemos visto que mucha gente que parecía acertar con lo esencial de sus bloqueos luego se detiene y después se aparta. Y algunas veces puede haber proyección, formación de “corales”(estratagemas)… e incluso ataque abierto. ¿Podrías hablar de qué es lo que está pasando... así como de cuál es la mejor manera de abordar eso?
Respuesta: Bueno, efectivamente, querido amigo, ¡yo nunca experimenté esto cuando estuve en el planeta! Mmm.
Recuerda siempre que el mundo es el intento de la mente de crear un sustituto del Reino del Cielo, de crear un sustituto de la Realidad. Es el uso erróneo del poder. Es un desperdicio del puro regalo que el Creador le da al Creado.
Es sumamente importante recordar que conforme camináis por la Tierra, en el mundo (y hay una distinción entre el mundo y la Tierra: el mundo es lo que la humanidad ha fabricado por error), conforme vais literalmente caminando por la calle, estáis atravesando un campo de ilusión en el que el miedo parece dominar. Cuando todo el mundo está temeroso, todo el mundo creerá que todos son cuerdos y normales. Es simplemente lo que se ha tomado como norma. Y no obstante, el mundo es lo opuesto al Reino.
¿Por qué es importante esto? Si el miedo ha establecido un hogar en la mente, si cualquier mente se ha quedado enajenada por el miedo y ni siquiera lo admite, se aferrará a la estructura de creencia de base sobre la que se basa:
Soy culpable. Estoy separado de Dios. Por eso tengo que manipularte, porque no puedo confiar en Dios. No hallaré mi seguridad a menos que descubra cómo moldear el mundo para que me dé lo que creo que necesito.
El miedo tiene muchos hijastros. Todos ellos son despiadados. Y en el mundo encontrarás perversidad. Te la encuentras ahora mismo miles de veces al día: el dependiente de la tienda que parece estar ausente o que no está presente mientras colocas tus productos sobre el mostrador; el conductor que te toca el claxon porque vas cinco kilómetros por hora más lento de lo que a él o a ella le gustaría que fueras. Todo eso son expresiones de la locura del miedo. Pues donde hay Amor hay disposición a mostrarse y a estar totalmente presente en el cuerpo-mente. Donde el Amor está presente hay paciencia, confianza, permiso, gentileza. El mundo en el que vives está impregnado de miedo: eso es lo que hizo el mundo en primer lugar. Nunca niegues esto.
Lo que sucede, pues, es lo siguiente;
La primera parte de la mente en implicarse en el viaje espiritual es el ego. Es el ego el que decide en primer lugar escuchar una cinta de Jeshua Ben Joseph. Es el ego el que en primer lugar se abre a mi presencia. Es el ego el que en primer lugar elige Un curso de milagros.
¿Por qué? Porque el ego es el que está a cargo. Lo ha intentado todo. Se está acercando el momento de su muerte y disolución. Y por lo tanto considera la espiritualidad como el último intento de poder adquirir poder y control.
El ego siempre habla primero. Así pues, leéis un párrafo en Un curso de milagros y comenzáis inmediatamente a pensar en él, comenzáis inmediatamente a sentar cátedra sobre él. ¡Eso no es nada más que el ego! Aquellos que envaneciéndose se llenarían la boca con muchas palabras sobre el Curso son generalmente los menos interesados en vivir el Curso. ¿Lo ves?
Por lo tanto, lo que sucede es esto. Cuando cualquier mente comienza su “gran viaje espiritual” lo que realmente la dirige es la búsqueda de experiencias que ella ha decidido que le sentarán bien. Ahora bien, empezará a tener algunas experiencias. Irá a talleres. Leerá el Curso. ¿Y adivina qué? El Espíritu Santo la seduce. Tiene en efecto momentos de disolución, pequeñas muertes, “¡Oh!”, el Espíritu se abre camino a través del ego. Así pues, el ego está intentando usar algo para su propio bien, sin siquiera darse cuenta de que es lo mismo que el Espíritu Santo empleará finalmente con éxito para destruir el ego, el control que el ego ejerce sobre la mente.
Sin embargo, imagina que eres el defensor de un castillo y que a su alrededor tienes dos mil hectáreas. Ahora bien, ahí fuera, en la periferia de tu dominio, de tu Reino, hay unas pocas pequeñas aldeas. Cuando el enemigo viene a atacar tu castillo y en un primer momento oyes que el enemigo se está acumulando en tus fronteras, aparece un ligero miedo:
Bueno, vale. Entonces le daremos algunas aldeas. No es poca cosa. Dejaremos que Gengis Kan se haga con la aldea del extremo más alejado.
Pero cuanto más cerca está Gengis Kan del castillo, más feroz parece ser, más murallas se levantan, más soldados cercan la fortaleza, más te preparas con tus cañones, armas mecánicas y lo que tengas. Harás cualquier cosa para defender el corazón del castillo.
Ahora bien, en Verdad, nunca hubo un Gengis Kan. Eran simplemente ángeles, montados sobre blancos caballos, para brindar pétalos de Amor y de sanación, que vienen para enseñarte que no necesitas construir ninguna fortaleza en absoluto, que puedes abandonar el castillo y vivir en las praderas en el Reino del Padre. Sin embargo, esos ángeles se han vuelto feroces monstruos que se parecen a Gengis Kan y que,
Sin duda, están ahí para destruirme.
Nunca subestimes la perversidad del ego. Esto sucederá una y otra y otra y otra vez. Pues, por un lado la mente egoica, que dice que está en un camino espiritual, se implicará en sus prácticas y – ¡Oh!– solamente hablará y hablará y hablará y hablará, y leerá y estudiará, y viajará e irá a talleres. Hará todo eso sin nunca darse cuenta de que en realidad está tratando de defender su castillo interno –el lugar donde el ego todavía está al mando–.
Y conforme el Amor comienza a penetrar y a hacerse cargo de las aldeas, se acerca cada vez más. Y a veces el calor es demasiado. El poder del ego es todavía demasiado fuerte y rechaza al Amor. Ahora bien, ¿cómo alejas al Amor? Al considerarlo como algo distinto. Al verlo como Gengis Kan:
¿Cómo te atreves a cuestionar mis propias ideas sobre la sexualidad? Vaya, ¡sé la verdad! ¡Así es como tiene que ser!
Y entonces, esa misma mente irá a un taller y oirá hablar de negación, proyección y ataque. Oirá todas esas bonitas teorías y,
Sí, sí. Ja, ja, ja, ¡ja! Oh, sí, bueno, mmm, mmm, mmm.
¡Pero chico! Cuando su propio castillo interior es amenazado y la “reactividad” asoma la cabeza, y envía sus soldados a la muralla para impedir que pase Gengis Kan...
Se necesita mucha, mucha experiencia en el camino de la purificación para reconocer que donde hay reacción, hay miedo. Lo que no es Amor es miedo y nada más. En cualquier momento, cuando tienes enemistad con algún hermano o hermana, es decir, que te están alterando... cuando tienes un problema o una dificultad... y no acudes directamente a ellos sino que más bien buscas a otros para comentarlo, intentarás encontrar un cómplice –lo que habéis llamado “coral” o “estratagema”–:
Vamos a reunirnos y a cantar a coro los defectos de aquella persona. De esta manera ambos tenemos razón.
En cualquier momento que pienses que tienes un problema con alguien, y no te dirijas a ellos directamente para comentarlo con franqueza, para comentarlo con el objetivo de favorecer el crecimiento y el aprendizaje, puedes estar seguro de que te has precipitado en tu castillo, has enviado a tus soldados a la muralla, y estás retrasando tu sanación y tu despertar. Cada vez que buscas un cómplice, tú has perdido y el ego ha ganado. ¿Por qué? ¡Porque el miedo ha ganado!
Oh, caramba. Realmente tuve ese problema. Cielos, lo que me hiciste me está alterando realmente. Pero no voy a hablar contigo sobre eso. Voy a buscar a otra persona que también esté alterada. Nos reuniremos y hablaremos sobre lo que te pasa, así podremos sentirnos seguros.
¿Dónde? Dentro del castillo de la ilusión.
Entonces, a medida que el Amor atraviesa los velos, las aldeas del reino del ego, se acerca cada vez más al castillo. El ego busca fortalecer sus fronteras. ¿Por qué? Porque el ego es el miedo mismo.
Se necesita mucha experiencia –mucha madurez– para poder hacerse cargo realmente del hecho de que lo que está ocurriendo bajo tu piel es tuyo.
¿Estás comprometido con el Amor, la sanación y el crecimiento? ¿O estás comprometido con el mantenimiento del statu quo? El miedo te atrapa [chasquido de dedos] ¡así de rápido! Provoca todo tipo de reacciones, proyecciones, ataques. Eso es simplemente la perversidad del ego demente.
Ahora bien, esto ha sucedido, como sabéis, en vuestro caminar conmigo, muchas veces, en concreto con dos de vosotros durante los últimos nueve años. ¿Por qué? Porque vuestro trabajo, tanto en vuestro interior como en el trabajo externo, el servicio que prestáis a los demás, consiste en la disolución del castillo. Esta es la esencia de Shanti Christo: la disolución del más profundo, del más interno reducto de poder desde el que el ego está dirigiendo el espectáculo.
Esta obra en la que estoy comprometido con vosotros es el trabajo más profundo posible. Se trata solamente de la Expiación.
La Expiación no es para hacerte sentir bien. Es literalmente para purificar la mente del control del ego, para que Dios pueda poseer, por así decirlo, tu mente, tu vida, tu ser... de modo que puedes volver a ser un creador de lo bueno, lo santo y lo bello.
Esto significa, en primer lugar, que ésta obra atrae a quienes están en diversas etapas de su deseo de despertar. Muchos de ellos están en la etapa egoica. ¿Cuál es la etapa egoica de la espiritualidad? Es aquella en la que el ego sabe que lo ha intentado todo. Ha intentado hacer dinero. Ha tenido relaciones. Ha consumido las drogas de vuestra cultura. Ha visto demasiadas horas de TV. Lo ha intentado todo para continuar en el poder y percibe que quizás en la “vida espiritual” adquiera finalmente el poder que intenta tener sobre lo que percibe como el Gengis Kan en las fronteras de su dominio.
Por lo tanto, muchos se verán atraídos en primer lugar por mi mensaje a través de este, mi querido hermano –a través de las diversas formas de trabajo que os he aconsejado aprender, para fortalecer vuestras habilidades–. Pero el primer nivel de atracción es siempre la búsqueda de un nuevo poder. El rumor de la batalla llegará cuando las aldeas comiencen a ser atacadas. Y dependiendo de la fuerza que tenga el ego –sin importar cuánto camino se haya recorrido en el así llamado “viaje espiritual”– la fuerza del ego dentro del castillo será percibida por aquellos que se retiran, por aquellos que necesitan proyectar y atacar, aquellos que necesitan formar corales o estratagemas – esto son signos–. Puede que simplemente te enseñen a entender más profundamente los sutiles matices de cómo funciona la consciencia egoica, y esto a su vez mejora tu capacidad para enseñar.
Por eso, siempre que te sientas atacado, lo más importante en primer lugar es reconocer la mecánica que entra en juego.
¡Oh! Si alguien me está atacando, debe ser que tiene miedo, ya que solo hay Amor o miedo. Si percibo que tienen algún problema y no vienen a hablar conmigo de ello, esto solo muestra cuán profundamente está gobernando el miedo en su vida.
Ahora bien, lo primero es pues la compasión y la oración. ¿Mmm? Verlos sanados, verlos plenos, pedir guía,
¿Debo hablar con ellos?
Sí. No. El Espíritu Santo te lo comunicará.
Lo segundo es que, si me estoy sintiendo atacado, permíteme soltarlos, volver la atención hacia mí mismo,
¿Qué se siente atacado en mí?
Pues solamente la consciencia egoica puede verse atacada. Cristo no puede ser atacado... es imposible. Cristo simplemente ríe. Cristo puede elegir apartar el cuerpo-mente de aquellos que son un peligro para el cuerpo-mente.
Pero Cristo nunca se siente atacado. Así pues, es una gran oportunidad, y en este sentido se han convertido en tu salvador... no porque estén iluminados, sino porque puedes utilizar la situación para mirar más profundamente aquello de lo que todavía podrías tener miedo.
Ahora bien, ¿cuál es el meollo de todo esto? Cualquiera que realmente desee a Dios buscará situaciones de enseñanza y de aprendizaje que literalmente creen un contexto donde se dé el mayor de los fuegos, la mayor de las purificaciones, el mayor de los calores. ¿Por qué? Porque quieren derretir el oro para que pueda ser remodelado por la Mano de Dios.
Si no experimentas que otras mentes te dicen que estás equivocado, si no experimentas que otras mentes se ven alteradas por la vida que estás viviendo, es mejor que lo mires de nuevo. ¿Qué te está realmente gobernando? ¿Tienes miedo de hablar y vivir tu verdad? ¿Tienes miedo de elegir el Amor en lugar del miedo? ¿Tienes miedo de parecer diferente a otras mentes? La verdadera mansedumbre salta a la vista, porque los mansos saben que no saben. Los mansos confían en el Espíritu Santo. El ego busca gustarle a los demás. El alma solo desea Dios.
Por lo tanto recuerda que cuando te atacan tienes, en la palma de tu mano, una gran joya que no tiene precio. Pues puedes profundizar en tu propia encarnación de la Consciencia Crística. Puedes aprender más profundamente los sutiles matices de cómo la consciencia egoica domina la mente, ya sea la tuya o la de otros. Puedes aprender, y aprender, y aprender... y así volverte un maestro mejor, capaz de servirle a la Expiación.
Ahora bien, volviendo a nuestra analogía de Gengis Kan atacando el reino, piensa en todas las cosas como vibración de energía. Cuando dos personas entran en relación, o cuando diez mil entran en relación, lo hacen porque hay un cierto nivel de acuerdo o de resonancia. Ahora Gengis Kan puede entrar muy lejos en el reino, y todo el mundo en el reino y en el castillo está relativamente de acuerdo:
Sí, sí. Bueno, la guerra está allá, en los confines de nuestro reino. Todavía podemos estar de fiesta. ¿No es esto genial? Oh, sí, ¡ja, já, já!
Gengis Kan se acerca más. Y ahora cada mente debe hacer una elección:
¿A qué estoy comprometida?
Si por ejemplo hay conflicto en una relación, si una mente en la relación se niega a acudir a la otra y decir:
Vaya, realmente estoy teniendo esta dificultad. Necesitamos tratar esto, porque reconozco que si tengo un problema hay algo aquí que necesito aprender.
Si no están dispuestas a hacer eso, han llegado a su límite, lo que habéis llamado el meollo de su bloqueo. Han mirado en su interior, la situación ha sacado algo a la luz, pero ahora toman una decisión... sin percatarse siquiera de que la han tomado. Su elección es defender su castillo. Entonces, se alejarán. Se alejarán y formarán corales y estratagemas, proyectarán, atacarán, lo que sea. Todo es una locura inofensiva. Solo significa que han perdido una oportunidad y tendrán que volver en otra ocasión, mediante experiencias más dolorosas, para afrontar el mismísimo problema por el que no están dispuestos a pasar. Han llegado al límite de su anillo de miedo, y el miedo ha ganado la partida.
Esa es su pérdida. Pero no necesita ser la tuya. Pues cualquiera, en cualquier momento, es libre de aprender más profundamente sobre el perdón y el Amor, sobre la paciencia, sobre el permiso, sobre el proceso de trascender, sobre el proceso de maduración a la hora de encarnar a Cristo.
La mente que alcanza una cierta etapa de madurez ya no está interesada por la proyección y el ataque –de hecho comienza a disfrutar de ello–. Pues esa mente sabe que si está activando a otras mentes, un poder mayor debe estar haciéndose patente a través de ella. ¿Lo entiendes? El ego busca seguridad. La Mente de Cristo sirve a la Expiación –y se divierte haciéndolo–.
Ahora bien, esto significa que en las etapas de Shanti Christo, en este trabajo que comenzó hace unos nueve años, diez desde el día en el que contacté por primera vez con este, mi querido hermano, la meta ha sido siempre cumplir mi acuerdo con él... el acuerdo de llevarle plenamente a la Consciencia de Dios, caminar con él hasta que mi obligación como maestro suyo haya terminado. Ahora bien, dentro de eso, el efecto secundario es crear una obra que facilite un contexto en el que otros también puedan unirse a mí, puedan unirse en el proceso del despertar. Eso es Shanti Christo, la creación de un contexto que puede invitar a toda la humanidad, a la familia de la humanidad al completo, al proceso de disolver el castillo más profundo donde el ego ha construido su fortaleza. Para eso es para lo que debe servir en todo momento. Esto significa que... cuanto más intensamente estéis llevando a cabo eso, tened la seguridad de que eso significa que lo más probable es que encontréis personas yendo y viniendo, y que os encontréis a vosotros mismos ahí proyectados. Siempre ha sido así en el mundo, donde algún Rayo de Luz se vuelve muy fuerte y muy claro. ¿Lo ves?
Así pues, en el futuro... aquellos de vosotros... y habrá cada vez más interactuando con vosotros en niveles de compromiso cada vez más profundos y más maduros... cuando veas que te atacan en el mundo, recuerda que esto necesariamente significa ¡que vas por el buen camino!
Esto no significa que vayas a ser destruido. Nadie va a destruir este trabajo. No significa que vayas a ser herido. No puedes ser herido. Vas a conseguirlo. Simplemente significa que así es como son las cosas cuando la Luz penetra en la oscuridad.
Cada mente debe tener libertad para proteger su castillo, para esperar otro día, o para optar por acceder a una madurez más profunda, a un compromiso más profundo con la gran disolución y muerte del control egoico que requiere el crecimiento en la Mente de Cristo.
Así pues, que no os importe si la gente viene y va. Simplemente amad y seguid creciendo en Cristo. La única razón de que hayáis alcanzado el nivel de mentalidad-milagrosa y del éxito logrado es porque habéis madurado lo suficiente como para reconocer que este viaje debe ser en primer lugar vuestro propio viaje.
Permitid que cada ser que venga para unirse con vosotros recuerde que el creciente éxito de Shanti Christo requiere el compromiso de penetrar en sus propios castillos... ya sean vuestros empleados, ya sea el Gabinete Directivo, ya sean vuestros miembros. Aquellos que dicen que desearían ver el éxito de esta aventura deben estar plenamente comprometidos en el proceso continuo de dar nacimiento al Cristo en ellos mismos.
¿Esto responde suficientemente a tu pregunta? Respuesta: Sí.
Lección 3
Ahora comenzamos.
1. Y efectivamente, saludos para vosotros, queridos y santos amigos. Venimos para morar con vosotros –venimos para morar con vosotros a través de éste, mi querido hermano– para haceros partícipes una vez más de La vía del conocimiento.
2. Recordad siempre que el Conocimiento es perfectamente cierto. Es aquello que es inmutable, invariable e inalterable para siempre. El Conocimiento es la Realidad, y la Realidad es Amor. El Conocimiento es la esencia de vuestro ser –Conocimiento, la esencia de vuestra alma–.
3. Si alguien os dice, no sé, es mentiroso e hipócrita, aunque no os sugeriría que usarais esos términos en vuestra comunicación con esa persona. Más bien, y ya sea en vuestra propia vida o en relación con un amigo, siempre que parezca surgir la duda en la mente, recuerda solamente esto: esa mente no está eligiendo en ese momento la Realidad. Por lo tanto debe estar eligiendo alguna otra cosa. Y esa otra cosa solo puede ser esa experiencia, ese mundo del ego. Pues usamos el término “ego” para referirnos a ese estado de discernimiento que se caracteriza por la confusión que lleva la máscara de certeza. Siempre que alguien os dice, no sé.
4. Cada vez que surge en vuestra propia mente el pensamiento, no sé, tened por seguro, que en ese momento, esa mente –vuestra mente– está eligiendo ser distinta de lo que ella es. ¿Y qué es entonces lo que sabéis? Yo y mi Padre somos Uno. Estoy íntimamente conectado con esa mismísima Fuente de la cual han brotado todas las cosas.
5. Como ésta es la Verdad, como ésta es la Verdad de vuestro ser, esto significa que en cualquier situación que requiera una decisión, tenéis acceso en vuestro interior al Conocimiento Perfecto. Y el Conocimiento Perfecto busca extenderse a Sí Mismo. Y la extensión requiere el ámbito de la manifestación, el ámbito de la forma, el ámbito de la individuación.
6. Por lo tanto, vosotros –como un cuerpo y una mente morando en el espacio y el tiempo en un diminuto planeta–, vosotros sois la decisión de la Realidad de manifestarse a Sí Misma en la forma, y por ninguna otra razón que la de extender Su propia naturaleza.
7. La felicidad del alma depende de su decisión de extender solamente Amor. Puesto que vosotros sois la manifestación de la Realidad Misma, del Conocimiento Mismo, del Amor Mismo, eso significa que en todo momento hay en vuestro interior una parte de la mente que todavía permanece libre de la autoridad del ego –esa parte en la que ya mora la paz perfecta; esa parte de la mente en la que ya mora la certeza perfecta; esa parte de la mente en la que ya mora la disposición a extender Amor sin apego–.
8. Ya existe en vuestro interior esa parte de la mente que puede proporcionaros la respuesta a cada decisión, la respuesta que ayuda a extender Amor, primero hacia vuestro propio ser, y después a través de él. Pues solo podéis dar lo que primero recibís. Y en vuestro dar, vuestro recibir se ve consumado.
9. Por lo tanto, efectivamente, queridos amigos, si quisierais entender cuál es el propósito de vuestra vida, es muy simple. Al ser solamente Amor, no podéis tener otro propósito que el de extender el tesoro de vuestro mismísimo Yo o Ser.
10. Cristo es la única creación de Dios. Cristo es ese medio, por así decirlo, a través del cual, la Fuente insondable, misteriosa, más allá de la comprensión, que he llamado Abba (y que recibe muchos nombres), se extiende a Sí Misma en la creación de las formas transitorias para reflejar, a través de todo el universo, aquello de lo cual está hecho el Universo Mismo –que es de donde proviene, lo que lo envuelve interiormente, y adonde regresa eternamente–.
11. Como tú, como una ola para el océano, has sido concebido a partir de esa Realidad, emergiendo de esa Realidad, eres unidad con ella. Por lo tanto eres Cristo Eterno. Eso es para siempre así.
12. Dentro de ti, pues, incluso en este mismo instante, mora una parte de la mente que ya sabe la verdad que libera todas las cosas.
13. A esa parte de la mente se puede acceder en cualquier momento, por cualquiera, bajo cualquier circunstancia. No se requieren años de cultivo, aunque en el campo del tiempo puede parecer que te vuelves cada vez mejor en eso, simplemente porque estás disfrutando de ello cada vez más y das cada vez menos valor a las maneras egoicas de tomar las decisiones, basadas en el miedo.
14. Esa parte de la mente es como un canal vacío y abierto. Nada puede enturbiar su pureza –nada–. Nada que hayas hecho alguna vez, nada que alguna vez hayas pensado, nada que hayas creado alguna vez erróneamente, enturbia el perfecto silencio, la absoluta pureza, de tu conexión con la Fuente de tu ser. Pues el Amor siempre está conectado Consigo Mismo.
15. Entonces ¿qué significa esto? Primero, cualquiera que se involucre realmente en La vía del conocimiento debe tomar la decisión de aceptar la Expiación para sí mismo: Soy Uno con mi Creador –ahora–. Elijo cumplir mi propósito al extender solamente el reflejo de mi Yo o Ser, y soy solamente Amor.
16. En segundo lugar, cualquier persona que quiera involucrarse en La vía del conocimiento debe también mirar y aceptar el hecho mismo de que su atención está implicada en el mundo del espacio y del tiempo, en el mundo del propio cuerpo. Pero en La vía del conocimiento, el mundo del espacio y del tiempo se ve de forma diferente. Más que como algo que existe externo a la propia mente – algo que tiene un poder sobre la propia mente, algo que, por lo tanto, debe ser temido... algo a lo que uno debe amoldarse– las cosas del espacio y del tiempo se ven y se acogen como algo que el Creador le da al Hijo, o a la Hija, para servir de instrumento de ayuda a Cristo en la extensión del Amor... ya sea un lápiz, un ordenador, una salida al supermercado, una fiesta a la que invitas a los amigos a venir a jugar. Todas las cosas llegan a considerarse finalmente con un solo propósito: la extensión del Amor.
17. Imagina que un empresario está negociando el cierre de un trato y acude a esa parte de la mente que está cuerda y dice, ¿Qué precio debería ponerse a esta tierra que estoy a punto de vender a esta otra empresa? Y aunque sus contables y sus agentes inmobiliarios le hayan estado diciendo que la propiedad bien vale su millón de dólares... él acude a su interior, y la respuesta llega, Pide solo 250.000 dólares, y pide que otros 300.000 sean donados a tal organización de caridad. En vuestro mundo, que es el mundo de la locura, el empresario diría, Oh no, no puedo hacer eso, no puedo escuchar a esa voz.
18. Pero en La vía del conocimiento, en la vía de la iluminación, el empresario sonríe y dice exactamente lo que ha recibido. Cuando el impacto en los rostros de las otras personas se calme, les hará muy felices saber que se han ahorrado una gran cantidad de dinero, pues en su mundo creen que la única manera de tener es poseer. Pero en La vía del conocimiento, y en la vía de la Realidad, la única manera de tener es dar.
19. Ahora bien, tú eres como ese hombre de negocios. Moras en un mundo en el que el negocio o el asunto de tu Realidad es extender solamente Amor. Por lo tanto, no le temas al mundo. Pues el mundo del espacio y del tiempo, cuando se ve a través de los ojos del alma iluminada que acepta su unidad con Dios, es un mundo perfectamente benigno, y no tiene ningún otro propósito que no sea el de servir a Cristo en la extensión del Amor.
20. Y es por eso que cualquier persona que responde solamente a la Voz del Amor se encuentra milagrosamente con que el Universo acude para sostenerla de una manera que la mente egoica nunca puede entender.
21. Los milagros ocurren efectivamente cuando la Creación fluye desde una mente que no está comprometida con las presiones de intentar hacer que la vida siga el camino que ella cree que necesita seguir.
22. Y es aquí donde comenzamos a tocar la esencia de mi enseñanza, No necesito hacer nada.
23. Este no es, por cierto, un estado pasivo de simplemente aceptar el hecho de que: No necesito hacer nada, y simplemente haré acto de presencia, seguiré mis impulsos y no pensaré ni cuestionaré demasiado profundamente lo que estoy haciendo. Realmente no necesito hacer nada, ya que nada de eso importa.
24. No se trata de eso en absoluto. Conlleva aprender y dominar muy activamente el arte que realmente necesitas para no hacer nada; encontrar esa espaciosidad interior en la que estás dispuesto a permitir que ese canal dentro de ti, que está eternamente conectado a tu Fuente sea el vehículo a través del cual recibes tu guía, en el puro reconocimiento de que no tienes otro propósito que el de extender Amor.
25. Tu objetivo no es sobrevivir como cuerpo-mente. Tu objetivo no es conservar la misma casa que has tenido durante los últimos veinte años. Tu objetivo no es mantener una relación con esta o aquella persona durante el resto de la vida del cuerpo-mente. Tu objetivo no es llevar a cabo grandes cosas. Tu objetivo no es ser rico. Tu objetivo no es otro que ser ese canal a través del cual el Amor se extiende a Sí Mismo.
26. Cuando llegas a permitir, realmente, que el Amor sea tu gran Amor, cuando dejas de lado todos los demás ídolos –la necesidad de conservar la casa, de tener cierta cantidad de dinero, de tener ciertas personas en tu vida–, cuando entiendes que todo eso forma parte del mundo de la ilusión, cuando llegas a amar al Amor, has llegado a amarte a ti mismo. Pues tú eres Amor, y solo eso. Y cuando llegas a amar al Amor como tu Bien Amado, cada vez más, descubrirás cada vez más, que eres guiado por un camino de milagros, en el que un poder mayor, por así decirlo, parece estar extendiéndose a través de ti. Comenzarás a presenciar que el Universo parece sostenerte cada vez más de una manera que nunca podrías haber imaginado.
27. Partiendo de eso, podrías efectivamente ver cómo cambia la vida del cuerpo-mente –el coche que conduces, el hogar donde vives, la calidad de los seres que llegan a tu vida–. Y no obstante, no estarás apegado a esas cosas, pues no las verás como fines en sí mismas, sino simplemente como la prueba de que la gran Sabiduría del Amor, que subyace a todas las cosas, te conecta a nuevas formas, nuevos contextos, porque Ella sabe que ahora puede fluir a través de ti con más poder, con más certeza, con más madurez, con más sabiduría.
28. Por lo tanto, no te afanes en añadir ni siquiera un milímetro a tu estatura para mejorar tu vida, sino más bien, procura mejorarla constatando tu naturaleza como Amor. ¿Cómo haces eso? Al reconocer que en cada instante estás en el lugar y en el momento adecuados.
29. Y ese es el instante en el que el Amor puede ser recordado, puede ser restaurado y puede ser extendido. Ese es el instante en el que puedes decidir escuchar solamente la voz en tu interior que sabe cómo extender Amor.
30. Queridos amigos, en La vía del conocimiento la ilusión de que hay algo que buscar se desvanece. En La vía del conocimiento la mente se libera de la percepción errónea de que algo va mal en el mundo. La mente está tan liberada que sabe que si elige el Amor, si sigue a la misteriosa, la calmada voz en el interior de su propio corazón, que las elecciones que hace, las decisiones que adopta, la acción que emprende, los pensamientos que piensa, no pueden sino servir para el despertar ulterior de cada persona y de cada cosa, pues así de perfecto es el Amor que abraza la totalidad de la Creación... ¡Dios!.
31. Me habéis oído decir, por lo tanto, muchas veces, que siempre que reconozcáis un pensamiento temeroso, eso solo puede significar que no estáis pensando “correctamente”, es decir, que no estáis pensando con la Mente de Dios. Y Dios no es sino Amor. Si un día te llegara un millón de dólares, como Cristo dirías: Esta debe ser la experiencia perfecta para mí ahora. ¿Cómo puedo extender Amor en este momento? Y si al día siguiente tu cartera está totalmente vacía, la Mente iluminada de Cristo dice: Este debe ser el acontecimiento perfecto para mí para experimentarlo ahora. ¿Cómo puedo extender Amor en este momento?.
32. Lo cambiante nunca puede ser la fuente de paz. El mundo de la forma... ya sea dinero en un banco, casas, coches, personas, amigos, amantes, mascotas, plantas y todo lo demás... el mundo de la forma, en sí mismo, nunca puede ser la fuente de la libertad perfecta. Esas cosas surgen y desaparecen, y son como sombras efímeras, hilillos de espuma danzando sobre un océano. Cuando la mente se identifica con la forma, esa mente sufre.
33. Cuando la mente se libera del apego a la forma, es libre, pues solamente se identifica con el contenido o, simplemente, con la Realidad del Amor.
34. En cualquier momento tienes dentro de ti el poder de experimentar la Realidad del Amor, sin obstáculos, sin intermediarios –ahora–, sin necesidad de medios mágicos, sin necesidad de que el Universo se organice a sí mismo de una manera determinada, sea cual sea. En cualquier circunstancia tienes en tu interior el poder de decidir sentir y experimentar Amor, literalmente.
35. El Amor es pues una decisión. No es algo que se gane, y no es algo creado. Es eso que está eternamente presente ahora como la identidad misma de tu ser, la vida misma de tu ser, la existencia de tu ser.
36. Una vez le dije a este, mi querido hermano: Quédate simplemente de pie, con los brazos extendidos y las palmas de las manos hacia arriba. Abre el corazón profundamente y pregunta o pide lo que sea que quieras preguntar o pedir. Y se te responderá o se te dará. Pero hazlo como el Cristo Despierto, pidiendo o preguntando desde ese lugar que reconoce que solamente el Amor es Real.
37. Por lo tanto, dedica solo un momento, ¡justo ahora! Ponte en pie dondequiera que estés y extiende tus brazos con las palmas hacia el Cielo. Piensa en tu propio corazón solo un instante y simplemente pide sentir y conocer la Realidad de la presencia del Amor. Respírala en tu corazón. Abre las células del cuerpo. Abre la mente y simplemente recibe lo que está disponible.
38. ¡Bien! Y ahora puedes permitirte sentarte de nuevo, si lo deseas, o continuar de pie. Si crees que “no lo conseguiste”, simplemente te estás engañando a ti mismo. Solo se requiere esto. Entonces quizá deberíamos darte esto como una meditación para practicar en La vía del conocimiento. Levantaos de vuestras sillas y por lo menos una vez al día poneos en pie con los brazos extendidos y las palmas hacia arriba y simplemente decid: Me abro y recibo la Realidad del Amor para mí Mismo, para mi Ser ¡ahora!.
39. Ves, el Amor por tu Ser, el Amor por ti Mismo, es el camino hacia la paz perfecta. El Amor a sí mismo abre todas las puertas. El Amor a sí mismo disuelve toda ilusión. No estoy hablando del amor por las ilusiones de la mente egoica, con las que te has identificado. No te estoy diciendo que digas: Me amo porque ahora tengo x cantidad de dinero en el banco. Me amo porque tengo un maravilloso esposo o una maravillosa mujer. Me amo porque tengo un perro genial. No.
40. El Ser que está más allá del tiempo es ese Ser, ese Yo, del cual ha surgido incluso el cuerpo. Siempre que tengas dudas, siempre que tu energía parezca disminuir, prueba con una dosis de celebración. Una simple dosis de celebrar que estás en un Universo perfecto, que moras como Amor, y que el hecho mismo de que tengas un cuerpo, que ha surgido a partir de la consciencia para poder ser usado con el fin de extender solamente Amor, es algo muy milagroso. Y eres libre de celebrar esa Verdad simple y esencial en cualquier momento. Luego pregunta: ¡Genial! ¿A quién le puedo extender Amor ahora? ¿Cómo puedo experimentar Amor ahora?.
41. En La vía del conocimiento, hay Conocimiento. Si esta frase te parece desconcertante contémplala como una meditación: Me amo a mí Mismo, amo a mi Ser.
42. En La vía del conocimiento, hay Conocimiento.
43. No se puede actuar desde un estado de consciencia que sea más poderoso que el del Conocimiento. Pues efectivamente, queridos amigos, si realmente os aceptarais como Cristo, sabríais que no podéis fracasar. Y si no podéis fracasar, ¿qué haríais con vuestro tiempo?.
44. Si supierais que no podéis fracasar, que el Universo os apoyará completamente en todo momento si elegís actuar, hacer, pensar solamente de una manera que extiende Amor, ¿estaríais viviendo donde vivís ahora? ¿Estaríais haciendo con vuestro tiempo lo que ahora estáis haciendo?... pues muchos de vosotros creéis que debéis sobrevivir primero, para encontrar una manera de enseñar solamente Amor.
45. En La vía del conocimiento la Mente de Cristo reconoce que no tiene ningún otro objetivo que el de extender Amor.
46. El cuerpo-mente no necesita sobrevivir nada más que el próximo momento, si en ese próximo momento has extendido Amor y tu guía es, Es el momento de ser llevado por un rayo.
47. Los que saben que solamente el Amor es Real no se preocupan por lo que comen o lo que beben, pues esas cosas entran en el cuerpo y salen a través de él. Solo les interesa si eso que consumen o no en provecho del cuerpo, es consumido con Amor. Pues el Amor es lo que permite la transmutación de todo lo que entra en el sistema físico y permite que se convierta en lo que sustenta la totalidad energética del sistema físico en sí.
48. Por cierto, es mucho más importante tener para desayunar lo que llamáis una botella de whisky escocés en un estado de Amor Crístico, que tener esparcidas delante de ti nueve mil pastillas de vitaminas con un diminuto pensamiento temeroso. Esto es solamente un inciso y algo para que reflexiones.
49. Para que veas, es el miedo lo que hace que seas incapaz de digerir lo que pones en el cuerpo –el cuerpo de las emociones o el de la mente–. Es lo que provoca estrés en el sistema sutil del cuerpo: del cuerpo emocional, del cuerpo mental, del cuerpo causal –de los cuerpos sutiles no-físicos–.
50. Lo que causa el mayor problema es tu rechazo de digerir lo que has tomado. Y así como el alimento es una sustancia física que se mete en el cuerpo, una experiencia de cualquier tipo es un “alimento” que ha sido convocado hacia el alma. Cualquier cosa que surja que no pueda pasar a través de ti, mediante tu disposición a acogerlo con Amor, a sentirlo completamente, provocará “indigestión” en los seres o cuerpos físicos, emocionales, mentales y causales.
51. Por lo tanto, ciertamente, queridos amigos, aprended a digerir todas las cosas con Amor. Aprended a digerir el atasco de tráfico con Amor. Aprended a digerir la muerte de una mascota con Amor. Aprended a digerir una manzana con Amor. Aprended a digerir un pensamiento hiriente con Amor. Aprended a digerir una percepción errónea de que hay algo equivocado en el mundo que os rodea con Amor. Transformad todo mediante el poder de vuestra única Realidad.
52. Y ahora, nos gustaría variar, aunque sea un poco, y pediros que os unáis a nosotros porque quiero preguntaros: ¿Qué es lo que habéis rehusado digerir en esta única encarnación? ¿Es una injusticia que atribuís a vuestra madre o a vuestro padre? ¿Es ese mal momento que pasasteis cuando no contaron con vosotros para un posible ascenso? ¿Qué hay en vuestra vida que sigue sin ser digerido?.
53. ¡Ahí lo tienes! Algo ha llegado a la mente. Confía en ello. Permanece con ese único pensamiento, esa única imagen, esa única recuerdo. Pues ha surgido en la mente consciente para ser sanado y transformado ahora. Pon tu atención en él en este mismo instante. Contémplalo, respíralo con el cuerpo, y di simplemente en tu interior: Elijo digerir plenamente esto ahora, brindándole Amor, amando realmente el acontecimiento tal como fue –amando la imagen, el recuerdo, el pensamiento, tal como es–.
54. Si lo deseas puedes ponerte de pie con los brazos extendidos y las palmas hacia el Cielo y recibir el Amor que transmuta todas las cosas. ¡Respira ese Amor! Siente ese Amor en y a través de esa imagen, de ese recuerdo, de ese sentimiento –lo que sea que te esté ocurriendo–, hasta que literalmente se disuelva. Y si sientes que eso no sucede, incluso en tu cuerpo, entonces hay una parte de ti que se resiste a soltar lo que no ha sido digerido. Si ese es el caso necesitas preguntarte: ¿Por qué necesito mantener mi percepción ilusoria de este acontecimiento? ¿Qué hay en mí que esté comprometido a retener mi Amor?.
55. Si lo deseas, te recomendamos encarecidamente que dediques un poco de tiempo cada día a hacerte la misma pregunta: ¿Qué es lo que no he estado dispuesto a digerir sobre esta vida y sobre este mundo? ¿A dónde estoy rechazando llevar mi Amor?.
56. ¿Es a tu gobierno? ¿Es a la administración de impuestos? ¿Mmm? ¿Es al compañero? ¿A los hijos? ¿A la mascota? ¿Al sistema escolar? ¿A qué no has estado dispuesto a brindarle Amor?.
57. Pues ves, el mayor gozo en la vida está en ser el Amante de la Vida. Pues cuando amas, experimentas Amor. Por lo tanto, haz a los demás lo que te gustaría que te hicieran. ¿Y no es ser amado? Y cuando eliges amar en todo momento, eres tú el primero que recibe los beneficios del amor. Es una experiencia inmediata que no se te puede quitar.
58. En cualquier momento en que así lo desees, eres libre de “darte vida a ti mismo” eligiendo solo Amor. En cualquier circunstancia eres la presencia de aquel a quien se le ha dado todo el poder del Cielo y de la tierra, no solo para extender Amor como un deber, pues no es un deber, sino un placer. Es el placer supremo, que se puede experimentar en la profundidad de cualquier mente, ya sea que esté en el mundo del espacio y del tiempo, o bien, como yo, fuera de él.
59. Tú eres aquel que puede experimentar Amor y permitir que la copa rebose. Eres aquel que puede disfrutar de todos y cada uno de los momentos sin importar las circunstancias. Pues las circunstancias solo son las interpretaciones de la mente egoica. Todos los acontecimientos son neutrales. Están ahí para que tú los ames, ¡para que puedas experimentar Amor! Así de simple es realmente. Siempre ha sido así, y nunca cambiará. Tú eres el Amante. El mundo puede ser el reflejo de tu Amado.
60. Permite pues que cada momento te sobrevenga en el disfrute simple, calmado e interior que proviene de la decisión de amar. Amar sacar la basura. Amar la lluvia que golpea en la ventana. Amar el llanto del niño. ¡Amar, amar, amar! El amor abraza todo, permite todo, confía en todo y por lo tanto lo trasciende todo. Y ese es el poder que mora dentro de ti cuando finalmente eliges ser Aquel que Sabe.
61. Entonces, contempla bien este día, y aprovéchalo. Queridos amigos, ¿respecto a qué podéis simplemente cambiar de opinión y llevar Amor a eso a lo que se lo habéis estado retirando? Bueno, tengo que ir a la oficina. ¡No es así! Estás eligiendo ir a la oficina. ¡Por qué no amarlo!.
62. Oh, queridos amigos, ¿donde se os presentan ahora oportunidades para experimentar el Amor recorriendo cada célula de vuestro ser? ¿Qué puede evitar que experimentéis Amor sino vuestra propia decisión? Pues en La vía del conocimiento, la Mente de Cristo liberada sabe, No hay nada fuera de mí. Y con esto, la paz sea contigo siempre, Oh Santo Hijo de Dios.
Amén.