Pregunta 3. ¿Qué es el mundo?

“Con lentitud, constancia y amabilidad se gana esta carrera” Ken Wapnick
▼ANTERIOR / ▼COMPARTIR▼ / SIGUIENTE▼

Lea aquí la Introducción a la Segunda Parte


Índice del Tema Especial 3
(Haz clic para desplegar)

PREGUNTA 3

¿Qué es el mundo?


1. El mundo es una percepción falsa. ²Nació de un error, y no ha abandonado su fuente. ³Persistirá mientras se siga abrigando el pensamiento que le dio vida. ⁴Cuando el pensamiento de separación haya sido sustituido por uno de verdadero perdón, el mundo se verá de una manera completamente distinta; de una manera que conduce a la verdad en la que el mundo no puede sino desaparecer junto con todos sus errores. ⁵Ahora su fuente ha desaparecido, al igual que sus efectos.


2. El mundo se fabricó como un acto de agresión contra Dios. ²Es el símbolo del miedo. ³Mas ¿qué es el miedo sino la ausencia de amor? ⁴El mundo, por lo tanto, se fabricó con la intención de que fuese un lugar en el que Dios no pudiese entrar y en el que Su Hijo pudiese estar separado de Él. ⁵Esa fue la cuna de la percepción, pues el conocimiento no podría haber sido la causa de pensamientos tan descabellados. ⁶Mas los ojos engañan, y los oídos oyen falsedades. ⁷Ahora es muy posible cometer errores porque se ha perdido la certeza.


3. Y para sustituirla nacieron los mecanismos de la ilusión, ²que ahora van en pos de lo que se les ha encomendado buscar. ³Su finalidad es servir el propósito para el que se fabricó el mundo, de modo que diese testimonio de él y lo hiciera real. ⁴Dichos mecanismos ven en sus ilusiones una sólida base donde existe la verdad y donde se mantiene aparte de las mentiras. ⁵No obstante, no informan más que de ilusiones, las cuales se mantienen separadas de la verdad.


4. Del mismo modo en que el propósito de la vista fue alejarte de la verdad, puede asimismo tener otro propósito. ²Todo sonido se convierte en la llamada de Dios, y Aquel a quien Dios designó como el Salvador del mundo puede conferirle a toda percepción un nuevo propósito. ³Sigue Su Luz, y verás el mundo tal como Él lo ve. ⁴Oye sólo Su Voz en todo lo que te habla. ⁵Y deja que Él te conceda la paz y la certeza que tú desechaste, pero que el Cielo salvaguardó para ti en Él.


5. No nos quedemos tranquilos hasta que el mundo se haya unido a nuestra nueva percepción. ²No nos demos por satisfechos hasta que el perdón sea total. ³Y no intentemos cambiar nuestra función. ⁴Tenemos que salvar al mundo. ⁵Pues nosotros que lo fabricamos tenemos que contemplarlo a través de los ojos de Cristo, de modo que aquello que se concibió para que muriese pueda ser restituido a la vida eterna.


Un curso de milagros L-pII.3 www.celebrandoelmilagro.com

AUDIOS DE LA PREGUNTA 3

Lectura de la Pregunta 3
A través de Mariano Noé.
Cargando audio...

Ocurrir de la Pregunta 3
a través de Martin Musarra
Cargando audio...

Pregunta 3 comentada por Jorge Luis Álvarez Castañeda
Cargando audio...

Fondo de Pantalla para el Móvil

VIDEOS DE APOYO

Video 1

Video 2

Video 3

Video 4

Video 5

Video 6


Comentario por Jorge Luis Álvarez Castañeda

Jesús nos dice en el tema especial 3 ¿Qué es el mundo?: “El mundo es una percepción falsa. Nació del error y no ha abandonado su fuente”.

Recordemos la relación entre proyección y percepción. Lo que veo, en mi interior, es lo que proyecto, lo que percibo, afuera. Percibo falsamente porque tengo pensamientos falsos originados en la creencia de la separación de Dios lo cual se traduce en pensamientos de pecado, culpa y miedo que es lo que creo ver afuera. Es en la mente donde tenemos que hacer los cambios, no en el mundo que percibimos.

Nos dice Jesús: “Cuando el pensamiento de separación haya sido substituido por uno de verdadero perdón, el mundo se verá de una manera completamente distinta”. Se trata de cambiar el mundo que tenemos en nuestra mente, orientado por el ego, y dirigirnos hacia los instantes santos donde nos llenamos de la visión de Cristo. Este es el proceso para deshacer el mundo del ego.

El mundo se fabricó para ratificar nuestra separación de Dios, para esconder nuestra culpa y el miedo. Pero el Espíritu Santo nos enseñará todo el amor de que somos capaces para superar el miedo. Jesús nos pide no juzgar nada de lo que ocurra, pues los juicios fomentan la separación; en cambio, debemos perdonar y dejar los juicios en manos del Espíritu Santo.

La visión de Cristo nos permite sanar nuestra mente y reemplazar el mundo de conflicto por el de paz y amor. No nos quedemos satisfechos hasta que el perdón sea total, pues nuestra principal función es perdonar, viendo la impecabilidad en nuestros hermanos tal como la vemos en nosotros mismos.


Un curso de milagros L-pII.3 www.celebrandoelmilagro.com

Pregunta 3 Comentada por Kenneth Wapnick

¿Qué es el mundo?

Este es uno de los resúmenes más importantes en la Parte 2, que describe sucintamente la naturaleza ilusoria del mundo. El resumen también enseña que mientras creamos que estamos aquí, podemos elegir que este mundo irreal sirva a un propósito diferente: el perdón en lugar del ataque.

(1:1-2) «El mundo es una percepción falsa. Nació de un error, y no ha abandonado su fuente.»

Recuerda el importante principio: «las ideas no abandonan su fuente». La fuente del mundo es la falsa creencia de que nos hemos separado de Dios. Todo lo que surge de ese pensamiento erróneo debe, por lo tanto, ser también ilusorio:

“No te das cuenta de la magnitud de ese único error... Fue tan inmenso y tan absolutamente increíble que de él no pudo sino surgir un mundo totalmente irreal... El mundo surgió para ocultarlo, y se convirtió en la pantalla sobre la que se proyectó, la cual se interpuso entre la verdad y tú.” (T-18.I.5:2-4; 6:1-2)

(1:3) «Persistirá mientras se siga abrigando el pensamiento que le dio vida.»

Cambia de mentalidad acerca de tu separación de Dios, y el mundo debe cambiar en consecuencia. Como Jesús discute en el anexo de Psicoterapia, el mundo corporal de enfermedad y muerte surgió como sombras del pensamiento de culpabilidad:

“Una vez que el Hijo de Dios se ve culpable, la enfermedad no se puede evitar... Si se cambia la decisión, ¿cómo puede su sombra permanecer sin cambio? La enfermedad y la muerte y la miseria acechan ahora la tierra en inexorables vaivenes... Pero todas estas cosas, por reales que parezcan, son sólo ilusiones.” (P-2.IV.2:1; 3:3)

(1:4-5) «Cuando el pensamiento de separación haya sido substituido por uno de verdadero perdón, el mundo se verá de una manera completamente distinta... Ahora su fuente ha desaparecido, al igual que sus efectos.»

Estar en el mundo real es estar fuera del sueño mirándolo retrospectivamente. Esta es la hermosa visión descrita en “La Canción Olvidada”:

“Más allá del cuerpo, del sol y de las estrellas... hay un arco de luz dorada que al contemplarlo se extiende hasta volverse un círculo enorme y luminoso... La luz se expande y envuelve todo, extendiéndose hasta el infinito y brillando eternamente sin interrupciones ni límites de ninguna clase.” (T-21.I.8)

(2:1-3) «El mundo se fabricó como un acto de agresión contra Dios. Es el símbolo del miedo. Mas ¿qué es el miedo sino la ausencia de amor?»

“El perfecto amor echa fuera el temor”, pero si crees en el miedo, el amor no tiene cabida en tu mente. El universo físico es un ataque contra Dios, lo que resulta en nuestro temor a Su represalia. El ego nos hace creer que no hay ninguna esperanza y que debemos defendernos contra nuestra inevitable destrucción.

(2:4) «El mundo, por lo tanto, se fabricó con la intención de que fuese un lugar en el que Dios no pudiese entrar y en el que Su Hijo pudiese estar separado de Él.»

Cuando elegimos el ego, lo enterramos en la mente y moramos sólo en el mundo donde el Amor de Dios tiene prohibida la entrada:

“...pues el cuerpo «es» un límite que se le impone al amor... El cuerpo es una diminuta cerca que rodea a una pequeña parte de una idea que es completa y gloriosa... y proclama que tu reino se encuentra dentro de él, donde Dios no puede hacer acto de presencia.” (T-18.VIII.1:2-3; 2:3-6)

(2:5) «Ésa fue la cuna de la percepción, pues el conocimiento no podría haber sido la causa de pensamientos tan descabellados.»

El «conocimiento», un sinónimo para Cielo y Dios, no podía causar el pensamiento demente del ego sobre la separación. La percepción es dualista (sujeto/objeto), un estado desconocido en el Cielo, donde solo hay la perfecta Unicidad.

(2:6-7) «Mas los ojos engañan, y los oídos oyen falsedades. Ahora es muy posible cometer errores porque se ha perdido la certeza.»

Necesitábamos algo sobre lo que pudiéramos proyectar nuestra culpa, así que inventamos un mundo de cuerpos con un elaborado aparato sensorial que informa al cerebro la “realidad” que ve y siente. Sin embargo, todo esto es ilusorio. Como dice el texto: “Nada es tan cegador como la percepción de la forma.” (T-22.III.6:7).

(3:1-2) «Y para substituirla nacieron los mecanismos de la ilusión, que ahora van en pos de lo que se les ha encomendado buscar.»

Estos mecanismos son nuestros órganos sensoriales. La mente ha programado al cuerpo para percibir de esta manera, para que el mundo pruebe que la separación está viva y bien. Piensa en los “perros hambrientos del miedo” enviados para traer mensajes de odio y culpabilidad:

“Sus mensajeros saquean culpablemente todo cuanto pueden en su desesperada búsqueda de culpabilidad... Ni el más leve atisbo de culpabilidad se escapa de sus ojos hambrientos.” (T-19.IV-A.12:3-7)

(3:5) «No obstante, no informan más que de ilusiones, las cuales se mantienen separadas de la verdad.»

Nuestra Identidad como Cristo es la verdad, mientras que el mundo es la mentira. Solo cuando llevamos nuestras percepciones falsas a la verdad de la visión de Cristo —la inherente unidad del Hijo de Dios— miramos el mundo a través de la percepción limpia.

(4:1-2) «Del mismo modo en que el propósito de la vista fue alejarte de la verdad, puede asimismo tener otro propósito... Aquel a quien Dios designó como el Salvador del mundo puede conferirle a toda percepción un nuevo propósito.»

Si llevamos lo que percibimos a la presencia de Jesús en nuestras mentes, Él nos diría que hay otra manera de ver. El mundo se convierte en un salón de clases. Él salva al mundo ayudándonos a cambiar de mentalidad:

“En el mundo al que el error dio lugar existe otro propósito... En Su percepción del mundo, no hay nada que no justifique el perdón y la visión de la perfecta impecabilidad.” (T-25.III.5:1-4)

(4:3-5) «Sigue Su Luz, y verás el mundo tal como Él lo ve... Y deja que Él te conceda la paz y la certeza que tú desechaste, pero que el Cielo salvaguardó para ti en Él.»

Al estar fuera del sueño con Jesús, nos damos cuenta de que todo dentro de él es una petición de ayuda. Por nuestro amor y paz, enseñamos la otra opción disponible. Se nos invita a elevarnos por encima del campo de batalla:

“Elévate, y desde un lugar más alto, contémplalo... habrás elegido permanecer donde Él quiere que estés, y no hay ilusión que pueda atacar la paz de Dios cuando Él está junto a Su Hijo.” (T-23.IV.5:1-2)

(5:1-2) «No nos quedemos tranquilos hasta que el mundo se haya unido a nuestra nueva percepción. No nos demos por satisfechos hasta que el perdón sea total.»

La salvación de nuestra mente es la salvación de todos. Queremos que nuestras mentes estén totalmente curadas, no sólo de algo específico. Esta naturaleza toda-inclusiva es el significado de la resurrección:

“La visión ha sido totalmente corregida y todos los errores han sido deshechos... La última ilusión se extiende sobre el mundo, perdonándolo todo y substituyendo todo ataque.” (M-28.3:1)

(5:3-4) «Y no intentemos cambiar nuestra función. Tenemos que salvar al mundo.»

Nuestra función es salvar al mundo cambiando nuestra percepción a través del perdón. Puesto que yo gobierno mi mente, gobierno el mundo que forma parte de mi mente. El mundo se salva cuando mi mente se salva al decirle a Jesús: “Gracias a Dios que tú tenías razón y yo estaba equivocado”.

(5:5) «Pues nosotros que lo fabricamos tenemos que contemplarlo a través de los ojos de Cristo, de modo que aquello que se concibió para que muriese pueda ser restituido a la vida eterna.»

“Aquello que se concibió para que muriese” es el Hijo de Dios. Al cambiar de mentalidad, somos restituidos a la vida eterna:

“Cuando aceptaste el glorioso propósito del Espíritu Santo en vez del del ego, renunciaste a la muerte y la substituiste por la vida. Ya sabemos que ninguna idea abandona su fuente.” (T-19.IV-C.2:13-15)


Kenneth Wapnick L-pII.3 www.celebrandoelmilagro.com

Pregunta 3 Comentada por Oscar Gómez Díez

¿Qué es el mundo?

El mundo es una percepción falsa. Para el diccionario, el mundo es el conjunto de todas las cosas creadas, pero el Curso nos enseña que el mundo en sí no es nada; es nuestra mente la que le da significado. Lo que contemplamos es la representación de nuestros deseos. Cambia de mentalidad y el mundo cambiará a su vez.

Fabricación vs. Realidad: El mundo se fabricó con la intención de que fuese un lugar donde Dios no pudiese entrar. Fue la cuna de la percepción, pues el conocimiento no podría haber sido la causa de pensamientos tan descabellados. Los ojos engañan y los oídos oyen falsedades; la Realidad jamás se puede aprehender a través de la percepción sensorial.

El Mundo no existe: Esta es la enseñanza básica del Curso. Solo existe el Amor. El mundo nació de un error (el ego) y persistirá mientras se siga abrigando el pensamiento que le dio vida. Al desaparecer la causa (el pensamiento de separación), desaparece el efecto (el mundo).

La Percepción Verdadera: El Espíritu Santo utiliza una reinterpretación del mundo desde el amor. Si contemplamos el mundo con la visión de Cristo, convertimos el sueño de sufrimiento en un sueño feliz. Esta es la antesala del Cielo, donde Dios finalmente da el último paso y nos acoge en Sus amorosos brazos.


Oscar Gómez Díez L-pII.3 www.celebrandoelmilagro.com

el aporte voluntario es la clave para el sostenimiento de esta tarea

CELEBRANDO EL MILAGRO
CELEBRA LA CORRECCIÓN QUE OCURRE AHORA
BENDICIONES!

Todas las citas utilizadas con permiso son de Un Curso de Milagros, copyright ©1994, 2018, por Foundation for Inner Peace, 448 Ignacio Blvd., #306, Novato, CA 94949, www.acim.org e info@acim.org.


Share:

Comentarios de Facebook: