LECCIÓN 202

“Con lentitud, constancia y amabilidad se gana esta carrera” Ken Wapnick
▼ANTERIOR / ▼COMPARTIR▼ / SIGUIENTE▼

Lea aquí la Introducción al Sexto Repaso


Índice de la Lección 202
(Haz clic para desplegar)

LECCIÓN 202

No soy un cuerpo. Soy libre.
Pues aún soy tal como Dios me creó.


Permaneceré muy quedo por un instante e iré a mi hogar.


1. (182) ¿Por qué habría de elegir quedarme un solo instante más donde no me corresponde estar, cuando Dios Mismo me ha dado Su Voz, la cual me exhorta a retornar a mi hogar?


No soy un cuerpo. Soy libre.
Pues aún soy tal como Dios me creó.


Un curso de milagros L.pI.202 www.celebrandoelmilagro.com

AUDIOS DE LA LECCIÓN 202

Lectura de la Lección 202
A través de Blanca Nivia Morales Contreras.
Cargando audio...

Ocurrir de la Lección 202
a través de Martin Musarra
Cargando audio...

Lección 202 comentada por Jorge Luis Álvarez Castañeda
Cargando audio...

AUDIOS DE LOS MAESTROS (REPASO 182)

Lección 202 Comentada por Jorge Pellicer
Cargando audio...

Lección 202 Comentada por David Hoffmeister
Cargando audio...

Lección 202 comentada por Kenneth Wapnick, lee Sabi
Cargando audio...

Lección 202 comentada por A. Watson y R. Perry, Lee Nina Zilman
Cargando audio...

Fondo de Pantalla para el Móvil

VIDEOS DE LA LECCIÓN 202

Lectura de la Lección 202

Comentada por Jorge Luis Álvarez Castañeda

Ocurrir de la Lección 202

Comentada por Jorge Pellicer (desliza para ver más vídeos →)

Comentada por Kenneth Wapnick (desliza para ver más vídeos →)

Material de Apoyo 1 (desliza para ver más vídeos →)

Material de Apoyo 2 (desliza para ver más vídeos →)

Material de Apoyo 3 (desliza para ver más vídeos →)

Material de Apoyo 4 (desliza para ver más vídeos →)

Material de Apoyo 5 (desliza para ver más vídeos →)

Material de Apoyo 6 (desliza para ver más vídeos →)

Material de Apoyo 7 (desliza para ver más vídeos →)

Material de Apoyo 8 (desliza para ver más vídeos →)

Material de Apoyo 9 (desliza para ver más vídeos →)

Material de Apoyo 10 (desliza para ver más vídeos →)

Material de Apoyo 11 (desliza para ver más vídeos →)

Material de Apoyo 12 (desliza para ver más vídeos →)

Material de Apoyo 13 (desliza para ver más vídeos →)

Material de Apoyo 14 (desliza para ver más vídeos →)

Material de Apoyo 15 (desliza para ver más vídeos →)

Material de Apoyo 16 (desliza para ver más vídeos →)

Material de Apoyo 17 (desliza para ver más vídeos →)

Material de Apoyo 18 (desliza para ver más vídeos →)

Material de Apoyo 19 (desliza para ver más vídeos →)

Material de Apoyo 20 (desliza para ver más vídeos →)


Lección 202 Comentada por Jorge Luis Álvarez Castañeda

Permaneceré muy quedo por un instante e iré a mi hogar.

¡Que la paz sea con nosotros hoy!

Jesús ha dicho que este mundo no es nuestro hogar. No nos corresponde estar en este mundo pues es un mundo de conflicto, sufrimiento y dolor. Nos pide Jesús que tengamos momentos de quietud donde no juzguemos, donde perdonemos, donde no tengamos sino pensamientos amorosos y nos sintamos unidos a Dios y a nuestros hermanos. Podemos tener instantes santos donde podamos avanzar hacia el recuerdo de Dios. Pero no estamos solo en ese empeño. Dios nos ha dado al Espíritu Santo para ayudarnos a decidirnos a regresar a casa.

Proceso de práctica de la lección

1. Tiempo de quietud por la mañana y por noche.

Tiempo mínimo 15 minutos. Ideal 30 minutos o más. Trata de dedicarle todo el tiempo que puedas y un poco más. Reflexiona sobre la lección: No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó. (182) Permaneceré muy quedo por un instante e iré a mi hogar.

Cierra los ojos. Aquietar la mente. No engancharse en pensamientos distractores. Pide la guía del Espíritu Santo. Si llega algún pensamiento distractor le ordenas a tu mente que no le preste atención y dices: No quiero este pensamiento. El que quiero es: Permaneceré muy quedo por un instante e iré a mi hogar.

En tu meditación intenta entrar en contacto con esa parte de tu mente donde hay paz y amor, tranquilidad, alegría. Es tu mente recta, donde está Cristo, tu Ser. Mantén la mente quieta, sin palabras, y te olvidas de todo lo que habías creído saber y entender, sólo con la sensación y certeza de que estás con Dios.

2. Recordatorios cada hora.

Repite: No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó. Permaneceré muy quedo por un instante e iré a mi hogar. Recuerda que mientras lo haces Cristo permanece a tu lado dándote fortaleza.

3. Respuesta a la tentación.

No dejar ningún pensamiento trivial sin cuestionarlo. Si llega alguno le aseguras a tu mente que eso no es lo que quieres. Le dices: No quiero este pensamiento. El que quiero es: Permaneceré muy quedo por un instante e iré a mi hogar.

Muchas, muchísimas, bendiciones.

Jorge Luis Álvarez Castañeda


Un curso de milagros L.pI.202 www.celebrandoelmilagro.com

Lección 202 Comentada por Kenneth Wapnick

Permaneceré muy quedo por un instante e iré a mi hogar.

Jesús: «¿Por qué habría de elegir quedarme un solo instante más donde no me corresponde estar, cuando Dios Mismo me ha dado Su Voz, la cual me exhorta a retornar a mi hogar?»

Dr. Wapnick: “Jesús nos insta – como veremos a lo largo de este Repaso – a que hagamos otra elección. Este mundo no es nuestro hogar, pero si elegimos tenerlo a él como nuestro maestro nos llevará lejos del infierno y hacia el Cielo. Cuando seamos tentados por el ego, deberíamos invocar el Nombre de Dios. Como vimos cuando discutimos la Lección 183, Jesús no quiere decir literalmente que invoquemos el Nombre de Dios, Quien no tiene un nombre. El Nombre de Dios no es más que un símbolo para la corrección de mentalidad correcta del sistema de pensamiento del ego.”


Un curso de milagros L.pI.202 www.celebrandoelmilagro.com

Lección 202 Comentada por Oscar Gómez Díez

Permaneceré muy quedo por un instante e iré a mi hogar.

¿Por qué permanecer muy quedo por un instante me permite regresar a mi hogar? Porque si aquieto el cuerpo, aquieto la mente egoica, esto es lo que hace cualquier meditación. Al olvidarme aunque sea por solo un instante del cuerpo, mi mente verdadera asume el control, me olvido del pasado y del futuro, me olvido de mis problemas cotidianos y conecto con la eternidad de mi Ser. Los meditadores entrenados saben que cuando ingresan a un estado profundo de meditación se pierde la noción del tiempo. ¿Qué nos impide entrar en este estado? Nuestros aparentes "problemas", la mente falsa que no para de pensar sobre sus culpas, miedos y resentimientos.

Este obstáculo lo superamos gracias al perdón. Desde el estado de quietud la mente correcta observa el error y lo descarta sin emitir juicio alguno, simplemente sabe que no es verdad. Son los instantes santos en los que permitimos que la luz de la verdad desvanezca nuestra obscuridad, nuestros errores, nuestras culpas y miedos.

PRÁCTICA CONSTANTE DEL PERDÓN:

A partir de la lección 201 hasta culminar el libro de ejercicios habrá menos estructura en las prácticas diarias, pues cuando hayamos perdonado todas nuestras culpas no necesitaremos ninguna estructura para llegar a Dios. Pero este paulatino abandono de las estructuras tiene una excepción: "No dejes pasar un solo pensamiento trivial sin confrontarlo."

"Si adviertes alguno, niega su dominio sobre ti y apresúrate a asegurarle a tu mente que no es eso lo que quiere." "Luego descarta tranquilamente el pensamiento que negaste y de inmediato y sin titubear sustitúyelo por la idea con la que estés practicando ese día."

De esta manera despejamos el camino y así podremos preguntarnos: "¿Por qué habría de elegir quedarme un solo instante más donde no me corresponde estar, cuando Dios Mismo me ha dado Su Voz, la cual me exhorta a retornar a mi hogar?" (L-202.1:2)

PRÁCTICA DIARIA:

"No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó."
(182) "Permaneceré muy quedo por un instante e iré a mi hogar."

Con estas ideas nos levantaremos por la mañana, pasaremos todo el día y nos acostaremos pensando en ellas. Meditaremos en la mañana y en la noche, mínimo 15 minutos, y haremos una pausa cada hora para recordarlas en quietud y silencio.

RESPUESTA A LA TENTACIÓN:

A lo largo del día, cuando la tentación te asedie, di: "No quiero este pensamiento. El que quiero es: Permaneceré muy quedo por un instante e iré a mi hogar."

No desaproveches ninguna oportunidad a lo largo del día para aquietarte y entrar en un profundo silencio interior. Desde esa quietud observarás que eres una mente libre e ilimitada, que no hay cuerpo que te pueda contener, pues el Amor es tan infinito y eterno como la Creación misma.


Un curso de milagros L.pI.202 www.celebrandoelmilagro.com


el aporte voluntario es la clave para el sostenimiento de esta tarea

CELEBRANDO EL MILAGRO
CELEBRA LA CORRECCIÓN QUE OCURRE AHORA
BENDICIONES!

Todas las citas utilizadas con permiso son de Un Curso de Milagros, copyright ©1994, 2018, por Foundation for Inner Peace, 448 Ignacio Blvd., #306, Novato, CA 94949, www.acim.org e info@acim.org.


Share:

Comentarios de Facebook: